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Investigadores del Plantel logran modelar con GPS coordenadas de la corteza terrestre en Chile

Investigadores del Plantel logran modelar con GPS coordenadas de la corteza terrestre en Chile

La Geodesia es la ciencia encargada de medir la forma, dimensiones y campo de gravedad de la tierra o un planeta. Sin embargo, su dificultad radica en medir la superficie de un planeta que se encuentra en constante movimiento y, por ende, cambiando diariamente, complejizando su medición.

Por ello, los doctores José Antonio Tarrío y Marcelo Caverlotti de la carrera de Ingeniería en Ejecución en Geomensura de la Universidad de Santiago de Chile, con la ayuda de Dicyt Regular han logrado monitorear la deformación de la corteza terrestre con el fin de determinar la localización exacta de un punto en la tierra.

“El casco de la tierra está cortado en diferentes partes que se mueven con el paso del tiempo, y más aún cuando ocurren sismos o fenómenos de esta naturaleza. Entonces, a las estaciones fijas (puntos de referencia) que fueron calculadas hace un tiempo, se les deben aplicar una gran cantidad de ajustes, dificultando la exactitud de las mediciones”, afirma el Dr. Borcosque.

El académico señala, además, como ejemplo de estos cambios de superficie aquel sucedido durante el terremoto del 27 de febrero de 2010, “que provocó un desplazamiento de la corteza terrestre que incluso afecta a nuestros problemas limítrofes por el levantamiento de la Placa de Nazca”.

El proyecto adjudicado por los investigadores de nuestra casa de estudios durante el año 2016,  titulado como “Cálculo de superficie de referencia altimétrica para proyectos de ingeniería de detalle, en la Región Metropolitana (Santiago), a partir de un modelo geoidal de optimo ajuste a la altimetría oficial de Chile”, busca precisar las coordenadas en tiempo real, considerando sus constantes cambios y variaciones por los fenómenos naturales, para así, homogenizar la información a través de una medición exacta y constante.

De esta forma, y gracias al apoyo de la Dirección Nacional de Fronteras y Limites del Estado (DIFROL), y del ex director de Departamento de ingeniería  Geográfica, Dr. Belfor Portal, se llevó a cabo la instalación de una antena GPS en el Edificio de Investigación Rector Eduardo Morales Santos, ubicado en el campus de la Universidad de Santiago de Chile, que recibe datos geodésicos de los satélites y monitorea la deformación de la corteza terrestre para determinar la localización precisa de los objetos en la tierra.

“Esta antena realiza mediciones constantes de los cambios que se desarrollan en la corteza, entregando las coordenadas válidas y ajustándose a los cambios del cuerpo terrestre”, explica el Dr. Borcosque.

Por su parte, la antena, que además se encuentra adherida al organismo geodésico continental denominado Sistema de Referencia Geocéntrico para las Américas (SIRGAS), logra “generar las coordenadas, marcos de referencia y la deformación de la corteza en toda Sudamérica”, señala Dr. Tarrío, mientras agrega que “las coordenadas deben ser medidas continuamente debido a que funcionan como un yogurt, si se dejan estáticas caducan, por lo que hay que actualizarlas constantemente”.

Centro de Procesamiento y Análisis Geodésico

Con el fin de buscar una forma para predecir la manera en que se deforma la corteza terrestre, es que surge, gracias al apoyo de la Dirección Nacional de Fronteras y Limites del Estado (DIFROL), el Sistema Nacional de Información Territorial (SNIT), el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN) y el Instituto Geográfico Militar (IGM) del actual decano de la Facultad de Ingeniería señor Juan Carlos Espinoza, y del Director del Departamento Dr. Jaime Pizarro; el Centro de Procesamiento y Análisis Geodésico USC de la Universidad de Santiago de Chile, en donde los doctores Tarrío, Carverlotti y Borcosque, en conjunto a un funcionario y  7 alumnos de pre y postgrado, procesan y analizan los datos de más de 200 equipos GPS ubicados alrededor de Sudamérica, permitiendo la actualización de los modelos y coordenadas actuales.

Este trabajo repercute en el desarrollo y cotidianidad de las personas y, principalmente, en quienes toman decisiones a nivel regional, porque permite una mayor precisión en los trabajos de minería, ingeniería, sistemas de información, cartografías y planes reguladores, entre otros.

