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Con alta concurrencia se inaugura cuarta versión del diplomado gratuito “El Arte en su Representación Territorial”

Con alta concurrencia se inaugura cuarta versión del diplomado gratuito “El Arte en su Representación Territorial”


El miércoles 28 de septiembre se inició la cuarta versión del diplomado gratuito “El Arte en su Representación Territorial”, iniciativa organizada por la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Santiago de Chile, en conjunto con el programa Red Culturas y Ciudadanía Cultural del Ministerio de las Culturas las Artes y el Patrimonio y la Corporación Cultural Usach.

Está dirigido a personas que realizan actividades de promoción social en el área artística cultural a nivel territorial, comunitario o en instituciones públicas o privadas sin fines de lucro, en especial, a quienes trabajen o propongan proyectos con comunidades vulneradas.

Rodrigo Aguilar Pérez, director de la Escuela de Arquitectura  sostuvo que la unidad académica se siente orgullosa de contar con una iniciativa que comulga con la importante labor de generar conocimiento a través de la docencia que se extiende a la comunidad.

“Este diplomado es un curso que tiene como objetivo generar una instancia de reflexión, de formación y de acción sobre el arte como una construcción social que despliega en las diversas dimensiones en la que se edifica la comunidad en el mundo contemporáneo”, señaló la autoridad.

En este mismo sentido, el arquitecto Rodolfo Jiménez Cavieres, director del diplomado, expresó que el programa seleccionó a personas que irán desarrollando sus proyectos a lo largo de todo el curso, complementándolo con diferentes módulos de carácter transversal y teórico, para así ir enriqueciendo la propuesta de trabajo de los estudiantes.

“Este un proyecto que incorpora aspectos de formación. Nos interesa que las y los participantes junto con adquirir competencias con el desarrollo del proyecto, también alcancen conocimientos que puedan ser profundizados con el ámbito artístico cultural”, explicó.

Luego de dos exitosas versiones on line, en donde se logró reunir a más de 1.000 participantes a lo largo del país, volver a la presencialidad ha sido todo un hito para el programa. “Esto no implica que en un futuro podamos realizar nuevas versiones no presenciales, dado que muchas personas quedan fuera del Diplomado, porque son muchas las que postulan”, enfatizó el profesor Jiménez.

Primer día de clases

El programa cuenta con 50 estudiantes y propone una metodología mixta de taller y entrega de conocimientos mediante exposiciones de expertas/os. El enfoque es participativo y dinámico. Son 120 horas pedagógicas repartidas en sesiones que se realizan durante 39 semanas presenciales incluyendo trabajos no presenciales, además de clases expositivas, trabajos individuales y en grupo.

Son siete los módulos en donde se podrá revisar relevantes temas como: la elaboración de proyectos; los escenarios, actores y debates para la ciudadanía futura; el mundo social y comunitario como material del arte contemporáneo; las posibilidades expresivas de los nuevos medios de la tecnología de la virtualidad; las interpretaciones de lo que es comunidad y territorio, patrimonio barrial y cultura local; como también, la poética y política de la autorepresentación en el audiovisual comunitario y finalmente las competencias teóricas y metodológicas en la definición de un “Artivista”.

María Sepúlveda Cid, gestora cultural de Fundación Mawen y estudiante del diplomado, comentó que para ella es importante acudir a este programa porque la entidad donde se desarrolla profesionalmente promueve los procesos inclusivos a través de las artes con personas con discapacidad cognitiva, vinculándose con las comunidades y colectivos en espacios que visibilicen la potencia de las artes.

“Estoy acá porque este espacio es una posibilidad de promover un proceso reflexivo importante en torno a los compromisos sociales y de cambios que esto significa, y me parece que la Usach es una institución que se liga con estos valores de la sociedad”.

Daniela Vivar Álvarez, fotógrafa y cineasta de la Cooperativa de Fotógrafos y la Cooperativa Casa Artista, indicó que siempre buscó contenidos como los de este diplomado, en donde las herramientas que ofrece pueden ser llevadas a los territorios.

“Para mí el arte es para las comunidades y los territorios, y no vengo de un concepto del arte elitista. Creo que hay mucho que traspasar, mucho que aprender y que dentro de los mismos territorios la gente pueda expresarse a través de herramientas del arte, y nosotros tenemos la obligación de estregarlas para que puedan generar una autorepresentación y no que venga un afuerino a presentarlo con otros conceptos errados” enfatizó.

Te invitamos a ver el registro audiovisual de esta inauguración:

 

Universidad de Santiago firma convenio de cooperación académica con Asociación de Oficinas de Arquitectos de Chile

Universidad de Santiago firma convenio de cooperación académica con Asociación de Oficinas de Arquitectos de Chile

Bidireccional, focalizado en áreas de mutuo interés en el campo de la arquitectura, el diseño y los estudios urbanos para luego ampliarse sobre la base de otros intereses; y la consideración del intercambio de grupos de trabajo para explorar oportunidades de investigación de mutuo beneficio, estos son los tres principios en los que se basa el Convenio de Cooperación Académica firmado entre la Universidad de Santiago de Chile , a través de la Escuela de Arquitectura, y la  Asociación de Oficinas de Arquitectos de Chile (AOA).

El objetivo del acuerdo es el desarrollo de actividades de colaboración académica, científica y tecnológica entre nuestra Casa de Estudios y la organización. Para dar inicio a esta alianza se realizó una reunión, a la cual asistieron Rodrigo Aguilar, director de la Escuela; David Cabrera, jefe de carrera; Constanza Ipinza, coordinadora de Vinculación con el Medio; Carlos Richards y Sebastián Vizcarra, encargados de prácticas; mientras que por parte de la asociación asistieron el presidente, Pablo Jordán; la directora, María Inés Buzzoni; y la secretaria ejecutiva, Lucía Ríos.

