Proceso Constituyente

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Opinion de Fernando Pairican: ¿Liberación nacional o proceso constitucional? La controversia al interior del pueblo mapuche

Opinion de Fernando Pairican: ¿Liberación nacional o proceso constitucional? La controversia al interior del pueblo mapuche

A partir de enero del presente año, el movimiento rupturista a la Autodeterminación intensificó sus acciones de violencia política contra empresarios forestales y agrícolas. También existieron otras formas de transgresión al orden, lo que la Historia Social denominaría el bandidaje social, expresado en una treintena de cabezas de ganado sustraídos de un fundo en Tirúa, los que posteriormente fueron muertos en el camino.

Para comprender el surgimiento de un nuevo ciclo del movimiento rupturista a la Autodeterminación, debemos poner el reloj en los hechos posteriores al asesinato de Matías Catrileo y la huelga de hambre de 2010. Es a partir de esos años que van surgiendo nuevas organizaciones autonomistas en el escenario político, como Aukan Weichan Mapu y la Resistencia Mapuche Lafkenche.

El emblema de la primera organización es un kultrün cruzado por una lanza y una escopeta. Reúne los símbolos de la cosmovisión y la política del pueblo mapuche en lo que podría ser considerado, en una perspectiva de Eric Hobsbawm, como una “invención de la tradición” que dota al nacionalismo de nuevos conceptos políticos. En el seno del movimiento mapuche rupturista, las forestales y los agricultores son declarados adversarios. A los primeros, la CAM los denominó en un documento de 2001 como “nuestros grandes enemigos”; y a los segundos “nuestros enemigos históricos”. Pero a la fecha jamás se había manifestado un acto hacia “chilenos corrientes”.

El mismo libro ¡Escucha, winka! enfatizó en esa dimensión al publicarlo respecto a las relaciones interculturales que era “un grito de colonizados hacia otros colonizados, y al mismo tiempo, al colonizador”. Para el movimiento mapuche, el año cero de la historia mapuche es la Ocupación de La Araucanía, por ende, el conflicto se relaciona con la formación de la república chilena y cualquier aspecto que permita su consolidación, como relato histórico, es visto por este sector de manera crítica.

La Plurinacionalidad reafirmaría al Estado chileno por sobre el pueblo mapuche, impidiendo el desarrollo de la Autodeterminación. Esto ha llevado que miembros del movimiento sean críticos al proceso constitucional y a sus candidatos. Otros como el dirigente Galvarino Reiman, de la Asociación Ñancucheo de Lumaco, si bien no comparte el concepto Plurinacional afirma que el proceso constitucional es un buen momento para insertar el debate sobre Autodeterminación. “

Sin embargo, existe otra corriente del movimiento que no ve en este proceso el camino a seguir. A fines de febrero, en el fundo Los Pastales, la Coordinadora Arauco-Malleco ejerciendo el Control Territorial contra “la inversión capitalista que arremeten contra nuestro territorio ancestral”, hizo un llamado a distintas comunidades en conflicto para reafirmar el camino a Liberación Nacional. También expresaron al resto de las organizaciones formar un frente político para resistir a la militarización en un escenario de mayor beligerancia por parte del Estado¹.

Los hechos sucedidos en la ruta Cañete-Tirúa dan cuenta de la pérdida de influencia de esta organización, pero que a su vez da cuenta del surgimiento nuevas organizaciones rupturista del escenario. Acontecemos a lo que Alejandra Gaitán-Barrera y Ghovan Khalid denominan “autonomismo reivindicativo”, que toma distancia del autonomismo que se suscribe al lenguaje de los derechos internacionales.

El weichafe ha sido incorporado como parte de las autoridades tradicionales en el pueblo mapuche. Una innovación en la trayectoria del movimiento mapuche autonomista, que si bien no es un consenso colectivo, muestra los divergentes caminos, fruto del crecimiento ideológico. Ese llamado que hizo la CAM en febrero a “continuar por el verdadero camino de lucha, con las recuperaciones de tierras, con el Control Territorial, con los sabotajes a las forestales y grandes latifundistas” se expresa hoy en el escenario político del pueblo mapuche ante los últimos acontecimientos que demuestran, lo que el sociólogo mexicano César Pineda cataloga como “el drama de una lucha radical”. “.

Estamos ante una posible antesala de una tragedia que no es exclusivamente por las consecuencias punitivas que atraerán sobre quienes resulten responsables, sino porque tampoco considera la tendencia que se va surgiendo en el seno del mismo pueblo mapuche que es importante a considerar. A principios de enero, la CONADI registró 26 mil solicitudes de calidad indígena motivada por el proceso constituyente.

Los últimos datos dados a conocer por el Estudio de Opinión Pública: Pueblos Originarios y Nueva Constitución del Centro de Estudios Interculturales Indígenas, vuelven a reafirmar una tendencia vertida en las mediciones anteriores, donde la reconfiguración del actual Estado por uno de otra índole, que inserte como sujeto de derechos a los pueblos originarios, es una tarea compartida.

Esto último asociado a la devolución territorial, en que un 71% de los no indígenas encuestados se muestra a favor dentro de una tendencia a participar en las elecciones a favor de los escaños reservados de un 57% de los encuestados. De ellos, un 75% de los indígenas comparte la Autodeterminación como una reivindicación en la nueva Constitución, que es complementada por el 68% de los no indígenas que también ven en la reivindicación mapuche un anhelo compartido.

