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Dra. Leonora Mendoza Espínola: “No existe un solo camino al éxito. La ciencia tiene múltiples desafíos”

Dra. Leonora Mendoza Espínola: “No existe un solo camino al éxito. La ciencia tiene múltiples desafíos”

Los inicios de la Doctora en Química y decana de la Facultad de Química y Biología, Leonora Mendoza Espínola, están asociados a la Escuela Experimental Artística, establecimiento donde sus padres la matricularon para estudiar música; una época que ve con nostalgia, pues en segundo año medio, sintió que era el momento de explorar otros caminos.  “Tuve que tomar una decisión bien drástica y dolorosa que significaba dejar muchos años dedicados a la guitarra clásica por buscar una pasión distinta. De hecho, seguí estudiando música hasta que la exigencia universitaria no me lo permitió más”, reflexiona.

Si bien la música pasó a segundo plano, aunque sigue presente en sus momentos de descanso, “la estricta disciplina desarrollada en mis inicios de estudiante de música, se transformó en mi mejor herramienta para enfrentar una vida dedicada a la ciencia, primero como pedagoga, luego como investigadora y hoy como decana”, sostiene la autoridad.

- ¿Cuándo fue el momento definitivo en que decidió ser investigadora?

En mi etapa de magíster. Trabajaba en el Laboratorio de Química Orgánica con el Dr. Alejandro Urzúa, mi mentor, colega y amigo. Me gustaba mucho la mezcla que él hacía entre la química y la biología. Ahí realicé mi tesis de pregrado y mis estudios de postgrado. Él me incentivó a irme un tiempo del país para realizar un intercambio de meses con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid, España, durante mi doctorado.  Luego comencé a estrechar lazos con el área de Microbiología, trabajando con las doctoras Marcela Wilkens Anwandter y Milena Cotoras Tadic. La interacción con Milena fue determinante en la línea de investigación que actualmente realizo, pues me invitó a participar como coinvestigadora permanente en el Laboratorio de Micología, en donde el  año 96, aporté mis conocimientos en productos naturales producidos por plantas. Ahí iniciamos el desarrollo de la línea de investigación sobre compuestos químicos activos contra el hongo Botrytis cinerea, que sumado a otras líneas de investigación se mantiene vigente al día de hoy. En ese sentido la investigación asociada a la formación de personas, es lo que más me apasiona.

- ¿Cuáles fueron sus investigadoras referentes para seguir esta carrera?

Había pocas mujeres en esa época, seguimos siendo pocas aún, pero dos profesoras en particular fueron muy importantes para mi decisión de continuar mis estudios de postgrado, quienes junto a mi mentor reafirmaron mi pasión por las ciencias, por su sabiduría, sencillez, seriedad, su forma de enseñar, pero por sobre todo por el cariño que demostraban por lo que hacían. Me refiero a las doctoras Elsa Abuin y Betty Matsuhiro, ambas destacadas científicas que representaban la rigurosidad, pero al mismo tiempo hacían de la ciencia algo atractivo para las personas. 

- ¿Marcaron sus ganas de liderar en el entorno académico?

Sí. Creo que la forma de llevar sus laboratorios, líneas de investigación y relaciones con las personas, fueron bien determinantes cuando uno está estudiando y dice “a mí me gustaría llegar a esto”.

-¿Cuáles son los desafíos de su liderazgo como investigadora al pasar a dirigir la Facultad de Química y Biología?

Difícil pregunta. Los desafíos dependen de la formación de cada persona y su certeza de que es capaz. Yo no tengo la receta, de verdad no la tengo, creo que el liderazgo es algo que se va adquiriendo y madurando con el tiempo. En mi caso, llegar a ser decana nació del interés de impactar en forma positiva en la gente, estudiantes, colegas, funcionarias y funcionarios. Demostrar liderazgo para una mujer en esta Facultad no es complejo, pero no me gusta la palabra demostrar, me gusta la palabra reconocer, porque demostrar significa que hay que justificar las acciones constantemente, pero ser reconocida como líder ya sea en un laboratorio, línea de investigación, en la gestión, creo que es algo que naturalmente debiese ocurrir. Un buen liderazgo también va acompañado de un buen equipo de trabajo.

Paridad de género

- En su Facultad, el ingreso y egreso en pregrado se acerca a la paridad de género y las diferencias en su comunidad académica es menor. ¿A qué cree que se debe?

Somos una Facultad relativamente joven, que se crea a partir de la Facultad de Ciencia en 1994. Surgimos en un mundo que ya había dado los primeros pasos a la integración, a la inclusión. En ese sentido, no fue un tema complejo, porque como te mencionaba ya teníamos a estas líderes académicas y otras líderes importantes, como la Dra. Irma Carkovic; en gestión la Dra. Leonor Contreras, en investigación, entre otras que silenciosamente impactaban en el desarrollo de la Facultad.  Sí había un desbalance, y sigue habiéndolo, pero no era un tema de día a día. Por ejemplo, sesgos para preferir un hombre frente a una mujer en un cargo es algo que ha ido cambiando en el tiempo, pero puedo reconocer que en esta Facultad ha primado la calidad de las personas, independiente del género al cual pertenezcan. En ese sentido, yo creo que estábamos más adelantados que a lo mejor otras unidades de la Universidad. Creo que a nivel institucional aún falta por crecer.

- ¿Le gustaría dar un mensaje a estudiantes que hoy tal vez no se sienten del todo capaces de seguir una carrera científica?

Siempre he pensado algo que creo es real: cualquier persona que fue capaz de salir de la enseñanza media y entrar a la Universidad y saltar el escollo del ingreso, es capaz de hacer cualquier cosa. Algunas personas se demoran más y algunas menos, la meta se logra igual. Mi pensamiento no es original, más bien concuerdo plenamente con los valores del Dr. Francisco Javier Gil (QEPD), los talentos están distribuidos equitativamente. No depende del nivel socioeconómico, pero es nuestra labor dar oportunidades. Cualquier persona que llega a la Usach y termina su carrera, es talentosa de por sí. Explotar ese talento depende realmente de cuánto le guste y lo que quiera hacer, darle la oportunidad es la tarea de la Universidad.   Finalmente, me gustaría señalar que no existe un solo camino al éxito, la ciencia tiene múltiples desafíos: la enseñanza, la investigación, la vinculación con el medio, entre otros. Hay tantas alternativas de cómo uno se puede imaginar y disfrutar de la ciencia. Hoy en día la oportunidad de una formación universitaria, que alguna vez fue más para una élite de la población, ha aumentado mucho, y eso permite aprovechar las oportunidades y hacer lo que más nos gusta.

Rosa Corona, Doctora en Física, investigadora del Cedenna: “Trabajamos en estudios con un enfoque futurista y ambicioso”

Rosa Corona, Doctora en Física, investigadora del Cedenna: “Trabajamos en estudios con un enfoque futurista y ambicioso”

¿Te imaginas conocer cuál es el nivel de nuestra glucosa en el cuerpo; medir los signos vitales; o administrarnos un medicamento tan solo con pasar un sensor por uno de nuestros tatuajes? Interesante, ¿verdad?. En el Centro para el Desarrollo de la Nanociencia y Nanotecnología, ya están trabajando en ello. La idea surge a través de una investigación de la Doctora en Física, Rosa Corona González.