En la jornada, se estableció como acción prioritaria e inicial, articular prácticas profesionales remuneradas y el seguimiento de obra para los y las estudiantes del ciclo superior del plan de estudios, lo que impactará “positivamente en la formación académica de nuestras/os alumnas/os”, destacó el director de la unidad académica.   Con respecto a la alianza, el arquitecto indicó que la unidad que dirige está permanentemente en la búsqueda de relacionarse con diversos actores y articuladores externos a la Universidad, sobre todo en la línea del objetivo general que plantea el convenio. En ese sentido, “creemos que la Asociación de Oficinas de Arquitectura es un excelente aliado para conseguir ese tipo de objetivos”, puntualizó. 

Sobre las expectativas que genera el convenio, el magíster en Historia y Teoría de la Arquitectura aseguró que son altas, ya que “estamos convencidos que podremos establecer una variedad de actividades que beneficien a ambas partes, iniciando con la organización de actividades vinculantes de extensión, también charlas, conferencias y seminarios; así como la promoción de nuestros programas de educación continua y postgrado, entre otras”.

El convenio de cooperación tendrá una vigencia de dos años y podrá prorrogarse automáticamente por el mismo tiempo, si ninguna de las partes manifiesta su intención de término.

 

Diplomado de Arquitectura Contemporánea en Tierra cierra postulaciones en octubre

Diplomado de Arquitectura Contemporánea en Tierra cierra postulaciones en octubre

El área de Educación Continua  de la Escuela de Arquitectura invitó a participar de la primera versión del Diplomado de Arquitectura Contemporánea en Tierra.

El programa surge en la necesidad de abrir la enseñanza de la arquitectura y la construcción en tierra, debido al interés creciente de las últimas décadas en el material y en la búsqueda de alternativas ambientales sostenibles y de bajo impacto en el contexto de la crisis climática actual.

Se inscribe, además, dentro de la misión de seguir formando personas comprometidas con el diseño y la producción sustentable del espacio habitable en el contexto de un desarrollo democrático y equitativo del país.

El diplomado se realizará en modalidad B-Learning (semi presencial) con clases online jueves y viernes de 18 a 21 horas y con clases presenciales durante enero. Las postulaciones están abiertas hasta el 2 de octubre

Carolina Valdés, coordinadora académica del programa,  explicó que este se inició luego de un largo periodo de incubación de alrededor de 3 años, en el que a través de conversaciones con el director del Área de Educación Continua, Rodolfo Jiménez, “fuimos moldeando los contenidos, el enfoque, los objetivos hasta dar el primer paso de presentar la propuesta al Consejo de Escuela, instancia en la que fue aprobado”.

Luego de esto, se inició un proceso administrativo que culminó en julio de este año, con la aprobación por parte de rectoría. Junto con esto, se llevó a cabo el ajuste de los contenidos y el cuerpo académico, proceso en el que colaboraron 2 profesores de la Escuela con experiencia en la materia, Carlos Muñoz Parra y Amanda Rivera.

Valdés remarcó que el  resultado fue un cuerpo docente de excelencia, la mayoría con vasta experiencia académica y construida (con sistemas constructivos de tierra), y además, con profesores especializados en temas de sostenibilidad ambiental y bioclimática.

Sobre la convocatoria, la coordinadora docente espera que el diplomado se proyecte para que se pueda impartir anualmente de manera indefinida.

  “Creemos que este es el inicio de un área de especialización importante dentro de la carrera de arquitectura de la Usach, que además tiene mucha vinculación con el área de edificación y de patrimonio. Esperamos que la Escuela se transforme en un referente a nivel nacional en torno a la enseñanza de la construcción con tierra”, precisó.

El programa está diseñado para todos/as quiénes deseen iniciar, profundizar o validar sus conocimientos en la materia; tanto profesionales y técnicos de carreras afines o autodidactas con una experiencia constructiva relacionada al material. Se recomienda también a profesionales de municipios, encargados de oficinas técnicas de vivienda o patrimonio.

“El mayor desafío que tendremos que enfrentar será condensar en un período más bien breve (de alrededor de un mes), las clases presenciales prácticas con el material tierra, en un periodo que aún podríamos considerar como "postpandemia", a pesar que ya llevamos un semestre de vuelta en la Universidad”, relató.

Los egresados de este programa serán capaces de abordar proyectos de diseño, ampliación y/o mejoramiento de edificaciones de tierra, con sistemas constructivos mixtos y de características innovadoras, desde una óptica contemporánea y de compromiso con la sustentabilidad ambiental.

Con respecto a la importancia de realizar este diplomado, la coordinadora académica del programa, la calificó como muy relevante debido a que en la práctica hubo un crecimiento importante en la demanda e interés por este tipo de construcciones, más sostenibles, más amigables con el medio ambiente y más humana que representa también una vuelta a lo tradicional, a una identidad, a un sentido de pertenencia , a una cultura y una forma de habitar integrada e informada por el contexto, el territorio, el clima, la topografía y por las características únicas de cada localidad.

Añadió que es “un poco una vuelta de tuerca a la cultura consumista, a la arquitectura desarraigada del territorio, al hacer por hacer; una vuelta también al oficio de la arquitectura, que no puede estar desligado del trabajo práctico en obra, del comprender su estructura, la técnica y en definitiva, de la comprensión de las diferentes dimensiones del material tierra; un material antiguo, pero con muchas posibilidades de desarrollo en la arquitectura contemporánea”.

Académicos de la Escuela de Arquitectura enfatizan promover cambio cultural para gestión de residuos y su valorización

Académicos de la Escuela de Arquitectura enfatizan promover cambio cultural para gestión de residuos y su valorización

Actualmente, Europa recicla el 25% de sus plásticos y Chile, cerca del 10%, lo que sin duda es una problemática que tiene tres variables: una es la poca capacidad instalada para la revalorización y recuperación de los plásticos con el objetivo de darles un nuevo uso; la segunda es la cultura desde la perspectiva de los desechos, ya que el reciclaje y la revalorización son conceptos que implican un cambio en nuestra manera de relacionarnos con los desechos para que no sean basura; y la tercera tiene que ver con las pocas sanciones asociadas a la contaminación.