Asimismo, un 45% de los no indígenas y un 48% de los indígenas consultados comparte la restitución territorial como un mecanismo de superación de las problemáticas generadas en los últimos años. Bajo todos estos antecedentes, creo importante sugerir lo que sostiene el historiador Eduardo González Callejas en sus estudios sobre el uso de la violencia en los escenarios políticos. Primero que surgen dentro de un contexto cultural, político e histórico que le da origen. Segundo que no cesan de renovarse y cada generación intenta marcar una ruptura a menudo profunda y radical con los ciclos que la antecedieron. En ese marco de interpretación, si estamos ante el fin de un ciclo de hegemonía de la CAM, ¿cuál es el camino que se avecina para el movimiento rupturista a la Autodeterminación? Tal vez uno cada vez más complejo que lo puede encerrar en sí mismo.

Opinión de la académica Dra. Pamela Figueroa: Cambio en el régimen político

Opinión de la académica Dra. Pamela Figueroa: Cambio en el régimen político

Los procesos constituyentes implican cambios profundos en una sociedad, y ponen a prueba las capacidades del sistema político de representar y canalizar las demandas ciudadanas. Cuando hablamos del sistema político, nos referimos a mirar la política desde una perspectiva integral, donde no puede entenderse el proceso de toma de decisiones políticas si no se considera, además de las instituciones (el Estado, el gobierno), a los actores políticos y ciudadanos, y los procesos resultantes de la interacción entre actores e instituciones. Los sistemas políticos son por tanto dinámicos, e interactúan con la sociedad constantemente.

Las constituciones políticas abordan los principios constitucionales, los derechos y deberes de los ciudadanos, y la forma en que cada sociedad acuerda distribuir el poder a través de las instituciones del Estado. Por tanto, las contenidos constitucionales son clave en la definición institucional del sistema político. En el caso de Chile, la actual Constitución, a pesar de los importantes cambios que ha tenido desde la transición a la democracia, se origina en un contexto de autoritarismo, y con una clara desconfianza hacia la política, los partidos políticos y la ciudadanía. Ese origen autoritario se ha reflejado en una constante dificultad para la democratización del sistema político, lo que con el tiempo ha redundado en una baja capacidad de respuesta a las demandas ciudadanas y en una baja legitimidad y confianza hacia las instituciones.

Uno de los temas que ha estado presente en el debate público en estos meses previos al plebiscito nacional por la nueva Constitución del próximo 25 de octubre, es el rol del Presidente de la República y del Congreso en la crisis política y social que vive nuestro país. Pareciera ser que las instituciones no tienen la capacidad de resolver la crisis. Si bien Chile ha sido considerado a nivel latinoamericano como una democracia estable y de altos índices de gobernabilidad, las características que en algún momento se pensaron como factor de estabilidad política, se han debilitado. Nuestro país se ha transformado en una sociedad diversa, con expresión en múltiples partidos y organizaciones sociales. Las movilizaciones sociales de octubre de 2019, han sido el momento cúspide de la disconformidad ciudadana con la forma en que las elites toman decisiones.

Junto a Nicolás Eyzaguirre y Tomás Jordán hemos planteado que el problema del régimen político chileno son los bajos incentivos de cooperación entre los poderes ejecutivo y legislativo, y un sistema de partidos debilitado (1). El régimen político es el conjunto de las instituciones que regulan la lucha por el poder y el ejercicio del poder, y de los valores que animan la vida de tales instituciones (2). En el caso de Chile, se caracteriza por ser un régimen hiperpresidencial, con un Congreso bicameral debilitado, y un sistema de partidos multipartidista y tendiente a la fragmentación. La participación ciudadana se expresa en el proceso electoral periódico, pero no existen mecanismos de incidencia ciudadana que permitan canalizar demandas y propuestas en períodos entre elecciones.

Lejos de la ciudadanía

Para entender la complejidad del régimen político chileno, no podemos obviar que la Constitución Política de 1980 reforzó la figura presidencial y debilitó al Congreso. Éste último se configuró como el único espacio para la política partidista (lejos del gobierno y de la ciudadanía) y por ende debía tener escasas atribuciones en el funcionamiento del sistema político (3). La figura presidencial se estableció como el eje del sistema. El modelo fue diseñado para fun- cionar bajo la premisa de un Presidente(a) fuerte y un Con- greso en el cual las fuerzas oficialistas y de oposición sólo puedan operar conjunta e interdependientemente, lo que produce un efecto de simbiosis de las mismas, debilitándo- las. Esto deriva en que tales fuerzas no se logren distinguir claramente, salvo que la oposición sea obstruccionista con el gobierno.

La fortaleza del Presidente(a) radica en sus atribuciones y en la debilidad del Congreso, independientemente de si el gobierno es continuista o reformista. Si es reformista, el Presidente(a) sólo podrá ejercer su gobierno con el acuer- do de la minoría, considerando la fragmentación y los altos quórum. Si es continuista, el Congreso es inocuo. El gobierno se puede ejercer por medio de las facultades presidenciales administrativas (especialmente la potestad reglamentaria), sin necesidad de una relevancia política determinante del Congreso. En este juego institucional el único que es fortalecido es el Presidente(a), pero no necesariamente resulta beneficiado.

Lo anterior tiene relación con la debilidad del sistema de partidos en nuestro sistema político. Luego del golpe de Estado de 1973, se prohibió toda organización y actividad partidaria. Los partidos políticos al reestructurarse en el proceso de transición democrática, lo hicieron de forma precaria y sin legislación que fortaleciera su desarrollo institucional. Los partidos se reordenaron como entidades con personalidad jurídica privada, sin financiamiento público relevante -sino empresarial-, sin mecanismos de control democrático externo ni interno, y tampoco de transparencia activa. A esto se sumó un escenario de un sistema electoral binominal, con primarias en la selección de candidatos, y con listas abiertas, lo que en conjunto debilitó el rol de los partidos en la selección de candidaturas con el consecuente efecto en términos de la disciplina partidaria y su actuación en el Congreso. La desinstitucionalización de los partidos responde a incentivos de campañas individuales y alejadas de la ciudadanía.

