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Buscan optimizar eficiencia de equipos de intercambio de calor vía simulación numérica

Buscan optimizar eficiencia de equipos de intercambio de calor vía simulación numérica

  • El estudio se extenderá por tres años dentro de los cuales se desarrollarán herramientas computacionales que permitan  optimizar equipos y procesos en los cuales se transfiera energía por medio de fluidos vía simulación numérica, con la finalidad de a largo plazo, orientar el desarrollo de prototipos en la industria chilena.

 

La transferencia de calor es una ciencia que estudia la rapidez de transferencia de energía térmica en distintos medios. Tiene una amplia área de aplicación a nivel industrial. En específico en el proyecto de investigación, se estudiará la transferencia de energía térmica a través de fluidos. El Doctor Ernesto Castillo, académico del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Santiago de Chile, buscará a través de un estudio reemplazar los fluidos utilizados normalmente para transportar dicha energía, por otros no convencionales del tipo no-newtonianos.


La iniciativa se enmarca en un proyecto Fondecyt de Iniciación 2016 (11160160) recientemente adjudicado, donde el investigador tratará de encontrar alternativas que no se encuentran disponibles en lugares comerciales o más aún, no son conocidas por la industria y que se caracterizan por ser no-newtonianos. Según el docente, al tener propiedades térmicas mejoradas, estos fluidos reducirán los costos de transporte y mejorarán la eficiencia térmica.


En este caso, la investigación se hará vía simulación numérica, a través de un computador para poder aproximar la física que hay detrás de los problemas que se están analizando, lo cual permitirá entregar soluciones a la industria, dar ideas y que ellos puedan reducir la cantidad de prototipos que generalmente se construyen para dar lugar a un nuevo diseño.


“Vamos a generar herramientas computacionales, trabajamos en algo abstracto, matemático-numérico y que se pueda aplicar en cualquier proceso en donde se transfiera energía por medio de fluidos. Podrías, por ejemplo, mejorar equipos de intercambio de calor, reactores químicos, aumentar la transferencia de calor el colectores solares, mejorar procesos de esterilización de alimentos, entre otras aplicaciones”, explica el experto.


Desde el punto de vista científico, el académico explica que esta investigación tiene como motivación principal intentar reproducir y aproximar numéricamente, de la mejor manera posible, la física que hay detrás del problema de la turbulencia de fluidos no-newtonianos.


“Si miramos los resultados obtenidos de manera experimental y los asociados con aproximaciones numéricas, encontramos muchas veces discrepancias, vemos que los resultados no se parecen, y que por lo mismo, la física del problema no se está reproduciendo de buena manera. Más aún, si nosotros comparamos los diferentes métodos de aproximación numérica, nos damos cuenta que entre estos mismos, hay diferencias, lo que nos hace darnos cuenta de la necesidad de trabajar en el desarrollo de métodos numéricos que sean capaces de aproximar la física que gobierna el problema de la turbulencia en fluidos no-newtonianos”, indica.


El objetivo de trabajar este tema apunta a un desarrollo científico y tecnológico. Las expectativas de  este  proyecto Fondecyt, cuya duración es de tres años, es traer a investigadores de alto nivel, expertos en matemática y en mecánica computacional que puedan ser un aporte a lo largo de la investigación, los cuales además, puedan dar charlas en la universidad. Una vez desarrolladas las herramientas computacionales, un segundo paso podría ser la generación de prototipos basándose en los resultados obtenidos.


“La eficiencia energética es un tema que nos preocupa a todos, y por lo mismo, orientar un trabajo de investigación al desarrollo de nuevas tecnologías que puedan aportar en la búsqueda de soluciones a este problema global, corresponde a la motivación más grande por la cual se ha propuesto el proyecto”, agrega.

Equipo Solar presenta avances de innovadora vivienda sustentable

Equipo Solar presenta avances de innovadora vivienda sustentable

  • Un grupo conformado por 32 estudiantes de Arquitectura e Ingeniería de nuestra Universidad diseñan un hogar sustentable de 120 metros cuadrados totales, denominado “Casa Temperie”, que busca generar interacción y equilibrio entre medioambiente y hogar. La construcción cuenta con un novedoso sistema invernadero para calefaccionar el inmueble, ampliación de espacios en verano y un sistema antisísmico. En la fotografía parte del equipo. 

 





En etapa de profundización y desarrollo se encuentra la “Casa Temperie”, proyecto ideado y construido como un prototipo escalable por el Equipo Solar de la Universidad de Santiago (ESUS), que actualmente participa como uno de los diez finalistas en el concurso Construye Solar 2017, organizado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y la ONG La Ruta Solar.

La competencia, que desarrolla su segunda versión, busca que estudiantes y profesionales de universidades de todo el país construyan viviendas sustentables de alta calidad, que tengan como eje central la calidad de vida de las familias vulnerables y logren poner a disposición de toda la población la tecnología asociada a la construcción sustentable bajo un presupuesto no superior a los $20 millones.

“Tomamos como desafío generar un ambiente habitable en un invernadero. Nuestra casa se llama Temperie porque significa atmósferas controladas. Incorporamos un émbolo con rieles que funciona con un sistema Full Space,  convirtiéndolo en un espacio multifuncional en verano y que se achica en invierno para disminuir los costos energéticos”, explica María Ignacia Lucares, estudiante de Arquitectura y coordinadora de redes del proyecto.

Tecnología de punta, sustentable y económica

Según definen los participantes, la Casa Temperie es un nuevo concepto de vivienda social, diseñada a partir de la búsqueda del equilibrio e interacción entre el medioambiente y el hogar, compuesta por una estructura modular industrializada de fácil montaje, un juego de envolventes adaptadas en un sistema invernadero junto con mecanismos que dan movimiento y ampliación de espacios según los cambios de estación.

Edith Díaz, estudiante y coordinadora de Arquitectura, explica que la vivienda cuenta con una configuración de termopaneles con un funcionamiento secreto en cuanto al efecto invernadero, controlando en ciertos espacios estratégicos la filtración de energía solar. Además, posee módulos de acero galvanizado, y revestimientos opacos que permiten montar la vivienda de 120 metros con espacios interiores y exteriores en sólo 3 días.

Para María Ignacia Lucares, estudiante de Arquitectura y encargada de comunicaciones “el proyecto es totalmente al estilo de la U de Santiago, es técnico y con consciencia social, en comparación con otros que se enfocan más en diseño. Apuntamos justo a las necesidades sociales, de manera más funcional y preocupados de sustentabilidad y medio ambiente”, asegura.

Pese a que los participantes ya han recibido ofertas de auspiciadores para construir la vivienda de algunas empresas, se encuentran analizando las propuestas más favorables.

Jorge Lobiano, director de la Escuela de Arquitectura, aseguró que se trata de un trabajo interdisciplinario que abarca a toda la Universidad y manifestó su felicidad por ser finalistas. “Tenemos una tradición como Escuela de participar en concursos y obtener los máximos resultados a nivel nacional, pero este es un concurso distinto, porque hay que pasar de los planos y maquetas a una construcción de gran envergadura”, indicó.

Equipo de trabajo y evaluación 

El equipo solar comenzó este proyecto en marzo del 2016, con un grupo original integrado por cinco alumnos de la Escuela de Arquitectura. Conforme avanzó la implementación de la maqueta, se sumaron otros diez alumnos de la misma Escuela y de Ingeniería, quienes gracias a la innovación de su proyecto lograron quedar entre los diez finalistas del concurso.

Actualmente el equipo integrado por 32 estudiantes de Arquitectura e Ingeniería y profesores de la Universidad de Santiago, se encuentra en la Etapa de Profundización y Desarrollo del proyecto, en donde preparan la próxima entrega de Manual, Planimetría, Informe Financiero y Dossier de Avance de Obra, que está fijada para el 10 de noviembre.