Para el Dr. Carvelotti, “la nueva forma en la que se está viendo la geodesia está colocando en el tapete y generando reflexiones en los diferentes organismos, tanto nacionales como internacionales”, agregando que “los datos que recolectamos son enviados a todo el mundo. Además, no solo esperamos aportar con mediciones geodésicas, sino que también con predicciones atmosféricas”.

Actualmente, el proyecto se encuentra trabajando en la apertura de un servidor a través de Segic, con el fin de que los datos recopilados puedan estar abiertos a todo público, para que puedan ser utilizados en la toma de decisiones en temas país, como la minería, la planificación regional y los espacios limítrofes con otros países.

Museo de Embriofetología promueve la inclusión mediante visita de Instituto de la Sordera

Museo de Embriofetología promueve la inclusión mediante visita de Instituto de la Sordera

Hace unos cuantos meses, el Museo de Embriofetología de la Universidad de Santiago de Chile, fue ampliamente difundido por ser primer museo de nuestro país y único de Latinoamérica que enseña el desarrollo de la vida humana con fetos y embriones reales en sus distintas etapas. El establecimiento agrupa a más de 600 fetos humanos, obtenidos entre 1970 y 1990 a raíz de abortos espontáneos y embarazos ectópicos tubarios que se trataron en el Hospital Barros Luco.

El museo ha recibido a cientos de alumnos provenientes de diferentes colegios de la región, los cuales “vienen en busca de nuevos conocimientos, interesados en vivir la experiencia del Museo de Embriofetología y poder conocer más del desarrollo de la vida en el útero materno” comenta Daniel Sánchez, subdirector del Museo, alumno de sexto año de la carrera de Medicina y principal coordinador de las distintas visitas que el museo recibe.

Después de exitosas jornadas, charlas, talleres y exposiciones, el Museo de Embriofetología logró el objetivo de acercar la ciencia al universo de las capacidades diferentes, focalizando su acción en jóvenes con capacidad auditiva disminuida. De hecho, hace un par de semanas, fue visitado por estudiantes del Colegio Dr. Jorge Otte, institución asociada al Instituto de la Sordera (INDESOR), una alternativa educativa para niños sordos “desde la perspectiva de la diferencia y no la deficiencia”, como se especifica en su página oficial.

“Para nosotros ese día marcó un hito, pues nos dimos cuenta que éramos capaces de enfrentar situaciones nuevas y extremas, como el poder entregar estos conocimientos a jóvenes con capacidades distintas” añade el Sub Director.

Fueron 25 estudiantes los que asistieron a la jornada, todos de diferentes edades, guiados por monitores del mismo museo y acompañados por profesores del colegio, quienes organizaron esta actividad enmarcada en la semana de la Ciencia.

La visita constó de un video introductorio, el cual fue interpretado en lenguaje de señas por uno de los profesores del establecimiento. “La actividad fue muy interactiva, se hacían pausas para que aquellos estudiantes que tuvieran dudas pudieran preguntarnos todas sus inquietudes, situación que ocurrió varias veces, señala Bárbara Valencia, miembro del equipo de embriología.

“Nos hace muy felices haber logrado que los jóvenes del Instituto de la Sordera hayan podido ver, conocer y emocionarse viendo la exposición de embriones y fetos que nuestra universidad pone a disposición de ellos”, afirmó el Dr. Jaime Pereda, director del Museo, profesor y coordinador de la Unidad de Embriología Humana de la Escuela de Medicina de nuestro Plantel.

Gracias a esta iniciativa es que hoy, el museo se plantea continuar abriendo nuevos espacios de acción. “Tenemos en mente capacitarnos en lenguaje de señas o bien hacer modelos en impresión 3D de todo lo que se muestra en el museo, para que las personas ciegas las puedan tocar. Las personas con capacidades diferentes tienen derecho a estos conocimientos y nosotros tenemos que facilitarlos, esa es la enseñanza y proyecciones a futuro que sacamos de esta experiencia. Tenemos que tratar de ampliar las formas en las que llegamos a ellos”, comenta Daniel Sánchez.

El Museo de Embriofetología nace del trabajo de tres décadas que ha realizado el académico Dr. Jaime Pereda, el cual, tras mantener guardados estos fetos para su uso exclusivamente investigativo, el año 2010 dona la colección embriológica a la Universidad para constituir el museo.