Con doble nacionalidad, chilena y venezolana, esta investigadora y docente de nuestra Universidad se formó como Licenciada en Física Aplicada en la Usach, donde también hizo su doctorado y postdoctorado, de la mano de profesores como el actual decano de la Facultad de Ciencia, Dr. Juan Escrig y la Premio Nacional de Ciencias Exactas 2019, Dra. Dora Altbir.

La profesora Corona relata que en Cedenna trabajan actualmente en estudios aplicables a las memorias magnéticas. “Vemos que tan viable es que un sistema pueda guardar, almacenar, distribuir información y, que esa información se mantenga por 20 años y más sin borrarse. Esa es la idea fundamental de las paredes de dominio, de las estructuras magnéticas; que sean lo más pequeñas posibles para guardar mucho en poco espacio y con buena calidad”, explica.

-Entiendo que no solo la informática es prioridad en la nanotecnología. ¿Están trabajando también en aplicaciones médicas, cierto?

 - Efectivamente, por ejemplo, nos gustaría que al administrarse un medicamento y cambiando el campo magnético o el sensor que lo vaya a distribuir con variaciones de campo pudiera liberarse o mantenerse. Por ejemplo, en lugar de hacer una quimioterapia peligrosa para todo el cuerpo, esta fuera localizada. La idea sería aplicar un nanotubo que en su interior tuviera este medicamento; se le administrara a la persona a una cierta hora del día, y se pudiera ir controlando en tiempos cortos para que no haga tanto daño a su organismo. Es un enfoque bastante ambicioso.

-¿Qué otros campos están abordando desde Cedenna?

 Queremos ir hacia la electrónica flexible. Estudiamos sistemas curvos, porque hay toda una rama de la electrónica que trabaja sobre qué pasaría si con tinta magnética nos tatuáramos. Tú sabes que la piel tiene propiedades de arrugarse y estirarse con facilidad. Lo ideal sería entonces que pudiéramos pasarnos un sensor y saber cuánto marca nuestra glucosa; nuestros signos vitales; administrarnos un medicamento tan solo con pasarlo por ese tatuaje. Eso es lo que aspiramos con la electrónica flexible. Vemos la parte bien básica como qué pasaría si esto se curva o se comprime, o si agregamos ciertas aleaciones y si funcionan o no, y eso quedaría registrado para que otros lo vayan aplicando.

-¿Y esto es tan futurista cómo suena?

-Mis envíos de postulaciones a ANID sobre electrónica flexible a nivel Nano llevan información respecto a eso, pero no esta tan lejano a 20 años. En ese periodo ya vamos a estar con esa tecnología de vanguardia. Es bastante interesante el tema, pese a que hay personas que aún se asustan con la incorporación de chip y un “supuesto control”. Lo que yo investigo es diferente, es tinta con nano partículas.

La Usach, su alma máter

Así como centenares de venezolanos han viajado a nuestro país buscando oportunidades laborales, la familia de esta científica se trasladó a Venezuela después del golpe militar. Sus padres estudiaron en la UTE. Rosa nació en Venezuela, pero razones económicas los trajeron nuevamente a Chile 18 años después. Tiempo después su madre volvería a pisar nuestra Casa de Estudios con la emoción de ver transformada a su hija en Doctora en Física. Es una agradecida de la Usach porque pudo estudiar en la Institución gracias a un ingreso especial para extranjeros. Su mamá y hermanas proporcionaron los medios económicos para pagar su pregrado. Recuerda que hizo una estadía de 6 meses en la Universidad de San Diego, California, con el Dr. Iván Schuller. 

“Si bien el doctorado no tiene como requisito formal que se hagan estadías en el extranjero. Se considera conveniente tener esa experiencia, conocer más personas y hacer líneas de investigación. Allá me dediqué a las simulaciones magnéticas y estudiamos nanohilos multisegmentados con aleaciones magnéticas suaves/duras”, recuerda.

Tras regresar de la pasantía terminó su doctorado y se incorporó a trabajar con la Dra. Altbir. “Es genial trabajar con ella. Tuvimos siempre una buena relación. El profesor Dr. Juan Escrig era su alumno y después él fue mi profesor guía de tesis para convertirme en Doctora en Física. Mi primer artículo fue con ambos”, relata con orgullo.

Desde su visión como investigadora estimula a que muchas más mujeres rompan con el estereotipo de que las carreras matemáticas, científicas e ingenieriles son para hombres. “Me encanta trabajar en Cedenna, es mi zona de confort. De hecho cuando pienso en que posiblemente tendré que buscar nuevos horizontes me pongo nerviosa. Soy profesora por hora también en la Usach. Hago clases de Física 1, Física 3 y Electricidad, Magnetismo y Ondas para los futuros ingenieros. Me encantaría quedarme en la Universidad de Santiago como académica e investigadora. La Usach es lo máximo para mí”, expresa sin titubeos.

Paula Zapata, Doctora en Química: “Reconozco en la Usach el soporte para postular a proyectos externos e internos de investigación”

Paula Zapata, Doctora en Química: “Reconozco en la Usach el soporte para postular a proyectos externos e internos de investigación”

La Dra. Paula Zapata Ramírez es colombiana, nacida en Ríonegro-Antioquia.  Obtuvo su pregrado de Ingeniería Química en la Universidad Nacional de Colombia, una de las más prestigiosas de Latinoamérica, con presencia habitual en el ranking QS por sus buenos resultados. De ahí proviene la formación académica inicial que recibió, para luego hacer su doctorado con una beca del DAAD en la Universidad de Chile, sobre polímeros sintéticos con incorporación de nanopartículas para mejorar sus propiedades, que pueden ser aplicados en el área industrial, en la alimentación e incluso en medicina,  y que la llevó a establecerse por 8 meses en Alemania.

Llega a nuestra Universidad a través del profesor Franco Rabagliatti, para incorporarse a un postdoctorado a cargo de Maritza Páez y Enrique Cerda en 2010. Su siguiente paso fue postularse a un proyecto de iniciación a la Academia en 2011 y desde ese año trabaja como profesora asociada de la Facultad de Química y Biología de nuestra Casa de Estudios. Aquí reconoce haberse incorporado a un excelente grupo de trabajo. Dicta clases sobre química orgánica para ingenieros civiles químicos; procesos químicos y tiene una cátedra para estudiantes del doctorado en Ingeniería de Materiales sobre caracterización de polímeros en colaboración con el profesor Julio Bruna.

Como científica su línea de investigación está orientada a  la preparación de nanocompositos de polímeros biodegradables a los que se incorporan diferente tipo de nanopartículas (Plata, TiO2, SiO2, almidón, CaCO3), aceites esenciales, con el fin de mejorar sus propiedades finales (térmica, mecánica, barrera, y biocidas) con aplicación en el campo médico y de envase de alimentos; como también la preparación de materiales compuestos para el almacenamiento y liberación de fármacos.

-Profesora, usted ha obtenido financiamiento para interesantes proyectos de investigación. Cuéntenos por favor del FIA y del Fondecyt Regular que logró.