No da lo mismo

La reforma de 2005 destrabó la democracia tutelada. El acuerdo político entre el gobierno del ex Presidente Ricardo Lagos y el Congreso logró eliminar los enclaves autoritarios, permitiendo el ejercicio de una democracia mínima, pero conservando su carácter consensual. Las reformas políticas llevadas a cabo entre 2014 y 2016, efectuaron cambios profundos al sistema electoral, el sistema de partidos, el financiamiento de la política, entre otras materias, pero no afectaron el régimen político.

Como consecuencia de este tipo de régimen político, los ciudadanos perciben que el gobierno y el Estado, no tienen capacidad de protegerlos y resolver sus problemas, lo que a su vez incide en la legitimidad y confianza en las institucio- nes políticas. En la encuesta del Centro de Estudios Públicos de diciembre de 2019, un 44% de los consultados consideraba que el funcionamiento de la democracia era regular, y un 47% consideraba que funcionaba muy mal. En el mismo estudio, los partidos políticos, el Congreso y el gobierno, son las instituciones con menor confianza ciudadana, con un 2%, 3% y 5% de confianza respectivamente (4). El déficit de sensibilidad política (responsiveness) frente a las demandas de la ciudadanía debilita a las instituciones públicas. En un sistema democrático, la opinión pública sirve como regulador del actuar de sus autoridades, por eso las democracias requieren, cada vez más, diseños institucionales que fortalezcan los mecanismos de representación, con mecanismos de deliberación y participación ciudadana.

El aspecto institucional consagrado en la Constitución es clave en el acuerdo que una sociedad requiere para lograr ciertos objetivos como son la estabilidad, el respeto y promoción de los derechos fundamentales, la representación y neutralidad en el proceso de toma de decisiones, la transparencia, la eficacia del gobierno, la flexibilidad para adaptarse a los cambios, y lo más importante en los tiempos de incertidumbre que corren, una Constitución puede dotar de legitimidad a nuestras democracias. Entonces, no da lo mismo el tipo de régimen político que consagre la Constitución. La experiencia comparada nos muestra que cada comunidad política se da su propio arreglo constitucional, y para entender cuáles son las variaciones significativas en las constituciones democráticas, cuál es su importancia, destacan aquellos factores que determinan las instituciones del poder político (5).

Desafío inconcluso

Lograr conformar gobiernos de mayoría es el gran desafío inconcluso de la democracia chilena. Para que la democracia sea fuerte, el Presidente(a) de la República y la coalición gobernante, deben poder realizar el mandato popular a partir de la legitimidad que le da el acto electoral. La discusión pública sobre cuál es el proyecto político para el país se debe resolver en las elecciones periódicas y con base al sufragio popular, no a partir de las trabas institucionales.
Este es el gran dilema del debate constitucional en Chile en términos del régimen político: si la Constitución podrá habilitar para el juego democrático de mayorías y minorías o si, por el contrario, mantendrá su carácter de una Constitución que inhibe la práctica democrática por medio de un diseño que traba o impide el desenvolvimiento de proyectos de gobierno.

El proceso constituyente en curso, es una oportunidad histórica para replantearnos el régimen político. La actual Constitución ha quedado desfasada, no sólo por su origen autoritario, sino por los profundos cambios de la sociedad chilena. La democracia en Chile requiere de un régimen político que equilibre el poder ejecutivo del Presidente/a de la República, con un Congreso que exprese la pluralidad de la sociedad y con capacidad política de deliberación, y una ciudadanía activa que cuente con mecanismos de incidencia en el proceso político.

1. Eyzaguirre, N., Figueroa, P. & Jordán, T. (2020) El necesario cambio del régimen político: Hacia un presidencialismo parlamentarizado. Santiago: FLACSO.
2. Norberto Bobbio, Nicola Matteuci y Gianfranco Pasquino, Diccionario de Política (Ciudad de México: Siglo Veintiuno, 2007).
3. Carlos Huneeus, El régimen de Pinochet (Santiago: Editorial Sudamericana, 2000), 670. 

4. Centro de Estudios Públicos. Estudio Nacional de Opinión Pública Na 84. Diciembre de 2019.
5. Robert Dahl, La Democracia. Una guía para los ciudadanos (Buenos Aires: Taurus, 1999), 246.

Revise aquí la portada de la publicación en Le Monde Diplomatique.

Revisa aquí el artículo impreso en Le Monde Diplomatique.

 

Alta participación de líderes territoriales en Escuela Constituyente organizada por universidades estatales

Alta participación de líderes territoriales en Escuela Constituyente organizada por universidades estatales

Vía plataforma Zoom se realizó la ceremonia de cierre de la Escuela Constituyente: "Comunidad Activa para una Nueva Constitución", iniciativa organizada por la Asociación de Municipios Ciudad Sur y las universidades del Estado: Universidad Tecnológica Metropolitana, Centro de Estudios Constitucionales de Chile de la Universidad de Talca y Universidad de Santiago de Chile.
 
La actividad contó con la presencia de Juan Rozas Romero, alcalde de Pedro Aguirre Cerda y presidente de la Asociación de Municipios Ciudad Sur; Karina Arias Yurisch, vicerrectora de Vinculación con el Medio de la Universidad de Santiago de Chile; Mario Torres Alcayaga, vicerrector de Transferencia Tecnológica y Extensión de la Universidad Tecnológica Metropolitana; y Humberto Nogueira Alcalá, director del Centro de Estudios Constitucionales de Chile de la Universidad de Talca.
 
