Museo Laboratorio desarrolla investigación sobre los alcances de la ansiedad matemática en la escuela

El evento se realizó en el auditorio Armando Quezada con niños de quinto básico a primero medio de escuelas de las comunas de Pudahuel y Padre Hurtado. La iniciativa, financiada por el fondo Dicyt Creación y liderada por la Dra. Claudia Vargas Díaz, busca divulgar y generar nuevos métodos y enfoques de vivir la matemática y apoyar a la Unesco en el proyecto ERCE.

En la fotografía aparecen casa un centenar de estudiantes que visitaron nuestra universidad para asistir a una actividad del Museo de la Matemática Usach. Están sobre el escenario del Auditorio Enrique Froemel.

El Museo Laboratorio de Didáctica de la Matemática dio inicio a sus actividades 2026, con el propósito de continuar la Red Museo-Escuelas y avanzar con los objetivos del proyecto, buscando levantar datos que ayuden a enfrentar el problema de la ansiedad matemática en estudiantes de enseñanza básica y media.

La ansiedad matemática es una reacción emocional de miedo, tensión y bloqueo frente a números o problemas matemáticos. Según datos de la OCDE, Chile es un país de alta incidencia, lo que genera bajo rendimiento y eludimiento de carreras científicas, afectando principalmente a las mujeres.

Al evento concurrieron estudiantes de la escuela Suns School de Pudahuel y del Colegio Bicentenario Paul Harris de Padre Hurtado, quienes participaron entusiastamente de las dinámicas y juegos de aprendizaje de la matemática.

“Nuestro proyecto apunta a trabajar con la Red de Museos-Escuela, proyecto financiado por el fondo Dicyt Creación, que nos ha posibilitado establecer este entramado para investigar la ansiedad matemática en niños de establecimientos escolares públicos, subvencionados y privados, por lo que ha sido muy valioso contar con la confianza de los profesores para seguir adelante con esta iniciativa”, señaló la Dra. Claudia Vargas Díaz.

En cuanto al cuestionario en el que están trabajando con las comunidades educativas, la académica del Departamento de Matemática y Ciencias de la Computación sostuvo que estos son instrumentos de investigación.

“Por un lado, nuestra investigación pretende medir la ansiedad matemática presente en niños de edades fluctuantes entre los 13 y los 15 años. Y por otro, colaborar con la Unesco, a través de la prueba ERCE (Estudio Regional Comparativo y Explicativo), que mide los logros de aprendizaje de estudiantes de sistemas educativos de América Latina y el Caribe, y también los aspectos socioemocionales relacionados con la autoeficacia”, aseguró.

Actividad Espía Matemática 

La actividad tuvo como propósito explicar a las y los estudiantes qué es y para qué sirve la criptografía, y la importancia que tiene para que las comunicaciones fluyan de forma segura.

“Realizamos mensajes encriptados con las niñas y los niños para enseñarles que hay matemática detrás de ellos. Quedaron felices con la actividad porque descubrieron que, incluso detrás del uso de los celulares, hay encriptación. Al preguntarles, nos dieron respuestas inesperadas para su edad y nos hablaron de seguridad informática; para nosotros fue impresionante”, afirmó.

En la actividad se pudo aprender no solo de matemática y encriptación, sino también de otras disciplinas, al estar unidas en su universo. Es por ello que pudieron conocer sobre el “cifrado César” (del emperador romano Julio César en el siglo I a. C.), las máquinas de cifrado, el criptoanálisis, la Conquista de las Galias (actividad de encriptación con estudiantes divididos entre romanos y celtas), el disco de Alberti y el código Enigma del científico Alan Turing, quien logró descifrar las comunicaciones de los nazis para derrotarlos en la Segunda Guerra Mundial, entre otros.

Tabata Abarza Rivero, apoderada de Emilio Garrido, estudiante de quinto año de la escuela Sun’s School de Pudahuel, manifestó su agrado con la actividad.

“Emilio, en particular, es un niño que tiene TEA y por eso hoy lo estoy acompañando. Encuentro genial la forma didáctica en la que van presentando las matemáticas; es muy entretenido para los chicos, con una actividad acotada, haciendo participar a los niños, e incluso a los profesores. Claramente, es muy bueno que los niños aprendan las matemáticas de manera no rígida”, sostuvo.

Carmen Díaz Soto, profesora de lenguaje asistente a la actividad, expresó que esta fue una excelente invitación por parte del Museo en la Usach, porque hay muchos niños que provienen de colegios que no tienen la posibilidad de visitar una casa de estudios superiores.

“Hay muchos estudiantes en el país que no tienen conciencia de lo que es una universidad, por lo que es genial que puedan conocer su estructura, ver a otros niños de otros colegios y las dinámicas que se hicieron dentro de la sala; la participación, al fomentar actividades que no son de la vida cotidiana de los niños, hace que para nosotros como comunidad educativa sea muy positivo”.

Finalmente, la Dra. Vargas confirmó que se vienen nuevas colaboraciones con otros museos y presentaciones en escenarios que aún no conocen esta iniciativa, abriendo la posibilidad a nuevas escuelas para que conozcan este interesante proyecto.

“Sería ideal contar con un edificio para el museo, porque cada vez tenemos más visitas de estudiantes de colegios de toda la Región Metropolitana y de regiones”, concluyó la directora del museo y expositora en Congreso Futuro 2026.

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