Tenemos que entender el reciclaje, la revalorización y todo lo que tiene que ver con el tratamiento de residuos, como procesos productivos que encadenan actores, procedimientos e investigación. Entonces, no se trata solamente de la simple acción de reciclar, sino que es necesario fortalecer este ciclo virtuoso, porque hay que pensar en lo que se produce, pero desde una perspectiva circular, entendiendo que la materialidad que nos rodea es transitoria y debemos saber trabajarla. 

Actualmente, la Usach cuenta con el Laboratorio de Exploración en Materiales Arquitectónicos Ambientales (LEMAA), en el que desarrollamos prototipos de escala reducida vinculados a generar materiales para la arquitectura mediante diferentes investigaciones. En el laboratorio están todos los componentes de una fábrica recicladora, pero a menor escala. Esta aproximación nos ha ayudado a entender la complejidad de la red de actores involucrados y es en esa línea donde va nuestro objetivo a largo plazo, que es generar alianzas para hacer un aporte multidisciplinar en estas temáticas.

Entonces, están las capacidades instaladas dentro de la Universidad, pero falta una coordinación para dar soluciones concretas dentro de la misma, no solo conceptualmente, sino que mediante acciones concretas y, desde ese punto, generar un aporte a la comunidad cercana, por lo que estamos en una instancia en la que hay que fortalecer esas redes para generar proyectos que incidan tanto al interior de la Casa de Estudios, como en el exterior.

El concepto de la sostenibilidad es muy amplio, entonces, la idea es tratar de entenderla como el punto de partida del Plan Estratégico Institucional para llevarla a la práctica, porque es necesario crear herramientas de vinculación concretas con el sector productivo y el país.

Lo importante es entender que hay que ser responsables con nuestro rol, tanto individual como colectivo, para dar nuevas soluciones, porque a partir de una problemática nacen oportunidades para hacer nuevos materiales y producir más respuestas orientadas a los asuntos medioambientales y de gestión de residuos. Todas y todos somos parte en la generación de estas nuevas soluciones, y el ámbito académico, investigativo, tiene que dialogar con el sector público institucional para generar soluciones concretas que incluyan a la sociedad civil, y ese es el cambio cultural.

Te invitamos a ver este video sobre gestión de residuos plásticos

 

 

LEMAA aporta inédita solución al Museo de la Memoria en base al reciclaje

LEMAA aporta inédita solución al Museo de la Memoria en base al reciclaje

Tres paneles acústicos fabricados con residuos plásticos entregó el Laboratorio de Exploración en Materiales Arquitectónicos Ambientales (LEMAA) de la Escuela de Arquitectura de nuestra Universidad, al Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.

Esta iniciativa se enmarca en un proyecto Fondart Nacional adjudicado por el equipo en 2021, en la línea de Diseño que buscaba desarrollar un producto útil, potenciando la línea de reciclaje y revalorización que hay en la Escuela.

La idea se articuló a partir de la tesis para optar al grado de Magíster Integrado en Diseño Arquitectónico (MIDA), que el arquitecto titulado por el Plantel, Daniel Escobar Carrillo, realizó en LEMAA, que implicaba la creación de un innovador ladrillo ensamblable en base a residuos plásticos, manufacturado a partir de procesos de prensado y termo conformado. 

Buscando fortalecer y complementar aún más estos procedimientos productivos, parte del equipo del laboratorio desarrolló la postulación al Fondart a finales de 2020, adjudicándoselo con la más alta puntuación.

Fondart Nacional 2021

Dentro de las bases del concurso se requería un socio comunitario. Allí es cuando reciben el apoyo de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, unidad encargada de gestionar el vínculo con el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, desde donde surge la necesidad de habilitar constantemente salas donde realizar proyecciones audiovisuales, sin que el ruido se filtre al exterior.

Bajo la asesoría de la profesora Constanza Ipinza, del Laboratorio de Acústica de la Escuela de Arquitectura, las/os profesionales diseñaron tres paneles a los que llamaron SUMI. Para su elaboración se reciclaron residuos PEAD de desbaste industrial de la fábrica “Plásticos Los Cerrillos”, -empresa que manufacturó con un proceso de inyección las propias unidades que configuran cada panel-, y residuos PET de botellas, manufacturados por la empresa “Desafío Ambiente”, en un material de relleno para las unidades llamado AISLAPET.

El equipo diseñó los paneles para que sean móviles, considerando la solicitud del museo respecto a lo versátil de sus actividades al interior de las instalaciones.

“Lo que hicimos nosotros no se ha visto antes, es algo completamente inédito. Se han hecho paneles, separadores de ambiente, pero con reciclados de textil”, sostuvo el investigador de LEMAA, Daniel Escobar.

Educar a la comunidad

Con el producto terminado y entregado, el grupo ahora se prepara para el desarrollo de cápsulas informativas sobre la importancia de la revalorización y el reciclaje, las que irán dirigidas principalmente a establecimientos educacionales.

“El tema del reciclaje y el plástico es un tremendo desafío. Siendo conocido el problema que existe al respecto, la educación de la comunidad es muy relevante. Debemos apuntar a tener claridad respecto del material específico o tipo de plástico del cual están hechos los envases o productos que consumimos para asegurar que, una vez ocupados, sean ubicados en los contenedores correctos, facilitando la introducción y administración del ciclo productivo del reciclaje”, puntualizó el docente Hugo Pérez.

Agregó que “esa es la figura y la importancia de comunicar que hay distintos tipos de plásticos y que es distinto reciclar uno y otro”.

Coincide con esta apreciación el investigador Daniel Escobar: “creo que es importante que las/os niñas/os sepan que el residuo se puede transformar en algo útil nuevamente”.

Arquitectura Usach

Sobre la relevancia de este proyecto para la Escuela de Arquitectura, Pérez apuntó que “la más importante es que salimos a vincularnos con la industria en una relación sinérgica (…) Si queremos generar acciones de transformación, debemos vincularnos con otros sectores productivos”.

