Plantel se adjudica el primer microscopio de superresolución capaz de observar estructuras nanoscópicas
Durante más de un siglo, la microscopía óptica estuvo limitada por una ley física inquebrantable: la barrera de difracción de Ernst Abbe. Formulada en 1873, establecía que ningún microscopio podría resolver detalles más pequeños que la mitad de la longitud de onda de la luz, es decir, aproximadamente 200 nanómetros, impidiendo observar con claridad lo que ocurría al interior de las estructuras celulares más finas.
