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Buscan optimizar eficiencia de equipos de intercambio de calor vía simulación numérica

Buscan optimizar eficiencia de equipos de intercambio de calor vía simulación numérica

  • El estudio se extenderá por tres años dentro de los cuales se desarrollarán herramientas computacionales que permitan  optimizar equipos y procesos en los cuales se transfiera energía por medio de fluidos vía simulación numérica, con la finalidad de a largo plazo, orientar el desarrollo de prototipos en la industria chilena.

 

La transferencia de calor es una ciencia que estudia la rapidez de transferencia de energía térmica en distintos medios. Tiene una amplia área de aplicación a nivel industrial. En específico en el proyecto de investigación, se estudiará la transferencia de energía térmica a través de fluidos. El Doctor Ernesto Castillo, académico del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Santiago de Chile, buscará a través de un estudio reemplazar los fluidos utilizados normalmente para transportar dicha energía, por otros no convencionales del tipo no-newtonianos.


La iniciativa se enmarca en un proyecto Fondecyt de Iniciación 2016 (11160160) recientemente adjudicado, donde el investigador tratará de encontrar alternativas que no se encuentran disponibles en lugares comerciales o más aún, no son conocidas por la industria y que se caracterizan por ser no-newtonianos. Según el docente, al tener propiedades térmicas mejoradas, estos fluidos reducirán los costos de transporte y mejorarán la eficiencia térmica.


En este caso, la investigación se hará vía simulación numérica, a través de un computador para poder aproximar la física que hay detrás de los problemas que se están analizando, lo cual permitirá entregar soluciones a la industria, dar ideas y que ellos puedan reducir la cantidad de prototipos que generalmente se construyen para dar lugar a un nuevo diseño.


“Vamos a generar herramientas computacionales, trabajamos en algo abstracto, matemático-numérico y que se pueda aplicar en cualquier proceso en donde se transfiera energía por medio de fluidos. Podrías, por ejemplo, mejorar equipos de intercambio de calor, reactores químicos, aumentar la transferencia de calor el colectores solares, mejorar procesos de esterilización de alimentos, entre otras aplicaciones”, explica el experto.


Desde el punto de vista científico, el académico explica que esta investigación tiene como motivación principal intentar reproducir y aproximar numéricamente, de la mejor manera posible, la física que hay detrás del problema de la turbulencia de fluidos no-newtonianos.


“Si miramos los resultados obtenidos de manera experimental y los asociados con aproximaciones numéricas, encontramos muchas veces discrepancias, vemos que los resultados no se parecen, y que por lo mismo, la física del problema no se está reproduciendo de buena manera. Más aún, si nosotros comparamos los diferentes métodos de aproximación numérica, nos damos cuenta que entre estos mismos, hay diferencias, lo que nos hace darnos cuenta de la necesidad de trabajar en el desarrollo de métodos numéricos que sean capaces de aproximar la física que gobierna el problema de la turbulencia en fluidos no-newtonianos”, indica.


El objetivo de trabajar este tema apunta a un desarrollo científico y tecnológico. Las expectativas de  este  proyecto Fondecyt, cuya duración es de tres años, es traer a investigadores de alto nivel, expertos en matemática y en mecánica computacional que puedan ser un aporte a lo largo de la investigación, los cuales además, puedan dar charlas en la universidad. Una vez desarrolladas las herramientas computacionales, un segundo paso podría ser la generación de prototipos basándose en los resultados obtenidos.


“La eficiencia energética es un tema que nos preocupa a todos, y por lo mismo, orientar un trabajo de investigación al desarrollo de nuevas tecnologías que puedan aportar en la búsqueda de soluciones a este problema global, corresponde a la motivación más grande por la cual se ha propuesto el proyecto”, agrega.

Facultad de Ingeniería celebra 100 años destacando su sello en la formación científica y tecnológica

Facultad de Ingeniería celebra 100 años destacando su sello en la formación científica y tecnológica

  • Para el decano Juan Carlos Espinoza Ramírez resulta esencial “comprender que los proyectos de ingeniería no sólo generan riqueza, sino que también una serie de impactos que pueden afectar positiva o negativamente el bienestar de la población”. Entre las mayores aspiraciones de esta Unidad Mayor está consolidarse dentro de las primeras 50 a nivel mundial. Además, el académico anticipa en términos de desafíos la posible creación de las carreras de Ingeniería en Biomedicina, Mecatrónica y Telemática, en alianza con otras Facultades de la Universidad. 

 






Un significativo hito se celebró ayer en el Salón de Honor cuando la Facultad de Ingeniería de nuestra Universidad cumplió 100 años de historia. El aniversario se produce en momentos que esta Unidad Mayor se propone como uno de sus principales desafíos insertarse dentro las primeras 50 a nivel internacional en el ámbito de la ingeniería.

Esta Facultad tiene la misión de contribuir al desarrollo del país a través de la formación integral de ingenieros en distintas especialidades, considerando la investigación en el ámbito de la innovación científica y tecnológica. Para ello, hoy cuenta con nueve Departamentos: Eléctrica, Geográfica, Industrial, Informática, Mecánica, Metalúrgica, Minas, Obras Civiles y Química.

“Una historia y tradición en la formación de ingenieros con una sólida formación científica y tecnológica de sus estudiantes. Esas son las dos piedras angulares que tenemos como Facultad de Ingeniería”, explica su decano, el académico Juan Carlos Espinoza Ramírez.

Hoy la Unidad Mayor cuenta con 12.360 estudiantes de pregrado, 150 académicos de jornada completa, 20 carreras en modalidad diurna y 19 en jornada vespertina, además de 17 programas de magíster, cinco doctorados y 20 postítulos. “Tenemos que adecuarnos a los desafíos que el país y el mismo avance de la ingeniería exigen”, afirma la autoridad.

De técnico a Escuela de Ingenieros Industriales

El origen de la Facultad de Ingeniería se al 15 de Mayo de 1916, cuando por el decreto 262 se crea el Estatuto de Enseñanza Industrial, tras lo cual se impulsa el desarrollo de la ingeniería en Chile. Así, en 1940 se funda la Escuela de Ingenieros Industriales. Tras esto, en 1972, con un nuevo Estatuto Orgánico para el Plantel, se define lo que sería la nueva Facultad de Ingeniería de la Universidad Técnica del Estado. Todo esto ocurre como parte del acelerado proceso de modernización que experimentaba el país y que condujo a una creciente necesidad de desarrollo de la enseñanza técnica.

“La formación que brindaba la Escuela de Artes y Oficios constituyó un aporte relevante a lo que fue el desarrollo industrial de Chile a fines del siglo XIX y principios del XX”, asegura el decano Espinoza, quien incluso recuerda que desde el gobierno se preguntaban cómo era posible que egresaran estos técnicos de tan alto nivel equivalentes a los profesionales de la Universidad de Chile.

A partir de 1936, y en el contexto de la Reforma General de Educación, la EAO es autorizada a entregar grados de Oficio u Operario, Técnico y también el de Ingeniero Industrial. Cuatro años después se funda la Escuela de Ingenieros Industriales, la que bajo la Universidad Técnica del Estado (UTE), creada en 1947, se une a los grados de Técnico de las Escuelas de Minas de Antofagasta, Copiapó y la Serena, de las Escuelas Industriales de Concepción, Temuco y Valdivia, así como al Instituto Pedagógico Técnico.