Otro aspecto tiene que ver con el problema del plástico. “Se están realizando grandes esfuerzos para hacer un giro hacia la economía circular y nosotros como Laboratorio hemos abierto un territorio necesario de investigación”, remarcó el docente.

Incluso Daniel va más allá, asegurando que el panel SUMI sería una excelente opción para solucionar problemas acústicos en la Universidad. “Podría funcionar como separador de ambiente, revestimiento para muros o para cielos. Es una alternativa presumiblemente más barata y sostenible”, destacó.

“Nuestro panel es un objeto complementario a un diseño de ambiente interior, por lo que, si hacemos algunos ajustes en el proceso de fabricación, sus posibilidades son muchas”, subrayó la diseñadora María Paz Jiménez.

Equipo completo

Al finalizar, las/os profesionales quisieron destacar a todas/os quienes fueron parte de este proyecto. Desde el equipo de LEMAA, a Alexandre Carbonnel, director del Laboratorio; Carla Chacón, Roxana Masferrer, Yanara Formandoy, Mauricio Loyola y Dayana Gavilanes.

También al ayudante Ángel Morales, y a los profesionales acústicos Diego Carrillo y Giovanni Bernini (Acusonic E.I.R.L.), junto con la académica Usach y encargada del Laboratorio de Acústica, Constanza Ipinza.

Además, agradecieron a las/os estudiantes del curso electivo Arquitectura Plástica, primer semestre de 2021: Julissa Campos, Jeremy Campos, Cristóbal Guerrero, Camilo Uribe, David Velásquez, Antonio Bustos, Catalina Espinoza, Anais González, Constanza Mir, Víctor Riveros, Vernes Contreras, Jaely Dinamarca, Guillermo Downing, Jeannova Iturra y Sebastián Núñez.

Se suman otras/os estudiantes de Arquitectura Usach que participaron como colaboradoras/es, como: Edgardo Barrios, Bastián Pinto, Yener Rodríguez, John Carvajal, Caleb Yáñez, Diego Escalona, Claudia Brieba, Esperanza Rodríguez, Sara Armijo, Gabriel Alcarraz, Abraham Herrera, Rafaela Rivera, Javiera Barriga y Alonso Leiva

Por último, destacaron el trabajo de las empresas colaboradoras “Diseño ambiente”, proveedora de Aislapet (relleno del panel SUMI) y “Plásticos Los Cerrillos”, ejecutora del panel.

 

 

 

Nueva plataforma web sistematiza gestión de tesistas y sus proyectos en Incubadora de la Escuela de Arquitectura

Nueva plataforma web sistematiza gestión de tesistas y sus proyectos en Incubadora de la Escuela de Arquitectura

El programa Incubadora de Proyectos de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Santiago, presentó su reporte 2021, en el que se exhiben las acciones realizadas por Incubarq y el área de Vinculación con el Medios de la Unidad, a través de las experiencias concretadas por los académicos, estudiantes y profesionales que se desempeñan en este servicio de compromiso social, técnico y ambiental con la comunidad. 

La Incubadora es la encargada de actualizar, sistematizar y gestionar nuevos compromisos con instituciones públicas, de la sociedad civil y privadas logrando vincular a la comunidad académica con el medio externo. 

El proceso que se lleva adelante ha generado contactos con importantes instituciones como ministerios, municipalidades, fundaciones, centros de padres y apoderados y comités de viviendas entre otros, pero también encuentros académicos, de socios comunitarios, informes de satisfacción y el de proyección para el 2022.

“El proyecto confirma, a partir de la evidencia de las asignaturas con metodologías A+S, que estudiantes y docentes se sienten más involucrados cuando desarrollan actividades que van a formular proyectos que sirvan a alguna comunidad en particular, recalcando su compromiso con la sociedad y otorgando sentido de pertinencia a los procesos de enseñanza- aprendizaje”, afirmó el director de la Escuela, el arquitecto Rodrigo Aguilar. 

Tiempos de Incubadora

La Incubadora nace con el terremoto del año 2010, cuando la Escuela de Arquitectura comenzó a trabajar la metodología de Aprendizaje + Servicio en el contexto de la responsabilidad social, en momentos en que las autoridades de la Usach solicitaron a la Unidad voluntarios para realizar contención en el Valle de Colchagua, particularmente a la localidad de Peralillo.

A esa actividad social asistieron estudiantes de diferentes carreras, como Ingeniería, Construcción y  Arquitectura y fue la primera avanzada para desarrollar la responsabilidad social en términos de vinculación con el medio.

En esa acción estuvo presente el profesor Carlos Muñoz, quien hoy dirige la Incubadora de Proyectos y es uno de los académicos más involucrados con esta metodología de enseñanza que estimula el trabajo investigativo de los estudiantes de Arquitectura con el contexto real.

Profesor Muñoz, ¿Cuáles fueron las conclusiones más importantes de este reporte 2021?

_Lo más importante fue la sistematización de la información y cómo organizarla para entregarla a todos los actores que se involucran en esto: estudiantes, profesores y la comunidad, es decir, ordenar, sistematizar y canalizar los requerimientos. La actualización a tiempo real, también fue relevante, porque por ejemplo, el año pasado hubo cambio de gobiernos comunales y hay muchos que no siguen, entonces hay que reestablecer esos contactos para ir manteniendo vivas las redes comunitarias.

¿Cuáles son las proyecciones que tiene el proyecto Incubadora de Arquitectura para este 2022?

En cuanto a las proyecciones, es poder optar a financiamiento para que alguien pueda hacerse cargo de la parte administrativa que le dará mayor rodaje y mantención a la Incubadora. De la misma forma, tener alumnos en práctica o becarios, de tal manera que la página web funcione de manera actualizada y que entregue los insumos necesarios para las y los profesores que desarrollan los proyecto. Por otro lado, la Escuela de Arquitectura tiene el propósito de que a corto plazo todos los titulados se gradúen con esta metodología, y ojo con esto, porque el profesor David Cabrera, jefe de carrera de Arquitectura, hizo un cálculo en el que aseguró que si no hiciéramos las cosas como las estamos llevando a cabo, estaríamos botando a la basura cerca de un millón de dólares en trabajo, dedicación, horas de profesores, horas de estudiantes y los tiempos que acarrean los administrativos y la personas involucradas al proyecto. Por eso es tan importante que el trabajo que nuestros estudiantes desarrollan, sea una externalidad positiva que sirva para otros actores de la sociedad que son vulnerables o tienen menos posibilidades de acceder a proyectos, dando mayor rentabilidad.

