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Escuela de Psicología aporta a la discusión pública en salud mental

Escuela de Psicología aporta a la discusión pública en salud mental

En el contexto de un nuevo Día Mundial de la Salud, que cada año conmemora el aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Departamento de Psicología de la Universidad de Santiago de Chile organizó el conversatorio denominado “Hablemos de Depresión”, con el objetivo de analizar los impactos de esta enfermedad y de la salud mental en general desde una perspectiva de la salud pública.

El encuentro, desarrollado en el Salón de Honor del Plantel, se enmarcó también en la inauguración del año académico de la Escuela de Psicología, y contó con la presencia de su director, Dr. Mario Morales Navarro, el decano de la Facultad de Humanidades, Dr. Marcelo Mella Polanco, además de la participación de importantes invitados, como el asesor del Departamento de Salud Mental del Ministerio de Salud Pablo Norambuena y la directora del Cosam Escolar del Departamento de Educación de la Municipalidad de Quilicura Alejandra Latorre, ambos psicólogos titulados por la Universidad de Santiago.

 

Formación estudiantil

 

A propósito del lema de la OMS para este año, en cuanto a reflexionar sobre la depresión, el Dr. Mario Morales planteó la necesidad de “promover las herramientas existentes para prevenir y tratar esta enfermedad, que afecta a 350 millones de personas a nivel mundial, y donde sólo en América Latina es parte del 5% de la población”.

Además, junto con recordar que un millón de personas muere en el mundo cada año por causas de suicidio, lamentó que Chile ostente uno de los mayores aumentos en la tasa de suicidio, sólo superado por Corea del Sur. “Como Escuela de Psicología debemos involucrarnos en las necesidades del país y estar atentos a los grandes desafíos que emergen como sociedad, lo que claramente se refleja en la formación de nuestros estudiantes”, destacó.

Por su parte, la directora del Centro de Atención Psicológica (CAP) de la Universidad de Santiago, Jade Ortiz, se refirió a las consultas que atienden y reveló que han constatado un aumento en el rechazo a la medicación, entre otros factores. También señaló que ha aumentado el número de casos asociados a una parentalidad sobreprotectora, lo que provoca una falta de tolerancia a la frustración y poca autorregulación emocional.

“Hemos codificado los motivos de consulta en 23 narrativas diferentes, donde la primera de ellas corresponde a aquellas asociadas a dificultades en el estado de ánimo y estabilidad emocional”, detalló. “Es importante considerar los discursos sociales que pudieran estar afectando el diagnóstico de los síntomas de la depresión y de los trastornos afectivos en general”, agregó la académica.

 

Casi nula política pública en depresión

 

“En términos de carga que genera la enfermedad en la población, la depresión tiene el mismo impacto que el cáncer, tanto en muertes como en discapacidad”, planteó Pablo Norambuena, como parte de su exposición titulada “Una perspectiva de salud pública para pensar la depresión y la salud mental”.

Asimismo, el psicólogo analizó la situación de la enfermedad en el país y a nivel mundial a partir de datos recolectados desde 2000 en adelante, abordando aspectos como prevalencia, cantidad de personas afectadas y sus consecuencias. Y aunque cuestionó que la depresión se produzca a causa de la pobreza, subrayó que “la salida de la depresión es mejor en las personas que tienen un nivel socioeconómico más alto. Las personas pobres se sanan menos que lo ricos cuando se trata de depresión”, aseguró.

De acuerdo a Norambuena, la salud pública destina muy pocos fondos al tratamiento de esta enfermedad. “El presupuesto para salud mental es de un 3% del total que se destina a Salud”, criticó, además de advertir que “en salud mental, que explica el 23% de la carga de enfermedades en Chile, solo la depresión constituye el 10%”.