En ese contexto, durante la jornada que se llevará a cabo entre las 15:00 y las 18:00 horas en la sala Mida de la Escuela de Arquitectura, el equipo recibirá la visita del Jurado Multidisciplinario designado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y la ONG Ruta Solar, quienes revisarán los avances del proyecto, lugar de trabajo y coordinación del equipo, así como parte de las calificaciones insertas en las bases, que en su conjunto suman un total de 1000 puntos.

Manuel Mellado, arquitecto y docente de nuestra Universidad, sostuvo que ha sido "un trabajo muy esforzado", y que el camino hacia la final "es un desafío, pero un honor por ser parte del proyecto. Las expectativas que tengo son grandes y esperamos estar a la altura de otros concursos que ha ganado nuestra Escuela", manifestó.
 

Facultad de Ingeniería celebra 100 años destacando su sello en la formación científica y tecnológica

Facultad de Ingeniería celebra 100 años destacando su sello en la formación científica y tecnológica

  • Para el decano Juan Carlos Espinoza Ramírez resulta esencial “comprender que los proyectos de ingeniería no sólo generan riqueza, sino que también una serie de impactos que pueden afectar positiva o negativamente el bienestar de la población”. Entre las mayores aspiraciones de esta Unidad Mayor está consolidarse dentro de las primeras 50 a nivel mundial. Además, el académico anticipa en términos de desafíos la posible creación de las carreras de Ingeniería en Biomedicina, Mecatrónica y Telemática, en alianza con otras Facultades de la Universidad. 

 






Un significativo hito se celebró ayer en el Salón de Honor cuando la Facultad de Ingeniería de nuestra Universidad cumplió 100 años de historia. El aniversario se produce en momentos que esta Unidad Mayor se propone como uno de sus principales desafíos insertarse dentro las primeras 50 a nivel internacional en el ámbito de la ingeniería.

Esta Facultad tiene la misión de contribuir al desarrollo del país a través de la formación integral de ingenieros en distintas especialidades, considerando la investigación en el ámbito de la innovación científica y tecnológica. Para ello, hoy cuenta con nueve Departamentos: Eléctrica, Geográfica, Industrial, Informática, Mecánica, Metalúrgica, Minas, Obras Civiles y Química.

“Una historia y tradición en la formación de ingenieros con una sólida formación científica y tecnológica de sus estudiantes. Esas son las dos piedras angulares que tenemos como Facultad de Ingeniería”, explica su decano, el académico Juan Carlos Espinoza Ramírez.

Hoy la Unidad Mayor cuenta con 12.360 estudiantes de pregrado, 150 académicos de jornada completa, 20 carreras en modalidad diurna y 19 en jornada vespertina, además de 17 programas de magíster, cinco doctorados y 20 postítulos. “Tenemos que adecuarnos a los desafíos que el país y el mismo avance de la ingeniería exigen”, afirma la autoridad.

De técnico a Escuela de Ingenieros Industriales

El origen de la Facultad de Ingeniería se al 15 de Mayo de 1916, cuando por el decreto 262 se crea el Estatuto de Enseñanza Industrial, tras lo cual se impulsa el desarrollo de la ingeniería en Chile. Así, en 1940 se funda la Escuela de Ingenieros Industriales. Tras esto, en 1972, con un nuevo Estatuto Orgánico para el Plantel, se define lo que sería la nueva Facultad de Ingeniería de la Universidad Técnica del Estado. Todo esto ocurre como parte del acelerado proceso de modernización que experimentaba el país y que condujo a una creciente necesidad de desarrollo de la enseñanza técnica.

“La formación que brindaba la Escuela de Artes y Oficios constituyó un aporte relevante a lo que fue el desarrollo industrial de Chile a fines del siglo XIX y principios del XX”, asegura el decano Espinoza, quien incluso recuerda que desde el gobierno se preguntaban cómo era posible que egresaran estos técnicos de tan alto nivel equivalentes a los profesionales de la Universidad de Chile.

A partir de 1936, y en el contexto de la Reforma General de Educación, la EAO es autorizada a entregar grados de Oficio u Operario, Técnico y también el de Ingeniero Industrial. Cuatro años después se funda la Escuela de Ingenieros Industriales, la que bajo la Universidad Técnica del Estado (UTE), creada en 1947, se une a los grados de Técnico de las Escuelas de Minas de Antofagasta, Copiapó y la Serena, de las Escuelas Industriales de Concepción, Temuco y Valdivia, así como al Instituto Pedagógico Técnico.

“Cuando se crea la UTE, en realidad la Facultad de Ingeniería ya tenía bastante tiempo recorrido, formando muy buenos profesionales y con una mística orientada hacia la producción de bienes y servicios”, explica el decano. Es decir, ingenieros que calzaban muy bien con las necesidades de desarrollo industrial del país. “A diferencia de otras instituciones, es un sello que se ha mantenido en nuestra Facultad a lo largo del tiempo, con una sólida formación científica y tecnológica”, agrega.

Un sello al que hoy se suma el aporte que representa el Proyecto Nueva Ingeniería 2030, encabezado por el Dr. Jorge Bravo Chacón. “Lo más importante es lo que dice relación con la innovación y el emprendimiento. Queremos incorporar a nuestros egresados la capacidad de innovar, ya sea al interior del trabajo que estén desempeñando o mediante el desarrollo de una nueva solución. Además, que sean capaces de entregar respuestas creativas e innovadoras al mercado”, detalla el académico del Departamento de Ingeniería Industrial.

Esta iniciativa se impulsó en agosto de 2014 con el objetivo de desarrollar ingenieros de clase mundial, que también sean capaces de cambiar la matriz productiva de Chile. “Se trata de una propuesta histórica”, asegura su director, destacando la participación en el Consorcio 2030 junto a la Universidad de Concepción y la Universidad Católica de Valparaíso. Además, resalta la trascendencia de las misiones al extranjero de académicos que exploran universidades y centros de investigación con los que se están generando nuevos convenios de colaboración.

Innovación para el desarrollo industrial del país

Durante la década del ‘50 la UTE formaba ingenieros industriales en las especialidades de Electricidad, Mecánica, Minas, Metalurgia y Química, además de técnicos industriales en las especialidades de Construcción Civil, Construcción Naval, Electricidad, Forestal, Metalurgia, Minas, Mueblería, Química Industrial y Técnico Universitario Industrial Textil. Ante las necesidades del sector industrial del país, incluso se crearon nuevas carreras, como la de Ingeniería de Ejecución en distintas especialidades.

“El aporte de la Facultad de Ingeniería al desarrollo industrial del país se ha dado a través de la innovación, sin que el concepto estuviera presente en épocas anteriores”, aclara el decano Juan Carlos Espinoza. “Esto consiste en crear nuevos productos o generar mejoras dentro de un proceso productivo, lo que debe significar un impacto importante en la calidad de vida de las personas”, plantea, resaltando los desafíos de la transferencia tecnológica y la vinculación con las empresas.

Por ello, valora que la industria nacional proponga problemas reales que sean resueltos por estudiantes y académicos. “Debemos comprender que los proyectos de ingeniería no sólo generan riqueza, sino que también una serie de impactos que afectan a la población”, añade la autoridad.

En ese sentido, el Dr. Jorge Bravo advierte que los egresados de Ingeniería son reconocidos por su capacidad para resolver eficientemente los problemas a los que se enfrentan, sin importar el ámbito en el que se desempeñen. “Nuestras estrategias contemplan incorporar a las asignaturas el idioma inglés, por ejemplo”, explica.