¿Cómo ha sido la respuesta de la comunidad a estos proyectos presentados por estudiantes y académicas/os de la Escuela de Arquitectura?

Los socios comunitarios señalan que en un primer diagnóstico los proyectos presentados por las y los estudiantes han aportado con proyectos que atienden de manera innovativa a los requerimientos que se les plantearon como problemáticas a resolver, proponiendo ajustar el punto de vista hacia nuevos desafíos para el 2022, muchas de ellas enfocadas en el espacio público. Asimismo, han expresado satisfacción por la realización de los proyectos, pero es relevante incorporar en el futuro, jornadas de presentación de las propuestas y recepción de ideas de la comunidad. Para que haya credibilidad las expectativas tienen que estar limitadas por una situación muy simple y compleja a la vez. Simple, porque esto es parte de lo que queremos como perfil de egreso de la Escuela, y complejo, porque estos proyectos al pasar, por ejemplo, al Sistema Nacional de Inversiones, exige otros pasos que nuestros estudiantes no manejan. Ahí es cuando debemos detenernos y explicarles a nuestros socios comunitarios que nosotros llegamos hasta aquí, y que de ahora en adelante deben acercarse a la Secretaría de Planificación de su comuna o a alguien que prepare la etapa siguiente y convertirlo en una ficha EBI, para presentarlo al Sistema Nacional de Inversiones en donde se evaluará como proyecto aprobado, rechazado o pendiente, si es que existe alguna mejoría por realizar. De ahí pasa a financiamiento para la etapa a la que se postula en el Fondo de Desarrollo Regional o a proyectos de carácter comunal.

Para obtener mayor información de los proyectos de la Incubadora ingresa a:

Web incubarq : www.incubadoraea.usach.cl  / Instagram: incubadora_eausach

 

 

Titulado de nuestra Escuela de Arquitectura trabaja en proyecto de nuevo Archivo Regional de Valparaíso

Titulado de nuestra Escuela de Arquitectura trabaja en proyecto de nuevo Archivo Regional de Valparaíso

El titulado de nuestra Universidad, Giancarlo Acosta, forma parte del equipo de las destacadas arquitectas Cecilia Puga y Paula Velasco, que se adjudicó recientemente el concurso público que edificará el nuevo Archivo Regional de Valparaíso.

El proyecto pondrá en valor las fachadas del edificio-manzana (ex Palacio Subercaseaux) que quedó en ruinas a causa de una explosión y posterior incendio el año 2007 en la ciudad Puerto.

Asimismo, albergará el depósito externo del Museo de Historia Natural de Valparaíso, lo que permitirá custodiar colecciones de alto valor derivadas de hallazgos arqueológicos, paleontológicos, botánicos, zoológicos y documentales. Mientras que, en el otro nivel, se encontrarán las oficinas administrativas de la Dirección Regional del Servicio del Patrimonio y la Oficina Técnica Regional del Consejo de Monumentos Nacionales.

Para María Victoria Correa, coordinadora de investigación de la Escuela de Arquitectura Usach, esta participación es un logro muy importante para la unidad académica.

“Es una contribución de un egresado de arquitectura y del programa MIDA, master de la Escuela, a la recuperación del patrimonio, en un proyecto emblemático. Es una propuesta contemporánea que busca recuperar una edificación histórica en abandono en el barrio puerto de Valparaíso. Giancarlo colabora con un equipo que posee una experiencia de alto interés en el área de patrimonio en Chile”, confirmó la académica.

La investigadora reconoció que en la actualidad la conservación del patrimonio y la rehabilitación de edificaciones son parte de las líneas de investigación que está desarrollando la Escuela de Arquitectura. Además, la unidad académica ofrece un taller de título y un electivo en patrimonio. En el programa de Máster también se incorpora una introducción a estas materias y es posible desarrollar una tesis ligada a la especialidad.

“La formación de los estudiantes de arquitectura en patrimonio es muy importante. Es posible que a través de ello puedan generar un positivo impacto en nuestra sociedad. Se necesitan aún muchos profesionales comprometidos con esta área en el país”, aseguró.

El proyecto

Para Emilio de la Cerda, integrante de la comisión evaluadora del concurso, “el proyecto entrega un primer nivel con programas de uso público que vitaliza el Barrio Puerto, define un núcleo de archivos protegido al centro del edificio y propone una cubierta leve y contemporánea como quinta fachada.”

En este sentido, el arquitecto y egresado por nuestra Universidad, Giancarlo Acosta, indicó que el proyecto busca incorporar al nuevo Archivo Regional dentro de la cubierta del ex Palacio Subercaseaux que quedó deteriorada luego del siniestro.

“Con la explosión de este edificio quedaron solamente los muros perimetrales y unos machones que dejaron el registro de las ruinas del palacio en su interior, entonces, nos enfrentamos a esta cáscara patrimonial y a una edificación que tuvo una historia importante, que tiene que ver con la lógica en que se construía en la Europa del siglo XIX”, indicó Acosta.

El proyecto propone una cubierta habitable, terraza que incorpora un espacio de trabajo para el Servicio Nacional de Patrimonio. “Poder trabajar con la preexistencia, con una pieza que se inserta en el siglo XXI, un edificio completamente contemporáneo; mantener la historia para dialogar con la fachada interior, y así conservar la lógica constructiva que tuvo la obra buscando la analogía entre viejo y lo nuevo”, aseguró el arquitecto.