“Cuando se crea la UTE, en realidad la Facultad de Ingeniería ya tenía bastante tiempo recorrido, formando muy buenos profesionales y con una mística orientada hacia la producción de bienes y servicios”, explica el decano. Es decir, ingenieros que calzaban muy bien con las necesidades de desarrollo industrial del país. “A diferencia de otras instituciones, es un sello que se ha mantenido en nuestra Facultad a lo largo del tiempo, con una sólida formación científica y tecnológica”, agrega.

Un sello al que hoy se suma el aporte que representa el Proyecto Nueva Ingeniería 2030, encabezado por el Dr. Jorge Bravo Chacón. “Lo más importante es lo que dice relación con la innovación y el emprendimiento. Queremos incorporar a nuestros egresados la capacidad de innovar, ya sea al interior del trabajo que estén desempeñando o mediante el desarrollo de una nueva solución. Además, que sean capaces de entregar respuestas creativas e innovadoras al mercado”, detalla el académico del Departamento de Ingeniería Industrial.

Esta iniciativa se impulsó en agosto de 2014 con el objetivo de desarrollar ingenieros de clase mundial, que también sean capaces de cambiar la matriz productiva de Chile. “Se trata de una propuesta histórica”, asegura su director, destacando la participación en el Consorcio 2030 junto a la Universidad de Concepción y la Universidad Católica de Valparaíso. Además, resalta la trascendencia de las misiones al extranjero de académicos que exploran universidades y centros de investigación con los que se están generando nuevos convenios de colaboración.

Innovación para el desarrollo industrial del país

Durante la década del ‘50 la UTE formaba ingenieros industriales en las especialidades de Electricidad, Mecánica, Minas, Metalurgia y Química, además de técnicos industriales en las especialidades de Construcción Civil, Construcción Naval, Electricidad, Forestal, Metalurgia, Minas, Mueblería, Química Industrial y Técnico Universitario Industrial Textil. Ante las necesidades del sector industrial del país, incluso se crearon nuevas carreras, como la de Ingeniería de Ejecución en distintas especialidades.

“El aporte de la Facultad de Ingeniería al desarrollo industrial del país se ha dado a través de la innovación, sin que el concepto estuviera presente en épocas anteriores”, aclara el decano Juan Carlos Espinoza. “Esto consiste en crear nuevos productos o generar mejoras dentro de un proceso productivo, lo que debe significar un impacto importante en la calidad de vida de las personas”, plantea, resaltando los desafíos de la transferencia tecnológica y la vinculación con las empresas.

Por ello, valora que la industria nacional proponga problemas reales que sean resueltos por estudiantes y académicos. “Debemos comprender que los proyectos de ingeniería no sólo generan riqueza, sino que también una serie de impactos que afectan a la población”, añade la autoridad.

En ese sentido, el Dr. Jorge Bravo advierte que los egresados de Ingeniería son reconocidos por su capacidad para resolver eficientemente los problemas a los que se enfrentan, sin importar el ámbito en el que se desempeñen. “Nuestras estrategias contemplan incorporar a las asignaturas el idioma inglés, por ejemplo”, explica.

Nueva Facultad para nuevas necesidades

Ya en la década del ‘70 comienza a impartirse la carrera de Ingeniería de Ejecución en Geomensura y se toma la decisión de promover la formación de un ingeniero civil industrial que consideraba las menciones de Economía de Empresas, Planeamiento, así como Desarrollo y Dirección. A partir del proceso de reforma universitaria iniciado algunos años antes, se dicta, en 1972, un nuevo Estatuto Orgánico, entre cuyas disposiciones crea la nueva Facultad de Ingeniería de la Universidad Técnica del Estado.

Con autoridades designadas durante la dictadura cívico militar, la Facultad imparte las carreras de Ingeniería Civil e Ingeniería de Ejecución a través de los Departamentos de Electricidad, Geodesia, Química, Industria, Mecánica, Metalurgia, Minas y Obras Civiles. Luego se suman las funciones de docencia, investigación, extensión y perfeccionamiento en el ámbito de la ciencia y tecnología de la Ingeniería. Todo esto, en medio del cambio a la Universidad de Santiago de Chile, decretado en 1981.

Con la década del ’90 regresaría la democracia y también la posibilidad de participar más activamente en la elección de las autoridades del Plantel. Se trata de transformaciones que han permitido a la Facultad de Ingeniería continuar con su proceso de crecimiento y consolidación.

Ingeniería al servicio de la sociedad

Hoy, tal como destaca el decano Juan Carlos Espinoza, el Consejo de la Facultad aprobó recientemente la posibilidad de retomar los proyectos de creación de las carreras de Ingeniería Mecatrónica e Ingeniería Telemática. “Hemos invitado formalmente al decano de la Facultad Tecnológica para que nos apoyen, entendiendo que también es un área de interés para ellos”, anticipa. Igualmente se aceptó estudiar la creación de la carrera de Ingeniería en Biomedicina. “En ese sentido, hemos tenido un contacto permanente con el decano de la Facultad de Ciencias Médicas con el objetivo de trabajar de manera conjunta”, advierte la autoridad.

En la Unidad Mayor están convencidos de que es importante preparar un ingeniero que sea capaz de interactuar eficientemente con todas las otras especialidades, pues se trata de una profesión que tiene un carácter transversal a todo el quehacer humano. Es así, como la medicina actualmente se ha tecnificado significativamente.

El decano Espinoza asegura que “cada vez que creamos una nueva carrera, es porque como Facultad hemos detectado que el país requiere de ese profesional. Nos preocupa que se anteponga el nombre de Ingeniería a cualquier cosa para engañar a la gente y vender un producto”. En este sentido, somos muy responsables y consideramos que las

carreras de ingeniería deben dictarse en donde corresponde, en una facultad de ingeniería, asumiendo eso sí que hay especialidades como Agronomía, Forestal  e Ingeniería Comercial, que se han ganado un lugar importante y han aportado al desarrollo del país, sin estar dentro de una facultad de ingeniería. Pero son excepciones no una regla.

Proyectos como Nueva Ingeniería 2030 impulsados por la Facultad permitirían también avanzar en que esta Unidad Mayor pueda ubicarse entre las 50 más relevantes a nivel global. Sin duda, una aspiración que requiere del esfuerzo mancomunado de los estudiantes, académicos y de los funcionarios. Al interior de la Unidad subrayan que este será su principal desafío, el que podrán alcanzar gracias a su reconocida calidad y particular sello como Facultad.

Excelente balance del trabajo de la Facultad

Como parte de la ceremonia de celebración del centenario realizada en el Salón de Honor del Plantel, el Rector de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Juan Manuel Zolezzi Cid,  quien debió ausentarse de la ceremonia por estar participando como expositor en la Conferencia Encuentros de Barcelona, entregó un especial saludo desde España, en el que felicitó a los académicos, estudiantes, funcionarios y egresados de la Facultad, así como a las autoridades y al equipo que con tanto esfuerzo han organizado la celebración del centenario.

“Quiero recordarles que yo egresé del Departamento de Ingeniería Eléctrica de esta Facultad en 1975, y me siento orgulloso de los importantes avances logrados durante todo este tiempo. Por ello, mi deseo es que nuestra Facultad continúe siendo la mejor del país”, manifestó el Rector Zolezzi, junto con destacar a los profesionales que participan en el proyecto de Ingeniería 2030, “quienes están pensando en el desarrollo de una nueva ingeniería para Chile”.

