Centro de Estudios en Ciencias y Tecnología de los Alimentos

Cecta capacita a productores para añadir valor a su oferta de hortalizas

El proyecto del Centro de Estudios en Ciencias y Tecnología de los Alimentos del Plantel (Cecta) fue financiado por el Gobierno Regional y permitió capacitar a un grupo de productores hortícolas de nueve comunas de la región Metropolitana, para la elaboración y comercialización de frutas y hortalizas frescas listas para el consumo. La iniciativa, que incluyó talleres y actividades prácticas, fue destacada por el subsecretario de Agricultura, Claudio Ternicier, quien señaló que el estatus que alcanzaron los beneficiarios es un salto importante en la escala de valor de sus productos.
“Este trabajo conjunto buscó dar respuesta a una demanda que surge de cifras preocupantes en términos de salud alimentaria y que por cierto levanta una propuesta innovadora ampliando y mejorando las opciones de alimentación saludable disponibles para los consumidores”, Dr. Claudio Martínez, vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación

Con una ceremonia en el Salón de Honor del Plantel, se dio inicio a la etapa final del proyecto “Habilitación de Productos Hortícolas de la Región Metropolitana para la elaboración de productos IV gama”, financiado por el Gobierno Regional y ejecutado por el Centro de Estudios en Ciencias y Tecnología de los Alimentos de la U. de Santiago (Cecta).


El proyecto comenzó hace más de un año y su objetivo es capacitar, a través de talleres y actividades prácticas, a un grupo de 117 productores hortícolas de la región para la elaboración y comercialización de productos IV gama, es decir, frutas y hortalizas frescas listas para consumir, las que han sido sometidas a un mínimo procesamiento. Esto último les otorga una mayor practicidad en su uso y durabilidad en refrigeración.


Los beneficiados con la iniciativa son productores de hortalizas pertenecientes al segmento de Agricultura Familiar Campesina (AFC), de las comunas de Colina, Lampa, Pirque, San Bernardo, Buin, Paine, La Pintana, Peñaflor y Padre Hurtado.


Los pequeños agricultores recibieron una capacitación en “Calidad e inocuidad de los alimentos”; “Innovación y agregación de valor a hortalizas” y “Estrategias de comercialización”. Todos estos elementos permitirán potenciar la innovación de sus emprendimientos.


Las capacitaciones estuvieron acompañadas de asesorías técnicas que incluyeron visitas prediales y análisis de laboratorio. Esto con el fin de transferirles la técnica para transformar sus hortalizas, utilizando procesamientos replicables, manuales y mecanizados, uso de agentes desinfectantes y técnica de envasado.


El rol de la Universidad


El académico del Departamento de Gestión Agraria del Plantel y director del proyecto, Luis Sáez, señaló que la iniciativa consideraba dos etapas. La primera era masiva con 117 productores que tuvieron capacitaciones generales. En la segunda se encontraron con el proceso práctico, donde ellos tenían que procesar sus alimentos y venderlos. En esa última fase fueron seleccionados sólo 30 agricultores.


Sáez explicó que no es primera vez que se ejecuta un proyecto de este tipo, agregando que el enfoque general de las iniciativas que tiene Cecta y el Departamento de Gestión Agraria es de la misma naturaleza, con participación de los productores.


Para el académico, con esto la Universidad cumple su rol de vincularse con el medio, generar conocimiento, transferirlo y hacer redes de colaboración.


“Esto nos abre espacio a nosotros con los mismos productores para presentar nuevas iniciativas de investigación y nuevos proyectos”, puntualizó.


Además indicó que también es relevante para la formación de los estudiantes que han participado. “Nos hace cumplir nuestro rol fundamental que es la investigación, docencia y vinculación con el medio”.


Según el vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación, Dr. Claudio Martínez, la convicción de la Universidad es que la investigación debe ser hecha con pertinencia a partir de las necesidades de la sociedad.


“Este trabajo conjunto buscó dar respuesta a una demanda que surge de cifras preocupantes en términos de salud alimentaria y que por cierto levanta una propuesta innovadora ampliando y mejorando las opciones de alimentación saludable disponibles para los consumidores”, sostuvo.


A juicio del Dr. Martínez, la cifra mencionada anteriormente refleja una realidad que obliga a las autoridades a redoblar los esfuerzos para incentivar estilos de vida más saludables.


Pilar de la productividad del país


En la ceremonia del pasado jueves (2), el subsecretario de Agricultura, Claudio Ternicier, se mostró satisfecho con el trabajo mancomunado con los gobiernos regionales en las áreas que interesan a la agricultura.


“Es un esfuerzo de muchos años para conseguir dar un salto importante en la actividad de los campesinos del país y de esta región en particular”, profundizó.


Para Ternicier, el que los pequeños agricultores alcancen este estatus de producción de hortalizas cuarta gama “es un sueño que teníamos hace muchos años y creo que estamos cada vez más cerca de cumplir y hacer que esta actividad pueda ofrecer a los consumidores productos de calidad, con garantía de inocuidad y una presentación acorde a los tiempos”.


Junto con ello afirmó que el país vive un momento propicio para la implementación de iniciativas como ésta, ya que el sector de los “agroalimentos” está adquiriendo una valorización cada día más tremenda.


“Así como lo ha señalado la presidenta, este sector está llamado a convertirse en uno de los dos grandes pilares del desarrollo de la economía del país, siendo la minería el primero”, enfatizó.


Por último destacó la “triada” que está entregando los primeros frutos: productores, organismos del Estado y la academia en general.


“Nos permite un incentivo a la actividad productiva y un avance importante en la escala de valor. Este proyecto está agregando valor a los productos”, subrayó.


En ese sentido, la agricultora del sector Santa Ester de la comuna de Colina, Jimena Hinojosa, valoró el proceso, ya que le permitió “conocer otras experiencias y saber que como horticultores somos capaces de mucho”.


“Con venir a la Universidad a las clases, ahora podemos hacer cosas que hace un año ni siquiera imaginábamos y eso nos llena de orgullo, ya que tenemos la tarea de producir alimentos sanos y seguros para la población del país”, resaltó.


Con el término de las actividades, los agricultores anunciaron que los beneficiarios del proyecto formaron la primera organización de productores de hortalizas procesadas.

Autor: 
Carolina Reyes Salazar