Poniendo énfasis en los avances que nuestra sociedad ha logrado en materia de derechos civiles e igualdad de género, han sido producto de las conquistas democráticas alcanzadas por los movimientos históricos de mujeres, y que por motivo alguno deben dar pie atrás, la Universidad de Santiago de Chile conmemoró el Día Internacional de la Mujer.
En esta instancia, el rector (s) Usach, Dr. Cristián Muñoz Canales, indicó que las universidades públicas tienen una responsabilidad especial en este tema, además de ser un pilar fundamental para la creación de condiciones aptas para que las mujeres puedan seguir desarrollándose plenamente en la sociedad.
“La trayectoria de la Dra. Pamela Figueroa, representa algo que como universidad nos llena de orgullo, que desde nuestras aulas y desde nuestra comunidad surgen liderazgos que contribuyen directamente a fortalecer la democracia de nuestro país, porque cuando una académica de nuestra universidad llega a liderar una institución tan fundamental para la vida democrática como el Servel, lo que vemos no es solo un logro personal, vemos también el impacto que puede tener la educación pública en la construcción de un país más justo e igualitario”, enfatizó.
Jessica Alfaro Leal, Vicerrectora de Calidad de Vida, Género, Equidad y Diversidad, indicó que, si bien en las últimas décadas se han visto importantes avances, en que cada vez son más las mujeres que participan en la educación superior, en la investigación y en distintos espacios de liderazgos, aún queda tarea por hacer.
“En el ámbito universitario ha ocurrido un fenómeno ampliamente descrito tanto internacionalmente como en nuestros diagnósticos institucionales. Mientras el ingreso de mujeres a la educación superior es alto, su presencia disminuye a medida que avanza en la carrera académica y en los espacios de mayor decisión. Este fenómeno, conocido como ‘Efecto Tijera’ nos recuerda que abrir las puertas es fundamental, pero también lo es garantizar trayectorias laborales justas, condiciones de permanencia adecuadas y oportunidades reales de liderazgo”, sostuvo.
Conferencia magistral
Las Dra. Pamela Figueroa Rubio, académica IDEA-Usach y primera Presidenta del Consejo Directivo del Servicio Electoral de Chile, en sus 100 años de historia, presentó la ponencia “Mujeres en el espacio público: trayectorias y desafíos”.
La académica partió desde tres preguntas que guiaron su análisis: ¿Cuál es el estado actual de las mujeres en el espacio público? ¿Cuál ha sido el camino para llegar donde las mujeres se encuentran hoy? ¿Cuáles son los principales desafíos?
“En conjunto, los diversos diagnósticos muestran que la situación de las mujeres en Chile se caracteriza por una coexistencia de avances normativos e institucionales con persistentes desigualdades estructurales. Si bien el país ha ampliado los derechos y la visibilidad política de las mujeres en las últimas décadas, las brechas en autonomía económica, participación política, distribución del cuidado y violencia de género continúan configurando desafíos centrales para la consolidación de una democracia plenamente igualitaria”, destacó.
Siguiendo con la interrogativas metodológicas, la Dra. Figueroa, abordó una de las más fértiles que ha desarrollado la teoría política feminista contemporánea: ¿Dónde están las mujeres?
“Plantear esta pregunta frente a cualquier ámbito de la vida política —la representación parlamentaria, la deliberación pública o el diseño institucional del Estado— implica cuestionar la noción aparentemente neutral de ciudadanía que ha dominado buena parte de la teoría política moderna. Como ha mostrado la literatura feminista, esa pretendida neutralidad ha ocultado con frecuencia las desigualdades estructurales de género que condicionan el acceso efectivo a los espacios de decisión”, manifestó.
“Mirando hacia el futuro, el desafío no es únicamente ampliar el acceso de las mujeres a los espacios de poder, sino también transformar las estructuras institucionales para que la igualdad de género sea un principio plenamente integrado en la vida política, académica y social. Solo de esa manera podremos consolidar una democracia en la que la participación de las mujeres no sea vista como una excepción o como una conquista reciente, sino como una dimensión constitutiva de la vida pública”, finalizó.