En alusión al largo tratamiento que requiere esta enfermedad, el experto aclaró que “la depresión mata menos que el cáncer, pero puede llegar a cobrar la misma cantidad de años de vida perdidos. Esa es la magnitud de la depresión. Igualmente, explicó que “existen enfermedades que no matan, pero que son crónicas, lo que implica vivir con una discapacidad por mucho tiempo”.

 

Desafío de la depresión infantil

 

Como directora del Cosam Escolar del Departamento de Educación de la Municipalidad de Quilicura, proyecto impulsado hace dos años, Alejandra Latorre valoró que su equipo está integrado casi en la totalidad por psicólogos titulados por la Universidad de Santiago. “Uno de nuestros mayores desafíos es diagnosticar la depresión infantil, lo que resulta muy difícil, porque suele traslaparse con otras enfermedades y trastornos, por lo que es fundamental el rol de los profesionales”, aseguró.

Junto con detallar que el Cosam escolar da respuesta a la atención de niños, jóvenes y adolescentes que se ubican en los establecimientos educacionales públicos de la comuna, explicó que como parte del trabajo cotidiano “debemos establecer un puente de comunicación entre las escuelas, los liceos y el equipo de salud mental, para generar un diálogo permanente en beneficio del bienestar de los niños. Y no en busca de un mejor desempeño académico, sino que asegurar su trayectoria educativa en el ámbito escolar”.

Por ello, advirtió sobre la importancia de la articulación en red y el trabajo colaborativo, como también sobre la necesidad de no perder de vista las anomalías psicosociales. “Uno de los objetivos es trabajar las habilidades y competencias con los docentes para entregarles herramientas de conocimiento en diagnósticos y tratamientos de salud mental. Esto, como parte de una transición desde un modelo de índole punitivo de la escuela tradicional a otro de carácter formativo”, concluyó.

Estudiantes tardan tres meses en superar eventos traumáticos

Estudiantes tardan tres meses en superar eventos traumáticos

Una serie de recomendaciones dirigidas a estudiantes y apoderados entregó la psicóloga clínica y directora del Centro de Atención Psicológica de la Universidad de Santiago (CAP-Usach), Jade Ortiz Barrera, quien ante el escenario de catástrofe que afectó durante el verano al país, sostiene que “es tarea de los adultos contener y dar seguridad a los estudiantes”.

La experta plantea que lo primordial es “comprender el fenómeno previniendo el exceso de información desde la televisión; cuidar lo que se conversa delante de ellos, especialmente dependiendo de su edad; responder a las preguntas; explicarles en palabras simples lo que está ocurriendo en su entorno; ayudarlos dentro de lo posible a volver a una rutina o crearles una en el caso donde los colegios no están armados por los incendios forestales”, indica.

Teniendo en consideración la magnitud psicológica que deriva de las catástrofes, la especialista llama a considerar que “si los síntomas, llantos, desmotivación, estados irritables e inquietud, se mantienen o aumentan durante el curso de tres meses, es bueno consultar a un especialista para analizar lo que puede estar ocurriendo, o de lo contrario debe ser considerado como un proceso normal en una situación anormal”.

Síntomas esperados

La especialista en psicología clínica, Jade Ortiz, explica que los síntomas que presenten los estudiantes deben ser chequeados paulatinamente durante el periodo de tres meses. Entre ellos, asegura que es normal que los menores retrocedan en edad, poniéndose mañosos, orinándose en la ropa, pidiendo acostarse con los padres o aferrándose a ellos por el temor de que les ocurra algo.

Al respecto, la experta asegura que “en estos casos los indicios no deben ser considerados como arrebatos de los menores, sino deben ser acogidos, y poco a poco permitirles que se sientan más seguros, hasta que puedan retomar la consciencia básica”, sostiene.

Recomendaciones

En el caso de los estudiantes afectados directamente por los aluviones o incendios forestales que azotaron al país, junto con sugerir evitar el exceso de información televisiva, la académica recomienda, “exponer lo menos posible a los menores a exceso de información que ellos no logran modular, debido a que sus propias fantasías hacen que puedan generar una mayor tensión”, indica.