Oficina Puga-Velasco

Una de las oficinas de arquitectura más destacadas del país y que cuenta con reconocimiento internacional, además de exhibir un alto nivel de diseño, fueron algunas de las singularidades que exalta el interés de Giancarlo Acosta por este proyecto: “Pensar en una arquitectura que fuera más allá de la lógica de la inmobiliaria o de la del mercado que responde a repetir sin cuestionar”, comentó.

“Mi interés personal siempre ha sido preguntarme cosas, y a través de ese proceso, responder desde el diseño, y obviamente esta oficina tiene esa línea y lo ha podido demostrar con anterioridad en el Palacio Pereira, en proyectos privados y más, que han sido publicados a través del tiempo”, afirmó el también Magíster por nuestra Universidad.

En cuanto a la trama urbana, Acosta indicó que Valparaíso presenta un potencial urbano-arquitectónico impresionante, a pesar del abandono que ha sufrido en las últimas dos décadas. “Pienso que este proyecto y muchos otros que se están pensando a futuro, son una manera de realzar lo que en algún momento fue esta ciudad Patrimonio de la Humanidad; mejorar el entorno inmediato no solamente para el turismo, sino más enfocado en las personas que la habitan a diario”, enfatizó.

Agregó que “para mí, es muy importante que esta idea se realice. También lo es para mi carrera profesional, porque es el proyecto más emblemático que me ha tocado y quizás sea el más importante que me toque hacer en toda mi carrera profesional”, aseguró el arquitecto.

Alma Máter

Giancarlo Acosta, también tuvo palabras para la Universidad de Santiago, de la cual ya se encuentra titulado hace dos años. Indicó que la formación en las aulas de la Escuela de Arquitectura le ha servido para inscribirse en las discusiones del proyecto a nivel de patrimonio y de construcción.

“La Escuela fue muy importante en mi desarrollo y le tengo mucho cariño a excelentes profesores como: David Cabrera, Constanza Ipinza, Rodrigo Aguilar, María Victoria Correa y Jorge Atria, profesor de Patrimonio, docentes clave en mi vida y formación académica”, concluyó.

Proyecto de estudiantes de Arquitectura beneficiará habitabilidad de la Comunidad Remodelación Parque Inés de Suárez

Proyecto de estudiantes de Arquitectura beneficiará habitabilidad de la Comunidad Remodelación Parque Inés de Suárez

Las estudiantes de segundo año de la carrera de Arquitectura, Vania Fredes y Valentina Muñoz, llevan adelante un interesante proyecto que busca una mejora en la calidad de vida de las y los vecinos de la Remodelación Parque Inés de Suárez, a través de la regeneración de su espacio público.

La propuesta intenta generar un contraste tanto visual como material a la plaza elevada, con su preexistencia pesada, rígida y gris, siendo contrarrestada con una remodelación ligera, verde y portante.

“El compartir sus inquietudes y aportes, adaptándose a sus necesidades y haciendo propio un espacio común que se ha deteriorado en el tiempo, fue lo que le dio vida al proyecto y nos entregó la primera experiencia para encontrar soluciones a problemáticas reales”, señalaron las jóvenes.

En cuanto a la importancia del fomento a la creación y la investigación por parte de la Escuela de Arquitectura, Vania y Valentina indicaron que “la visión que nos entrega la Usach para adentrarnos en lo social y lo humano, es un tema relevante para la arquitectura. La investigación es clave para el aprendizaje con comunidades, porque abre campo para el análisis poblacional que no sólo ayudan a la disciplina, sino que la forjan y modelan en su totalidad”, aseguraron.

Además, dijeron sentir que en esta acción se evidencia el respeto hacia la arquitectura y la sustentabilidad. “Nos parece que es un enfoque más realista, considerando que no necesitamos crear edificios nuevos cada vez que un centro urbano o edificación deja de parecer interesante o funcional, sino replantear usos, mejorarlos y tener la perspectiva de lo que la obra representa”, enfatizaron las estudiantes.

Taller de diseño arquitectónico II

La relación con las comunidades nació por la investigación Dicyt Regular “Cartografías de valorización del patrimonio material. Registro de suelos, pasarelas y memoria social en dos conjuntos CORMU en Santiago”, que trabajan con la Remodelación Parque Inés de Suárez (Providencia, 1971) y Túpac Amaru (Recoleta, 1971), liderado por los académicos, Aldo Hidalgo y Rodrigo Martin.

Desde esa plataforma se forjó la iniciativa creada en el marco del taller, que en su versión 2020 premió a las jóvenes alumnas en el concurso “Ideas de reactivación espacial de la plaza elevada de la Remodelación Parque Inés de Suárez”.

El taller estuvo dividido en tres secciones de 24 estudiantes cada una, y es dirigido por las y los docentes: Amanda Rivera, Constanza Ipinza y Aldo Hidalgo.

Según el Dr. Aldo Hidalgo, la problemática aparece en la observación de estos conjuntos construidos hace 50 años por la Corporación del Mejoramiento Urbano (CORMU), en donde los suelos y pasarelas fueron pensados como elementos de gran valor paisajístico y estructurantes del orden de los edificios y de los espacios comunitarios, pero que en la actualidad se encuentran cerrados al tránsito y en claro proceso de deterioro.

El académico manifestó que en todo este tiempo la población del sector ha envejecido y la falta de recursos y la imposibilidad de acudir a financiamiento municipal o estatal para reparar la infraestructura dañada se ha hecho evidente.

“Matrices de agua potable, bajadas de aguas lluvias o de escaleras de emergencia y, no menos importante, la tarea de reactivar el espacio público comunitario, hablan de la urgencia de considerar como política pública planes de regeneración urbana, más allá de la tarea de construir viviendas nuevas para superar el déficit” aseguró el Dr. Hidalgo. 

El proyecto

Se recibieron 36 proyectos y 9 se expusieron a la comunidad. Transcurridos 6 meses, el dirigente vecinal Cristian Baeza comunicó que la comunidad se había pronunciado favorable al proyecto de las estudiantes Valentina Muñoz y Vania Fredes.