El primero es un proyecto colaborativo destinado al desarrollo de bioenvases adjudicado en la convocatoria 2021-2022 de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) del Ministerio de Agricultura, en la categoría de Proyectos de Innovación de Interés Privado. El mercado chileno genera muchos subproductos industriales que tienen como destino final los vertederos sanitarios. Además, con la normativa actual de la ley REP y ley de un solo uso, es de gran interés reemplazar los plásticos. Es esencial revalorizar subproductos para obtener materiales sustentables con el medio ambiente. En concreto, la propuesta apunta al desarrollo de un bioenvase sustentable a base de subproductos industriales cuyas características sean equiparables lo máximo posible a los envases actuales en sus propiedades, pero que a diferencia de aquellos no contamina luego de su breve uso, en comparación a los muchos años que uno tradicional se demora en degradar.

La otra línea que trabajo es un Fondecyt regular que se basa en la obtención de biomateriales para aplicación biomédica con actividad antimicrobiana y bioactividad. Hablamos de  andamios, biomateriales que permiten insertarlos dentro del cuerpo, obteniendo la aplicación que uno les quiera dar y a medida que se va degradando va regenerando el tejido óseo. El proyecto “es multidisciplinario”, ya que cuenta con la participación del profesor Pedro Orihuela del Departamento de Biología de nuestra Facultad. La adjudicación permitirá la participación de estudiantes de pregrado;  del Doctorado en Materiales; del Doctorado en Química y de los postdoctorales que son parte del Laboratorio de Polímeros. Al mismo tiempo, creo que servirá como puente para realizar interacción con investigadores de reconocidas universidades del extranjero.

-A propósito de que tocamos el tema de la investigación, usted estuvo en Alemania y su pregrado lo cursó en Colombia, ¿Cómo ve la investigación en Chile a la luz de esa experiencia?

-Yo creo que más que comparar con Colombia hay que hacerlo con los países de Europa. Chile está a la vanguardia en Latinoamérica, pero lamento que  se estén disminuyendo los fondos para los investigadores. Por ejemplo, los proyectos Fondef solo los gana un 5% de los investigadores que postulan y muchos científicos tenemos grandes ideas. Si tuviéramos más apoyo de la industria se podrían plasmar mejor. Yo  creo que para equipararnos con países como Alemania y Francia, necesitamos incentivar más la investigación e inyectar más recursos.

_Más allá de estas dificultades, ¿qué opinión tiene de nuestra Universidad y del apoyo que entrega a investigadores como usted al desarrollo de sus proyectos?

Estoy muy agradecida de la Usach porque me ha permitido un crecimiento personal y profesional. Uno se relaciona con personas y en particular con sus estudiantes que tienen un sello social muy fuerte. Hacen un gran esfuerzo por lograr un título y entregarles una mejor vida a sus familias, entonces eso para mí es lo principal: tener alumnos destacados académicamente porque presentan una buena formación y son muy sensibles en el ámbito social. Además, en los últimos años he guiado tesistas de Colombia y Ecuador del Doctorado en Ingeniería de Materiales; beneficiados con becas de apoyo de la Vicerrectoría de Postgrado. Estos alumnos han destacado por tener una excelente calidad humana y desempeño académico, generando una interculturalidad académica dentro de la Universidad.  Agradecida estoy además   porque la Usach  a través del Dicyt  nos entrega soporte para postular a proyectos internos como externos, lo que no sucede en otras universidades.

 

Dra. Claudia Ortiz, bioquímica Usach: “La investigación científica no puede quedarse solo en los laboratorios o en los papers”

Dra. Claudia Ortiz, bioquímica Usach: “La investigación científica no puede quedarse solo en los laboratorios o en los papers”

“La idea de proyectar lo que hacemos dentro del laboratorio  a la sociedad es fundamental. Llevar soluciones tecnológicas de base científica a la problemática ambiental es una motivación y nos da el empuje para seguir desarrollando tecnología y continuar  investigando”, opina la bioquímica de la Universidad de Santiago, Dra. Claudia Ortiz Calderón.

La ciencia para ella  ha sido su forma de vida. Asegura que tiene un sesgo científico que a menudo se lo indica a sus estudiantes: “Yo miro una planta o un árbol (tengo vista de rayos x), y sé lo que está pasando dentro de esa hoja. Es súper lindo porque yo veo distinto a cómo ven ustedes, y eso se transforma en una manera de ver la vida”, explica.

-Profesora, a su juicio ¿cómo debe llegar la ciencia a la comunidad?

-La ciencia tiene que ser transferida. La investigación científica no puede quedarse solo en los laboratorios ni en los papers, lo que es súper bueno, sino que además, tiene que haber una transferencia hacia la comunidad, y así aportar desde la formación científica en el laboratorio a mejorar la vida de las personas.

La Dra. Ortiz lleva 20 años dedicada a temas relacionados con la bioquímica  vegetal y la fitorremediacion. Su pregrado como Bioquímica lo obtuvo en nuestro Plantel, pero continuó sus estudios con un doctorado en Ciencias Biológicas en la Universidad de Chile y no se quedó con solo aquello. También realizó un postdoctorado en la University College London, conocida como UCL, que es una Casa de Estudios estatal del Reino Unido. En 2017 se ubicó como la séptima mejor universidad del mundo, según el QS World University Ranking.

Sus investigaciones se concentran en la minería metálica de Chile ejecutando proyectos de desarrollo que le han permitido generar tecnologías que aportan a mejorar el ambiente a través de la investigación en  laboratorio.

Uno de sus proyectos que considera emblemáticos es el Fondef realizado en conjunto con la Universidad Católica de Valparaíso, en el que participaron empresas como Enami y Codelco, y universidades francesas, donde desarrolló tecnologías para la mitigación del impacto ambiental de depósitos de relave, lo que le permitió abrir las puertas de la minería e incluso generar un emprendimiento.

La Dra. Ortiz comparte su dedicación por las investigaciones con su labor  como coordinadora del Eje de Liderazgo y Participación Femenina de la Facultad de Química y Biología.

-¿Qué opinión tiene del tema de género en la sociedad actual?

- El tema de género yo lo veo como  una barrera  importante para desarrollar muchas actividades y desarrollarse también en muchas áreas. Es transversal en una sociedad patriarcal. No basta con tener una normativa, un protocolo o una declaración de principios…es un cambio cultural y los cambios culturales son lentos, porque tienen que ver con educación y  todos sabemos lo que pasa en Chile en ese ámbito, entonces finalmente tiene que ver con las tareas sociales de las mujeres y ese es un tema que no es menor. Las mujeres tenemos muchas veces que cuestionarnos si vamos a seguir la maternidad o el camino profesional, eso jamás lo va a tener como cuestionamiento un hombre.

A juicio de la bioquímica, paridad no es equidad. “Si tenemos igual número de hombres con igual número de mujeres eso no garantiza equidad de género”, remarca. Asimismo, reconoce que ha habido cambios, pero de forma lenta. “Lo veo en que hoy tenemos más mujeres científicas en cargos de dirección, por ejemplo de decanas. En mis tiempos jamás se pensaba en directoras de departamento o rectoras como vemos hoy en día en las universidades”.

Para la Dra. Ortiz  se debe promover la equidad de género en ciencia e innovación, porque “la diversidad enriquece, y las mujeres, tanto como los hombres, tienen mucho que aportar con una mirada particular desde su propia historia, pero también desde el género”. 