El museo, ubicado al interior de la Facultad de Ciencias Médicas, está abierto a toda la comunidad y es de carácter gratuito, pudiendo acceder los lunes desde las 15:30 hasta las 17:30 y miércoles desde las 11:00 a 14:00 horas. También, cuenta con visitas guiadas para grupos de más de 10 personas y charlas especializadas, las cuales se pueden coordinar llamando al número 2 2718 3594, escribiendo al mail museo.embrio@usach.cl o bien a través de la página de Facebook "Museo de Embriofetología Dr. Jaime Pereda Tapiol".

“La U. de Santiago forma a los mejores bioquímicos de Chile”

“La U. de Santiago forma a los mejores bioquímicos de Chile”

La importancia de la investigación temprana y la generación de conocimiento por parte de los jóvenes es uno de los factores más relevantes para el progreso de la ciencia y las futuras problemáticas que se pueden tener a futuro.

Por ello, Conicyt crea el Cupo Explora otorgado a jóvenes científicos para ingresar a la educación Superior. Gracias a esta iniciativa, Manuel Droguett se matriculó en nuestra Casa de Estudios y hoy es un destacado estudiante de primer año de la Carrera de Bioquímica de nuestra Universidad que, desde su etapa escolar, ha estado fuertemente relacionado con la ciencia y la investigación.

Manuel Droguett tiene 18 años y desde que estudiaba en el Liceo de la Chimba B-33, Antofagasta, se destacó por su vocación científica que le permitió ingresar a nuestro Plantel por “Cupo Explora”, beneficio que se le otorga a estudiantes de cuarto medio para que puedan acceder a la universidad sin necesidad de que se evalúe su puntaje en la Prueba de Selección Universitaria (PSU).

Este joven investigador inició su interés por la ciencia desde su formación escolar, a una edad muy temprana. Durante la enseñanza media comenzó a ir a un taller de ciencias, espacio donde conoció a Iván Castillo, profesor de Biología y Química, que potenció su interés investigativo y curiosidad científica. “El profesor Castillo nos llevaba a charlas y conversatorios que se impartían en  la Universidad de Antofagasta, todo relacionado con ciencias. Gracias a él,  me acerqué a este mundo” cuenta el joven.
El año 2014, cuando el joven estudiante iba recién en 8vo básico, inició su primera y más importante investigación, que nace gracias a cuestionamientos surgidos en una charla que impartió la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA). En este conversatorio, se planteaba que el desierto era un lugar aparentemente inhóspito y con altas radiaciones, estableciendo la comparación con el planeta Marte.

“Inmediatamente me cuestioné lo planteado por la NASA, debido a que en el desierto chileno vivimos nosotros, por tanto, sÍ hay vida. El profesor Castillo me explicó que hay un punto del desierto, el sector de Yungay a 70 kms. de Antofagasta, en donde la vida como tal no puede suceder por la falta de alimento, la radiación y escasez de agua. Yo tenía experiencia en laboratorio, entonces sabía de la existencia de las bacterias. Así nació el interés de investigar sobre la presencia de bacterias en este sector”, explica Manuel.

Dado a una fascinación por la astronomía, Manuel tenía el propósito de investigar sobre vida extraterrestre en Marte y, por su parte, su profesor manejaba el conocimiento científico en laboratorio y microbiología, gracias a lo cual fue posible darle vida al proyecto “Yungay, Marte en la Tierra”, en donde se muestreo el sector de Yungay, haciendo el cultivo de bacterias en el mismo sector. “Dejamos las bacterias a semi sombra durante una semana y empezaron a crecer varios microorganismos. Dentro de todos estos, había una bacteria blanca con esporas que nos llamó bastante la atención, la secuenciamos con ayuda de la Universidad de Antofagasta, y resultó ser una bacteria de carácter marino”, narra el estudiante.

Su profesor, Ivan Castillo, egresado de la Universidad de Antofagasta y actual profesor de Química y Biología, agrega: “‘Yungay, Marte en la Tierra’ nace del cuestionamiento sobre la existencia de vida en el sector más seco y con más alta radiación que hay en el corazón del Desierto de Atacama, considerando la posibilidad de la presencia de vida microbiana en Marte. Fuimos a investigar allá, dado que en esos tiempos la NASA me invitó a una expedición y, finalmente, elaboramos el proyecto”.