Entre los asistentes a la celebración estuvieron presentes la Vicerrectora Académica, Dra. Patricia Pallavicini Magnere; el Vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación, Dr. Claudio Martínez Fernández; la Vicerrectora de Vinculación con el Medio, Dra. Karina Arias Yurisch; entre otras autoridades de distintas Unidades del Plantel, además del Rector de la Universidad Central, Dr. Santiago González Larraín, ingeniero titulado por la Universidad de Santiago.

Junto a ellos, destacó la presencia de Ramón Escobar Inostroza, el primer ingeniero civil en minas de la Escuela de Ingenieros Industriales, quien a sus 96 años fue reconocido por la Facultad por su relevante aporte en la creación de la Universidad Técnica del Estado.

En su intervención, el decano Juan Carlos Espinoza remarcó la valiosa participación de académicos, estudiantes, funcionarios y egresados de esta Unidad Mayor, a quienes homenajeó por su aporte a la construcción, defensa y proyección de la Facultad de Ingeniería.

Junto con reconocer el trabajo de investigación aplicada de los académicos y la generación de conocimiento que esto implica, el ingeniero Espinoza valoró las 158 publicaciones entre 2015 y lo que va del 2016, así como la presentación de 134 solicitudes de intercambio científico-cultural por parte de los académicos de la Facultad, principalmente para presentarse como expositores en Congresos y desarrollar trabajos en equipos de investigación junto a universidades extranjeras.

Asimismo, resaltó el trabajo realizado en el ámbito de la Vinculación con el Medio, que incluso ha significado la creación de un vicedecanato dedicado a ese ámbito. “Ha tenido una fructífera labor, además de las actividades propias de vinculación que realiza cada uno de los nueve Departamentos que conforman esta Facultad. A esto se suma el apoyo que hemos recibido de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, del Departamento de Comunicaciones de la Universidad y de nuestra Orquesta Clásica”, agradeció.

“Este año, en total, se han firmado siete convenios de colaboración con universidades nacionales y extranjeras, así como otros trece con empresas públicas y privadas”, planteó la autoridad, quien en diciembre próximo asumirá la presidencia del Consorcio de Decanos de Facultades de Ingeniería de Chile (Condefi).

 

Equipo Solar presenta avances de innovadora vivienda sustentable

Equipo Solar presenta avances de innovadora vivienda sustentable

  • Un grupo conformado por 32 estudiantes de Arquitectura e Ingeniería de nuestra Universidad diseñan un hogar sustentable de 120 metros cuadrados totales, denominado “Casa Temperie”, que busca generar interacción y equilibrio entre medioambiente y hogar. La construcción cuenta con un novedoso sistema invernadero para calefaccionar el inmueble, ampliación de espacios en verano y un sistema antisísmico. En la fotografía parte del equipo. 

 





En etapa de profundización y desarrollo se encuentra la “Casa Temperie”, proyecto ideado y construido como un prototipo escalable por el Equipo Solar de la Universidad de Santiago (ESUS), que actualmente participa como uno de los diez finalistas en el concurso Construye Solar 2017, organizado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y la ONG La Ruta Solar.

La competencia, que desarrolla su segunda versión, busca que estudiantes y profesionales de universidades de todo el país construyan viviendas sustentables de alta calidad, que tengan como eje central la calidad de vida de las familias vulnerables y logren poner a disposición de toda la población la tecnología asociada a la construcción sustentable bajo un presupuesto no superior a los $20 millones.

“Tomamos como desafío generar un ambiente habitable en un invernadero. Nuestra casa se llama Temperie porque significa atmósferas controladas. Incorporamos un émbolo con rieles que funciona con un sistema Full Space,  convirtiéndolo en un espacio multifuncional en verano y que se achica en invierno para disminuir los costos energéticos”, explica María Ignacia Lucares, estudiante de Arquitectura y coordinadora de redes del proyecto.

Tecnología de punta, sustentable y económica

Según definen los participantes, la Casa Temperie es un nuevo concepto de vivienda social, diseñada a partir de la búsqueda del equilibrio e interacción entre el medioambiente y el hogar, compuesta por una estructura modular industrializada de fácil montaje, un juego de envolventes adaptadas en un sistema invernadero junto con mecanismos que dan movimiento y ampliación de espacios según los cambios de estación.

Edith Díaz, estudiante y coordinadora de Arquitectura, explica que la vivienda cuenta con una configuración de termopaneles con un funcionamiento secreto en cuanto al efecto invernadero, controlando en ciertos espacios estratégicos la filtración de energía solar. Además, posee módulos de acero galvanizado, y revestimientos opacos que permiten montar la vivienda de 120 metros con espacios interiores y exteriores en sólo 3 días.

Para María Ignacia Lucares, estudiante de Arquitectura y encargada de comunicaciones “el proyecto es totalmente al estilo de la U de Santiago, es técnico y con consciencia social, en comparación con otros que se enfocan más en diseño. Apuntamos justo a las necesidades sociales, de manera más funcional y preocupados de sustentabilidad y medio ambiente”, asegura.

Pese a que los participantes ya han recibido ofertas de auspiciadores para construir la vivienda de algunas empresas, se encuentran analizando las propuestas más favorables.

Jorge Lobiano, director de la Escuela de Arquitectura, aseguró que se trata de un trabajo interdisciplinario que abarca a toda la Universidad y manifestó su felicidad por ser finalistas. “Tenemos una tradición como Escuela de participar en concursos y obtener los máximos resultados a nivel nacional, pero este es un concurso distinto, porque hay que pasar de los planos y maquetas a una construcción de gran envergadura”, indicó.

Equipo de trabajo y evaluación 

El equipo solar comenzó este proyecto en marzo del 2016, con un grupo original integrado por cinco alumnos de la Escuela de Arquitectura. Conforme avanzó la implementación de la maqueta, se sumaron otros diez alumnos de la misma Escuela y de Ingeniería, quienes gracias a la innovación de su proyecto lograron quedar entre los diez finalistas del concurso.

Actualmente el equipo integrado por 32 estudiantes de Arquitectura e Ingeniería y profesores de la Universidad de Santiago, se encuentra en la Etapa de Profundización y Desarrollo del proyecto, en donde preparan la próxima entrega de Manual, Planimetría, Informe Financiero y Dossier de Avance de Obra, que está fijada para el 10 de noviembre.

En ese contexto, durante la jornada que se llevará a cabo entre las 15:00 y las 18:00 horas en la sala Mida de la Escuela de Arquitectura, el equipo recibirá la visita del Jurado Multidisciplinario designado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y la ONG Ruta Solar, quienes revisarán los avances del proyecto, lugar de trabajo y coordinación del equipo, así como parte de las calificaciones insertas en las bases, que en su conjunto suman un total de 1000 puntos.

Manuel Mellado, arquitecto y docente de nuestra Universidad, sostuvo que ha sido "un trabajo muy esforzado", y que el camino hacia la final "es un desafío, pero un honor por ser parte del proyecto. Las expectativas que tengo son grandes y esperamos estar a la altura de otros concursos que ha ganado nuestra Escuela", manifestó.
 