Te invitamos en el siguiente video, elaborado por la Unidad de Comunicaciones de Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo e Innovación, a conocer la opinión y trayectoria de esta investigadora usachina:

Leonel Medina, Dr. en Ingeniería Biomédica: “el componente humano es el gran potencial de nuestra Universidad”

Leonel Medina, Dr. en Ingeniería Biomédica: “el componente humano es el gran potencial de nuestra Universidad”

A contar de esta semana Soy Usach comienza a difundir la valiosa tarea que cumplen los académicos e investigadores de la Universidad de Santiago de Chile. Iniciamos con Leonel Medina, quien  se incorporó al Departamento de Ingeniería Informática (DIINF) como profesor asistente en 2018. Había sido investigador postdoctoral en la Universidad de Valparaíso cuando decidió dejar todo y venirse a trabajar a la Usach. 

El docente del DIINF, un apasionado del futbol y de transportarse en bicicleta recuerda que desde su juventud buscó una carrera que integrara las matemáticas, pero también la biología.  Si bien ingresó a estudiar Ingeniería  al plan común de la Universidad de Chile, a los dos años se decidió por la especialidad en eléctrica, pero el destino diría otra cosa. La ingeniería biomédica se le presentaría por azar. Fue un cartel que anunciaba un Magíster en dicha especialidad que lo impulsó a terminar la carrera, inscribirse en el postgrado y armar maletas para viajar a los Estados Unidos donde gracias a la beca Fullbright Conicyt pudo obtener el grado de doctor de la Duke University. Pareciera un proceso rápido y fácil, pero detrás hay casi 15 años de estudios. De regreso en Chile y haciendo un postdoctorado en la Universidad de Valparaíso, que quedó incompleto, decidió ser académico la Universidad de Santiago de Chile, donde se integró a un área de informática aplicada a la biología y a la medicina.

Si bien la Universidad de Duke forjó su línea de investigación, fue en nuestro Plantel donde comenzó a armar equipos tras un objetivo: buscar la posibilidad de detectar el Alzheimer de manera temprana con un examen de retina. Aquí se unió al profesor Max Chacón quien le habló de la teoría de la complejidad de los sistemas biológicos y de su disminución cuando nos enfermamos o avanza la edad. Eso se podría medir en algunas variables fisiológicas. “Max sabía de esta teoría y coincidió que la Universidad de Valparaíso había hecho algunas mediciones en la retina de animales, porque querían estudiar un modelo de la enfermedad de Alzheimer. Como yo entiendo de electrofisiología del ojo se armó el equipo”, recuerda desde su oficina en el Departamento de Ingeniería Informática. “En Valparaíso se hicieron los experimentos, las mediciones, mientras que en Informática de la Usach aplicamos los algoritmos que miden la entropía de las señales electrofisiológicas. El experimento fue practicado en ratones sanos y ratones modificados genéticamente que expresan de alguna manera la enfermedad, o más bien muestran síntomas que se parecen mucho a lo que le puede suceder a una persona”. 

-Profesor, ¿es posible con este método determinar que un ser humano pueda tener Alzheimer antes que laenfermedad se manifieste?

-Hay harto que investigar, pero personalmente estoy optimista, porque la teoría de la complejidad está acumulando cada vez más evidencias a favor.  Nosotros ya lo vimos en los animales, pero en el caso de las personas hay varios desafíos. Primero no podemos llegar en el humano tan cerca como en los ratones, a los que se les saca un pedazo de retina, se le ponen los electrodos, se aplican los estímulos luminosos y hacemos la medición. Eso no lo podemos hacer en personas, pero si se puede practicar un examen clínico que se llama electroretinograma en que un electrodo se ubica muy cerca del globo ocular, ya sea en la piel o en la córnea misma, y eso captura la actividad eléctrica. Hay que ver si esa señal es suficiente para capturar esas diferencias en la complejidad.

- La investigación es un gran avance, pero ¿de qué dependen para seguir progresando en sus estudios?

-Estamos postulando a fondos de investigación para comprar los dispositivos. Uno de ellos es no invasivo, pero se necesitan los recursos para comprarlo, llevar a cabo los experimentos y hacer las mediciones en los pacientes. La empresa privada podría aportar, pero no se han motivado ni nosotros hemos ido tras ellos, pese a que esta investigación ha llamado poderosamente la atención de los medios de comunicación tras aparecer publicada en la revista Scientific Reports, de Nature.

-Parece ser una constante las trabas económicas para los científicos en Chile…

-Lamentablemente nuestro país destina muy poco de su Producto Interno Bruto a la investigación, 0,36% del PIB, muy por debajo de la media de los países más desarrollados. En el país hay investigadores que hacen ciencia de calidad.  Tenemos los Fondecyt pero siempre quedan cortos. En EE.UU el equivalente al Fondecyt es unas 10 veces más grande en monto. Allá con un Fondo de Investigación puedes financiar a un estudiante de doctorado que es súper importante  para la  ciencia, ya que es quien está día a día concentrado y desarrollando los experimentos, componentes fundamentales de la investigación.

- Hoy desde la Usach hace ciencia, ¿cómo valora el apoyo que la Universidad de Santiago entrega a sus investigadores? 

-Entré a trabajar a la Usach en 2018. Respecto a esta investigación en particular, la Universidad aportó con gente muy talentosa. Los estudiantes de la Usach son muy esforzados. Esa es una de las cosas que me gusta mucho de nuestra Casa de Estudios, de mis colegas, gente que sabe mucho de lo que está haciendo. Estoy feliz en el Plantel, quizás hay que mejorar algo la infraestructura, pero el componente humano es el gran fuerte y potencial que me hace sentir orgulloso del lugar donde estoy. La Universidad de Santiago juega un rol muy importante en la movilidad social. Muchos estudiantes son primera generación en la Educación Superior y vemos la felicidad de sus familias al presenciar cuando reciben sus títulos. Esto seguramente ocurrirá también con el primer grupo que egrese de la carrera de Ingeniería Civil Biomédica que es muy reciente y a la vez la primera que se dicta en nuestra capital; me alegra haber contribuido a su diseño. La primera generación ya está cursando el tercer año. Tengo altas expectativas de que continuarán apoyando  las investigaciones que estamos haciendo. Contribuir como profesor a la formación de los estudiantes me llena de orgullo.

Titulada de Ingeniería Metalúrgica de la Usach se transforma en la primera directora de carrera en Universidad Adolfo Ibáñez

Titulada de Ingeniería Metalúrgica de la Usach se transforma en la primera directora de carrera en Universidad Adolfo Ibáñez

Un 12,7% de los altos mandos en instituciones son mujeres, mientras que sólo un 28% entra a estudiar alguna Ingeniería. En momentos en que la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santiago de Chile está implementando mecanismos para reducir las brechas de género en sus carreras, llega la noticia de que una exalumna ha asumido una dirección de carrera de Ingeniería, por primera vez, en la Universidad Adolfo Ibáñez.

La Dra. Paula Rojas Saperas  estudió en la década del ’90 en la Usach y recuerda que, en ese tiempo, había muchos estereotipos. “Dos eran los más recurrentes; el primero era que las mujeres que estudiábamos ingeniería éramos poco femeninas y, el segundo, que buscábamos un marido. Sin embargo, no me amilané porque desde el colegio sentí admiración por mujeres, por ejemplo, por Marie Curie, pues la época en que ella vivió era muy difícil para las científicas y, a pesar de ello, mantuvo su interés en la ciencia y en su trabajo, logrando dos premios Nobel. Extraordinaria. También, en mi época de estudiante de Ingeniería, recuerdo a la profesora Stella Ordoñez, quien fue una gran influencia e inspiración para mí; no solo tenía una carrera investigativa muy relevante, sino que además, nos enseñó a mantenernos perseverantes con nuestras propias investigaciones’. 