Con esta investigación, los autores descubrieron que en el sector de Yungay emergen formas rocosas con apariencia de pelotas, las cuales tienen una composición salina debido a que absorben el agua. Lo anterior, porque una vez al año cae un rocío leve en el sector. A propósito de aquello, la hipótesis de estos investigadores es que debido a este fenómeno las bacterias se mantienen con vida pues, la sal absorbe el agua y a medida que pasa el tiempo los microorganismos se alcanzan a reproducir para luego mantenerse en un estado de latencia.

El proyecto fue presentado en el  Congreso Nacional Escolar de Ciencia y Tecnología EXPLORA en el año 2014, obteniendo el primer lugar.

Terminando este proyecto y con el triunfo en el concurso EXPLORA, Manuel Droguett, en conjunto a su compañero de investigación y profesor guía, representaron a Chile en la Feria Internacional de Ciencias e Ingeniería INTEL ISEF 2015, recibiendo el reconocimiento de la Organización de los Estados de América (OEA) por su investigación, siendo seleccionada de un total de 1.100 trabajos de distinto países y posicionándose entre las 50 mejores de América.

En la enseñanza media, el estudiante asistió a la Feria Antártica Escolar, realizada en Punta Arenas, en donde presentó una investigación que buscaba comparar microorganismos antárticos con microorganismos que se encuentran en el desierto para ver si las bacterias antárticas resistían a la radiación en el Desierto de Atacama.

“Creo que es relevante que el interés por la ciencia y la investigación se trabaje a edad temprana, ya que el mundo científico no es conocido y la gente no sabe que puede ser mucho más entretenido que mezclar cosas y hacerlas explotar” reflexiona Manuel.

Por su parte, Ivan Castillo comenta: “Uno como profesor, debe formarles una mentalidad curiosa, que aprendan a hacer buenas preguntas que puedan responderse a través de un proyecto experimental. Esto les forma una mentalidad distinta al resto. La ciencia no se hace en una pizarra, sino que debe hacerse en laboratorios, viendo muestras y experimentando constantemente” concluye el docente, haciendo el llamado a los jóvenes para que interactúen con los laboratorios y se interesen en la investigación científica.

Actualmente, Manuel Droguett ha participado voluntariamente en diversos congresos y ferias que se han organizado en la universidad.

Cupo Explora

“En un inicio no sabía si postular a Medicina o Bioquímica, teniendo la posibilidad de postular a ambas carreras. No obstante, me decidí por la segunda ya que, gracias a mi  pasado científico, me gusta más el trabajo en laboratorio y, es sabido que la Universidad de Santiago forma a los mejores bioquímicos de Chile” señala el joven científico, respecto a su ingreso a la universidad a través del recientemente instaurado Cupo Explora.

El beneficio Cupo Explora, está enmarcado en el Programa Explora del Consejo Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt) que se presentó durante el pasado año con el fin de darle posibilidad de acceso a la educación superior a estudiantes que posean vocación científica.

Para obtener este cupo -el cual está actualmente vigente para su postulación- los postulantes deben acreditar su participación activa, por un periodo de tres años, en iniciativas del Eje de Valoración de Conicyt (clubes, academias, pasantías u otras actividades de investigación científica escolar) incentivando la vocación científica destacada y la búsqueda de talentos tempranos. Está dirigido a los estudiantes de educación media que demuestren una trayectoria científica escolar y estén interesados en continuar una carrera en dicha área.

Para mayor información acceder a: http://www.cupoexplora.cl/

U. de Santiago organiza ciclo de cine para aportar a la divulgación científica

U. de Santiago organiza ciclo de cine para aportar a la divulgación científica

La Universidad de Santiago de Chile (Usach) realiza desde el 9 de agosto hasta el 25 de octubre un ciclo de cine titulado “La Ciencia del Cine”, en el cual pretende, según han manifestado parte de sus expositores, acercar a la comunidad a discusiones contingentes sobre la actividad científica de una forma amena.

La iniciativa, desarrollada por la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio (VIME), ha abierto diversos diálogos, no sólo sobre el concepto generalista de ciencia, sino también, sobre cómo funcionamos socialmente, según explican las y los expositores.
Para este fin, se han seleccionado seis películas, con igual número de académicos, que pretenden abrir un diálogo horizontal, que permita repensar el papel que tiene la ciencia en la sociedad contemporánea mediante un recurso cercano como el cine.

Nuevas formas de comunicar

Una de las películas más reconocidas, y que ha sido un ícono para la filmografía científico-biográfica, es Una mente brillante (2001), protagonizada por Russell Crowe y que cuenta la vida del célebre matemático John Nash, famoso por sus aportes en los campos de la Economía y Teoría de Juegos.