Innovación ya es utilizada por distintas entidades: Estudiantes aportan con exitosa aplicación que promueve el reciclaje

Innovación ya es utilizada por distintas entidades: Estudiantes aportan con exitosa aplicación que promueve el reciclaje

  • Cristian Lara y Alonso Martínez, quienes cursan la Carrera de Ingeniería Civil Industrial de nuestra Casa de Estudios, crearon Reciclapp, una tecnología para dispositivos móviles que permite que cualquier ciudadano recicle desde su propia casa, declarando primero los materiales desechables, que luego son recogidos por los recolectores en un horario fijado por el mismo solicitante.

 

Hace casi exactamente un año, el 23 de agosto de 2015, los jóvenes estudiantes de Ingeniería Civil Industrial, Cristian Lara y Alonso Martínez Ojeda, ambos de 23 años, se presentaron en un encuentro internacional entre emprendedores en innovación y tecnología, más conocidas como “hackatones”, con un proyecto que venían trabajando hace un tiempo: una aplicación para dispositivos móviles que respondiera a ayudar al medio ambiente y promover el reciclaje.

Así es cómo comienza una larga sucesión de eventos y presentaciones que han ido consolidando a Reciclapp, la novedosa iniciativa, que finalmente superó a sus rivales y les permitió a los amigos acceder a la incubadora Santiago Innova, organizadora del concurso.

“Este desafío internacional de diseño y tecnología para impacto social y smart city nos permitió posicionarnos en eventos de concurrencia masiva y acceder a la incubadora, y de esa forma cumplimos nuestra primera meta”, señala Cristian Lara, uno de los fundadores.

Pero ¿cómo nace la idea? Cristian Lara explica que una tarde de verano, con más de 33 grados de calor, vio cómo trabajaban los recicladores de base, aquellas personas que se dedican a recolectar material reciclable.

“Entonces noté que uno de ellos se cortó con un vidrio o con una lata, y fue en ese momento en que pensé por qué no les entregaran los materiales directamente, y así fue cómo surgió la idea”, evoca.

Cabe consignar que según el Ministerio del Medio Ambiente en Chile se generan casi 17 millones de toneladas de residuos sólidos al año, de los cuales 6,5 millones son domiciliarios, y del total sólo el 10 por ciento se recicla.

Cristian Lara recalca que a través de Reciclapp cualquier ciudadano, desde su propia casa, puede declarar el material que entregará a los recicladores de base.

“Por ejemplo, se puede declarar botellas de vidrio o plástico, latas, cajas de cartón, y papel, y también el día y la hora en que se puede ir a recoger estos materiales. Nosotros mapeamos toda esa información, se la enviamos al reciclador en forma de documento, y ellos con su hoja de ruta hacen el retiro”, detalla.

Pasantías en el extranjero

Tras ganar la hackatón,  Lara y Martínez buscaron nuevos desafíos para conseguir fondos y continuar con la escalada y el rápido posicionamiento de Reciclapp.

En noviembre de 2015 se presentaron ante unas 15 mil personas en el fiiS, el festival internacional de innovación social más grande del país. Un mes más tarde, se inscribieron como los primeros estudiantes de la U. de Santiago en ganar el concurso de emprendimiento universitario más grande en Chile y Latinoamérica: el Jump Chile.

“Fuimos ganadores en 4 categorías y obtuvimos un capital semilla de 5 millones de pesos, una pasantía en el extranjero, específicamente en Bolivia, oficinas en la aceleradora de negocios regional Co-Work por un año -valorado en 6 millones de pesos- y el acceso directo al concurso Geek Camp”, sostiene Lara.

Una vez en Bolivia dieron marcha a planes piloto en las ciudades de Santa Cruz de la Sierra, El Alto y la capital La Paz. “Fuimos muy bien recibidos, nos reunimos con algunos ministros bolivianos y logramos nuestro objetivo que era constituir la empresa en ese país”, subraya.

A medida que avanzaba el proyecto se fueron integrando nuevos participantes. A Cristian y Alonso se unieron Ian Bofill y Christian Torreblanca, también estudiantes de Ingeniería Civil Industrial. Luego el grupo se completó con Bárbara Urrutia, estudiante de Ingeniería Comercial, Manuel Fonseca, estudiante de Ingeniería Civil Industrial de la U. de Chile, y Efraín Rebolledo, Ingeniero Informático egresado de la U. Técnica Federico Santa María y actual programador de Microsoft.

De vuelta en Santiago, se convirtieron en el equipo Chileno más joven en ingresar a la principal aceleradora de Latinoamérica y la cuarta a nivel mundial: Start-Up Chile. Este gran paso les permitió levantar fondos por 25 millones de pesos más un programa de aceleración que iniciaron hace unas semanas.

Pero eso no es todo. A principios de agosto sumaron un nuevo triunfo: esta vez fue el GeekCamp que reunió a inversionistas y mentores de todo el mundo, particularmente de Silicon Valley.

Ello les permitió levantar fondos por al menos 60 millones de pesos y además los inversionistas presentes los premiaron con 2 distinciones especiales: al de mejor “pitch” o presentación y al mejor “business model” o modelo de negocio, por lo que ya están agendando una gira por Latinoamérica y Estados Unidos para fines de este año.

“Vamos a visitar por tres semanas Colombia, particularmente Bogotá y Medellín, y Ciudad de México en noviembre, y a fin de año iremos a Silicon Valley luego de obtener una pasantía”, adelanta Lara.

Además, el proyecto será uno de los primeros emprendimientos en Chile en ser parte de las aplicaciones dentro de la aplicación Messenger de Facebook.

¿Por qué el éxito de Reciclapp?

Cristian Lara, ahora CEO de Reciclapp, trata de explicar el éxito de la aplicación en tan poco tiempo -que según inversores tiene un valor de 1.000 millones de pesos-, y recuerda que siempre fueron muy bien recibidos en regiones.

“Yo nací en Villarrica, en la región de la Araucanía y siempre noté una mayor cercanía de la gente de regiones con la temática “verde” y el reciclaje, porque son estilos de vidas que pueden permitir esto. Por ejemplo, en el sur se impulsaron las bolsas ecológicas en los supermercados, por eso creo que el proyecto ha sido más exitoso en esa zona”, argumenta.

Actualmente el equipo trabaja con las municipalidades de Concepción, Temuco y El Monte, y pronto con las de Lautaro, Chillán, Valparaíso, Limache y Estación Central. Además, mantienen conversaciones con los municipios de La Serena y La Florida, en la capital.

Asimismo, Cristian Lara enfatiza que la aplicación, que por ahora está disponible sólo para dispositivos con sistema operativo Android, incluye la mayor base de datos de recicladores de base.

“Tenemos una base de datos de recicladores más grande que la del mismo ministerio del Medio Ambiente. Tenemos una gran cercanía con ellos, son más de 250 repartidos en unas 35 ciudades aquí en Chile. En Bolivia son más de 400 recicladores con los que estamos contactados. Entonces este es un proyecto donde ganamos todos. Ganan las municipalidades porque reducen la cantidad de basura, ganan los recicladores, y ganamos nosotros”, asegura.

Para el próximo año el equipo proyecta estar trabajando en 20 ciudades en Chile y Bolivia, además de estar operando en Colombia, México y Estados Unidos, puntualmente en California.

Apoyo de la Universidad

A su vez, Cristian Lara puntualiza que sin el apoyo de nuestra Corporación el proyecto no habría prosperado.

“Por mi parte tuve que postergar los estudios, pero con el respaldo de la Universidad, porque ellos entienden que el adjudicarnos algunos fondos, muchos de ellos de la Corfo, nos exige dedicarnos 100 por ciento al proyecto, y en ese sentido la Universidad nos respeta y nos apoya”, recalca.