Agrega que será normal que los niños jueguen a los incendios, aluviones o desastres naturales, asegurando que “se les debe permitir para que alivien la tensión y logren superar la situación traumática, ya que los padres en su posición de angustia suelen cortarles el juego, quitándoles un espacio ideal para que se desahoguen”, afirma. 

En los adolescentes, la especialista llama a que los padres a conversar con ellos,  permitirles cooperar si desean mejorar el entorno afectado, o no retarlos si no desean hacerlo. Asimismo sostiene que deben consultar su opinión respecto al lugar donde desean alojarse, asegurando que se les suele enviar a casas de familiares o amigos, pero a veces esa situación les estresa más.

En cuanto a los menores de edad que no han vivido este tipo de situaciones pero se informan por televisión, la experta recomienda conversar sobre el tema, consultarles respecto a la información que manejan y los canales a través de los que se han informado para corregir información falsa y disminuir temores. Agrega que los ambientes escolares son un buen soporte no exponer a los niños al estrés de las noticias, e informarse desde una fuente que no los sobrealerte, ni los angustie.

Sobre la situación de padres y apoderados afectados directamente por catástrofes, la psicóloga de nuestra Universidad sostiene que es probable que pasen por un estrés post traumático y no podrán rendir, en el ámbito laboral ni educacional, dependiendo su situación, llamando a que las exigencias escolares y laborales sean planteadas de una manera diferente, manteniendo el ritmo y las tareas pero sin abrumarlos.

“El desafío de la Escuela de Psicología es trabajar en grande con los sectores público y privado”

“El desafío de la Escuela de Psicología es trabajar en grande con los sectores público y privado”

Recientemente el Dr. Mario Morales Navarro inició su segundo periodo como director de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago de Chile. Siempre ligado a la psicología educacional, se ha desempeñado en áreas como el diagnóstico educacional y psicológico, la intervención en la escuela y las dificultades del aprendizaje. A eso hoy suma su participación con estudiantes en práctica y guiando tesis de pregrado y doctorado.

“No es fácil cuando uno trabaja con las emociones. Además, existe una mayor exigencia social hacia los psicólogos”, plantea el académico, quien a sus 59 años de edad se enorgullece de integrar la Asociación Latinoamericana para la Formación y Enseñanza de la Psicología (Alfepsi). “Ahí se está pensando en una psicología propia de América Latina, a propósito de sus problemáticas y preocupaciones”, explica, anticipando la posibilidad de que su próximo Congreso se realice en este Plantel.

 

¿Por qué continuar en la dirección de la Escuela? Asegura que su decisión se dio a partir de la necesidad de concretar diversos proyectos ya iniciados, agradeciendo para ello el respaldo de los académicos de esta Unidad. Asimismo, el permanente apoyo de su familia. Son 36 años de matrimonio y tres hijos. El hombre también es psicólogo. Las mujeres, actriz y socióloga.

“Cuando he realizado capacitaciones para profesores, como en los liceos prioritarios, mi hija actriz me ha ayudado a trabajar con las emociones”, manifiesta, declarándose un amante del parapente y del tenis, a los que califica como excelentes terapias. “Juego todas las semanas aquí en las canchas de la Universidad”, reconoce.

 

Sus primeros pasos en la psicología

 

“Siempre tuve el deseo de poder interactuar con el otro, de escucharlo e ir construyendo juntos”, recuerda el Dr. Mario Morales. “En mi imaginario estaba la investigación y tener una consulta, pero nunca pensé que esto me llevaría también a dirigir una Escuela de Psicología”, asegura.

Paulatinamente aparecería en su vida el ámbito de la academia, junto a su permanente deseo de seguir estudiando. A su primer título de profesor de Educación Diferencial en 1979 se sumó, nueve años después, un magíster en Educación. Sus intereses también se centraron en la Psicología, licenciatura que obtuvo en 1990. “A partir de mis conocimientos en pedagogía me fui formando en el ámbito de la psicología educacional”, relata.