Nueva Facultad para nuevas necesidades

Ya en la década del ‘70 comienza a impartirse la carrera de Ingeniería de Ejecución en Geomensura y se toma la decisión de promover la formación de un ingeniero civil industrial que consideraba las menciones de Economía de Empresas, Planeamiento, así como Desarrollo y Dirección. A partir del proceso de reforma universitaria iniciado algunos años antes, se dicta, en 1972, un nuevo Estatuto Orgánico, entre cuyas disposiciones crea la nueva Facultad de Ingeniería de la Universidad Técnica del Estado.

Con autoridades designadas durante la dictadura cívico militar, la Facultad imparte las carreras de Ingeniería Civil e Ingeniería de Ejecución a través de los Departamentos de Electricidad, Geodesia, Química, Industria, Mecánica, Metalurgia, Minas y Obras Civiles. Luego se suman las funciones de docencia, investigación, extensión y perfeccionamiento en el ámbito de la ciencia y tecnología de la Ingeniería. Todo esto, en medio del cambio a la Universidad de Santiago de Chile, decretado en 1981.

Con la década del ’90 regresaría la democracia y también la posibilidad de participar más activamente en la elección de las autoridades del Plantel. Se trata de transformaciones que han permitido a la Facultad de Ingeniería continuar con su proceso de crecimiento y consolidación.

Ingeniería al servicio de la sociedad

Hoy, tal como destaca el decano Juan Carlos Espinoza, el Consejo de la Facultad aprobó recientemente la posibilidad de retomar los proyectos de creación de las carreras de Ingeniería Mecatrónica e Ingeniería Telemática. “Hemos invitado formalmente al decano de la Facultad Tecnológica para que nos apoyen, entendiendo que también es un área de interés para ellos”, anticipa. Igualmente se aceptó estudiar la creación de la carrera de Ingeniería en Biomedicina. “En ese sentido, hemos tenido un contacto permanente con el decano de la Facultad de Ciencias Médicas con el objetivo de trabajar de manera conjunta”, advierte la autoridad.

En la Unidad Mayor están convencidos de que es importante preparar un ingeniero que sea capaz de interactuar eficientemente con todas las otras especialidades, pues se trata de una profesión que tiene un carácter transversal a todo el quehacer humano. Es así, como la medicina actualmente se ha tecnificado significativamente.

El decano Espinoza asegura que “cada vez que creamos una nueva carrera, es porque como Facultad hemos detectado que el país requiere de ese profesional. Nos preocupa que se anteponga el nombre de Ingeniería a cualquier cosa para engañar a la gente y vender un producto”. En este sentido, somos muy responsables y consideramos que las

carreras de ingeniería deben dictarse en donde corresponde, en una facultad de ingeniería, asumiendo eso sí que hay especialidades como Agronomía, Forestal  e Ingeniería Comercial, que se han ganado un lugar importante y han aportado al desarrollo del país, sin estar dentro de una facultad de ingeniería. Pero son excepciones no una regla.

Proyectos como Nueva Ingeniería 2030 impulsados por la Facultad permitirían también avanzar en que esta Unidad Mayor pueda ubicarse entre las 50 más relevantes a nivel global. Sin duda, una aspiración que requiere del esfuerzo mancomunado de los estudiantes, académicos y de los funcionarios. Al interior de la Unidad subrayan que este será su principal desafío, el que podrán alcanzar gracias a su reconocida calidad y particular sello como Facultad.

Excelente balance del trabajo de la Facultad

Como parte de la ceremonia de celebración del centenario realizada en el Salón de Honor del Plantel, el Rector de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Juan Manuel Zolezzi Cid,  quien debió ausentarse de la ceremonia por estar participando como expositor en la Conferencia Encuentros de Barcelona, entregó un especial saludo desde España, en el que felicitó a los académicos, estudiantes, funcionarios y egresados de la Facultad, así como a las autoridades y al equipo que con tanto esfuerzo han organizado la celebración del centenario.

“Quiero recordarles que yo egresé del Departamento de Ingeniería Eléctrica de esta Facultad en 1975, y me siento orgulloso de los importantes avances logrados durante todo este tiempo. Por ello, mi deseo es que nuestra Facultad continúe siendo la mejor del país”, manifestó el Rector Zolezzi, junto con destacar a los profesionales que participan en el proyecto de Ingeniería 2030, “quienes están pensando en el desarrollo de una nueva ingeniería para Chile”.

Entre los asistentes a la celebración estuvieron presentes la Vicerrectora Académica, Dra. Patricia Pallavicini Magnere; el Vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación, Dr. Claudio Martínez Fernández; la Vicerrectora de Vinculación con el Medio, Dra. Karina Arias Yurisch; entre otras autoridades de distintas Unidades del Plantel, además del Rector de la Universidad Central, Dr. Santiago González Larraín, ingeniero titulado por la Universidad de Santiago.

Junto a ellos, destacó la presencia de Ramón Escobar Inostroza, el primer ingeniero civil en minas de la Escuela de Ingenieros Industriales, quien a sus 96 años fue reconocido por la Facultad por su relevante aporte en la creación de la Universidad Técnica del Estado.

En su intervención, el decano Juan Carlos Espinoza remarcó la valiosa participación de académicos, estudiantes, funcionarios y egresados de esta Unidad Mayor, a quienes homenajeó por su aporte a la construcción, defensa y proyección de la Facultad de Ingeniería.

Junto con reconocer el trabajo de investigación aplicada de los académicos y la generación de conocimiento que esto implica, el ingeniero Espinoza valoró las 158 publicaciones entre 2015 y lo que va del 2016, así como la presentación de 134 solicitudes de intercambio científico-cultural por parte de los académicos de la Facultad, principalmente para presentarse como expositores en Congresos y desarrollar trabajos en equipos de investigación junto a universidades extranjeras.

Asimismo, resaltó el trabajo realizado en el ámbito de la Vinculación con el Medio, que incluso ha significado la creación de un vicedecanato dedicado a ese ámbito. “Ha tenido una fructífera labor, además de las actividades propias de vinculación que realiza cada uno de los nueve Departamentos que conforman esta Facultad. A esto se suma el apoyo que hemos recibido de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, del Departamento de Comunicaciones de la Universidad y de nuestra Orquesta Clásica”, agradeció.

“Este año, en total, se han firmado siete convenios de colaboración con universidades nacionales y extranjeras, así como otros trece con empresas públicas y privadas”, planteó la autoridad, quien en diciembre próximo asumirá la presidencia del Consorcio de Decanos de Facultades de Ingeniería de Chile (Condefi).

 

Innovación ya es utilizada por distintas entidades: Estudiantes aportan con exitosa aplicación que promueve el reciclaje

Innovación ya es utilizada por distintas entidades: Estudiantes aportan con exitosa aplicación que promueve el reciclaje

  • Cristian Lara y Alonso Martínez, quienes cursan la Carrera de Ingeniería Civil Industrial de nuestra Casa de Estudios, crearon Reciclapp, una tecnología para dispositivos móviles que permite que cualquier ciudadano recicle desde su propia casa, declarando primero los materiales desechables, que luego son recogidos por los recolectores en un horario fijado por el mismo solicitante.

 

Hace casi exactamente un año, el 23 de agosto de 2015, los jóvenes estudiantes de Ingeniería Civil Industrial, Cristian Lara y Alonso Martínez Ojeda, ambos de 23 años, se presentaron en un encuentro internacional entre emprendedores en innovación y tecnología, más conocidas como “hackatones”, con un proyecto que venían trabajando hace un tiempo: una aplicación para dispositivos móviles que respondiera a ayudar al medio ambiente y promover el reciclaje.

Así es cómo comienza una larga sucesión de eventos y presentaciones que han ido consolidando a Reciclapp, la novedosa iniciativa, que finalmente superó a sus rivales y les permitió a los amigos acceder a la incubadora Santiago Innova, organizadora del concurso.