Decidió estudiar Ingeniería en nuestro Plantel porque la malla le permitía, rápidamente, tener asignaturas con los profesores de especialidad y, además, porque en su familia ya había usachinos, por lo que el sello de la Universidad le era familiar. Así, inició una carrera que siguió al doctorado y que le ha permitido investigar el desarrollo de materiales a través del proceso de aleado mecánico, y también, en una línea más aplicada, con el efecto de la corrosión atmosférica en estructuras metálicas y sus propiedades. 

Desde 1997 integra la Sociedad Chilena de Metalurgia y Materiales (Sochim), de la que fue presidenta durante los años 2008 y 2012. Durante su trayectoria como investigadora y académica ha pasado por instituciones como University of California, Davis (Estados Unidos), la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y, actualmente, la Universidad Adolfo Ibáñez. Es en esta última, donde acaba de asumir como directora en la carrera de Ingeniería Civil Mecánica y se ha propuesto enfrentar el desafío de atraer más mujeres a las carreras de Ingeniería.

Red Mujeres Usach en Ciencia y Tecnología 

La Dra. Rojas cree que ha existido un avance en las universidades, en torno al tema de la mujer y las carreras STEM, sin embargo, considera que queda mucho por recorrer. ‘En mi opinión, hay que comenzar en edades tempranas y llevar la ingeniería a niñas y jóvenes escolares. De acuerdo a las investigaciones que he leído al respecto, algunos aspectos de la formación escolar perjudican el desarrollo STEM de las jóvenes y eso afecta, luego, su elección en las carreras profesionales’. 

Tiene claro que, como formadoras/es, las/os académicas/os deben demostrar, con ejemplos y hechos, la importancia de los equipos diversos y cómo las miradas distintas fomentan la conversación y enriquecen la visión que tenemos sobre las cosas. “En particular, los problemas en Ingeniería, en la actualidad, debemos entrenarlos en función de un trabajo que integre a diferentes personas, disciplinas y experiencias en los equipos; de este modo, podremos formar mejores profesionales, más abiertos y con capacidades de enfrentar problemas complejos y desafíos inciertos’ señala. 

Consultada sobre la iniciativa de la Facultad de Ingeniería Red Mujeres Usach en Ciencia y Tecnología’ (redmujerescyt.usach.cl) ,dice: “Me parece muy buena idea y excelente iniciativa, somos pocas y necesitamos tener conciencia de cuerpo; esta Red es una excelente forma de vernos reflejadas, mantenernos al día y conocer más experiencias, algo que siempre nos ayuda. Felicito a la Facultad de Ingeniería de la Usach y ojalá esta iniciativa impacte a las estudiantes”. A ellas les dedica un mensaje: “Nunca olviden la razón que las condujo a estar acá, eso las alentará en los momentos difíciles. Estamos para hacer y promover un cambio, resolviendo problemas complejos y mejorando los sistemas de vida de las personas, a través de soluciones científicas y tecnológicas que se implementan en las diferentes industrias. Sean siempre leales a su pasión ingenieril, si estudian y trabajan con esa motivación, llegarán lejos”.

‘Para mi Alma Mater, no tengo más que palabras de agradecimiento. Mi formación profesional me ha llenado de satisfacciones por la forma en que me prepararon y formaron; tuve excelentes profesores, a quienes agradezco infinitamente todos los aprendizajes y consejos, los que me acompañaron en momentos difíciles y me motivaron siempre. La Usach e Ingeniería Metalúrgica son un excelente y muy valioso grupo humano”, finalizó la Dra. Rojas. 

La ingeniera posee tres proyectos Fondecyt, uno de ellos como coinvestigadora, y dos proyectos Innova Corfo. Destacada en el mundo académico, con más de 50 publicaciones, ha generado un gran aporte a las ciencias y a la ingeniería en materia de agresividad atmosférica, corrosividad, propiedades mecánicas y eléctricas. En su nuevo cargo, detentado por primera vez por una mujer, espera abrir espacios, reflexiones y caminos para las mujeres, al tiempo que estampa el sello Usach cada día en su trabajo y en sus estudiantes.

 

Embajador Pedro Hernández, jefe de la División de Migraciones - MINREL: “La Universidad de Santiago es un espacio rico en debate y nuevas ideas”

Embajador Pedro Hernández, jefe de la División de Migraciones - MINREL: “La Universidad de Santiago es un espacio rico en debate y nuevas ideas”

El Embajador Pedro Hernández fue nombrado Jefe de la División de Migraciones del Ministerio de Relaciones Exteriores recientemente. Es integrante del Centro de Estudios Migratorios (CEM) de nuestra Universidad y desde 2017 ha sido participe activo en los vínculos del organismo con instituciones como la Organización Internacional de Migraciones (OIM) y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). Asimismo, ha representado al CEM en la Red de Migración, Refugio y Derechos Humanos (Redlac). Cursó  el Magíster en Estudios Internacionales de IDEA y desde los inicios del Diplomado en Migraciones es profesor de este.

La División de Migraciones tiene la función de coordinar el diseño y ejecución de la política del Ministerio de Relaciones Exteriores aplicada a los procesos migratorios internacionales, en coordinación con los respectivos órganos de la Administración del Estado. De igual manera tiene la función de procesar las solicitudes de permisos transitorios que autorizan el ingreso de extranjeros al país.

“Tengo un gran sentido de pertenencia con la Usach y me siento muy de la casa”, destaca y recuerda con orgullo que en los diseños preliminares de los primeros borradores de política y normativa migratoria estuvieron presentes las ideas que surgieron desde el Centro de Estudios Migratorios. “Muchas ideas fuerza que se concretan en la nueva institucionalidad migratoria se generan a partir de los cursos y diplomados que discutíamos en la Universidad. La Usach ha sido una de las tantas entidades en la cual hemos podido reflexionar desde la Academia, lo que yo llamo el “Sistema Nacional de Gestión Migratoria en Chile” y algunos elementos como “la Gobernanza Migratoria”. Esa fue una línea donde no he estado solo; he sentido la colaboración de mis colegas y estudiantes”, expresa. 

La experiencia profesional del Embajador Hernández se remonta a la Comisión de Derechos Juveniles (Codeju) donde fue su fundador y Primer Secretario Ejecutivo; trabajó en la Pastoral del Exilio; en el Programa Retorno de los exiliados desde la Embajada de Chile en Buenos Aires; luego fue consultor, miembro y Jefe de Misión de la OIM en Chile. El 2006 ingresó a Cancillería desde donde participó en el Primer Diálogo de Alto Nivel sobre Migración de las Naciones Unidas; luego participó en el Foro Global sobre Migración y Desarrollo, y entre 2016-2017 es designado relator de Chile aportando desde la Conferencia Suramericana sobre Migraciones (CSM) a la elaboración del Pacto Mundial sobre Migraciones, y ha sido activo promotor del desarrollo de la Conferencia Suramericana sobre Migraciones (CSM) y del Dialogo Migratorio en el ámbito de la CELAC y de la CELAC-UE. 