 

Siete años después, fue el turno para el doctorado en Ciencias de la Educación, cuya tesis la desarrolló en Israel. “Aprendí un modelo muy distinto a lo que conocía, contrario a lo que era la psicometría. La idea era pensar en un proceso de la inteligencia más adaptativo que cognitivo, lo que me permitió descubrir nuevos elementos”, detalla.

Su interés investigativo radicaba en el ámbito de los niños con necesidades educativas especiales, con deficiencia mental. “Comencé a dedicarme a la integración de estos niños con discapacidades. Trabajé en algunas fundaciones para capacitar a estos jóvenes e integrarlos en distintas empresas a nivel laboral”, explica. Un proceso en el que paralelamente desarrollaba la docencia en distintas universidades.

 

Positivo balance de un trabajo en equipo

 

Fue en 2005 cuando se integra a la Universidad de Santiago de Chile. “Desde que llegué siempre han habido académicos muy destacados por sus investigaciones, así como una carrera con un sello muy potente”, valora el Dr. Mario Morales, quien antes de asumir la dirección de la Escuela en 2014 también se desempeñó como subdirector de la misma.

Hoy la Unidad cuenta con 20 académicos con jornada completa y 120 profesores hora. “Es una carrera en la que junto con la formación, los estudiantes van creciendo desde un punto de vista psicológico, a nivel personal, de las emociones y de la resolución de conflictos”, analiza.

 

El mismo que luego de estos dos últimos años destaca el trabajo en equipo que ha permitido ejercer un importante liderazgo. En ese sentido, agradece el aporte realizado de los tres subdirectores, en las áreas de Docencia, Investigación y Postgrado, así como Vinculación con el Medio y Relaciones Estratégicas. “A ellos se suma el apoyo administrativo de los funcionarios, que es fundamental”, agrega.

Igualmente reconoce las excelentes relaciones que han logrado desarrollar con los estudiantes. Un gran ejemplo de ello es el reciente XI Congreso Chileno de Psicología de las Universidades Estatales realizado en el Plantel. “Fueron 90 estudiantes de toda la carrera los que nos apoyaron en la organización, lo que representa un hito de gran importancia para nosotros”, asegura.

 

Responsabilidades y próximos desafíos

 

Una de las razones que considera fundamentales para continuar por un nuevo periodo como director de la Escuela, es la necesidad de concretar diversos proyectos en los que han estado trabajando. Uno de ellos es el nuevo Centro de Atención Psicológica (CAP), que funciona desde 1997, y que se trasladará desde calle Cumming a un edificio de cuatro pisos en la esquina de la Alameda con calle Amengual, en la comuna de Estación Central.

“Junto con ofrecer atención a la comunidad, además es un Centro formativo para nuestros estudiantes, por lo que proyectamos que estará funcionando en el nuevo edificio durante el próximo año”, anticipa, resaltando que si bien se trata de una Escuela que solo tiene 23 años de vida, es considerada entre las tres mejores del país.

 

“Es un desafío que se suma a la responsabilidad que tenemos como universidad estatal y pública”, advierte, además de la obligación de vincularse activamente con el diseño y ejecución de las políticas públicas. “Tenemos que trabajar en grande con los sectores público y privado”, añade.

En ese sentido, ejemplifica que “el Ministerio de Educación nos eligió como Escuela para impartir un diplomado sobre liderazgo, convivencia escolar, aprendizaje y gestión a sus 43 jefes regionales. Y con Codelco tenemos relaciones directas y permanentes a través de uno de nuestros académicos”.

 

Formación profesional de excelencia

 

En cuanto a los estudiantes que ingresan a la carrera, resalta que ante todo existe una búsqueda personal. “También hay una conciencia de querer apoyar a otros para que alcancen un mejor bienestar. Incluso, la posibilidad de resolver problemas del mundo como también los propios”, subraya.