En total, fueron 172 líderes territoriales que participaron en la iniciativa donde se desarrollaron cuatro módulos educativosque analizaron temáticas sobre Constitución y proceso constituyente, salud, seguridad social y educación.
 
Construcción de un nuevo Chile
 
Juan Rozas Romero, alcalde de Pedro Aguirre Cerda y presidente de la Asociación de Municipios Ciudad Sur, agradeció a cada uno de los participantes, quienes fueron el pilar fundamental que permitió desarrollar “este ejercicio ciudadano, democrático y participativo”, dijo.
 
A juicio de la autoridad comunal, el sello de la Escuela Constituyente “tiene que ver más con un nuevo Chile. El estallido social y ahora la pandemia han puesto más sobre relieve las tremendas inequidades que existen en nuestro país y especialmente en las comunas de la zona sur de la Región Metropolitana (…)Que hoy día nosotros estemos conversando sobre una nueva Constitución, que en el fondo es una parte de un nuevo Chile al que todos aspiramos, creemos que es tremendamente relevante”, remarcó. 
 
En la misma línea, agregó que para la construcción de este nuevo Chile se necesita una comunidad informada que vaya a votar para el próximo plebiscito del 25 de octubre. Destacó la formación de líderes de las comunas de Ciudad Sur, lo que “nos va a permitir también llegar a los territorios. Porque no existe persona que esté más involucrada en el territorio que el dirigente y la dirigente social”,sostuvo.
 
Por su parte, Karina Arias Yurisch, vicerrectora de Vinculación con el Medio de la Universidad de Santiago de Chile, puso el acento en el espíritu de colaboración manifestado entre todas y todos quienes participaron en la Escuela Constituyente, que permitió continuar con la iniciativa de manera online. 
 
“Contra viento y marea, contra pandemia y todas las lamentables situaciones que hemos vivido en este proceso, pudimos concretar un momento de intercambio de experiencias, de conocimientos, de sabidurías de distintas comunidades, de distintos grupos, en un proceso de diálogo y conversación. Eso debiese ser también lo que acompaña el proceso constituyente”, recalcó. 
 
En ese sentido, realizó un llamado a quienes participaron de la Escuela Constituyente, exhortándolos a ser agentes de cambio que permitan amplificar el diálogo y conversación a mucha más gente. 
 
También, extendió la invitación para la segunda versión de la Escuela, que se realizará entre el28 de septiembre y el 2 de octubre y que incorporará dentro de sus módulos el medioambiente. 

Asociación de Académicos/as de nuestro Plantel contribuye al debate con foro sobre Proceso Constituyente

Asociación de Académicos/as de nuestro Plantel contribuye al debate con foro sobre Proceso Constituyente

Una exitosa convocatoria alcanzó la conferencia virtual "Puntos esenciales para una Constitución democrática", organizada por la Asociación de Académicos y Académicas de la Universidad de Santiago.

La charla estuvo a cargo del destacado abogado y académico Eric Palma González, doctor en Derecho y profesor titular de la Universidad de Chile, quien abordó aspectos claves para comprender el Proceso Constituyente que enfrentará el país en octubre.

El abogado repasó la historia del constitucionalismo hasta llegar al movimiento social, donde subrayó la necesidad de plantearse interrogantes como qué democracia queremos; y el tipo de participación y de constitucionalismo que buscamos.

El Dr. Palma señaló que el proceso parte de la base de una cultura binominal, según la cual la participación se mira con sospecha. "Esta cultura política ha significado un fenómeno premeditado y sistemático, es decir, el alejamiento de los sectores populares y medios de la política", explicó.

"De ahí viene un discurso sostenido de descrédito y desprestigio de los partidos y un divorcio claro entre partidos políticos y ciudadanía. Por lo mismo cabe preguntarse: si este proceso constituyente es un proceso de participación, ¿cómo es posible que esté siendo administrado y gestionado por los partidos?", afirmó.

En esa línea, el abogado fue enfático al indicar que "es el movimiento social el que ha mantenido la idea de la democracia real y material, la idea de la participación en el sentido amplio, no los partidos políticos".

Apertura de espacios de discusión

La actividad, que se desarrolló este miércoles reunió a cerca de 115 personas, en su mayoría integrantes de la comunidad universitaria de nuestra Casa de Estudios.

"Con estas instancias la Asociación busca promover y difundir aspectos que ayuden al Proceso Constituyente, porque desde nuestra perspectiva de Institución estatal tenemos que contribuir a la mayor participación y también a la información", señaló la académica del Departamento de Matemática y presidenta de la Asoacad, Dra. Gladys Bobadilla Abarca.

Por otra parte, la dirigenta destacó la exitosa convocatoria que tuvo esta conferencia con un centenar de personas conectadas. "La asistencia de hoy nos confirma el interés que tiene nuestra comunidad por los temas relevantes para el país. Además, gracias a las plataformas digitales, estamos ampliando nuestro tipo de público", puntualizó.

Más de 3 mil personas participan en curso que democratiza el conocimiento sobre el Proceso Constituyente

Más de 3 mil personas participan en curso que democratiza el conocimiento sobre el Proceso Constituyente

En un esfuerzo en conjunto de la Facultad de Humanidades, el departamento de Educación Continua dependiente de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio y la Facultad de Derecho de nuestra Universidad, se desarrolla el curso online “Proceso Constituyente y Ciudadanía”.