El Dr. Mario Bravo, académico del Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación y experto en estas teorías, expuso e inauguró el presente ciclo, señalando que “la cinta tiene un valor superlativo, no sólo por un valor estético, sino que también, por la serie de conceptos que aborda”, aun cuando, advierte, algunos carecen de cierta rigurosidad. No obstante, el Dr. Bravo señala que ese “no es un tema fundamental, ya que lo que importa acá es mostrar la vida de un científico notable, que permite abordar de una manera clara ciertos problemas que preocupan a la comunidad científica y el aporte hecho por el Dr. Nash”.

Sobre la ciencia, y cómo se conecta con las nuevas formas de comunicarla, el docente señala que “el cine tiene un valor importantísimo en lo que difusión se refiere. De hecho, en la actualidad, existen muchísimas producciones que permite pensar, desde otros lenguajes, el conocimiento que generamos”.

El matemático profundiza en que “es necesario que como comunidad pensemos que, muchas veces, al focalizarnos sólo en nuestro trabajo olvidamos cómo comunicar de una manera clara y comprensible para toda la ciudadanía nuestras investigaciones, por lo que se vuelven fundamentales estas iniciativas que potencian un interés mayor”.

En la misma línea, agrega que “la ciencia, y en particular mi área, la Matemática, es fundamental para la vida de las personas, pero muchas veces la gente se pregunta por el efecto práctico cuando lo estudian, y ahí el cine puede ser un gran aporte”.

Para el especialista en Matemática Aplicada, otro valor importantísimo de estas actividades de difusión radica en la posibilidad de “conversar con la gente” y “observar algunas cuestiones muchas veces no consideradas en el mundo científico, como lo es la responsabilidad social que tenemos, el involucramiento con las problemáticas y las formas de pensamientos, ámbitos abordados en la película”.

Por ello, “es necesario que tomemos este tipo de encuentros como una opción viable para comunicar nuestras investigaciones y conocimientos, profesionalizándolo y desarrollándolo acá en Chile, lo que podría ser muy útil en una serie de formas para enseñar nuestras disciplinas”.

La matemática como crítica poscolonial

El hombre que conocía el infinito (2015), es otra de las producciones elegidas y es comentada por el académico del Departamento de Matemática y Ciencias de la Computación, Dr. Andrés Navas, quien seleccionó esta cinta no sólo por ser su favorita, sino también por el mensaje y la rigurosidad histórica de la cinta, que se valió de la asesoría de reconocidos matemáticos como Manjul Bhargava y Ken Ono.

Esta película también posibilitó la discusión con un heterogéneo público, en donde se desarrollaron distintos puntos de vista sobre la importancia de la ciencia en la sociedad y como esta, también ha ido cambiando.

En ese sentido, el matemático señala que este tipo de proyectos cinematográficos son “sumamente positivos”, ya que, aun cuando están centrados en el desarrollo de un país “primer mundista” como Inglaterra, narra la historia de un matemático indio, permitiendo dar cuenta de otras perspectivas.

Por ello, Andrés Navas enfatiza en la necesidad de originar debates desde las realidades específicas de los pueblos, desde un discurso que permita sustentar la masificación de la ciencia por fuera de las lógicas tradicionales, donde muchas veces no constituyen sentido para el público general.

A raíz de esto último, el académico postula que, al existir nuevas formas de masificación de contenidos, esto permitirían también generan nuevas formas de comunicación de la ciencia, mucho más relacionadas con las experiencias específicas. Por ejemplo, lo hecho por algunos youtubers que hablan y generan nuevos lenguajes que acercan ciertos conocimientos.

Por lo tanto, “sustentar el conocimiento desde la desde la periferia se vuelve fundamental, comprendiendo que habitamos espacios construidos históricamente desde la diferencia, en donde se han tomado didácticas, pedagogías o formulaciones desde otras realidades, principalmente europeas”, señala Navas, quien comenta la necesidad de sustentar un conocimiento en experiencias de aprendizaje, como el de las vicisitudes que tuvo que atravesar Srinivasa Ramanujan –protagonista de la película-  lo cual se vuelven imperativos en la actualidad.