Baeza, declaró que ha sido una gran experiencia contar con el apoyo de la Universidad de Santiago. “El resultado del trabajo nos dejó muy sorprendidos por su calidad y dedicación. Efectivamente las estudiantes se tomaron el desafío muy en serio, al compenetrarse con los conceptos que tratamos de transmitirles como necesidades de nuestra comunidad”, aseguró.

En la actualidad, se trabaja en la gestión ante el Ministerio de la Vivienda y Urbanismo (Minvu) y la Municipalidad de Providencia, que permita a esta comunidad postular a fondos para mejorar su infraestructura y, desde luego, para la reactivación de los espacios públicos.

Escuela de Arquitectura propone incluir en la nueva Constitución el principio de dignidad del hábitat

Escuela de Arquitectura propone incluir en la nueva Constitución el principio de dignidad del hábitat

El pasado viernes se realizó el webinar “La gestión del suelo urbano en Chile: modelo de mercado o modelo integrado público-privado”. En esta ocasión el conversatorio fue organizado por la Escuela de Arquitectura y tuvo como moderador a Diego Moya Ortiz, profesor adjunto en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Santiago de Chile.

La actividad contó con la participación de Paulina Saball Astaburuaga, ex ministra de Vivienda y Urbanismo (2014-2018), quien junto a Rodrigo Vidal Rojas, Rodrigo Martin Quijada y Rodolfo Jiménez Cavieres, docentes e investigadores de la unidad académica, reflexionaron sobre la gestión del suelo urbano en Chile, profundizando en los modelos de mercado e integrado público-privado y cómo estas temáticas deberían ser abordadas en la futura Constitución Política de Chile.

Para ello, los académicos de nuestra Casa de Estudios propusieron que en la redacción de la nueva Carta Magna se establezca el principio de dignidad del hábitat.

Para explicar a qué se refiere y cuál es el objetivo de la propuesta, el profesor Jiménez expuso el marco contextual en donde se basa ésta. En su exposición señaló que los problemas relacionados a la vivienda en Chile son graves y aquejas a un 10% de los habitantes del país, que se suma al aumento de familias sin casa. “Se habla de unos 802 campamentos a lo largo de Chile, existen unos 47 mil hogares en zonas de riesgo, de a acuerdo a la organización Techo son más de 500 mil las familias que han sido acogidas o están albergadas en otros hogares y que enfrentan complejas situaciones de habitabilidad”.

Para el magíster en Educación desde 1979 hasta ahora, mayoritariamente el problema del suelo ha sido resuelto como un tema de mercado. Esa situación ha provocado que la ciudad crezca tendiendo a las familias más pobres hacia las periferias sin equipamiento, servicios y accesos a bienes públicos, los cuales deberían constituir un derecho ciudadano. De esta manera, las lógicas de expansión “son irracionales e insostenibles cada vez que la ciudad se expande”, señaló. 

Es por esto que en “la propuesta que imaginamos son las comunidades y los barrios junto con el Estado, los que deberían intervenir en áreas importantes a ser regeneradas a través de planes maestros (…) Los cambios que debería tener la nueva constitución debieran terminar con la supremacía del sector privado en la toma de decisiones, en cómo se desarrolla la ciudad y no pensamos en que se elimina el sector privado como actor. Por eso hablamos de esta relación, pero el protagonismo principal lo debe tener el Estado y la sociedad civil”, dijo Jiménez.

Por su parte, el académico Rodrigo Vidal Rojas explicó que en la propuesta de la Escuela de Arquitectura Usach, se entiende que habitar con dignidad es “un conjunto de condiciones apropiadas para la vida. En ese sentido nuestro hábitat incluye el conjunto de lugares mayores donde se encuentra nuestra vivienda, nuestro trabajo o lugar de estudio y los modos en que nos apropiamos de dichos lugares (…) incluye la diversidad de todas las formas de habitar y crear lugares de calidad para impactar positivamente sobre el bienestar, la satisfacción y la felicidad de las personas”.

Garantizar este principio, agregó Vidal, es “terminar con la heterogeneidad de la calidad urbana de los distintos lugares, asegurando niveles homogéneos, pero no uniformes (entendiendo sus particularidades), de calidad de vida para todas las personas y esto en Chile no es un problema de recursos, porque los recursos en nuestro país existen”.

Para concluir, destacó que al incluir el habitar digno en la nueva normativa, se podrán crear leyes, ordenanzas y reglamentos que “materialicen a mediano y largo plazo dicho principio, regulando el mejoramiento integral de nuestras ciudades, barrios, calles y lugares de residencia, trabajo, estudio y recreación, en sus aspectos globales y específicos”.

Instrumentos de gestión para un habitar digno

Durante la jornada se dio cuenta de los problemas que existen en nuestro territorio respecto al acceso a la vivienda. En esa dirección la exposición del académico del Plantel, Rodrigo Martin, estuvo enfocada mecanismos concretos aconsiderar para enfrentar este problema.

La primera herramienta es el Ajuste de tierras, que se refiere a “establecer un mecanismo de negociación en donde los privados puedan poner a disposición de una gestión estatal el territorio. Cediendo, en cierta medida, su límite predial, estableciendo un valor a ese predio. Luego, cuando se reestructura puede aparecer un nuevo espacio público, nuevas intervenciones, se les devuelve a los propietarios ese valor”, explicó.

Esto significa, continúo Martin, con “una institucionalidad clara, porque se tiene que establecer un mecanismo de negociación con propietarios individuales que ceden su terreno, su propiedad, la valorizan y finalmente luego de la gestión, recuperan esa propiedad en términos de valor. Eso requiere confianza en el Estado (…) igualmente éstedebe presentar un proyecto que sea atractivo, que se entienda y que permita a las/os propietarias/os de ese sector entender que ese también es un beneficio para ellas/os”, detalló.