El Dr. Marcelo Mella, decano de la Facultad de Humanidades, manifestó su satisfacción por el éxito que ha tenido esta iniciativa indicando que “nos permite entender con claridad que el mejor modo de construir un orden social legítimo es mediante instituciones democráticas; esto es instituciones que en su origen  histórico, en su gestación como en su diseño, posibiliten una distribución del poder más legítima y eficaz para resolver los problemas públicos”.

Refiriéndose al contexto actual y el compromiso de la Universidad de Santiago con la sociedad para que la ciudadanía comprenda mejor los procesos que el país está viviendo, añadió que el uso estratégico de las nuevas tecnologías nos permiten como Institución llegar a todo el territorio nacional con la importante tarea de difundir conocimiento, lo que reivindica nuestra misión como Universidad del Estado” enfatizó el Dr. Mella.

El decano de la Facultad de Derecho, Jaime Bustos, por su parte, comentó que participar en este curso, “forma parte de la continuidad de lo realizado con el curso Desafíos Constitucionales -actividad de 5 días realizada en diciembre último- y su implementación ha sido un trabajo en conjunto, de naturaleza masiva, con la Facultad de Humanidades y el Departamento de Educación Continua de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio”.

Agregó que el desarrollo de los temas tratados muestra, por una parte, pluralismo y objetividad y, por la otra, preocupación para referirse a núcleos centrales de la discusión constituyente que se avecina.

“La Universidad y su Facultad de Derecho, tienen el deber de estar presente en las discusiones trascendentales que se dan en la vida nacional, cumpliendo su rol de entidad estatal, comprometida con el desarrollo y el futuro del país”, destacó.

La directora de Educación Continua de nuestro Plantel, Claudia Oliva, Indicó que el objetivo de este curso fue “aportar a la democratización del conocimiento, porque desde un inicio se planteó como un programa masivo, gratuito y online para todo público, sin requisitos académicos previos, sin restricciones etarias, con un lenguaje sencillo y con diversos recursos complementarios”.

Junto con señalar que este tema tiene implicancias para toda la ciudadanía en un futuro cercano, se refirió a la importancia de haber desarrollado este curso con dos Facultades tan importantes de la Universidad de Santiago, además del Centro de Investigación e Innovación en Educación y TIC (CIIET).

“Gracias a este aprendizaje institucional y trabajo interdisciplinario, que incluyó una coordinación de esfuerzos y experticia desde el ámbito específico del derecho y de las humanidades, más el trabajo en diseño de programas virtuales aportada por el CIIET, logramos dar forma a este curso e implementarlo exitosamente durante el mes de abril”, resaltó Oliva.

Diseño e implementación

La Dra. Pamela Figueroa, académica de la carrera de Estudios Internacionales de la FAHU, destacó la experiencia de la Facultad de Humanidades con sus cursos sellos sobre Formación Ciudadana, Democracia y Proceso Constituyente,  a quienes se les invitó a colaborar en conjunto con la Facultad de Derecho en esta iniciativa, que también venía trabajando el tema a través de jornadas de debate y discusión realizadas en diciembre de 2019.

“En mi caso como docente FAHU, elaboré contenidos relativos al Proceso Constituyente y sus distintas fases. La Facultad de Derecho, en tanto, asistió con contenidos respecto a lo que implica una Constitución”, indicó la académica.

Según la experta, la idea central fue democratiza el conocimiento, acercar este tipo de conocimientos académicos a un público más diverso, a ciudadanos y ciudadanas  que viven en Chile y también en el extranjero y que quieren participar del Proceso Constituyente.

“Fue un proceso muy interesante de poder facilitar contenidos que a veces pueden ser bastante complejos en una forma y lenguaje más cercano a la ciudadanía y con tecnología muy avanzada con la gran experiencia que tiene educación continua de la Usach en cursos on line”.

La Dra. Pamela Figueroa recordó que cuando se comenzó con el diseño del curso todavía no se entraba a la situación actual de crisis sanitaria, por tanto jamás se pensó que toda la educación iba finalmente  a migrar a esta metodología on line.

La experiencia

La académica de la Facultad de Humanidades de nuestro Plantel, remarcó que ya han participado más de 3 mil personas en el curso, respuesta más que satisfactoria, lo que obligó a la entrega de respuestas y a afinar contenidos a medida que la retroalimentación lo pidiera, transformando esta iniciativa en un tremendo desafío.

Takuri Tapia, participante del curso y funcionario de nuestra Universidad, valoró los contenidos entregados ya que aportan a comprender el proceso que vive el país, como también la importancia que tiene elaborar una Constitución que sea validada por la sociedad en su conjunto, dijo.

“La revisión de antecedentes históricos respecto a las Constituciones aporta bastante a construir una visión más amplia y concreta de lo que uno espera del proceso constituyente en la actualidad”, concluyó Tapia.

¿Qué les asusta de la paridad?

¿Qué les asusta de la paridad?

¿Qué les asusta de la paridad? Respuesta: repartir el poder, lo que ha sido siempre un proceso complejo, difícil, muchas veces violento. El poder ha estado históricamente en manos de los hombres desde los inicios y, claro, compartirlo es un problema.

Como por suerte la historia no es estática, se mueve y las cosas cambian, ahora tenemos que repartir el poder entre hombres y mujeres, aunque para evitarlo se hayan creado todo tipo de teorías. Desde la urgente necesidad de que nunca salgamos de nuestras casas a trabajar, pues si lo hacemos las familias se desarman y son disfuncionales, o los hijos e hijas se crían mal y son violentos, o adictos o una amenaza para la sociedad; hasta decir que las mujeres en política pueden estar, pero en los “temas blandos”, esos que no requieren de “experiencia política”: ojalá a cargo de la política de infancia, o de turismo, o de la salud de la tercera edad, y jamás de la seguridad interior, ni de las arcas fiscales y solo dos veces en nuestra historia, haber sido presidenta.

