Estudio liderado por el Dr. Javier Echeverría del Departamento de Ciencias del Ambiente:

Investigadores del Plantel descubren en el Río Loa al consumidor de tabaco más antiguo y joven de América

La primera prueba de la presencia simultánea de nicotina y cotinina en restos bioarqueológicos prehispánicos en América reportó recientemente un equipo de científicos de la U. de Santiago liderado por el Dr. Javier Echeverría, académico del Departamento de Ciencias del Ambiente de la Facultad de Química y Biología, quien investiga el uso de plantas psicotrópicas durante tiempos prehistóricos en la zona de los Andes Centro-Sur.
Mientras que, los resultados fueron publicados en la prestigiosa revista Journal of Archaeological Science, con el nombre “Chemical evidence of prehistoric passive tobacco consumption by a human perinate (early Formative Period, South-Central Andes)”.

El descubrimiento de los efectos letales del consumo de tabaco más antiguo registrado en América realizó el equipo científico que dirige el Dr. Javier Echeverría, académico del Departamento de Ciencias del Ambiente de la Facultad de Química y Biología, quien investiga el uso de plantas psicotrópicas en la tiempos prehispánicos en la zona de los Andes Centro-Sur.

Se trata de la primera evidencia de la presencia simultánea de nicotina y cotinina en restos bioarqueológicos prehispánicos, encontrado en restos de cabello de un bebé momificado del año 2.400 antes de nuestra era que, según indican los investigadores, habría sido abortado probablemente por causas naturales.

Según las interpretaciones de los investigadores, que examinan desde hace algunos años mediante análisis químico y molecular a cientos de momias de la zona norte de Chile,  este bebé habría sido gestado por una chamana que realizaba rituales donde consumía altas dosis de tabaco a través de inhalación o fumando en pipas de cerámica.

Los restos del infante fueron encontrados en un alero rocoso en la parte alto del Río Loa, a unos 100 kms al norte de la cuenca del Salar de Atacama, en una tumba de 70 cms. de profundidad, vestido con una túnica y un turbante y rodeado de bienes preciados, tales como moluscos del Océano Pacífico, canastas de fibras vegetales, una punta de piedra de un proyectil, un colgante de cobre, entre otros, elementos que dan cuenta del estatus social de su familia, considerado de gran valor para la época.

El análisis del cabello del infante entregó una prueba directa e inequívoca del consumo de tabaco en esa época, revelando al consumidor de tabaco pasivo más antiguo y más joven descubierto en América.

Sobre la novedad del estudio, el Dr. Echeverría indica que “estaríamos dando cuenta del efecto letal del consumo de tabaco desde tiempos remotos. En términos generales, a nivel nacional, somos el único grupo que está desarrollando este tipo de investigación, y nos avala el contacto con distintos grupos de arqueólogos nacionales e internacionales que nos contactan para resolver problemáticas de este tipo”.

Mientras que, los resultados fueron publicados en la prestigiosa revista Journal of Archaeological Science, con el nombre “Chemical evidence of prehistoric passive tobacco consumption by a human perinate (early Formative Period, South-Central Andes)”.

Uso de sustancias psicoactivas prehispánicas

Los resultados de esta investigación derivan de un proyecto Fondecyt Postdoctoral liderado por el Dr. Echeverría, donde ha estado estudiando la flora nativa del norte de Chile para analizar su potencial uso en tiempos prehispánicos a través de la búsqueda de marcadores moleculares de componentes psicotrópicos en diversas momias del Museo de San Pedro de Atacama.

En estudio previos, los investigadores corroboraron que alrededor de dos tercios de los individuos de la colección eran consumidores de tabaco, lo que sumado a este reciente hallazgo del perinato viene a reafirmar la importancia del tabaco desde tiempos prehispánicos. 

“Encontramos el marcador diagnóstico de la planta de tabaco, que es la nicotina, y su metabolito de degradación metabólica en el cuerpo humano: la cotinina. Este marcador aporta mucho porque es la evidencia clave de que hubo consumo”, explica el científico.

Agrega que los compuestos encontrados en el perinato revelan “que la madre consumió tabaco y durante el proceso de gestación la nicotina y cotinina entraron al cuerpo del infante, convirtiéndose en el primer registro de un consumidor pasivo de tabaco en contexto arqueológico”, puntualiza.

Hasta ahora la literatura científica ha especulado que el consumo de plantas psicotrópicas no era una práctica recurrente, menos en mujeres, por lo que esta investigación es muy relevante. Evidencia la categoría de chamana de la mujer del estudio, considerando que el tabaco era un elemento altamente usado en rituales de la zona de los Andes.

Proyecciones

A raíz de los resultados, y considerando el estudio paralelo que dirige el Dr. Echeverría, donde analiza prácticas alimentarias (Link estudio), el equipo unirá los resultados de estos proyectos, apuntando a profundizar en las prácticas rituales que se realizaban en ese periodo, ahora enfocado en el uso de artefactos para consumir polvos psicotrópicos y al probable consumo de bebidas fermentadas en tiempos prehispánicos.

Autor: 
Soledad Fuentes Mansilla
Fotografía: 
Marco Avilés