“Este desafío internacional de diseño y tecnología para impacto social y smart city nos permitió posicionarnos en eventos de concurrencia masiva y acceder a la incubadora, y de esa forma cumplimos nuestra primera meta”, señala Cristian Lara, uno de los fundadores.

Pero ¿cómo nace la idea? Cristian Lara explica que una tarde de verano, con más de 33 grados de calor, vio cómo trabajaban los recicladores de base, aquellas personas que se dedican a recolectar material reciclable.

“Entonces noté que uno de ellos se cortó con un vidrio o con una lata, y fue en ese momento en que pensé por qué no les entregaran los materiales directamente, y así fue cómo surgió la idea”, evoca.

Cabe consignar que según el Ministerio del Medio Ambiente en Chile se generan casi 17 millones de toneladas de residuos sólidos al año, de los cuales 6,5 millones son domiciliarios, y del total sólo el 10 por ciento se recicla.

Cristian Lara recalca que a través de Reciclapp cualquier ciudadano, desde su propia casa, puede declarar el material que entregará a los recicladores de base.

“Por ejemplo, se puede declarar botellas de vidrio o plástico, latas, cajas de cartón, y papel, y también el día y la hora en que se puede ir a recoger estos materiales. Nosotros mapeamos toda esa información, se la enviamos al reciclador en forma de documento, y ellos con su hoja de ruta hacen el retiro”, detalla.

Pasantías en el extranjero

Tras ganar la hackatón,  Lara y Martínez buscaron nuevos desafíos para conseguir fondos y continuar con la escalada y el rápido posicionamiento de Reciclapp.

En noviembre de 2015 se presentaron ante unas 15 mil personas en el fiiS, el festival internacional de innovación social más grande del país. Un mes más tarde, se inscribieron como los primeros estudiantes de la U. de Santiago en ganar el concurso de emprendimiento universitario más grande en Chile y Latinoamérica: el Jump Chile.

“Fuimos ganadores en 4 categorías y obtuvimos un capital semilla de 5 millones de pesos, una pasantía en el extranjero, específicamente en Bolivia, oficinas en la aceleradora de negocios regional Co-Work por un año -valorado en 6 millones de pesos- y el acceso directo al concurso Geek Camp”, sostiene Lara.

Una vez en Bolivia dieron marcha a planes piloto en las ciudades de Santa Cruz de la Sierra, El Alto y la capital La Paz. “Fuimos muy bien recibidos, nos reunimos con algunos ministros bolivianos y logramos nuestro objetivo que era constituir la empresa en ese país”, subraya.

A medida que avanzaba el proyecto se fueron integrando nuevos participantes. A Cristian y Alonso se unieron Ian Bofill y Christian Torreblanca, también estudiantes de Ingeniería Civil Industrial. Luego el grupo se completó con Bárbara Urrutia, estudiante de Ingeniería Comercial, Manuel Fonseca, estudiante de Ingeniería Civil Industrial de la U. de Chile, y Efraín Rebolledo, Ingeniero Informático egresado de la U. Técnica Federico Santa María y actual programador de Microsoft.

De vuelta en Santiago, se convirtieron en el equipo Chileno más joven en ingresar a la principal aceleradora de Latinoamérica y la cuarta a nivel mundial: Start-Up Chile. Este gran paso les permitió levantar fondos por 25 millones de pesos más un programa de aceleración que iniciaron hace unas semanas.

Pero eso no es todo. A principios de agosto sumaron un nuevo triunfo: esta vez fue el GeekCamp que reunió a inversionistas y mentores de todo el mundo, particularmente de Silicon Valley.

Ello les permitió levantar fondos por al menos 60 millones de pesos y además los inversionistas presentes los premiaron con 2 distinciones especiales: al de mejor “pitch” o presentación y al mejor “business model” o modelo de negocio, por lo que ya están agendando una gira por Latinoamérica y Estados Unidos para fines de este año.

“Vamos a visitar por tres semanas Colombia, particularmente Bogotá y Medellín, y Ciudad de México en noviembre, y a fin de año iremos a Silicon Valley luego de obtener una pasantía”, adelanta Lara.

Además, el proyecto será uno de los primeros emprendimientos en Chile en ser parte de las aplicaciones dentro de la aplicación Messenger de Facebook.

¿Por qué el éxito de Reciclapp?

Cristian Lara, ahora CEO de Reciclapp, trata de explicar el éxito de la aplicación en tan poco tiempo -que según inversores tiene un valor de 1.000 millones de pesos-, y recuerda que siempre fueron muy bien recibidos en regiones.

“Yo nací en Villarrica, en la región de la Araucanía y siempre noté una mayor cercanía de la gente de regiones con la temática “verde” y el reciclaje, porque son estilos de vidas que pueden permitir esto. Por ejemplo, en el sur se impulsaron las bolsas ecológicas en los supermercados, por eso creo que el proyecto ha sido más exitoso en esa zona”, argumenta.

Actualmente el equipo trabaja con las municipalidades de Concepción, Temuco y El Monte, y pronto con las de Lautaro, Chillán, Valparaíso, Limache y Estación Central. Además, mantienen conversaciones con los municipios de La Serena y La Florida, en la capital.

Asimismo, Cristian Lara enfatiza que la aplicación, que por ahora está disponible sólo para dispositivos con sistema operativo Android, incluye la mayor base de datos de recicladores de base.

“Tenemos una base de datos de recicladores más grande que la del mismo ministerio del Medio Ambiente. Tenemos una gran cercanía con ellos, son más de 250 repartidos en unas 35 ciudades aquí en Chile. En Bolivia son más de 400 recicladores con los que estamos contactados. Entonces este es un proyecto donde ganamos todos. Ganan las municipalidades porque reducen la cantidad de basura, ganan los recicladores, y ganamos nosotros”, asegura.

Para el próximo año el equipo proyecta estar trabajando en 20 ciudades en Chile y Bolivia, además de estar operando en Colombia, México y Estados Unidos, puntualmente en California.

Apoyo de la Universidad

A su vez, Cristian Lara puntualiza que sin el apoyo de nuestra Corporación el proyecto no habría prosperado.

“Por mi parte tuve que postergar los estudios, pero con el respaldo de la Universidad, porque ellos entienden que el adjudicarnos algunos fondos, muchos de ellos de la Corfo, nos exige dedicarnos 100 por ciento al proyecto, y en ese sentido la Universidad nos respeta y nos apoya”, recalca.

En ese contexto, Lara destaca el apoyo del Departamento de Ingeniería Industrial (DIIND) del Plantel. “Por ello queremos agradecer a nuestro DIIND, porque desde un inicio se preocuparon por nosotros, y están constantemente llamándonos, puntualmente el director, Miguel Alfaro Marchant, y los profesores Juan Sepúlveda Salas y Marcela Rosinelli Contreras”, concluye.

Académicos ganan concurso que los conecta con importantes universidades extranjeras

Académicos ganan concurso que los conecta con importantes universidades extranjeras

El proyecto Nueva Ingeniería 2030 organizó el certamen que premió a 21 académicos, con el fin de vincularlos con instituciones que tengan una clara dirección curricular hacia la innovación y el emprendimiento. “Estas misiones deben cumplir con el logro de convenios que nos vinculen con universidades de clase mundial, lo que irá en directo beneficio de este proyecto en términos de intercambio de pre y postgrado y colaboración en diversas áreas”, precisó Jack Brady, sub director del programa Alianzas Internacionales de Nueva Ingeniería 2030.
 