Y respecto de los egresados, asegura que reconocen estar contentos y satisfechos con su paso por la Escuela, sintiéndose seguros para enfrentar el ámbito profesional. “Los psicólogos titulados por nuestra Universidad están muy bien evaluados por su excelente formación, especialmente en el plano de la ética. Por ejemplo, no se involucrarían en un área en la que no sean expertos, lo que es muy valorable y respetable”, plantea.

 

Considerando que la carrera de Psicología está acreditada desde 2013 hasta 2019, y que se está trabajando en un nuevo plan de estudios, uno de los grandes desafíos del Dr. Mario Morales en este nuevo periodo es lograr acreditar los programas de Magíster en Psicología Clínica, en Psicología Educacional y en Psicología Social Aplicada, además del Doctorado en Psicología.

“Han funcionado muy bien desde que se crearon, pero las necesidades van cambiando y se requieren nuevas competencias”, explica, proyectando la internacionalización de los programas. “Tenemos las capacidades y las competencias para hacerlo”, concluye.

Congreso Chileno de Psicología define habilidades, competencias y valores para egresados de universidades estatales

Congreso Chileno de Psicología define habilidades, competencias y valores para egresados de universidades estatales

Luego de las exitosas tres jornadas del XI Congreso Chileno de Psicología del Consorcio de las Universidades Estatales, organizado por segunda vez por la Universidad de Santiago de Chile, el director de la Escuela de Psicología del Plantel, Dr. Mario Morales Navarro, reflexiona sobre las conclusiones del encuentro, además de proyectar los desafíos que surgieron a partir de los aportes de los participantes.

En su rol de presidente del Comité Organizador, y con el tema “Ética y diversidad en tiempos de transformación” como principal foco de análisis, el académico valora la masiva participaron de investigadores nacionales e internacionales, así como de estudiantes de distintos Planteles de la Red de Escuelas de Psicología del Consorcio de Universidades del Estado.

“Consensuamos en un documento cuál debe ser la formación mínima de los estudiantes de Psicología que egresen de las universidades estatales, en cuanto a habilidades, competencias específicas, actitudes y valores que deberían estar en cada uno de los planes de estudio. Esto es un logro importantísimo”, destaca el académico.

Además de reconocer el compromiso para continuar trabajando en áreas específicas de la disciplina, como diversidad, equidad, clima social, bienestar, delitos sexuales y estrés laboral, el Dr. Morales resalta distintos factores esenciales para el funcionamiento de la Red, la que, asegura, debe contar con un mayor posicionamiento dentro del país y generar distintas acciones que produzcan reales impactos, donde los psicólogos puedan participar activamente en todo lo relacionado con la generación de políticas públicas.

“Se trata de una instancia de cooperación y complementación entre las distintas universidades estatales, donde debemos promover y evaluar políticas públicas, por lo que los resultados de este Congreso deben estar en sintonía con esos objetivos”, explica, agregando la necesidad de identificar áreas y problemas de interés común, tanto para la Escuela de Psicología como también para lo que implica el desarrollo de la profesión. “Es esencial el intercambio de información para desarrollar proyectos e investigaciones en conjunto, así como aprovechar el uso compartido de recursos y oportunidades disponibles”, subraya.

Incluso anticipa que el próximo 6 de enero se reunirán nuevamente, en la Universidad de Santiago de Chile, los directores de las Escuelas de Psicología para desarrollar un plan estratégico de trabajo. “Si bien cada Universidad cuenta con redes internacionales, es importante que también nosotros, como Red de Escuelas de Psicología del Cuech, generemos una vinculación con instancias de América Latina, Estados Unidos y Europa”, detalla. Además, confirma que el próximo Congreso se realizará en la Universidad de La Serena.