¿Recuerdan cómo trató la clase política, los medios, los analistas, los empresarios a la Presidenta Bachelet? Fuimos testigos de la manera brutal como fue criticada, con rabia, con desdén, con mirada machista y reprochadora: “las cosas que se le ocurren a Bachelet, cambiar la Constitución.” o hacer “reforma tributaria”. “no está capacitada”. No le dieron tregua.

Pero ahora que el país -hastiado de tanta violencia y abusos- se levantó en movilizaciones sociales, ahora que una pieza cultural lúcida, terrible y masiva como “un violador en tu camino” nos representa a la gran mayoría de mujeres (y ojalá más hombres la comprendieran), ahora por fin vamos a discutir sobre la paridad y el poder.

Antes lo pedimos, lo describimos, lo propusimos un millón de veces, durante miles de años. Porque esto no es una “espontaneidad” o una “moda” o una ocurrencia “histérica” típica de “minas” como piensan muchos. Ahora que las cosas no volverán a ser como antes, ahora que las respuestas tradicionales no dan abasto, ahora que las recetas y las fórmulas mágicas no tienen respuesta y no dan pie con bola, recién ahora habrá que buscar la mejor manera de conducir esta energía social en aguas turbulentas.

Y viene a ser el momento de navegar este barco entre todos y todas, escucharnos, cuidarnos, proteger la dignidad de todas las personas, donde hombres y mujeres somos iguales en derechos.

Así que la paridad habrá que instalarla, gestionarla, medirla, promoverla no solo en el proceso constituyente, sino al interior de las empresas, organizaciones, municipios, Universidades (que son los únicos que tienen una ley que así lo mandata), gremios, manifestaciones culturales, medios de comunicación, la familia, etc., etc. ¿Sabe usted a qué le teme cuando le hablan de paridad de género?

Facultad de Derecho concluyó con éxito curso para afrontar informadamente proceso constituyente

Facultad de Derecho concluyó con éxito curso para afrontar informadamente proceso constituyente

Preparar a los destinatarios del curso para su plena integración al debate y participación informada en el proceso constituyente, fue el objetivo central del curso “Desafío Constitucional: democracia, representatividad, desafíos sociales y ejercicio del poder”, preparado por la Facultad de Derecho de la Universidad de Santiago.

La iniciativa se desarrolló en cinco módulos temáticos, estructurados sobre la base de explicar las distintas fases y conceptos jurídicos vinculados al proceso constituyente de una manera cercana. Por ello, se diseñó a partir de una metodología de presentación de contenidos a modo de un guión. 

Después del último módulo, al momento de entregar los certificados de asistencia a cerca de 30 participantes que cumplieron con la asistencia requerida, el Decano Jaime Bustos explicó que “el curso lo quisimos hacer en un lenguaje común y entendible para todos, ya que los temas asociados al proceso constituyente no solo deben ser materia de abogados”, precisó.

Entre las materias examinadas durante el periodo estuvieron la función y características de la Constitución, el rol de los partidos políticos y la democracia, la participación, la legitimidad, algunas experiencias constitucionales comparadas, el contexto para un nuevo pacto social, las expectativas y mecanismos para desarrollar un nuevo texto constitucional, entre otras.

Trabajo en equipo

La Vicerrectora de Vinculación con el Medio, Karina Arias, también presente en el cierre de la actividad, reconoció el trabajo y disposición del equipo académico de la Facultad de Derecho.

“Quiero agradecer a la Facultad y a sus profesores por responder de forma rápida al llamado ciudadano para tener información”, dijo, destacando que permitió que el conocimiento sobre el proceso constituyente se expandiera a través de las personas que participaron en la actividad.

El equipo académico que impartió el curso estuvo conformado por el Decano Jaime Bustos, los directores de departamento, Luis David Bobadilla, Claudio Herrera y Cristóbal García-Huidobro; y el profesor Francisco Zambrano. En tanto, a cargo del diseño y estructura de contenidos del programa estuvo el profesor Jorge Araos, Secretario de Facultad y responsable de vinculación con el medio.

Percepción de los participantes

Consultados, a través de una encuesta de evaluación, los participantes manifestaron su satisfacción. Al considerar todos los aspectos del curso y el conocimiento adquirido, el 29% de las 21 personas que respondieron lo evaluaron como excelente y 71% como bueno. 

Además, el 95% dijeron sentirse muy de acuerdo o medianamente de acuerdo con la afirmación “los conocimientos y explicaciones recibidos durante el curso fueron suficientes para enfrentar activamente y participar de manera informada en el proceso constituyente”.

Dado el interés que generó la iniciativa, que en menos de dos horas desde que se difundió completó los cupos ofrecidos, la Facultad evalúa una segunda edición del curso durante el mes de enero.

U. de Santiago instala temáticas omitidas en discusión por una nueva Constitución

U. de Santiago instala temáticas omitidas en discusión por una nueva Constitución

Tras el estallido social nuestra Universidad abrió sus puertas para que distintas miradas puedan discutir qué necesita incorporar y erradicar nuestro país en la nueva normativa constitucional en discusión. En esa dirección, este fin de semana el Plantel facilitó su infraestructura para iniciativas reflexivas y debativas que aporten al contexto emergente que vive nuestro país.
 
El Espacio Isidora Aguirre fue el escenario del cabildo: "Constitución, Derechos y Discapacidad", organizado por el Centro de Estudiantes en Situación de Discapacidad de la Universidad de Santiago de Chile (CEDISC), junto a la Corporación Apertura para el Mañana y Fundación Aspi Chile.
 