La Facultad de Ingeniería de Universidad de Santiago y el proyecto Nueva Ingeniería 2030, bajo la planificación del programa Alianzas Internacionales de la iniciativa, organizó un concurso para facilitar la movilidad de académicos a importantes universidades extranjeras. La idea es consolidar, ampliar y crear vínculos entre nuestra Facultad y estas instituciones, privilegiando a universidades y organismos de alto prestigio internacional y que tengan una clara dirección curricular hacia la innovación y el emprendimiento.

Otro de los objetivos de las Misiones Académicas es incrementar el desarrollo de mecanismos y/o programas de intercambio de académicos e investigadores que, a su vez, aseguren el incremento de programas de intercambio estudiantiles de pre y postgrado.

Para Jack Brady, sub director del programa Alianzas Internacionales del proyecto Nueva Ingeniería 2030, “estas misiones deben cumplir con el logro de convenios que nos vinculen con universidades de clase mundial, lo que irá en directo beneficio del logro de los objetivos del proyecto Ingeniería 2030 en términos de intercambio de pre y postgrado y colaboración en diversas áreas”.

Por otro lado, hay un número importante de estos académicos que ya tiene contactos establecidos en ciertas universidades líderes en temas de innovación y cuyo objetivo en la misión “será traer modelos de Fab Lab que podamos adaptar en nuestra Facultad, junto con facilitar el pronto desarrollo de postgrados basados en tecnología”, agregó Brady.

La actividad fue encabezada por el Decano de la Facultad, Juan Carlos Espinoza, y el codirector del proyecto Nueva Ingeniería 2030, Dr Mario López. En la ocasión, se firmaron los acuerdos que explayan los compromisos que conllevan estas misiones.

Algunas de las universidades que serán visitadas por los 21 académicos que se adjudicaron el concurso son Halmers University (Suecia), Technische Universität Dresden (Alemania), Ecole Polytechnique Palaiseau (Francia), Universidad de Bologna (Italia), Universidad de Torino (Italia), Ecole Polytechnique Federale de Lausanne (Suiza), Politécnico di Milano (Italia), Universidad de Navarra (España), University of Washington (EEUU), Stanford University (EEUU), University of British Columbia (Canadá), Ecole Polytechnique (Francia), Université de Lorraine (Francia), Universidad Politécnica de Cataluña (España), Universidad Autónoma de Barcelona (España), ente otras.

Todas estas misiones permitirán un vínculo directo con actores de primer orden en la generación de redes que viabilicen el desarrollo del Observatorio para la Internacionalización Universitaria, junto con identificar una estrategia que permita incorporarse al trabajo de redes internacionales universitarias y Centros de Innovación y Emprendimiento.

Consorcio Ingeniería 2030 expone plan de acción a Conicyt

Consorcio Ingeniería 2030 expone plan de acción a Conicyt

  • Una  jornada de trabajo con representantes de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, Conicyt, sostuvieron recientemente delegados del Consorcio Ingeniería 2030, integrado por las universidades Católica de Valparaíso, de Concepción y de Santiago.


 



Una  jornada de trabajo con representantes de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, Conicyt, sostuvieron recientemente delegados del Consorcio Ingeniería 2030, integrado por las universidades Católica de Valparaíso, de Concepción y de Santiago, con el fin de mancomunar esfuerzos en pro de un trabajo colaborativo entre ambas entidades.

Participaron en la sesión la ejecutiva de programas de Conicyt, Lotte Bak, y la coordinadora de programas, Cecilia Benítez.

En tanto, la delegación del Consorcio, auspiciado por Corfo, estuvo integrada por el presidente del mismo, Claudio Zaror; el decano de la Facultad de Ingeniería de nuestra Casa de Estudios, Juan Carlos Espinoza, y el director de Nueva Ingeniería 2030 de nuestra Casa de Estudios, Jorge Bravo.

Junto a ellos, los miembro de la Comisión de Alianzas Internacionales del Proyecto 2030: Álvaro Peña y Diego Núñez, por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Pablo Catalán (y Claudio Zaror), de la Universidad de Concepción, y Aldo Saavedra, Marcela Jamett, Carolina Chávez con Diana Quevedo, por la Universidad de Santiago.

Se enfatizó que el objetivo de este encuentro, organizado por la Facultad de Ingeniería, fue determinar las líneas de acción en el ámbito exterior del país, para lo cual Conicyt manifestó un gran interés por brindar apoyo en el tema de internacionalización universitaria y así incentivar al Consorcio a que siga esa ruta.

Por su parte, el Decano de la Facultad de Ingeniería, Juan Carlos Espinoza, indicó que “es necesario que nuestro plan de vinculación internacional vaya de la mano con lo que instituciones como Conicyt han ido delineando”.

Agregó que “nuestra Facultad ha avanzado en ese sentido y ahora el proyecto Nueva Ingeniería 2030, actuando como Consorcio, debe definir su línea de vinculación pero considerando lo que Chile y nuestros ingenieros e ingenieras necesitan”.

Para la coordinadora de programas de Conicyt, Cecilia Benítez, estas instancias ofrecen reales oportunidades de integración y, además, la posibilidad de exponer acerca de los concursos y cómo las universidades postulen para ser beneficiarias, en base al mérito científico.

Agregó que la Comisión se relaciona con instituciones de varios países, contactos que pueden gestionarse para apoyar a Nueva Ingeniería 2030.

A su vez, la ejecutiva de programas de Conicyt, Lotte Bak, resaltó que “estrechar un lazo con un Consorcio que reúne a casi 20.000 estudiantes de Ingeniería es un factor diferenciador y el cual fue muy valorado por Conicyt”.

“Por lo mismo, esperamos poder apoyar al Consorcio en todo lo que requieran para que puedan vincularse bien internacionalmente”, enfatizó.

Decano de Ingeniería hace importantes anuncios en ceremonia de recepción de nuevos ingresos

Decano de Ingeniería hace importantes anuncios en ceremonia de recepción de nuevos ingresos

  • Durante la ceremonia de bienvenida de los nuevos ingresos y subrayando siempre la importancia del proyecto Ingeniería 2030, el decano de la Facultad, Juan Carlos Espinoza Ramírez, enfatizó que este año estudiarán la posibilidad de incorporar la Carrera Ingeniería Biomédica, así como también conformarán los grupos de estudio que, con la colaboración de la Facultad Tecnológica, buscarán dar origen a las Carreras de Ingeniería Mecatrónica e Ingeniería Telemática.

 

Cerca de mil 500 jóvenes que se integran a la Facultad de Ingeniería fueron recibidos por autoridades tanto del Plantel, como de la Unidad Mayor. En la ceremonia, el decano Juan Carlos Espinoza Ramírez, tras recalcar a los nuevos estudiantes que se integran a la Facultad de Ingeniería más grande del país, dio a conocer algunas de las prioridades de su administración para este año.

Entre ellas se encuentra conformar el comité que estudiará la posibilidad de incorporar la carrera Ingeniería Biomédica, probablemente en alianza con la facultad de Ciencias Médicas, como también los grupos de estudio que, con la colaboración de la Facultad Tecnológica, originarían las carreras de Ingeniería Mecatrónica e Ingeniería Telemática.

“La carrera de Ingeniería Biomédica es un área de desarrollo importante a futuro de la Facultad de Ingeniería, la cual puede a su vez puede incorporar otras áreas de especialización, como Bioinformática, por ejemplo”, puntualizó.

Asimismo, el decano Espinoza adelantó que en el marco del Proyecto Ingeniería 2030, ya en su tercer año, el próximo miércoles 22 de marzo se realizará el lanzamiento de la segunda versión del concurso Lions-Up, que premia a las mejores ideas de innovación. “El llamado es para que los estudiantes participen con sus idas de creación e innovación productiva”, señaló.