-Profesor, desde su experiencia, ¿cómo se puede enfrentar la situación provocada por la ola migrante en Chile? 

-Los últimos datos hablan de 1 millón 400 mil personas en condición regular y unos 120 mil en condición irregular, pero pronto tendremos los datos de cierre del año 2021 y sabremos cómo se fue configurando este proceso. En los años 90 la población migrante no pasaba de las 200 mil personas. ¿Cómo se resuelve este tema?.  Como lo estamos haciendo, si bien con algún grado de demora, pero con una nueva política migratoria, que surge desde la nueva ley de migraciones. Chile tiene la tremenda oportunidad de avanzar en una gobernanza integral del proceso migratorio y así se ha ido configurando pese a los temas comunicacionales, con una nueva normativa que entró en vigencia el 12 de febrero, con nueva estructura institucional, con un sistema de gestión migratoria donde hay un consejo multisectorial de política, una entidad nacional, una autoridad en el exterior y con un creciente interés de los gobiernos regionales de asumir un rol. Entre esos también, y así lo recoge la ley, está el rol de los gobiernos locales, municipales. No es menor la Declaración de Los Ángeles donde los Jefes de Estado de casi 20 países suscribieron una línea de acción donde deciden trabajar en una respuesta dentro de los ámbitos regionales de diálogo migratorio, entiéndase la Conferencia Sudamericana sobre Migraciones, la Conferencia Regional de Migraciones y el Proceso de Quito.  En ese documento se pone énfasis que cualquier agenda de trabajo que se quiera formular en nuestros países tiene que ser hecho con un profundo diálogo con la comunidad local.

-¿Cuál cree usted que el rol que debe asumir la Academia y el CEM en todo este proceso?

-Un rol fundamental. Una de las cosas que este relator en el Pacto tanto de la Conferencia Sudamericana como de Chile trató de impulsar y quedó recogido en el objetivo número 1 del Pacto Mundial, es lo que se llaman los datos y la evidencia de procesos migratorios. Eso es un logro de América del Sur en consonancia con países de Europa. La Academia nos puede ayudar a leer con objetividad el tema, poner datos cualitativos, cuantitativos, relacionamiento, diseño de políticas, mejores instrumentos y formulación de líneas de acción. La Universidad es clave en la investigación y en la docencia, en la formación de agentes y actores y en la extensión. Por eso que es tan importante que una Universidad pública como la Usach tenga y haya cubierto esos tres ámbitos. 

-Pareciera que los chilenos somos bastante prejuiciosos hoy en día con los migrantes, asociándolos al aumento de la delincuencia que se advierte en el país…

-Cuando estuve haciendo una visita de campo al norte el año pasado, conversé con las comunidades locales de la macrozona y había dos interrogantes que se hacían: no sabemos quiénes son y nunca nos preguntaron. ¿Qué quiero decir? No estoy haciendo cuestionamientos, sino que hay un tema que tiene que ver con la cultura de acogida o no. La tarea tal vez es cómo resolvemos eso trabajando con las comunidades locales; entender que el proceso migratorio no solo lo componen los migrantes y los gobiernos locales, sino también el que acoge, el que recibe. Chile tiene una experiencia interesante con los programas de reasentamiento de refugiados, los primeros que se hicieron con palestinos y en parte con la comunidad siria. Cuando se ha dado un trabajo de acompañamiento, dialogo, procesos de integración local, ha sido más fácil, el dialogo entre quien recibe y quien llega. Hay que considerar que en el fenómeno que vivimos hoy ha cruzado elementos que ninguno de los migratólogos vislumbró: el efecto de la pandemia. Ese es un tema que ha tensionado las agendas y algunos países tuvieron que buscar soluciones. Más allá que las autoridades tienen que tomar medidas para la paz y la seguridad ciudadana es indiscutible y obligatorio el hecho de cómo hacemos que la comunidad local sea parte del proceso y no solo sea espectador.

-Profesor, permítame preguntarle por su paso por la Usach como estudiante de postgrado, investigador y docente. 

-Para mí la Universidad de Santiago fue y es un espacio de excelencia y de conversación académica para la elaboración de las primeras bases de la política, institucionalidad y sistema de gestión migratoria en el país.El dialogo sostenido con estudiantes y académicos, ya sea en el mismo Centro de Estudios Migratorios; en los cursos de extensión; en IDEA; o en el Magíster, ha sido una oportunidad de actualizar miradas con respecto a los desafíos emergentes en materia de migración y movilidad humana. No por nada en el diplomado cada año vamos reactivando y actualizamos ese diálogo, estar al día de cuáles son los temas que emergen en la agenda nacional, regional y multilateral, lo que faltaría es desarrollar más la línea prospectiva migratoria, cómo vienen los escenarios en el mediano y largo plazo, para estar preparados cuando hayan sucesos como la pandemia. Tal vez no vimos sus efectos. La Usach y sus centros donde me ha tocado ser investigador, docente o estudiante de postgrado es un espacio rico en debate, aprendizaje y elaboración de nuevas ideas, que he visto plasmadas en medidas que hoy podemos implementar. La Usach es un espacio de excelencia académica a nivel nacional e internacional, por lo tanto, es importante seguir siendo parte y fomentando el debate, especialmente en materias tan relevantes para nuestro país como es la atención, gestión y gobernanza de la migración. 

 

Natasha Candia , estudiante de ingeniería comercial y embajadora global: “No cambiaría esta experiencia de vida por nada”

Natasha Candia , estudiante de ingeniería comercial y embajadora global: “No cambiaría esta experiencia de vida por nada”


¿Sabías que la movilidad estudiantil internacional es una posibilidad abierta para todas/os las/os alumnas/os regulares de la Universidad de Santiago de Chile, tanto de pregrado como de postgrado?.

Partamos por lo básico. ¿En qué consiste?  En la posibilidad, bajo ciertos requisitos elementales, de estudiar un semestre en una institución extranjera, con la posibilidad de convalidar las asignaturas cursadas en destino.

De acuerdo a la página web del Departamento de Relaciones Internacionales e Interuniversitarias de nuestro Plantel, durante la movilidad tendrás los mismos derechos y deberes que los estudiantes locales. Al momento de postular, podrás elegir entre las universidades que se publiquen en cada convocatoria. Este intercambio te permite estudiar un semestre en una universidad extranjera.

Durante ese tiempo sigues siendo estudiante regular de la Usach, pagas tu matrícula y arancel normalmente (si tienes beneficios los puedes mantener) y no pagas en el Plantel de destino. Al regresar puedes convalidar tus asignaturas para que no te atrases. El costo varía según el país al que te mueves, ya que depende del precio de los pasajes y del costo de vida local.Algunos programas incluyen beca o apoyo financiero, mientras que otros no, por eso es importante que leas atentamente el informativo de cada programa.

Natasha Candia Cofré, está en quinto año de Ingeniería Comercial  en la  Facultad de Administración y Economía. Desde pequeña le interesaron los negocios. En tercero y cuarto medio estudió administración de empresas en un liceo técnico de nivel medio. Después de dar la PSU se decidió por la Usach en 2018 ya que había escuchado de su tradición y prestigio. Es primera generación en ingresar a una Universidad estatal y reconoce que nuestro Plantel forma excelentes profesionales. “Encontré académicos con mucha experiencia y sabiduría. Ellos han sido grandes guías de vida”, reconoce.