El objetivo de la actividad era convocar a personas y familias en situación de discapacidad para promover su autoorganización y conversar sobre los derechos que deberían quedar suscritos en la futura Carta Magna del país. 
 
Al respecto Ninoska Reyes, secretaria general de CEDISC, consideró que la nueva normativa debería garantizar “la rehabilitación por parte el Estado, también el acceso al educación en todos los niveles, el derecho a desarrollarse socialmente, a la autonomía, entre otras prioridades”. “La discapacidad es producto del entorno; muchas veces este nos inhabilita a realizar cosas”, agregó.
 
Agustín Campos, secretario de comunicaciones del organismo, complementa y asegura que esas garantías queden expresas, puesto que el derecho a la salud está garantizado, pero en este caso “hay que tener conciencia mayor con las personas en situación discapacidad”. Por ejemplo, especificar, “qué enfermedades van a estar definidas, es necesario pensar de esa manera”, afirmó. 
 
Para Oliver Royano Conde, estudiante de segundo año de psicología de la Universidad Bernardo O´Higgins, quien perdió el equilibrio tras una negligencia médica, razón por la cual debe utilizar silla de ruedas para desplazarse, la experiencia fue maravillosa, porque “ha habido muchos cabildos a nivel nacional, pero de constitución y diversidad funcional muy pocos. Y eso es parte de cómo se invisibiliza. Eso significa que existimos solo cuando hay que votar”. Además, hizo un llamado a que la actividad se repita en otras Casas de Estudios. “Me parece maravilloso, pero si se trabaja solo acá, quedará aquí. Fuera de las rejas de la Usach es un mundo totalmente distinto”, precisó.
 
Julio Antonio Cavieres Salas, educador diferencial y persona con síndrome de down, relevó la oportunidad “de mostrar nuestro desarrollo a los demás. Porque no escuchamos la voz del pueblo ni de los ministros”, sentenció. 
 
III Cabildo Constituyente UTE-Usach
 
En paralelo al cabildo realizado por Centro de Estudiantes en Situación de Discapacidad, la Corporación Solidaria UTE-Usach organizó su tercer conversatorio para discutir aspectos relacionados con el proceso constituyente. La jornada contó con la participación de la actual contralora de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC), Jeanette Jara. La egresada del Plantel se refirió al contexto en que se creó la actual Constitución, algunos de sus artículos más relevantes, la creación de las AFP y aspectos relacionados al plebiscito actual que decidirá en abril próximo si se redactará o no una nueva Carta Fundamental y bajo qué mecanismos.
 
Jara valoró reunirse con egresados de otras generaciones, ya que- según dijo- nutre la comunidad universitaria. Me parece positivo que la Universidad esté abriendo espacios para ser parte del debate constituyente, porque forma parte de sus roles principales”, afirmó. El Presidente de la Corporación  Solidaria UTE-Usach, Emilio Daroch, valoró la participación de la ex dirigente universitaria de nuestro Plantel. Ella fue subsecretaria de previsión social, y maneja información de los beneficios que tienen las jubilaciones en Chile. Es una base de información que nos interesa conocer y por la amistad que tenemos”, aseguró.
 
El organismo cierra sus actividades por este año, con la idea de que en enero y febrero próximos puedan realizar otras iniciativas.

Curso de la Facultad de Derecho orientará a la comunidad de la U. de Santiago sobre los alcances del proceso constituyente

Curso de la Facultad de Derecho orientará a la comunidad de la U. de Santiago sobre los alcances del proceso constituyente

Solo una hora y media demoró en llenar sus cupos el curso “Desafío Constitucional: democracia, representatividad, demandas sociales y ejercicio del poder”, iniciativa de la Facultad de Derecho de nuestra Universidad, que responde a la necesidad de orientación, educación e información que tiene la ciudadanía para el proceso constituyente que vivirá el país.

“El objetivo central de este curso es mostrar las principales directrices jurídico-políticas en esta materia,  pero con una clarísima sensibilidad  hacia la neutralidad”, indicó Jaime Bustos, Decano de la Escuela de Derecho Usach.

Su desarrollo estará a cargo de profesores de la unidad de nuestro Plantel, a través de una metodología que responde a una entrega de contenidos cercana y simple, con una narrativa replicable y de fácil comprensión para un público no especializado o ajeno a la materia.

“El curso se articuló con una metodología distinta llamada Pitch que parte de una necesidad, que en nuestro caso fue de orientación e información sobre cómo se están entendiendo los diferentes conceptos asociados a este proceso, por lo que la Facultad de Derecho articuló el programa de forma que respondiera a esta coyuntura”, señaló la autoridad.

Programa

El curso,  que se realizará entre el 12 y el 18 de diciembre en nuestra Casa de Estudios, en una primera etapa estará orientado a la comunidad universitaria y participarán ochenta integrantes, incluyendo académicos, funcionarios, estudiantes y egresados. “Su composición corresponde a 40% de funcionarios, 30% de estudiantes, 15% de académicos y otro 15% de egresados, de más de 20 unidades de la Universidad, lo que nos ha llevado a la reflexión que tendremos que hacer una nueva versión” expresó Bustos.

El programa se desarrollará en la sala 252 del Edificio Facultad de Derecho y se impartirá en 5 sesiones de 1 hora cada una, bajo la modalidad de clase presencial, con exposición de profesores y tiempo para resolver inquietudes.

Entre los temas que abordará el curso está: la Constitución, derechos humanos, sociales, económicos y culturales, representatividad, mecanismos de democracia directa, proceso constituyente, participación ciudadana, demanda social, el Acuerdo Político por la Paz, y el Quorum de 2/3.