Un exitoso balance que incluyó la participación de 850 asistentes, entre académicos y estudiantes, nacionales y extranjeros, quienes durante los tres días se reunieron en distintos espacios del Campus Único, como el Aula Magna, el edificio de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, el edificio Citecamp y la Escuela de Psicología, donde se desarrollaron 120 ponencias, 22 simposios, diez conferencias y 40 presentaciones de posters científicos sobre temas que abarcaron las distintas áreas de la Psicología.

“Burnout” y calidad de vida en el trabajo

Entre los invitados internacionales al Congreso, la psicóloga estadounidense Dra. Christina Maslach, académica del Departamento de Psicología y vicedirectora de Pregrado en la Universidad de Berkeley, dictó la conferencia “Understanding burnout: Current issues”, a propósito del riesgo que representa este “síndrome de estar quemado con el trabajo” para diversas profesiones y organizaciones, especialmente las relacionadas con artefactos tecnológicos.

Reconocida por sus investigaciones como una de las mayores expertas en el tema del “Burnout”, además de autora del Maslach Burnout Inventory (MBI), instrumento de investigación utilizado para la evaluación del estrés laboral en las organizaciones, la académica advierte sobre la desmotivación que esto implica para las personas. “Realizar lo mínimo en el trabajo representa un gran problema para todos, lo que genera negativos efectos económicos, sociales y de salud”, explica, advirtiendo sobre la necesidad de enfocarse en un nuevo modelo de trabajo saludable.

Por su parte, el destacado investigador español Dr. Pedro Gil-Monte, profesor de Psicología de las Organizaciones en la Universitat de València, además de director de la Unidad de Investigación Psicosocial de la Conducta Organizacional (Unipsico), ofreció la conferencia “Psicología de la Salud Ocupacional: acciones para promover la salud mental en el trabajo”.

“Este ámbito de la Psicología debe centrarse en la calidad de vida en el trabajo; en acciones de intervención, como promoción, prevención y tratamiento; y actuar sobre organizaciones, individuos y sobre el trabajo y proceso laboral”, explica el académico, proyectando la necesidad de desarrollar investigación básica, realizar estudios descriptivos para presentar evidencias y desarrollar instrumentos de evaluación del estrés laboral.

Jornada inaugural

Como parte de la primera jornada del Congreso, y junto con destacar que la Red de Escuelas de Psicología del Cuech está integrada por diez planteles de educación superior, las que cuentan con la carrera debidamente acreditada, el Rector de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Juan Manuel Zolezzi Cid, realizó un llamado a estimular las investigaciones interuniversitarias con el objetivo de responder a las demandas nacionales.

“Este Congreso es un referente anual no solo para quienes están ligados al campo de la Psicología, sino también para muchos profesionales y académicos de un amplio ámbito de las ciencias sociales”, valora la autoridad, aludiendo a la integración de otras disciplinas afines, como las Comunicaciones, la Salud y la Sociología.

Respecto del rol que debiera tener la Psicología ante los actuales y futuros desafíos, como la necesidad de mejorar el bienestar psicológico de las personas y disminuir sus problemas de adaptación, el Rector Zolezzi advierte que “los especialistas han señalado que parte de las respuestas radican en la diversidad, considerando, por ejemplo, el aporte de la Psicología en los sistemas educativos, de salud, así como en el plano laboral”.

Además de felicitar a los organizadores del Congreso, asegura que eventos como éste “ratifican nuestra naturaleza y demuestran que tenemos mucho que entregar a los estudiantes y a la investigación que surge en nuestras Universidades, como antesala de los avances que se registran a nivel internacional”.

Valorar las intervenciones cualitativas interdisciplinares

Como invitado especial para dictar la conferencia inaugural, el ministro de Desarrollo Social, Marco Barraza Gómez, psicólogo social y clínico titulado por la Universidad de Santiago, reconoce que la sociedad vive una época compleja y dinámica, caracterizada por un marcado proceso de individualización, la pérdida de legitimidad transversal de las instituciones, una aguda crisis de representación política, altos niveles de desconfianza entre las personas y un debilitamiento de los imaginarios colectivos.