En ese contexto, Lara destaca el apoyo del Departamento de Ingeniería Industrial (DIIND) del Plantel. “Por ello queremos agradecer a nuestro DIIND, porque desde un inicio se preocuparon por nosotros, y están constantemente llamándonos, puntualmente el director, Miguel Alfaro Marchant, y los profesores Juan Sepúlveda Salas y Marcela Rosinelli Contreras”, concluye.

Académicos ganan concurso que los conecta con importantes universidades extranjeras

Académicos ganan concurso que los conecta con importantes universidades extranjeras

El proyecto Nueva Ingeniería 2030 organizó el certamen que premió a 21 académicos, con el fin de vincularlos con instituciones que tengan una clara dirección curricular hacia la innovación y el emprendimiento. “Estas misiones deben cumplir con el logro de convenios que nos vinculen con universidades de clase mundial, lo que irá en directo beneficio de este proyecto en términos de intercambio de pre y postgrado y colaboración en diversas áreas”, precisó Jack Brady, sub director del programa Alianzas Internacionales de Nueva Ingeniería 2030.
 

La Facultad de Ingeniería de Universidad de Santiago y el proyecto Nueva Ingeniería 2030, bajo la planificación del programa Alianzas Internacionales de la iniciativa, organizó un concurso para facilitar la movilidad de académicos a importantes universidades extranjeras. La idea es consolidar, ampliar y crear vínculos entre nuestra Facultad y estas instituciones, privilegiando a universidades y organismos de alto prestigio internacional y que tengan una clara dirección curricular hacia la innovación y el emprendimiento.

Otro de los objetivos de las Misiones Académicas es incrementar el desarrollo de mecanismos y/o programas de intercambio de académicos e investigadores que, a su vez, aseguren el incremento de programas de intercambio estudiantiles de pre y postgrado.

Para Jack Brady, sub director del programa Alianzas Internacionales del proyecto Nueva Ingeniería 2030, “estas misiones deben cumplir con el logro de convenios que nos vinculen con universidades de clase mundial, lo que irá en directo beneficio del logro de los objetivos del proyecto Ingeniería 2030 en términos de intercambio de pre y postgrado y colaboración en diversas áreas”.

Por otro lado, hay un número importante de estos académicos que ya tiene contactos establecidos en ciertas universidades líderes en temas de innovación y cuyo objetivo en la misión “será traer modelos de Fab Lab que podamos adaptar en nuestra Facultad, junto con facilitar el pronto desarrollo de postgrados basados en tecnología”, agregó Brady.

La actividad fue encabezada por el Decano de la Facultad, Juan Carlos Espinoza, y el codirector del proyecto Nueva Ingeniería 2030, Dr Mario López. En la ocasión, se firmaron los acuerdos que explayan los compromisos que conllevan estas misiones.

Algunas de las universidades que serán visitadas por los 21 académicos que se adjudicaron el concurso son Halmers University (Suecia), Technische Universität Dresden (Alemania), Ecole Polytechnique Palaiseau (Francia), Universidad de Bologna (Italia), Universidad de Torino (Italia), Ecole Polytechnique Federale de Lausanne (Suiza), Politécnico di Milano (Italia), Universidad de Navarra (España), University of Washington (EEUU), Stanford University (EEUU), University of British Columbia (Canadá), Ecole Polytechnique (Francia), Université de Lorraine (Francia), Universidad Politécnica de Cataluña (España), Universidad Autónoma de Barcelona (España), ente otras.

Todas estas misiones permitirán un vínculo directo con actores de primer orden en la generación de redes que viabilicen el desarrollo del Observatorio para la Internacionalización Universitaria, junto con identificar una estrategia que permita incorporarse al trabajo de redes internacionales universitarias y Centros de Innovación y Emprendimiento.

Consorcio Ingeniería 2030 expone plan de acción a Conicyt

Consorcio Ingeniería 2030 expone plan de acción a Conicyt

  • Una  jornada de trabajo con representantes de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, Conicyt, sostuvieron recientemente delegados del Consorcio Ingeniería 2030, integrado por las universidades Católica de Valparaíso, de Concepción y de Santiago.


 



Una  jornada de trabajo con representantes de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, Conicyt, sostuvieron recientemente delegados del Consorcio Ingeniería 2030, integrado por las universidades Católica de Valparaíso, de Concepción y de Santiago, con el fin de mancomunar esfuerzos en pro de un trabajo colaborativo entre ambas entidades.

Participaron en la sesión la ejecutiva de programas de Conicyt, Lotte Bak, y la coordinadora de programas, Cecilia Benítez.

En tanto, la delegación del Consorcio, auspiciado por Corfo, estuvo integrada por el presidente del mismo, Claudio Zaror; el decano de la Facultad de Ingeniería de nuestra Casa de Estudios, Juan Carlos Espinoza, y el director de Nueva Ingeniería 2030 de nuestra Casa de Estudios, Jorge Bravo.

Junto a ellos, los miembro de la Comisión de Alianzas Internacionales del Proyecto 2030: Álvaro Peña y Diego Núñez, por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Pablo Catalán (y Claudio Zaror), de la Universidad de Concepción, y Aldo Saavedra, Marcela Jamett, Carolina Chávez con Diana Quevedo, por la Universidad de Santiago.

Se enfatizó que el objetivo de este encuentro, organizado por la Facultad de Ingeniería, fue determinar las líneas de acción en el ámbito exterior del país, para lo cual Conicyt manifestó un gran interés por brindar apoyo en el tema de internacionalización universitaria y así incentivar al Consorcio a que siga esa ruta.

Por su parte, el Decano de la Facultad de Ingeniería, Juan Carlos Espinoza, indicó que “es necesario que nuestro plan de vinculación internacional vaya de la mano con lo que instituciones como Conicyt han ido delineando”.

Agregó que “nuestra Facultad ha avanzado en ese sentido y ahora el proyecto Nueva Ingeniería 2030, actuando como Consorcio, debe definir su línea de vinculación pero considerando lo que Chile y nuestros ingenieros e ingenieras necesitan”.

Para la coordinadora de programas de Conicyt, Cecilia Benítez, estas instancias ofrecen reales oportunidades de integración y, además, la posibilidad de exponer acerca de los concursos y cómo las universidades postulen para ser beneficiarias, en base al mérito científico.

Agregó que la Comisión se relaciona con instituciones de varios países, contactos que pueden gestionarse para apoyar a Nueva Ingeniería 2030.

A su vez, la ejecutiva de programas de Conicyt, Lotte Bak, resaltó que “estrechar un lazo con un Consorcio que reúne a casi 20.000 estudiantes de Ingeniería es un factor diferenciador y el cual fue muy valorado por Conicyt”.

“Por lo mismo, esperamos poder apoyar al Consorcio en todo lo que requieran para que puedan vincularse bien internacionalmente”, enfatizó.

Fiscal Carlos Gajardo aporta a la formación ética y moral de los futuros ingenieros del Plantel

Fiscal Carlos Gajardo aporta a la formación ética y moral de los futuros ingenieros del Plantel

Invitado por la Facultad de Ingeniería de nuestra Universidad, el Jefe de la Unidad de Delitos de Alta Complejidad de la Zona Oriente, fiscal Carlos Gajardo, dictó la conferencia “Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas y sus Directores o Representantes” en el Auditorio del Departamento de Ingeniería Industrial, al que asistieron autoridades, académicos y estudiantes, el pasado miércoles 23 de noviembre.