Presidente del Senado convoca a decanos de Derecho

Esta reunión se realizó el pasado lunes 9 de diciembre y en ella participaron el Presidente del Senado, Jaime Quintana, directivos de la ACHM y decanos de las Facultades de Derecho más prestigiosas del país.

“En el encuentro, hicimos referencia a las múltiples actividades que hemos realizado en nuestra Universidad, desde la Defensoría de Derechos Humanos, que se formó con estudiantes y profesores de nuestra Facultad; este curso que anunciamos y en materia de Sello Editorial Usach el Glosario Constituyente Abreviado -ya publicado- y el Manual de la Constitución Comentada que se presentará próximamente” señaló Bustos.

Este espacio de reflexión sirvió para proyectar una futura red de consorcio de las facultades de derecho para apoyar al Senado en distintas actividades, como por ejemplo, la entrega de información a la Biblioteca del Congreso Nacional como material de consulta para la ciudadanía.

Plebiscito Municipal

Jaime Bustos indicó que los plebiscitos son una extraordinaria herramienta de participación de la ciudadanía y que es parte de la Constitución Política vigente que indica que la soberanía la ejerce el pueblo, entre otros mecanismos, a través de las elecciones y los plebiscitos.

“Nuestros legisladores han sido un poco mezquinos en reconocer esta herramienta, generalmente los plebiscitos han estado más en el ámbito municipal, consultas no vinculantes, pero no se han abierto a ampliarlo a otras materias. Creo que es la mejor forma en que las personas se sienten intervinientes en las grandes decisiones políticas”, finalizó el Decano de la Facultad de Derecho de la Usach.

Sociólogos Usach afirman que el bajo crecimiento responde a las debilidades propias del modelo económico

Sociólogos Usach afirman que el bajo crecimiento responde a las debilidades propias del modelo económico

En su último Informe de Política Monetaria (IPoM), el Banco Central recortó las expectativas de crecimiento del PIB para 2019 a 1%, como consecuencia de la caída de -2,5% en la actividad del cuarto trimestre del año. “La crisis social ha generado cambios importantes en el escenario macroeconómico, afectando negativamente la actividad de corto plazo”, señaló el organismo a través de un comunicado.

Sin embargo, el sociólogo y Vicerrector de Postgrado de la Universidad de Santiago, Dr. Cristián Parker, consideró que es al revés. Es decir, que es el modelo de crecimiento del país el que ha privilegiado indicadores económicos, descuidando los sociales, lo que ha terminado provocando la crisis. “Eventos como los que hemos vivido en el último tiempo indican que nunca debe descuidarse la dimensión social de nuestro desarrollo y de nuestros procesos de crecimiento”, sostuvo.

El especialista puntualizó que lo que ha preponderado en Chile es mantener la austeridad fiscal, las tasas de inflación bajas y los equilibrios macroeconómicos, subordinando las políticas sociales a esos indicadores, lo que incrementa la desigualdad. “Cualquier reforma tributaria, al sistema laboral o presupuestarias que prioricen lo social por sobre lo económico es rechazado bajo este modelo”, explicó.

“Cuando no se toman en cuenta las demandas de la población, la economía se resiente y puede generar un círculo vicioso donde los factores sociales perjudican los económicos y se van reforzando unos a otros en términos negativos”, comentó el Dr. Parker.

Incertidumbre en las personas

El psicólogo social, antropólogo y académico de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago, Dr. Sergio González, estimó que el bajo crecimiento revela que “las personas no ven que los cambios sean significativos en relación a las demandas sociales, y consideran que todas las medidas son paliativas, lo que genera incertidumbre y desconfianza. El paquete de US$5.500 millones para reactivar la economía, por ejemplo, ataca síntomas, pero no la causa del problema que las demandas sociales han visibilizado y que son estructurales”, afirmó.

Para el especialista, “hay una contracción fuerte en el consumo en un contexto de niveles máximos de incertidumbre, que no son solo por el estallido social, sino por las respuestas a este estallido, que no han apuntado a lo estructural. El Gobierno no ha tocado ningún aspecto estructural del modelo económico, como el sistema de pensiones”, recalcó.

Desafección frente al Gobierno

Para el sociólogo y académico del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) de la Usach, Dr. Vicente Espinoza, “el recorte de las proyecciones empezó mucho antes del estallido social. Ahora está en 1% y lo único que ha hecho es sincerar que este Gobierno no ha sido capaz de darle dinamismo a la economía”.

Aunque reconoció que el estallido se explica como una “rebelión contra el modelo”, el Director del Magíster en Ciencias Sociales del IDEA consideró que el lento crecimiento viene desde hace años; es resultado del desinterés de los Gobiernos en aumentar la productividad de la economía y lo que puntualmente refleja ahora es la desafección del electorado de derecha respecto del Gobierno de Piñera. “Es decir, que un 20% de ese sector considera que lo está haciendo muy mal como Presidente”, afirmó. “Es el apoyo político, incluyendo los empresarios”, agregó.

Sin embargo, advirtió que, de acuerdo a la evidencia, la violencia social ocurre cuando las personas tienen un margen para enfrentar los costos de sus propias acciones. Es decir, que si se arriesgan a quedar sin trabajo o no tener abastecimiento, es porque “se las pueden arreglar”. “Si esto se transforma en permanente, empieza a bajar el crecimiento económico y sube la cesantía, por lo que las probabilidades de que siga la movilización bajan”, explicó.

En ese sentido, el académico concluyó que la apuesta política del Gobierno podría estar en que el movimiento se desgaste solo.

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