En su quinto año postuló al intercambio con la Universidad Autónoma de Barcelona y actualmente realiza su tesis sobre Economía Circular. Recuerda que aterrizar en España fue según sus propias palabras un amor a primera vista. “Todo fue maravilloso desde que me trasladé del aeropuerto a casa”. Explica que allí se puede caminar tranquila todo el día y llegar de un lugar a otro sin necesidad de utilizar el transporte público. Definitivamente no cambiaría esta experiencia de vida por nada, remarca.

¿Cómo llegas a viajar de intercambio a Barcelona?

Fue siempre una meta personal realizar un intercambio académico. Comencé a informarme más por quienes ya habían vivido esta experiencia  y así llegué finalmente a hacerlo. Me gustó España por el tema del idioma, porque era un país mucho más del estilo latinoamericano. Fueron seis meses que estuve allá. La Usach me entregó un aporte económico sobre la base de la evaluación del registro social de hogares. El DRII gestiona todo el tema de la postulación y eso es de gran ayuda. La tarea restante es del propio estudiante. Europa es extremadamente caro. Una habitación cuesta entre 400 mil y 600 mil pesos una habitación. Mi familia pudo costear el gasto, pero es difícil y triste que no todas/os puedan hacerlo por motivos económicos.

¿Cómo fue la experiencia  en la Universidad Autónoma de Barcelona?

Yo te diría que en cierta medida es muy parecida a la Universidad de Santiago. Hay mucha diversidad. Advertí mucha conciencia social, pero en términos académicos, lo que me llamó la atención es que los exámenes o controles que se realizaban no buscaban una retroalimentación con los estudiantes, ya que pedían aprender todo exactamente de memoria. En la Usach es distinto, porque se aprende de manera aplicada. Allá  no se realizan pruebas o trabajos como en la Universidad de Santiago. Hacen dos controles, donde uno vale 50% que es el final y el otro de 35 a 40% que es el parcial. El restante 10% es por asistencia.

Natasha recomienda la movilidad estudiantil internacional porque es un proceso que conlleva mucho crecimiento personal.  “Viajar a un país que no conoces, con otra cultura, con otra gente, sin saber literalmente nada de España, ni los métodos de transporte, ni como es la vida allá, implica madurar de golpe. Logré habilidades personales, porque tú tienes que socializar, sumarte a grupos nuevos de amigos. El intercambio además te entrega un plus laboral que es sumamente importante”.

La estudiante de quinto año de Ingeniería Comercial espera estudiar inglés próximamente, pero antes pretende tomar un pequeño descanso académico luego de titularse. Han sido 5 años de alta exigencia en la Usach, reconoce. Vislumbra también en un futuro cercano seguir un Magíster.

Si quieres vivir la experiencia de un intercambio como lo hizo Natasha Candia, te invitamos desde ya a planificar cuál sería el mejor semestre para tu movilidad y considera que se postula 2 o 3 semestres antes del intercambio. En la web del DRII encontrarás información y consejos para tu postulación.

Luego de la selección, el Departamento te ayudará entregándote apoyo durante todo el proceso de postulación a la Universidad de destino. De antemano te adelantamos los requisitos:
Ser alumno/a regular de la Usach desde el momento de la postulación hasta el regreso del intercambio; contar con la aprobación de tu unidad académica; haber aprobado como mínimo el 20% de tu carrera al momento de la inscripción; si quieres estudiar en otro idioma, debes cumplir con el nivel mínimo que exige la Universidad a la que postulas.

Fabián Tapia Barraza, presidente de la Feusach: “Nos toca seguir generando espacios de encuentro, lazos y hacer comunidad”

Fabián Tapia Barraza, presidente de la Feusach: “Nos toca seguir generando espacios de encuentro, lazos y hacer comunidad”

Nació en 2000. Vive en la comuna de Pedro Aguirre Cerda. Antes de entrar al Plantel, estudió en el Liceo Andrés Bello, de San Miguel, el mismo establecimiento educacional donde se conocieron los integrantes del icónico grupo Los Prisioneros.

 Se considera seguidor de la música chilena de distintas épocas contando entre sus referentes clásicos a Víctor Jara y, actualmente, nombra al rapero Chystemc-. Toca guitarra y se inclina por novelas distópicas al momento de elegir qué leer en sus ratos libres. Además, dice que le gusta caminar para “poder contemplar y vislumbrar la calle, las paredes rayadas, los murales (…) Cuando tengo tiempo, me gusta hacer el tramo de Los Héroes hasta la Usach… lo encuentro entretenido”.

Estos datos pertenecen a la biografía de Fabián Tapia Barraza, quien cursa el cuarto año de la carrera de Pedagogía en Castellano. El 13 de junio de este año, el futuro profesor asumió oficialmente la presidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago de Chile (Feusach), para el periodo 2022-2023. En la ocasión, indicó que “no llegamos hasta aquí para utilizar la representación con fines personales, sino que para entregarnos por completo al compromiso de mejorar la calidad de vida de las, les y los estudiantes de nuestra Universidad y del país”.

Identificación con los valores usachinos

Fabián Tapia tomó la decisión de ser profesor en segundo medio. Para ello, ingresó al Programa de Educadores Líderes con Vocación Pedagógica Temprana (VPT) en el Plantel. Por múltiples factores tuvo que abandonar el VPT, pero su idea de estudiar pedagogía en la Usach no varió. Se preparó para la PSU, con los conocimientos que le entregaba el liceo sanmiguelino donde estudió, complementados con las enseñanzas que recibía en el preuniversitario popular Víctor Jara.

La Usach me llamaba la atención por toda la labor social, el rol y el compromiso con el pueblo que tiene… entonces cuando entré en el VPT pude conocer la perspectiva pedagógica y me dieron más ganas de ingresar (…) el compromiso social que tenía como marca con la gente que más lo necesita y, claro, dentro de mis principios está el poder ayudar a esas personas… y sigo creyendo que esta era la mejor opción para estudiar la carrera”, asegura.  

Carrera política

El futuro profesor de castellano ingresó a la Universidad de Santiago en 2019 y antes de dirigir la Federación, ocupó los cargos de representante de la carrera y consejero académico. Es ahí cuando tomó la decisión, en conjunto con un grupo de personas con las que comparte espacios y afinidades políticas, de encabezar el proyecto que ganó las elecciones de la Feusach realizadas entre los últimos días de mayo y los primeros de junio de este año.

En ese sentido, señala que “la mesa anterior se encargó de dejar un piso, ya que en 2019 la mesa federativa se había descabezado, luego fue presidida por Noemí Quintana hasta junio de 2022 y retomó su estructura clásica. Hay varios centros de estudiantes y gente que quiere participar (..) Y a nosotros/as nos toca seguir generando espacios de encuentro, lazos y hacer comunidad… Tenemos la esperanza y la fe que podremos avanzar ‘cinco escalones’ más sobre la base que nos dejaron”, aseguró el oriundo de Pedro Aguirre Cerda.

Actualidad interna y nacional

“Esta Universidad es como el país”, reflexiona Fabián Tapia cuando es consultado sobre cómo ve los cambios que se están viviendo al interior del Plantel con el próximo cambio de rector y autoridades, además del Plebiscito Constitucional de Salida en septiembre.