El decano de la Facultad de Ingeniería, Juan Carlos Espinoza Ramírez, se refirió al objetivo de la actividad. “Más que una conferencia o una charla, estamos ante una clase de ejemplos sobre las consecuencias que nos esperan si traspasamos la línea de lo que es ética y legalmente permitido”, advirtió durante la bienvenida al encuentro.


Durante su exposición, el persecutor penal del Ministerio Público, en cuyo currículum destacan investigaciones como los casos Penta y Soquimich por de financiamiento irregular de la política, se refirió a una serie de episodios concretos que se han investigado en el marco de la ley número 20.393, que debutó en 2009 y que establece la responsabilidad penal de las personas jurídicas en los delitos de lavado de activos, financiamiento del terrorismo y cohecho.


Entre estos, abordó los casos Aurus, Salmoneras, Áridos, Universidades, Ceresita, Ilustre Municipalidad de Arica y Cementos, que han sido conocidos a través de distintos medios de prensa nacional. El fiscal se refirió a cada uno desde un modelo que permitió identificar cuándo las instituciones son sancionadas cuando incumplen esta disposición, analizando desde el delito que se comete hasta el sujeto que lo realiza, si la organización en la que trabaja saca provecho de esta situación y si ello es atribuible a una falencia en su modo de operar.


No obstante, Gajardo sostuvo que la norma aún es perfectible y que enfrenta una serie de desafíos en el futuro próximo. “En Chile, las penas de soborno parten con condenas por 61 días. O sea, tiene la misma gravedad para la ley robar un chocolate de un supermercado que usted le pague 10 millones de pesos a un ministro de Estado para que haga algo en su favor”, criticó.


“Las penas que establece la ley de responsabilidad penal de personas jurídicas no son muy altas. Son penas de multa por montos acotados y la gran condena, que es la disolución de la persona jurídica, no está establecida para el delito de soborno, solo para el de lavado de dinero, que no es ninguno de los casos que se hayan investigado hasta ahora. Parecen ser términos legislativos mejorables, porque es importante que las sanciones sean intimidantes y que las empresas no lo piensen dos veces antes de cometer este tipo de delitos”, enfatizó.


Finalmente, insistió en que existen figuras legales que aseguran un mayor éxito en este tipo de indagatorias. En ese sentido, “es importante una política que promueva las denuncias anónimas y que fomente el anonimato”, enfatizó.


El desafío ético y moral de la Facultad de Ingeniería “más grande del país”


La actividad se enmarcó en las celebraciones por los cien años de la Facultad de Ingeniería. “Somos la Facultad de Ingeniería más grande del país”, afirmó el Decano durante el evento. “Tenemos más de 12 mil alumnos que cursan una de las 22 especialidades que dictamos y, sin duda alguna, el hecho de educar tantos ingenieros conlleva también una responsabilidad, no solo en lo que siempre hemos declarado, que es entregar una sólida formación científico-tecnológica, sino que, también, advirtiendo que muchos de ellos asumirán cargos de alta responsabilidad y tendrán que tomar importantes decisiones. Por eso, desde la academia, queremos aportar a su ética y moral”, subrayó.


Al término, la autoridad entregó un obsequio al fiscal como agradecimiento por su participación en la conferencia, la cual fue organizada por el Vicedecanato de Vinculación con el Medio de la Facultad. Su Director, Ramón Blasco Sánchez, estuvo entre los asistentes al encuentro, junto al Director del Departamento de Ingeniería Industrial, Miguel Alfaro Marchant; el Secretario General de la institución, Gustavo Robles Labarca; y la Contralora Universitaria (S), Claudia Pérez, entre otros.


Actualización de investigaciones en proceso


Terminada la ceremonia, Gajardo fue consultado sobre una serie de casos que lleva a su cargo.
Respecto a la indagatoria contra el ex presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), Sergio Jadue, quien se encuentra en Estados Unidos y es investigado por presunta apropiación indebida, delito tributario y lavado de activos, confirmó que se solicitará la extradición del ex timonel antes de fin de año.


“La Fiscalía está pronta a hacer una solicitud formal de extradición del señor Jadue que, creemos, debiera ser presentada en el curso del año 2016. El proceso de extradición comienza con la solicitud, formalización que se hace en ausencia y, luego, este trámite continúa en la Corte de Apelaciones. En el caso del señor Jadue, eso es lo que la Fiscalía tiene contemplado”, ratificó.


Respecto al caso Aurus, sostuvo que la nueva audiencia se realizará a fin de mes. “La defensa argumentó que no había sido notificada de algunas querellas que se habían presentado y el Tribunal fijó una nueva fecha para el día 30 de noviembre. Las imputaciones refieren solo al señor Mauricio Peña, pero eso no descarta que en el futuro hayan otras imputaciones”, enfatizó.


Sobre el caso Arcano, indicó que  la solicitud de extradición de Alberto Chang “se encuentra en poder de la fiscalía de Malta” y reconoció que “estos procesos son lentos, por lo tanto hay que esperar lo que resuelva en este caso la jurisdicción de Malta”.


Consultado respecto a si el Ministerio Público citará al ex Presidente Sebastián Piñera a declarar en la investigación por presunta negociación incompatible entre Bancard, sociedad de inversiones del ex Mandatario, y la pesquera peruana Exalmar S.A., el fiscal declinó referirse al tema.

Facultad de Ingeniería celebra 100 años destacando su sello en la formación científica y tecnológica

Facultad de Ingeniería celebra 100 años destacando su sello en la formación científica y tecnológica

Un significativo hito se celebró ayer en el Salón de Honor cuando la Facultad de Ingeniería de nuestra Universidad cumplió 100 años de historia. El aniversario se produce en momentos que esta Unidad Mayor se propone como uno de sus principales desafíos insertarse dentro las primeras 50 a nivel internacional en el ámbito de la ingeniería.

Esta Facultad tiene la misión de contribuir al desarrollo del país a través de la formación integral de ingenieros en distintas especialidades, considerando la investigación en el ámbito de la innovación científica y tecnológica. Para ello, hoy cuenta con nueve Departamentos: Eléctrica, Geográfica, Industrial, Informática, Mecánica, Metalúrgica, Minas, Obras Civiles y Química.

“Una historia y tradición en la formación de ingenieros con una sólida formación científica y tecnológica de sus estudiantes. Esas son las dos piedras angulares que tenemos como Facultad de Ingeniería”, explica su decano, el académico Juan Carlos Espinoza Ramírez.

Hoy la Unidad Mayor cuenta con 12.360 estudiantes de pregrado, 150 académicos de jornada completa, 20 carreras en modalidad diurna y 19 en jornada vespertina, además de 17 programas de magíster, cinco doctorados y 20 postítulos. “Tenemos que adecuarnos a los desafíos que el país y el mismo avance de la ingeniería exigen”, afirma la autoridad.

De técnico a Escuela de Ingenieros Industriales

El origen de la Facultad de Ingeniería se al 15 de Mayo de 1916, cuando por el decreto 262 se crea el Estatuto de Enseñanza Industrial, tras lo cual se impulsa el desarrollo de la ingeniería en Chile. Así, en 1940 se funda la Escuela de Ingenieros Industriales. Tras esto, en 1972, con un nuevo Estatuto Orgánico para el Plantel, se define lo que sería la nueva Facultad de Ingeniería de la Universidad Técnica del Estado. Todo esto ocurre como parte del acelerado proceso de modernización que experimentaba el país y que condujo a una creciente necesidad de desarrollo de la enseñanza técnica.