Del mismo modo, la autoridad anunció que a fines de marzo viajarán a Alemania 10 académicos de la Unidad Mayor a participar de una pasantía de una semana en las principales industrias germanas y de una capacitación que dicta la Universidad Técnica de Münster.

El decano Espinoza precisó, además, que es un permanente desafío mantener la calidad y la excelencia académica al interior de la Facultad, agregando que su gestión también se ha caracterizado por apoyar tanto a estudiantes como académicos en su trabajo diario, lo que continuará hasta el final de su mandato.

Respecto al movido año político que se avecina, que contempla elecciones presidenciales y parlamentarias, el decano Espinoza advirtió que la experiencia de la movilización de 2014 “significó un enorme costo para muchas familias y estudiantes, y para el país en definitiva. No queremos que eso se vuela a repetir. Pero las decisiones que tomen los estudiantes las vamos a respetar, sin embargo vamos a velar porque las clases y el semestre finalicen cuando corresponda”.

 

Mensaje del Rector

Por su parte, el Rector de la Corporación, Dr. Juan Manuel Zolezzi Cid, recordó a los estudiantes que en el futuro serán los encargados de mejorar al país.

“Hoy como estudiantes y en el futuro como egresados, ustedes serán las y los ciudadanos íntegros que tendrán la misión de mejorar este país, que a pesar de sus logros, aún tiene grandes limitaciones, desigualdades e inequidades”, indicó.

La máxima autoridad del Plantel precisó a la nueva generación de estudiantes de ingeniería de la Universidad, que “Han pasado a integrar una Institución cuya labor la hacemos con calidad y excelencia académica bajo el concepto de igualdad e inclusión, ese es un desafío para ustedes, porque al vivir conscientemente su vida universitaria, y poner lo mejor de sí para lograr sus metas, saldremos todos victoriosos de este desafío”.

En tanto, en representación de los estudiantes de la Unidad Mayor, el consejero estudiantil, Marcelo Maldonado, señaló a los futuros ingeniero que “ustedes tienen la misión y vocación de continuar con el camino transformador de nuestra sociedad, con los compromisos asumidos como estudiantes, más allá de las aulas”.

Además, anunció que al igual que en 2016, este año no se realizará “cachorreo”, por lo menos en la Facultad de Ingeniería.

 

Nuevos estudiantes

Randy LaPierre, estudiante de Ingeniería Civil en Minas, explicó que eligió la U. de Santiago por tradición familiar, y por su prestigio.

"Una tía estudia Psicología acá, pero también me incliné por la U. de Santiago por el pensamiento de la Universidad, su gran prestigio y la gran formación de estudiantes a largo plazo. Elegí ingeniería porque siempre fui matemático y es lo que siempre me gustó”, expresó.

Mientras que Génesis Victorino, también estudiante de Ingeniería Civil en Minas, aclaró que eligió una carrera tradicionalmente integrada por hombres, porque “es una gran oportunidad para las mujeres ya que antes, históricamente eran muy pocas las que entraban. En mi colegio varios profesores de geología eran estudiantes de acá y me comentaron del prestigio que tenía la U. de Santiago”.

La ceremonia contó, además, con la presencia de autoridades del Plantel, entre ellas el presidente de la junta directiva Héctor Kaschel Cárcamo, la vicerrectora Académica, Dra. Patricia Pallavicini Magnere, la vicerrectora de Comunicación con el Medio, Dra. Karina Arias Yurisch, el vicerrector de Apoyo al Estudiante, José Miguel Araya, el secretario general, Gustavo Robles Labarca, y la contralora (s), Claudia Pérez Gaete.

De igual forma presenciaron la actividad las autoridades de la Unidad Mayor: Rosa Muñoz Calanchíe, vicedecana de Docencia; Cristian Vargas, vicedecano de Investigación y Desarrollo; Ramón Blasco Sánchez, vicedecano de Vinculación con el Medio; Pedro Corral Echeverría, secretario de la Facultad; y Manuel Salinas Salas, director de Docencia, junto con los directores de los nueve departamentos de la Facultad de Ingeniería.

También estuvo presente el presidente de la Federación de Estudiantes, Patricio Medina Johnson. El intermedio musical estuvo a cargo del Cuarteto Berona Música, agrupación musical que nació al alero de la U. de Santiago.

A su vez, se reconoció a los estudiantes que ingresaron a la Facultad de Ingeniería con los mejores puntajes en la Prueba de Selección Universitaria (PSU): Luis Cordero Espinoza, de Ingeniería Civil en Minas; Jorge Herrera Pino, de Ingeniería en Ejecución en Informática, y Daniel Gacitúa Souper, de Ingeniería en Biotecnología.

Mujeres del Plantel abogan por una mayor inserción en la industria minera

Mujeres del Plantel abogan por una mayor inserción en la industria minera

  • En la Universidad de Santiago, las mujeres que quieren estudiar carreras ligadas a la minería aumentan año tras año, pero aún quedan muchos desafíos para hablar de una real inclusión en la industria. Un grupo de estudiantes  y profesoras detallan estos desafíos y cómo ha sido su ingreso en esta industria considerada exclusiva para hombres por muchos años en nuestro país y América Latina.


 




A pesar de la incertidumbre de los precios internacionales del cobre y de otros minerales, la minería sigue siendo la industria más importante de nuestra economía y en promedio en los últimos 10 años ha representado más del 15% del Producto Interno Bruto (PIB) o del total de los bienes y servicios que Chile produce en un año.

Y fue en abril de 2016, cuando la ministra de la cartera, Aurora Williams, declaró que el sector aún tiene desafíos pendientes a la hora de hablar de igualdad de género, adelantando que espera que al final del gobierno de la Presidenta Michelle Bachellet, las mujeres alcancen el 10% de la fuerza laboral minera del país.

Actualmente la participación de la mujer en la industria minera promedia un 7,5% según el más reciente estudio “Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena”, elaborado por el Consejo Minero en conjunto con Fundación Chile.

Este porcentaje es menor si se compara con países como Australia, donde la presencia femenina supera el 19% de la dotación total en minería y Canadá, donde promedian un 17% de participación.

Pero ¿es posible superar esa meta?, ¿están las condiciones para que las mujeres sean incluidas sobre todo en la minería extractiva?

En nuestra Universidad, las mujeres que quieren estudiar carreras ligadas a la minería aumentan año tras año, pero aún quedan muchos desafíos para hablar de una real inclusión en la industria. Cuatro mujeres, dos profesoras y dos estudiantes, cuentan cuáles son estos desafíos y cómo ha sido el ingreso de ellas en esta industria que por muchos años fue considerada exclusiva para hombres.

Inclusión 

La profesora del Departamento de ingeniería en Minas, Dra. Lilian Velásquez Yévenes, ejerció su profesión  -Ingeniero Civil Metalúrgico- en Pampa Norte de BHP Billiton (Spence, Cerro Colorado), Michilla de Antofagasta Minerals y Codelco. Ella cree que la mujer se está ganando un puesto en la minería.

“Ahora casi todo es automatizado en la minería, y la fuerza bruta es lo menos que se requiere. Entonces ahí está el tema de la inteligencia, de la organización, el poder de hablar, de deliberar, y todas esas cualidades se pueden encontrar en hombres y mujeres”, sostiene.

La Dra. Velásquez reconoce que aún hay un largo camino que recorrer para cumplir la meta que se trazó la ministra Williams, pero que ya ha visto cambios en algunas empresas mineras que se están adaptando a las necesidades de las mujeres, entre ellas Codelco, Antofagasta Minerals y Collahuasi, que han lanzado programas de inclusión.

“Visité la minera Gabriela Mistral de Codelco y ellos tienen una inclusión de la mujer en la planta que es fabulosa. Porque no sólo se trata de la inclusión de la mujer en la minería, también hay que reconocer que la mujer tiene otras necesidades, y esas otras necesidades no la hacen inferior”, recalca.