Con respecto a la nueva autoridad de la Corporación, el Dr. Rodrigo Vidal Rojas, el presidente de la Feusach dice que “tenemos una buena llegada con él, se ve bastante preocupado por lo que sentimos, como también por lo que creemos como estudiantes. Lo vemos bastante proactivo a la solución de los conflictos y eso creemos que es fundamental para nuestro equipo de trabajo”, señala.

Por otro lado, sobre el referéndum de salida, asegura que en una primera etapa la Feusach adoptará un rol informativo.

En este aspecto, dice que la pandemia en algún grado aletargó al estudiantado como sujeto político, sin embargo, “personalmente y como equipo de trabajo es nuestra labor como dirigentes/as entregar las condiciones para retomar el rol de estudiantes críticas/os y reflexivas/os que ante cualquier coyuntura o contingencia puedan interpretar las cosas desde distintos puntos de vista”.

En esa línea, para él “la vida misma es política, por lo tanto, transciende a cualquier arista que esta tenga (…) El dicho ‘en la mesa no se habla de política’ es un poco descabellado, porque es importante que se converse de política, pero no para adoctrinar a un/a u otra/o, sino para enriquecer las conclusiones y reflexiones que se puedan sacar de las distintas temáticas”, concluye.    

La nueva mesa directiva de la Feusach quedó integrada por Fabián Tapia Barraza en la presidencia; Catalina Bobadilla Rocco como vicepresidenta; el secretario general, Francisco López Campos; la secretaria ejecutiva, Loreto Hernández Arce; el secretario de Finanzas, Christopher Vásquez Casanelli y la secretaria de Comunicaciones, Tiare Osorio Espina.

Los Consejeros Superiores Estudiantiles, en tanto, son Jorge Madrid Pizarro y Sebastián Alvarado Paillán.

Asimismo, la Vocalía Laboral la integran María Ignacia Correa Lillo; la Vocalía de Medioambiente por Carlos Carreño Chocan; la Vocalía de Género y Sexualidades por Javiera Olivares Lembach y la Vocalía de Cultura por Florencia Jiménez Acevedo.

 

Enrique Gatica, doctorando en Historia: ”La Usach es un espacio formativo riguroso, pero también punto de encuentro y cobijo”

Enrique Gatica, doctorando en Historia: ”La Usach es un espacio formativo riguroso, pero también punto de encuentro y cobijo”

Sin lugar a dudas las protestas ciudadanas del año 2019 pasarán a la historia de nuestro país. El estallido social golpeó fuerte a la familia de Enrique Gatica aquella tarde del 8 de noviembre cuando Carabineros disparó perdigones a su hermano Gustavo dejándolo ciego. Ese hecho fue un punto de inflexión para este magíster en historia de nuestra Universidad que lo impulsó a transformarse en un activista por los derechos humanos. Hoy como jefe de gabinete de dicha subsecretaría, muy cerca de La Moneda,  nos cuenta la importancia que él le asigna a cursar un doctorado en nuestra Casa de Estudios, que por ahora mantiene congelado, debido a que el tiempo se hace escaso en el cumplimiento de sus labores, entre ellas asumiendo temáticas como la mesa de reparación integral para víctimas y el plan nacional de búsqueda.

Enrique desde que se tituló como profesor de historia y ciencias sociales de la UAHC, se vinculó al trabajo en los sitios de memoria. Trabajó en José Domingo Cañas y en Villa Grimaldi. Sin embargo, su intención fue siempre continuar con sus estudios y fue así que ingresó al Magíster en Historia de la Usach. Su línea de investigación fueron las organizaciones populares de subsistencia en alimentación. Su tesis se relacionó con las ollas comunes y organizaciones de protesta de los años 80, que dio paso a un libro titulado “Perdiendo el miedo”.

¿Por qué elegiste a la Universidad de Santiago para cursar tus postgrados?

Por dos motivos. Cuando estaba en el liceo me comenzó a gustar la historia y a acercarme a sus distintas dimensiones, pero en especial a la época más reciente, con la etapa de la Unidad Popular y la dictadura. Me fui topando con el legado histórico de la UTE y comenzó el acercamiento. Víctor Jara era una figura que me llamaba mucho la atención y tenía inquietud por ese espacio. Cuando estudié el pregrado me comencé a especializar en historia del siglo 20 en Chile y muchos de los estudios que leía eran de Julio Pinto y de Igor Goicovic, académicos que estaban en la Usach. Tras titularme de profesor, mi primera opción fue esta Casa de Estudios. Fue natural que postulara a su programa de Magíster y a la vez muy enriquecedor, porque vine a buscar a la Universidad de Santiago a aquellos profesores que les estaba siguiendo la pista. Otro de ellos fue Mario Garcés, quien tenía mucha relación con los sectores populares. Fue un crecimiento muy importante trabajar con esos académicos tanto desde el punto de vista metodológico como por la teoría que manejaban y por ese vínculo hacia lo social  hacia los territorios

Si bien muchos estudiantes luego de cursar un Magíster intentan continuar su doctorado en el extranjero apelando a las Becas Chile, Enrique decidió seguir en nuestro Plantel por razones obvias ya que si bien era una oportunidad interesante, su tesis es sobre historia reciente en Chile lo que incluye  entrevistas a pobladoras, y “la Usach cuenta con profesores que hacen mucho trabajo local”, remarca. Su tesis sigue la línea de investigación del Magister en el contexto del modelo neoliberal de segunda mitad del siglo XX enfocado en historia de las mujeres. Actualmente y por razones laborales ya esgrimidas mantiene congelado desde marzo de este año dicho programa, pero espera retomarlo en 2023.

-Es imposible, no preguntar tu sentimiento por lo ocurrido a tu hermano y el apoyo que recibieron de gran parte de la ciudadanía.

-Lo de Gustavo fue un cambio de ruta absoluto. Por las cosas de la vida mi investigación había estado vinculada a temas de historia, pero mi trabajo como experiencia laboral a derechos humanos y sitios de memoria desde lo Académico. Con ese suceso me transformé en un activista de derechos humanos. Tuve que luchar porque avanzara la justicia para mi hermano, y por un asunto global como sociedad. Ha sido duro y complejo, pero también de mucho aprendizaje. Mi hermano mostró una fortaleza admirable y a toda la familia nos abrió un horizonte para no decaer, y mantener una lucha colectiva. Gustavo  hoy está comprometido al ciento por ciento por el plebiscito de salida, por hacer campaña del Apruebo si es necesario, y este proceso como familia lo abordamos como un desafío histórico, de transmitir este mensaje y discurso a favor de las transformaciones sociales. Nosotros crecimos en una población y desde pequeños sabíamos hacia dónde debíamos apuntar.

-Desde ese hecho en particular y como proyección en lo académico, ¿qué sientes por nuestra Casa de Estudios?

Ha sido un enorme espacio formativo exigente y riguroso. He encontrado profesores de alto nivel, con compañeros y compañeras del Magíster y del de Doctorado, que son mis grandes amigos y a quienes respeto profundamente. También la Usach fue un punto de encuentro y diálogo cuando ocurrió lo de Gustavo; la Universidad siempre estuvo en una posición de apoyo. No quiero usar el concepto de familia, pero ha sido un espacio de cobijo donde he podido establecer vínculos sociales y políticos que son súper valiosos por el tipo de comunidad que genera y hay una identidad que se transmite mucho a quienes pasamos por esta Institución de Educación Superior.

 

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