“La formación que brindaba la Escuela de Artes y Oficios constituyó un aporte relevante a lo que fue el desarrollo industrial de Chile a fines del siglo XIX y principios del XX”, asegura el decano Espinoza, quien incluso recuerda que desde el gobierno se preguntaban cómo era posible que egresaran estos técnicos de tan alto nivel equivalentes a los profesionales de la Universidad de Chile.

A partir de 1936, y en el contexto de la Reforma General de Educación, la EAO es autorizada a entregar grados de Oficio u Operario, Técnico y también el de Ingeniero Industrial. Cuatro años después se funda la Escuela de Ingenieros Industriales, la que bajo la Universidad Técnica del Estado (UTE), creada en 1947, se une a los grados de Técnico de las Escuelas de Minas de Antofagasta, Copiapó y la Serena, de las Escuelas Industriales de Concepción, Temuco y Valdivia, así como al Instituto Pedagógico Técnico.

“Cuando se crea la UTE, en realidad la Facultad de Ingeniería ya tenía bastante tiempo recorrido, formando muy buenos profesionales y con una mística orientada hacia la producción de bienes y servicios”, explica el decano. Es decir, ingenieros que calzaban muy bien con las necesidades de desarrollo industrial del país. “A diferencia de otras instituciones, es un sello que se ha mantenido en nuestra Facultad a lo largo del tiempo, con una sólida formación científica y tecnológica”, agrega.

Un sello al que hoy se suma el aporte que representa el Proyecto Nueva Ingeniería 2030, encabezado por el Dr. Jorge Bravo Chacón. “Lo más importante es lo que dice relación con la innovación y el emprendimiento. Queremos incorporar a nuestros egresados la capacidad de innovar, ya sea al interior del trabajo que estén desempeñando o mediante el desarrollo de una nueva solución. Además, que sean capaces de entregar respuestas creativas e innovadoras al mercado”, detalla el académico del Departamento de Ingeniería Industrial.

Esta iniciativa se impulsó en agosto de 2014 con el objetivo de desarrollar ingenieros de clase mundial, que también sean capaces de cambiar la matriz productiva de Chile. “Se trata de una propuesta histórica”, asegura su director, destacando la participación en el Consorcio 2030 junto a la Universidad de Concepción y la Universidad Católica de Valparaíso. Además, resalta la trascendencia de las misiones al extranjero de académicos que exploran universidades y centros de investigación con los que se están generando nuevos convenios de colaboración.

Innovación para el desarrollo industrial del país

Durante la década del ‘50 la UTE formaba ingenieros industriales en las especialidades de Electricidad, Mecánica, Minas, Metalurgia y Química, además de técnicos industriales en las especialidades de Construcción Civil, Construcción Naval, Electricidad, Forestal, Metalurgia, Minas, Mueblería, Química Industrial y Técnico Universitario Industrial Textil. Ante las necesidades del sector industrial del país, incluso se crearon nuevas carreras, como la de Ingeniería de Ejecución en distintas especialidades.

“El aporte de la Facultad de Ingeniería al desarrollo industrial del país se ha dado a través de la innovación, sin que el concepto estuviera presente en épocas anteriores”, aclara el decano Juan Carlos Espinoza. “Esto consiste en crear nuevos productos o generar mejoras dentro de un proceso productivo, lo que debe significar un impacto importante en la calidad de vida de las personas”, plantea, resaltando los desafíos de la transferencia tecnológica y la vinculación con las empresas.

Por ello, valora que la industria nacional proponga problemas reales que sean resueltos por estudiantes y académicos. “Debemos comprender que los proyectos de ingeniería no sólo generan riqueza, sino que también una serie de impactos que afectan a la población”, añade la autoridad.

En ese sentido, el Dr. Jorge Bravo advierte que los egresados de Ingeniería son reconocidos por su capacidad para resolver eficientemente los problemas a los que se enfrentan, sin importar el ámbito en el que se desempeñen. “Nuestras estrategias contemplan incorporar a las asignaturas el idioma inglés, por ejemplo”, explica.

Nueva Facultad para nuevas necesidades

Ya en la década del ‘70 comienza a impartirse la carrera de Ingeniería de Ejecución en Geomensura y se toma la decisión de promover la formación de un ingeniero civil industrial que consideraba las menciones de Economía de Empresas, Planeamiento, así como Desarrollo y Dirección. A partir del proceso de reforma universitaria iniciado algunos años antes, se dicta, en 1972, un nuevo Estatuto Orgánico, entre cuyas disposiciones crea la nueva Facultad de Ingeniería de la Universidad Técnica del Estado.

Con autoridades designadas durante la dictadura cívico militar, la Facultad imparte las carreras de Ingeniería Civil e Ingeniería de Ejecución a través de los Departamentos de Electricidad, Geodesia, Química, Industria, Mecánica, Metalurgia, Minas y Obras Civiles. Luego se suman las funciones de docencia, investigación, extensión y perfeccionamiento en el ámbito de la ciencia y tecnología de la Ingeniería. Todo esto, en medio del cambio a la Universidad de Santiago de Chile, decretado en 1981.

Con la década del ’90 regresaría la democracia y también la posibilidad de participar más activamente en la elección de las autoridades del Plantel. Se trata de transformaciones que han permitido a la Facultad de Ingeniería continuar con su proceso de crecimiento y consolidación.

Ingeniería al servicio de la sociedad

Hoy, tal como destaca el decano Juan Carlos Espinoza, el Consejo de la Facultad aprobó recientemente la posibilidad de retomar los proyectos de creación de las carreras de Ingeniería Mecatrónica e Ingeniería Telemática. “Hemos invitado formalmente al decano de la Facultad Tecnológica para que nos apoyen, entendiendo que también es un área de interés para ellos”, anticipa. Igualmente se aceptó estudiar la creación de la carrera de Ingeniería en Biomedicina. “En ese sentido, hemos tenido un contacto permanente con el decano de la Facultad de Ciencias Médicas con el objetivo de trabajar de manera conjunta”, advierte la autoridad.

En la Unidad Mayor están convencidos de que es importante preparar un ingeniero que sea capaz de interactuar eficientemente con todas las otras especialidades, pues se trata de una profesión que tiene un carácter transversal a todo el quehacer humano. Es así, como la medicina actualmente se ha tecnificado significativamente.

El decano Espinoza asegura que “cada vez que creamos una nueva carrera, es porque como Facultad hemos detectado que el país requiere de ese profesional. Nos preocupa que se anteponga el nombre de Ingeniería a cualquier cosa para engañar a la gente y vender un producto”. En este sentido, somos muy responsables y consideramos que las

carreras de ingeniería deben dictarse en donde corresponde, en una facultad de ingeniería, asumiendo eso sí que hay especialidades como Agronomía, Forestal  e Ingeniería Comercial, que se han ganado un lugar importante y han aportado al desarrollo del país, sin estar dentro de una facultad de ingeniería. Pero son excepciones no una regla.

Proyectos como Nueva Ingeniería 2030 impulsados por la Facultad permitirían también avanzar en que esta Unidad Mayor pueda ubicarse entre las 50 más relevantes a nivel global. Sin duda, una aspiración que requiere del esfuerzo mancomunado de los estudiantes, académicos y de los funcionarios. Al interior de la Unidad subrayan que este será su principal desafío, el que podrán alcanzar gracias a su reconocida calidad y particular sello como Facultad.

