Forman el primer grupo especializado en percepción remota a través de drones

  • El mes pasado se constituyó oficialmente el USACH-RPAS, agrupación formada por académicos e investigadores de los departamentos de Ingeniería en Informática, Ingeniería Geográfica y la Escuela de Arquitectura, que aborda de manera transversal e interdisciplinaria la operación de aviones no tripulados en el territorio nacional. El académico Gastón Herrera Astudillo, de la Escuela de Arquitectura y jefe del Departamento de Gestión de la Infraestructura, asegura que el objetivo es “profundizar el trabajo que actualmente se hace con los drones en la Universidad, principalmente en lo que se refiere a investigación”.

 




El pasado 28 de octubre se constituyó oficialmente el USACH-RPAS, grupo formado por académicos e investigadores del Plantel especializados en tecnologías de percepción remota, mediante Sistemas de Aviones Pilotados Remotamente o RPAS (Remotely Piloted Aircraft Systems).

Una vez que el grupo concluya el proceso de certificación para operar drones, no solo se convertirá en un referente a nivel de academia, sino que también instalará a la Universidad de Santiago de Chile como la primera institución de educación superior que aborda de manera transversal e interdisciplinaria la operación de aviones no tripulados en el territorio nacional, entre otras iniciativas.

El profesor Gastón Herrera Astudillo, académico de la Escuela de Arquitectura y jefe del Departamento de Gestión de la Infraestructura del Plantel, explica que el grupo nace a partir de la inquietud de ejecutar desde la Universidad acciones que impulsen el desarrollo de investigaciones a innovaciones a través de las tecnologías RPAS, que permitan la vinculación con ONGs y el Gobierno.

“Uno de nuestros objetivos es que a través de los RPAS, los drones, que en este caso son plataformas o herramientas, profundizar el trabajo que actualmente se hace con ellos en la Universidad, principalmente en lo que se refiere a investigación, y vincularlas tanto con instituciones públicas como privadas”, precisa.

Certificación

El profesor Herrera aclara que antes de la formación del grupo, había muchos académicos que trabajaban con drones de manera aislada, y que a raíz de la certificación obligatoria que ordenaba la nueva norma, notaron que algunas iniciativas eran muy similares y por tanto, tenían muchas cosas en común.

“Hace poco tiempo apareció la normativa de certificación de operadores de drones que estableció la DGAC (Dirección General de Aeronáutica Civil), y que obliga a que los operadores estén inscritos. A raíz de esto es que se hizo un levantamiento de los académicos que estaban trabajando con drones en la Universidad, y se les invitó a participar de una posible certificación”, comenta.

Y agrega que “nos dimos cuenta que coincidíamos con muchas iniciativas comunes, y que eso permitiría una posible integración multidisciplinar, y entonces decidimos seguir reuniéndonos hasta finalmente crear este grupo”.

El grupo en una primera instancia está formado por 13 académicos de los departamentos de Ingeniería en Informática, Ingeniería Geográfica y la Escuela de Arquitectura, pero está abierto a nuevos integrantes. De acuerdo con el profesor Herrera, en los próximos días recibirán la certificación definitiva.

“Este es un grupo abierto, nos interesa sobre todo, que haya más disciplinas porque creemos que las herramientas tecnológicas integran las disciplinas. De cierta manera se rompen las barreras de la disciplina, pero esto nos permite conversar y colaborar”, sostiene el profesor Herrera.

En ese contexto, el académico asegura que cada carrera aportó con uno o más aviones no tripulados, de manera que “se puede decir que la Universidad ya cuenta con una armada de drones”.

Aplicaciones

Desde el punto de vista académico, las funciones de los drones son múltiples. Desde la Ingeniería Geográfica, los aviones no tripulados pueden transportar cámaras fotográficas simples para la captura y procesamiento de imágenes, entre otras aplicaciones.

El profesor del Departamento, Claudio Campos Arriaza, aclara que “utilizamos estos aparatos para generar modelos tridimensionales, y a partir de eso hacemos todo el análisis territorial. Pero también estamos buscándole nuevas potencialidades”.

Los drones también pueden trabajar con cámaras multiespectrales, y procesar información para determinar la calidad de la vegetación, o recopilar datos térmicos de los territorios, entre otros aspectos, además de verificar avances de construcciones, información que puede ser utilizada por las municipalidades.

El académico aclara que “hay una diversidad de aplicaciones que se le pueden dar en el contexto de la seguridad y la responsabilidad en el uso de estos aviones”.

Y acota “además, esto no tiene techo tecnológico, cada año van generándose nuevos modelos con nuevas capacidades en términos de peso, de duración de batería, y eso va generando, también, poder visualizar otros aspectos que tal vez con la tecnología tradicional no se pueden hacer”.