Y acota que “por ejemplo, esta minera permite amamantar a tu hijo, porque tiene un sector de lactancia, y la ropa de trabajo está hecha para la mujer. Ese tipo de cosas tienen que ver con la inclusión porque nosotras somos diferentes y tenemos otras necesidades”.

Mujeres estudiantes

Para Daniela Aguirre, estudiante que está terminando la su formación en  Ingeniería Civil en Minas, asegura que en los últimos años se ha duplicado el número de mujeres que han ingresado a la carrera.

“Cuando ingresé a la Carrera en 2010, sólo éramos 10 mujeres en primer año de poco más de 100 estudiantes; este año ingresaron cerca de 20 mujeres, por lo tanto, se ve mayor participación de mujeres”, afirma.

Coincide con la Dra. Velásquez en que la inclusión de la mujer en la minería aún está en una etapa de proceso. “He conversado con mujeres de la división Andina de Codelco que me han dicho que les ha costado, es difícil, porque es un cambio cultural súper fuerte para los mineros hombres que llevan años trabajando, sobre todo en las faenas mismas. Y además debe ser chocante”, puntualiza.

Daniela aclara que le gustaría trabajar en la mina, pero esta tiene que reunir una serie de condiciones para compatibilizar su futuro como mamá. “Veo en mis primeros años de desarrollo de carrera en operaciones, es decir, me quiero ir a la mina, pero también me gustaría encontrar un trabajo donde pueda compatibilizar mi vida familiar y mi maternidad con la mina”, aclara.

Las empresas buscan mujeres

Por su parte, Constanza Monteiro, estudiante de quinto año y ayudante desde hace tres, también de Ingeniería Civil en Minas, precisa que ya ha visitado varias mineras en el norte del país, entre ellas, Ministro Hales de Codelco, donde notó que la participación de mujeres ya superaba el 10%.

“Creo que las empresas están buscando mujeres. Tuve la opción de ver cómo se capacitaba a mujeres para manejar maquinaria pesada y de hecho eran mucho más precavidas que los hombres, incluso tenían menos tasas de accidentes que es un tema que las mineras estaban potenciando mucho”, señala.

Agrega que “cada vez son más las mujeres que se añaden a la participación, no solamente en cargos administrativos sino también en jefaturas de turno, el personal de recursos humanos, y son la mayoría de las personas que hacen capacitaciones”.

Asimismo, destaca que en las divisiones de Codelco se está intentando involucrar a la mujer, y que espera que se replique en otras mineras.

“En la minería, en general, aún es complicado si se quiere formar una familia, porque no se tiene el tiempo necesario. Por eso creo que, por ejemplo, la política de las divisiones de Codelco en darles tanto a mujeres como hombres todos los beneficios para mantener una familia, como un prenatal y posnatal igual para todos, ayudan bastante”, enfatiza.

Respecto a si las mujeres podrán ocupar puestos importantes en la industria minera, Constanza subraya que actualmente hay una nueva generación de mujeres que ambicionan y aspiran llegar a los puestos más altos de este sector productivo.

Ahora hay una nueva generación de mujeres que está egresando, y que en cinco más años podría llegar a puestos altos en la industria, y si a eso se suma los programas de inclusión de la mineras y la meta del gobierno de implementar espacios para la mujeres dentro de la minería, creo que es posible alcanzar los niveles de Australia y Canadá”, asegura.

Establecer confianzas

En tanto, la profesora del Departamento de ingeniería Eléctrica, Carolina Lagos Aguirre, que en estos días desarrolla como directora un proyecto Corfo I+D para la transmisión de datos en forma robusta en minería subterránea en la división Chuquicamata de Codelco, afirma que no fue fácil ingresar al mundo minero.

“Ha sido un proceso de largo aliento. Primero hubo que establecer confianzas, porque aparte existía una fuerte brecha entre la minería y la academia, entonces tuve que convencer a muchas personas. Este proceso se inició en 2010”, indica.

A su vez, comenta que en esa época notó de inmediato cierto rechazo de los mineros hombres hacia las mujeres. “Había ciertos recelos, imposiciones bastante conservadoras y una tradición de que la mujer traía mala suerte o que no tenía las habilidades para estar en el mundo minero. La mayoría eran personas muy machistas”, afirma.

En ese contexto, reconoce que el escenario ha cambiado, pero muy lentamente. “Me parece que un tema es plantear la inclusión del 10% de las mujeres en la minería y otro que en la realidad se cumpla, porque creo que todavía hay un grado de discriminación hacia la mujer. De hecho, hace pocos años ni siquiera había baños para las mujeres”, enfatiza.

La profesora Lagos va más allá y asegura que se requiere un cambio de paradigma. “Debe haber un cambio de paradigma, es decir, debe cambiar el concepto de sociedad, de pensar y decir que la mujer y el hombre son quienes contribuyen al desarrollo de la sociedad. Y la mujer se tiene que adaptar y aprender a sobrellevar situaciones adversas porque de las que van a trabajar a la minería, pocas se quedan”, recalca.

Por ahora la profesora Lagos celebra el premio que recibió la iniciativa que dirige como mejor innovación 2016 por la Asociación de la Industria Eléctrica-Electrónica (AIE), y recuerda el rol que debe tener la Universidad para potenciar la investigación en la industria minera y la inclusión de la mujer.

“Una de nuestras misiones es potenciar la investigación aplicada para solucionar los problemas del entorno social, porque nosotros entregamos conocimiento y tenemos la obligación de entregar las herramientas y los espacios y las condiciones para que se haga investigación. Entonces la universidad pasa a ser un punto clave para el desarrollo”, puntualiza.

Cabe consignar que las mujeres del Departamento de Ingeniería en Minas del Plantel organizaron para en noviembre de 2016 el primer encuentro de mujeres universitarias en minería, donde participación el subsecretario de Minería de esa época, Ignacio Moreno, y la directora de Codelco, Laura Albornoz.

Presentan innovador método con soluciones para necesidades de personas discapacitadas

Presentan innovador método con soluciones para necesidades de personas discapacitadas

  • La Facultad de Ingeniería invitó a nuestro Plantel al especialista israelí en innovación tecnológica Arnon Zamir, quien se encuentra en Chile tras exponer en el VI Congreso del Futuro. El programador informático y director del Tikkun Olam Makers, organización global sin fines de lucro, se refirió a las “maratones” que realiza la organización en distintas ciudades del mundo, en las que profesionales resuelven en 72 horas los desafíos planteados por personas con discapacidad para luego liberar sus diseños en la web.

 

 

Hasta el Auditorio del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Santiago llegó esta semana el programador informático israelí y director del Tikkun Olam Makers (TOM), Arnon Zamir. El innovador empresario expuso en el plantel tras participar en el VI Congreso del Futuro 2017, gracias a la gestión de la Facultad de Ingeniería de la institución.

Durante su exposición, el especialista se refirió a las “Makeathones”, eventos de 72 horas que organizan en distintas ciudades, donde equipos de profesionales resuelven los desafíos que han planteado personas con discapacidad en un lapso de cuatro meses. Una vez confeccionado el dispositivo, liberan su diseño en la web para luego ser replicado en otros países.

“Las personas con discapacidad tienen un real conocimiento, íntimo, de cuál es el desafío de ayudar a quienes tienen sus mismos problemas”, resalta Zamir. “Por ejemplo, alguien que utiliza una silla de ruedas conoce mejor la necesidad y la gente alrededor de él, como creadores, diseñadores y trabajadores, pueden ayudarlo”, sostiene.