Excelente balance del trabajo de la Facultad

Como parte de la ceremonia de celebración del centenario realizada en el Salón de Honor del Plantel, el Rector de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Juan Manuel Zolezzi Cid,  quien debió ausentarse de la ceremonia por estar participando como expositor en la Conferencia Encuentros de Barcelona, entregó un especial saludo desde España, en el que felicitó a los académicos, estudiantes, funcionarios y egresados de la Facultad, así como a las autoridades y al equipo que con tanto esfuerzo han organizado la celebración del centenario.

“Quiero recordarles que yo egresé del Departamento de Ingeniería Eléctrica de esta Facultad en 1975, y me siento orgulloso de los importantes avances logrados durante todo este tiempo. Por ello, mi deseo es que nuestra Facultad continúe siendo la mejor del país”, manifestó el Rector Zolezzi, junto con destacar a los profesionales que participan en el proyecto de Ingeniería 2030, “quienes están pensando en el desarrollo de una nueva ingeniería para Chile”.

Entre los asistentes a la celebración estuvieron presentes la Vicerrectora Académica, Dra. Patricia Pallavicini Magnere; el Vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación, Dr. Claudio Martínez Fernández; la Vicerrectora de Vinculación con el Medio, Dra. Karina Arias Yurisch; entre otras autoridades de distintas Unidades del Plantel, además del Rector de la Universidad Central, Dr. Santiago González Larraín, ingeniero titulado por la Universidad de Santiago.

Junto a ellos, destacó la presencia de Ramón Escobar Inostroza, el primer ingeniero civil en minas de la Escuela de Ingenieros Industriales, quien a sus 96 años fue reconocido por la Facultad por su relevante aporte en la creación de la Universidad Técnica del Estado.

En su intervención, el decano Juan Carlos Espinoza remarcó la valiosa participación de académicos, estudiantes, funcionarios y egresados de esta Unidad Mayor, a quienes homenajeó por su aporte a la construcción, defensa y proyección de la Facultad de Ingeniería.

Junto con reconocer el trabajo de investigación aplicada de los académicos y la generación de conocimiento que esto implica, el ingeniero Espinoza valoró las 158 publicaciones entre 2015 y lo que va del 2016, así como la presentación de 134 solicitudes de intercambio científico-cultural por parte de los académicos de la Facultad, principalmente para presentarse como expositores en Congresos y desarrollar trabajos en equipos de investigación junto a universidades extranjeras.

Asimismo, resaltó el trabajo realizado en el ámbito de la Vinculación con el Medio, que incluso ha significado la creación de un vicedecanato dedicado a ese ámbito. “Ha tenido una fructífera labor, además de las actividades propias de vinculación que realiza cada uno de los nueve Departamentos que conforman esta Facultad. A esto se suma el apoyo que hemos recibido de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, del Departamento de Comunicaciones de la Universidad y de nuestra Orquesta Clásica”, agradeció.

“Este año, en total, se han firmado siete convenios de colaboración con universidades nacionales y extranjeras, así como otros trece con empresas públicas y privadas”, planteó la autoridad, quien en diciembre próximo asumirá la presidencia del Consorcio de Decanos de Facultades de Ingeniería de Chile (Condefi).

Feria Eléctrica contó con participación de importantes actores de la industria

Feria Eléctrica contó con participación de importantes actores de la industria

El pasado jueves 6 de octubre se realizó la tercera versión de la Feria Eléctrica en nuestra Universidad, instancia en donde se dieron a conocer las innovaciones y emprendimientos en áreas de ingeniería eléctrica, eficiencia energética en los proyectos de la pistola de gauss, horno de inducción, bobina de tesla, vapolio, entre otros. Además se contó con la participación de instituciones públicas y privadas con el auspicio y patrocinio de Ingeniería 2030.

En esta tercera versión, se elaboró una jornada de charlas a cargo de Jorge Yutronic de CORFO, María José Reveco de la Comisión Nacional de Energía y de Nicolás Azócar del Gobierno Metropolitano de Santiago, seguido de charlas de robótica con nuestro académico Claudio Urrea y Rodrigo Quevedo de Robotic Labs SCL, generando una instancia de intercambio de conocimiento y vinculación en materia de eficiencia energética e innovación.

Según palabras de Dr. Humberto Verdejo Fredes, Director del Departamento de Ingeniería Eléctrica, la importancia de esta actividad es que “permite unir tres mundos: la academia, los estudiantes y el sector privado, lo cual favorece la formación transversal del desarrollo de los estudiantes con el fin de alcanzar los más altos estándares en la formación profesional y así responder a los desafíos del sector productivo nacional”.

De esta manera, y de forma inédita, la Feria Eléctrica tuvo la oportunidad de llevar a estudiantes al Showroom Smartcity Santiago de Chilectra y al Centro de Capacitación de ABB University.

Abren concurso de incentivo al patentamiento para académicos de la Facultad de Ingeniería

Abren concurso de incentivo al patentamiento para académicos de la Facultad de Ingeniería

El Decano de la Facultad de Ingeniería agradeció la asistencia y solicitó a los académicos que se sumaran a estas iniciativas. “Como decanato y a través del proyecto Nueva Ingeniería 2030, estamos incentivando estas iniciativas que remitan información relevante a los académicos en lo que respecta a la temática del patentamiento. Hago un llamado a que los académicos revisen las bases y participen de este concurso”, manifestó.

El apoyo que prestará este concurso de “Incentivo al Patentamiento”, consiste en la contratación y financiamiento de servicios de asesoría especializada, orientados a patentar aquellas invenciones que resulten adjudicadas. Los académicos pueden participar en forma individual o en conjunto con otros creadores de la invención. En cualquier caso, en la postulación se debe individualizar a o los inventores y a aquel(los) que tengan participación inventiva o creativa respecto de la invención.

Posteriormente, Saúl Carrillo, coordinador general de la Dirección de Gestión Tecnológica, expuso acerca de los distintos apoyos que esta dirección remite a los académicos que desean patentar y destacó el aporte significativo que la Facultad de Ingeniería ha hecho, históricamente, a las estadísticas de patentamiento.

 

Indicó que “nuestro objetivo es resaltar los avances que la universidad ha logrado en cuanto a innovación y transferencia tecnológica. El día de hoy, nos enfocamos en el proceso de protección, vía patentes, junto con mostrarles y explicarles a los asistentes nuestro formulario oficial. La idea es motivar a los académicos de la Facultad de Ingeniería a que generen invención que, mañana, podamos proteger y comercializar” puntualizó.

 

La actividad finalizó con la presentación de los abogados del estudio Covarrubias, quienes asesoran a la universidad en lo que es propiedad intelectual e hicieron una presentación que destacó ejemplos de innovación, exigencias de la Inapi y exigencias internacionales a la hora de patentar.

 

Esta actividad se enmarcó dentro de los objetivos de la Facultad de Ingeniería, a través del proyecto Nueva Ingeniería 2030, de motivar la generación de nuevas investigaciones que puedan traducirse en resultados de innovación.

 

Las bases del concurso y el formulario se pueden revisar en www.dgt.usach.cl (link is external) o vía mail a Fernando.godoy.a@usach.cl

Plazo final de postulación: 14 de octubre

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