Hipatia y la marginación de la mujer en la ciencia

Hablar de la evolución de los pueblos obliga, de alguna forma, a referirse a personas relevantes de la escena científica de la historia. Esta última veta es tratada por la profesora y especialista en didáctica de la matemática, Dra. Claudia Vargas-Díaz, en su selección del filme Ágora (2009), dirigido por el chileno-español Alejandro Amenábar. La película, narra parte de la vida de Hipatia de Alejandría, eminente matemática y astrónoma, que se abrió paso en la difícil sociedad griega, derribando prejuicios y barreras que evitaban la partición de todos los actores de la ciencia.

La importancia de este film, cuenta la profesora Claudia, estriba en un tema todavía no solucionado socialmente, como lo es la participación de la mujer en los espacios del conocimiento, siendo proscritas y anuladas sus contribuciones, aun cuando representen enormes avances. Por ejemplo, en el caso de Hipatia, que intentó explicar sus aportes en la arquitectura o la matemática de un modo más accesible a un público interesado en aprender. Aunque muchas de sus aportaciones se perdieron o simplemente fueron invisibilizadas.

En ese sentido, la académica es enfática al declarar que “estas películas nos muestran situaciones históricas, no sólo al interior de la academia, sino que también, a nivel social, donde se viven problemas para la entrada, la divulgación o la participación en la producción del conocimiento generado por mujeres”.

Con respecto a la importancia de la película, la académica explicita que “la labor de estas producciones es, precisamente, poner temas en el debate y así, poder ver de lo que somos capaces las mujeres, pero evidenciando cómo se cierran las puertas por intereses creados”, dando pie a que dentro de la misma crítica pueda masificarse otras claves de pensamiento que posibiliten pensar otra sociedad, que elimine la exclusión.

Sin duda, ha existido en el último tiempo una evolución en este tipo de temáticas. Sin ir más lejos y, a propósito de diversas discusiones emanadas desde Hollywood con los bullados casos de violencia sexual como los de Harvey Weinstein, Kevin Spacey o Asia Argento, el cine ha tenido un cambio que, aun cuando paulatino, permite cuestionarse ciertas temáticas, como en Ágora, que da cuenta de temas todavía no resueltos, pero que, tal cómo explica Claudia Vargas, permiten precisamente problematizar dichos tópicos, “acercándolos a un público masivo” y, de la misma forma, observar que la ciencia no es sólo laboratorios, sino que está fuertemente imbricada en las problemáticas sociales.

En la misma línea, para la académica es menester observar que estas realidades no se circunscriben a un espacio específico, e invita a observar otras experiencias, igualmente retratadas por otras industrias cinematográficas, como, por ejemplo, las del cine indio (conocido popularmente como Bollywood), que narra muchas de las mismas problemáticas, necesarias de discutir como sociedad en su conjunto.

Hipatia se expondrá el próximo jueves 27 de septiembre y será comentada por la académica Claudia Vargas en la "Sala Estación Usach", en las dependencias del edificio de la VIME, ubicado en Las Sophoras #175. La entrada es totalmente liberada.

Vicerrectores de Investigación del CRUCH debaten en el Plantel políticas del sector

Vicerrectores de Investigación del CRUCH debaten en el Plantel políticas del sector

El Vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación de la USACH, Claudio Martínez, relevó la importancia de poder actuar conjuntamente para buscar soluciones. En ese sentido, profundizó en la crisis que atraviesa el sistema público de apoyo a la investigación, aseverando la responsabilidad ineludible del Estado para con la ciencia en nuestro país.

En la misma línea, los asistentes discutieron sobre las problemáticas estructurales del fomento a la investigación por parte de las organizaciones estatales, y cómo es cada vez más necesaria una política de apoyo a la investigación, que permita pensar al país y su relación con la ciencia de manera amplia.

El problema no es sólo la falta de recursos

El encuentro celebrado tiene como raíz la falta de los recursos para becas de postgrado y la disminución de los beneficios complementarios para la investigación que entrega la Comisión Nacional de Investigación en Ciencia y Tecnología (CONICYT), los que impactan en cuestiones como la compra de insumos, pasantías o participación en congresos, aspectos fundamentales para la actividad científica y que ha afectado a investigadores en las diversas áreas del conocimiento.

En este sentido, el Presidente de Conicyt, Mario Hamuy, indicó que “existe una demanda mayor y no podemos gastar más de lo que la ley nos permite. Si ustedes me preguntan qué haremos más adelante, no puedo tener una respuesta, porque aún no contamos con el presupuesto 2019, pero sí les aseguro que hemos hecho el requerimiento para un aumento de presupuesto”.