El otro punto clave en esta discusión es la captura de plusvalía. En esa dirección el docente aseguró que existe la discusión sobre esta temática en el país, pero que no existen mecanismosefectivos que se encarguen de esta problemática. “Se ha dicho que el impuesto territorial y las retasaciones van a permitir esto, pero existen condiciones para que existan súper propietarios en este país y tasaciones que toman mucho tiempo. Finalmente son resquicios para no cumplir estos mecanismos de cobro, que terminan evitando cualquier pago extra de plusvalías que se hayan generado. Existen múltiples mecanismos en el mundo y muy diversos, pero en Chile estamos muy atrasados en este tema”, puntualizó.

Para concluir su exposición, señaló que “estamos dejando al mercado funcionar libremente y eso tiene consecuencias graves en términos de valor de suelo y de la vivienda. Ambos se están transformado en un producto financiero y eso va absolutamente en contra de lo que estamos planteando; tenemos que recuperar el valor de suelo como un bien común, para eso hay que crear herramientas que permitan que estas se desarrollen”.            

Dimensiones fundamentales

La última exposición de la jornada estuvo a cargo de Paulina Saball Astaburuaga, ex ministra de Vivienda y Urbanismo (2014-2018), quien felicitó a la Universidad de Santiago de Chile por la iniciativa de diálogo, ya que permite “replantearnos nuestro marco institucional, que en este caso es el volcar el conocimiento acumulado en la academia y poner al servicio la calidad de sus profesionales. Creo que es un bien muy importante que la Usach ha sabido desarrollar”, destacó.

Sobre el uso del suelo en nuestro país, la ex ministra manifestó que los cambios en materia deben estar basados en cuatro dimensiones. “Regular o planificar, gestionar, descentralizar y diversificar me parece que ponen fin a un modelo que lleva más de 40 años de implementando en Chile y que tiene que ver con el modelo de Estado subsidiario, con programas de vivienda extremadamente focalizados, con un suelo liberalizado y que han ido siendo factores incidentes de una manera significativa en la segregación urbana”, puntualizó.

Finalmente, sostuvo que la nueva Carta Magna no solo debe garantizar el derecho a la vivienda como un bien que pertenece a una familia en particular. En esa dirección el plantear “el habitar en dignidad amplía el concepto y nos obliga necesariamente a tener una política más basta donde lo fundamental, significativo y relevante es asumir, en primer lugar, el valor social que tiene la ciudad, el suelo, el valor ambiental y de sustentabilidad”, concluyó.

 

Proyecto del Fondo VIME, “Barrio Matta Sur”, es preseleccionado en el concurso internacional Global Challenge 2021

Proyecto del Fondo VIME, “Barrio Matta Sur”, es preseleccionado en el concurso internacional Global Challenge 2021

Fueron los barrios y los centros comunitarios los que apuntalaron a sus habitantes en los peores meses al principio de la pandemia, cuando el confinamiento y los despidos masivos elevó la tasa de desempleo a un 10,7%. Fueron, en promedio, casi un millón de personas cesantes. 
 
Precisamente en la comuna de Santiago, en el barrio Matta Sur, se vivió, como en otros barrios y comunas, la cesantía y el regreso de las ollas comunes, pero también la búsqueda y el trabajo por el buen vivir. Eso, más la organización que el estallido social había comenzado a anudar, fortaleció a vecinas y vecinos que hoy desarrollan, junto a la Escuela de Arquitectura del Plantel el proyecto del Fondo VIME Barrio Matta Sur y que los tiene a la espera de nuevas noticias.
 
Liderados por la arquitecta, Magíster en Patrimonio y académica de la Escuela de Arquitectura de la Usach, Amanda Rivera Vidal, han sido preseleccionados en el concurso internacional Global Challenge 2021, dependiente de la ONG Arquitecture in Development.
 
Architecture in Development es una plataforma que conecta comunidades autoconstruidas, arquitectos y empresas para que puedan colaborar en proyectos sostenibles. Organiza programas periódicos de Global Challenge para promover y facilitar esta práctica: arquitectura de 'Do-It-Together'.
 
A su vez, es una competencia que reconoce los mejores proyectos comunitarios y ayuda a acelerar su desarrollo.La versión del Global Challenge 2021, apoya la fase inicial de iniciativas arquitectónicas comunitarias y es una oportunidad para la exposición, la red, la financiación y la asociación: como finalista, se tiene la oportunidad de recibir 3.000 euros de financiación o asesoramiento. 
 
Acerca del proyecto, la académica Amanda Rivera Vidal, comentó la necesidad de crear un centro comunitario que permita la realización de las diferentes actividades que el barrio requiere y es justamente hacia donde apuntaría la iniciativa.
 
 “El proyecto Centro Comunitario y Patrimonial Matta Sur, a través del diseño y la intervención comunitaria, busca proporcionar un espacio comunitario adecuado, transformando una casa tradicional del barrio -actualmente usada como sede de la junta de vecinos- para su uso como centro comunitario en la zona típica de Matta Sur”, detalló Rivera.
 
El proyecto ha comenzado su etapa de diseño gracias al financiamiento del Fondo VIME Usach, en su convocatoria 2021 y es desarrollado por la comunidad del Barrio Plaza Bogotá de Matta Sur y por la Escuela de Arquitectura 
 
Acerca del posible crecimiento del proyecto, la vicerrectora de Vinculación con el Medio, Dra. Karina Arias Yurisch, comentó que “esta es una situación que nos tiene especialmente contentos. Por una parte, porque el solo haber llegado hasta aquí conlleva el reconocimiento a uno de los proyectos de nuestro Fondo VIME, lo que nos permite advertir que este mecanismo de financiamiento está funcionando adecuadamente”.
 
“Y por otra, porque la posibilidad de acceder a mayor financiamiento a través de fondos externos como este, permite que se genere mayor sustentabilidad y proyección de las iniciativas y de las relaciones con los actores del medio con los que se está trabajando. En un futuro nos gustaría que el fondo fuera un semillero que permite que las iniciativas se inicien con nosotros, crezcan y se mantengan a través de otros instrumentos”, concluyó.

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