Entre los diseños que han propuesto, destaca una herramienta que permite tomar objetos con la boca a personas que no tienen brazos, un cintillo que permite operar botones y una plantilla que permite presionar con precisión los íconos de un software para una Tablet.

“En términos simples, la meta de TOM es crear soluciones que estén al alcance de todos, atendiendo a los desafíos de la gente que presenta alguna discapacidad. Buscamos las necesidades que aún no tienen solución o donde las soluciones que existen son muy caras”, explica Zamir.

“Hay personas que realizan cosas a nivel local, pero nadie está haciendo lo que nosotros hacemos, que son comunidades locales conectadas unas con otras para configurar una red mundial”, agrega.

El evento se ha realizado en Israel, Australia, Argentina, Brasil, Vietnam y Estados Unidos. Para 2017, ya tienen jornadas programadas en Nueva York, Bulgaria, Kazajistán y España. “Nuestro objetivo es traer la comunidad TOM a Chile para que Santiago pueda ser anfitrión de la Makeathon y de nuestros grupos de desarrollo. Una de las metas es invitar a los estudiantes de las universidades a unirse y ser parte del primer evento de este tipo que se realiza en este país”, revela, aunque reconoce que aún no hay fecha para que esto se materialice.

El Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santiago de Chile, Juan Carlos Espinoza, destacó la visita de Zamir. “Lo principal es que nuestra comunidad esté en contacto con expertos de nivel mundial y que conozcan el trabajo que están realizando, porque se da la situación de que muchos de nuestros académicos también están trabajando en esas mismas áreas”, indica.

“Esta presentación nos da ciertas luces con respecto a hacia dónde puede ir el conocimiento de la ingeniería, pensando en futuras carreras”, concluye la autoridad.

Dispositivo desarrollado en el Plantel optimizará tareas de la industria minera

Dispositivo desarrollado en el Plantel optimizará tareas de la industria minera

  • Se trata de un proyecto liderado por el Dr. Miguel Maldonado (en la fotografía) y co dirigido por el Dr. Luis Magne, ambos del Departamento de Ingeniería Metalúrgica, quienes buscan desarrollar un conector que registre mediciones de los minerales que son explotados en el campo de la minería. Esta tecnología aumentará la eficiencia de los recursos, debido a que en la  actualidad se utilizan dispositivos de  alto costo y, en otros casos, desarrollan labores de manera parcial.

 






Medir en tiempo real y en línea la densidad que contienen las pulpas minerales que se encuentran en dispersiones aireadas, utilizando un dispositivo que controla la adición de agua en puntos específicos del circuito y optimiza su consumo, es el objetivo de la iniciativa liderada por el Dr. Miguel Maldonado, director del Proyecto y Programa MSCM/Metalurgia Exctractiva, co-dirigida por el Dr. Luis Magne, Director de Gestión Tecnológica de la Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo e Innovación,  y que cuenta con participación del académico del Departamento de Ingeniería Química, Dr. Francisco Cubillos.

El proyecto que se realizará en dos etapas, divididas en Ciencia Aplicada e Investigación Tecnológica, comenzó en noviembre del 2015 tras adjudicarse el III Concurso Idea de Conicyt, recibiendo cerca de 80 millones de pesos provenientes de Fondos de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondef).

En palabras del líder de la iniciativa, el Dr. Miguel Maldonado, de resultar positivos los resultados de la investigación beneficiaría de manera importante a la industria minera y al medio ambiente. “Una de las principales debilidades que tenemos en la industria minera es que tenemos muy pocas mediciones, y sin medir bien nuestros procesos, es difícil poder optimizarlos, no sólo para obtener más cobre, si no para optimizar los recursos naturales, ser amigable con el medio ambiente. Entre más variables podamos medir y conocer el estado de nuestros procesos, podremos tomar mejores decisiones”, sostiene.

Antecedentes del proyecto

El proyecto Fondef surge a raíz de otras investigaciones lideradas por los académicos del Plantel, siendo considerado un spin-off de ellos. El primero, se trata de un proyecto FONDEF, denominado “Desarrollo de sistemas de medición en línea del contenido de aire para la optimización del proceso de flotación”, adjudicado durante el año 2014, para el cual actualmente uno de los estudiantes de la Carrera se encuentra realizando su práctica profesional en la minera Angloamerican Las Tórtolas, donde está probando el dispositivo.

El otro, se trata del proyecto Innova CORFO “Validación y empaquetamiento de sensor para la medición en línea y tiempo real del contenido volumétrico de gas e dispositivos de flotación de minerales”, que se encuentra en etapa de validación industrial, y espera finalizar en agosto del 2017. En este proyecto, un estudiante de Magíster en Ciencias de la Ingeniería, se encuentra realizando su tesis en la planta Los Pelambres de Antofagasta Minerals, quien está probando el sensor de medidor de gas.

Según explica el Dr. Miguel Maldonado, quien es además profesor asociado del Departamento de Ingeniería en Metalúrgica, “a partir de ambos estudios nos dimos cuenta que teníamos la potencialidad de poder medir esta nueva variable, y viene de alguna forma a proporcionar una nueva tecnología a la que se utiliza actualmente, que son densímetros nucleares, que tiene como desventaja ser cara, que requiere de personal especializado para su manejo, posee cierto grado de peligrosidad, por lo que creemos que ésta puede ser una alternativa”, indica.

Aplicación del dispositivo y beneficios

Durante el procesamiento de minerales como el cobre, que es el principal recurso natural explotado en nuestro país, la industria minera debe procesar la pulpa que se compone del mineral molido y agua formando una suspensión que permite otorgarle una clasificación. En ese proceso, es importante determinar la densidad de la pulpa, que otorga una idea del peso de mineral, volumen de agua y peso del agua, para obtener un buen manejo y control, favoreciendo la concentración de minerales.

Para ello, los investigadores buscan incorporar un dispositivo sumergible no nuclear, que incluye dos componentes: una celda de exclusión de gas y un flujómetro Coriolis, permitiendo medir la pulpa en sistemas aireados, donde el aire se encuentra en forma de burbujas.

Entre los principales beneficios, según explica el Dr. Maldonado, se encuentra que “al conocer la densidad de la pulpa se puede dosificar el agua de manera más eficiente ya que es un recurso escaso para nuestras operaciones mineras. Actualmente, la única alternativa que hay es a través de los densímetros nucleares, o realizar esta inyección de agua de manera no controlada”.

El investigador espera que “al incorporar este sensor se pueda manejar el recurso hídrico de una manera más eficiente y mejorar los procesos. Además beneficiaría la industria metalúrgica mediante la reducción de costos, a través del uso eficiente del agua o del uso eficiente de los reactivos químicos que se utilizan, mejorando también las recuperaciones de cobre”, explica.  

Según sostiene el investigador, el proyecto posee altas probabilidades de éxito, luego que resultaran positivas las investigaciones que lo anteceden. La investigación tendrá una duración de hasta 2 años, y se desarrollará en 2 etapas: Ciencia Aplicada, en donde se realizará la Investigación y Desarrollo que busca validar las pruebas de concepto, modelos o prototipos evaluados en condiciones de laboratorio; y la segunda etapa, que consiste en Investigación Tecnológica, en donde se espera validar y empaquetar las tecnologías para que puedan ser transferidas, licenciando la tecnología a alguna empresa que desee comercializarla o patentar el desarrollo.

El proyecto cuenta también con el apoyo de la empresa alemana, KROHNE, a través de su representante en Chile TIAR Ltda, la cual proporcionará un flujómetro Coriolis de última generación, para medir con alta exactitud la densidad de un fluido que pasa a través de él. El sensor, llegará en las próximas semanas a la Universidad, y tiene un valor superior a los 16 mil euros y permitirá en los próximos meses empezar las primeras pruebas de evaluación.

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