Para Claudio Martínez, el tema no se circunscribe únicamente en los recursos, sino que también en sopesar correctamente el rol que cumplen los centros universitarios como espacios de investigación.

La creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación se volvió de igual forma un debate obligado para los miembros de las universidades participantes, donde observaron con igual preocupación la escasa importancia que tendrían dentro de la nueva institucionalidad.

Para Martínez, esto da cuenta de una actitud contraproducente, que envía una señal equivocada sobre las relaciones entre el Estado y sus universidades, declarando que la misión de estas últimas “es ser parte, no clientes de esta nueva institucionalidad, porque nosotros somos la institucionalidad”, entendiendo que “el 80% de la investigación en Chile se realiza en nuestros centros educativos, por ello, el rol que tiene el CRUCH en esta discusión es trascendental”

En el encuentro Mario Hamuy, invitó a las universidades a adaptarse a esta nueva realidad, tras lo cual el Vicerrector de la Usach, respondió enfáticamente: “usted nos dice que nos adaptemos a la nueva realidad, pero nosotros queremos cambiarla, queremos transformar al país a través de la ciencia, de lo contrario, en vez de generar conocimiento, replicaremos pobreza”.

En el encuentro, el Presidente de Conicyt presentó la sobre la Política Nacional de Formación de Capital Humano Avanzado, tras lo cual se formaron tres de mesas de trabajo y, posteriormente, se expusieron las conclusiones.

Proyecto de valorización de quínoa realizado en el Plantel presenta variedad de productos

Proyecto de valorización de quínoa realizado en el Plantel presenta variedad de productos

Desde el año 2015 el Proyecto para la “Valorización de subproductos de la quínoa” viene realizando un intenso trabajo para posicionar la quínoa como uno de los alimentos con opciones de preparación más variados y saludables del mundo, y este jueves 7 de junio se realizó una degustación de sus productos en las afueras de la Casa Central de la Universidad de Santiago.

El evento contó con la presencia del Vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación, Dr. Claudio Martínez, y el Decano de la Facultad Tecnológica, Dr. Julio González Candía.

El Vicerrector fue el encargado de dar apertura a la actividad, pronunciando un discurso donde señaló su entusiasmo y cercanía con el proyecto. “Consideramos de la mayor importancia la realización de este tipo de iniciativas, pues son una prueba del compromiso que tiene nuestra Universidad con los desafíos que del país, dentro de los cuales está el de convertirse en una
potencia alimentaria”, puntualizó el Vicerrector Martínez.

Agregó que estos avances reafirman el estatus de la Universidad de Santiago como una de las instituciones principales en materia de investigación, luego de quedar tercera a nivel nacional en el Ranking Mundial QS de universidades en marzo pasado.

El Dr. Luis Sáez Tonacca, académico del Departamento de Gestión Agraria que lidera el proyecto, explicó que la motivación del trabajo realizado es generar productos (en su mayoría alimenticios) a partir de la planta de quínoa y aparte del grano que desprende, optimizando así su empleo y cosecha.

“Estamos trabajando con productores de la Región de O’Higgins y la Metropolitana, incitándolos a que cultiven la quínoa como hortaliza. Esto expande el proceso de producción durante todo el año. Ahora, en lugar de la cosecha de grano de una sola vez al año, tenemos la certeza de realizar una cosecha de la planta durante ocho meses”, detalla el académico.

En la degustación se presentaron cinco productos alimenticios hechos a partir de la quínoa: un detox de hoja de quínoa mezclado con limón, manzana y pepino, churrascas, hamburguesas, tortillas y un postre de tres leches, todos hechos con harina de hoja de quínoa.

Daniela Cavieres, chef del Restaurante 2661, participó en la preparación de los productos para la demostración. “La hoja de quínoa nos sorprendió, porque tiene mucha vitamina, un alto porcentaje de proteína y además tiene propiedades antioxidantes. El sabor es muy suave y fácil de combinar, tanto en lo dulce como en lo salado”, reconoció sobre el valor nutricional de los alimentos mostrados.

Un manual culinario con recetas que emplean los productos de quínoa del proyecto está actualmente siendo preparado. “Tendremos el recetario disponible a fines de septiembre, y haremos algunas impresiones físicas, pero estará principalmente distribuido a través de las redes, porque este es un bien público”, comenta el profesor Luis Sáez.

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