“Estos fenómenos establecen serios desafíos, éticos y prácticos, a nuestra disciplina y al conjunto de las ciencias sociales”, explica, añadiendo que “como parte de las grandes transformaciones de los últimos tiempos, ha emergido una fuerte conciencia de los efectos disociadores de la desigualdad, lo que plantea a las políticas públicas la exigencia de trabajar simultáneamente para combatir la pobreza y la desigualdad social”.

En cuanto al rol que le corresponde a la Psicología, el ministro detalla que “es necesario asignar una mayor importancia a las intervenciones cualitativas interdisciplinares, las que deben reconocer la especificidad de los sujetos y su diversidad. Esto, considerando que podemos ser actores y promotores de un nuevo humanismo y un nuevo modo de construir el progreso y el bienestar compartido”.

Asimismo, proyecta que los psicólogos, y en general los profesionales de las ciencias sociales inmersos en el campo de las políticas públicas, son parte de un cambio de paradigma, que define como alentador y tremendamente desafiante. “Atrás quedó la concepción reduccionista de las redes de protección social, de corte neoliberal, ya que hoy ha adquirido centralidad el enfoque de derechos, cuyo fundamento ético es la común dignidad de todos los seres humanos, sin distinción de ningún tipo”, asevera el ministro Barraza.

Contexto laboral actual: se sigue discriminando a mujeres

Contexto laboral actual: se sigue discriminando a mujeres

Por su apariencia física, porque están en edad fértil, por el fuero maternal o por tener hijos pequeños. Un estudio realizado por la investigadora y académica de la Universidad de Santiago, Dra. María José Rodríguez, identificó una serie de presiones efectuadas por jefaturas de diversas organizaciones hacia psicólogos laborales con menos de cinco años de experiencia para que se discrimine a mujeres en procesos de dotación de personal.

 

“Yo sabía de esto, pero pensé que estaba más superado porque hay una ley. No lo quieres creer, pero todavía sucede”, reconoce la psicóloga que lideró la investigación ‘Ética profesional en psicología organizacional: tensiones en el ejercicio profesional de psicólogos/as noveles en el contexto laboral actual y desafíos para la formación’.

 

El estudio, de carácter cualitativo, ha contemplado la realización de entrevistas a cuarenta psicólogos organizacionales, con menos de 30 años, egresados de 15 universidades públicas y privadas, laicas y confesionales, de la Región Metropolitana, con el objetivo de identificar problemas éticos en su ejercicio laboral.

 

“Dentro de lo que a ellos les involucra, lo que más ha aparecido tiene que ver con ciertas presiones a que cometan discriminación, sobre todo en selección de personal”, confirma la académica de la Escuela de Psicología del plantel estatal.

 

¿Cómo se manifiestan este tipo de presiones? “Desde conversaciones directas, como ‘no queremos mujeres en esta selección’, hasta retos o llamados de atención porque se seleccionó a mujeres”, explica Rodríguez. Si bien señala que estas órdenes se realizan de manera implícita –ya que se tiene consciencia de que se está incurriendo en una ilegalidad-, es enfática en calificar este tipo de violencia como “estructural y simbólica hacia las mujeres”.

 

Respecto a la discriminación por el atractivo de la postulante, la especialista afirma que ello encierra una violencia mayor “porque, por una parte, está la discriminación, pero, por otra, está la violencia simbólica respecto a cómo tiene que ser una mujer en términos físicos para satisfacer ciertas expectativas”, hecho que, atribuye, responde a los estereotipos machistas que todavía se expresan en la sociedad.

 

Pagan el noviciado

 

Rodríguez señala que los psicólogos nóveles o que recién se insertan en el mundo laboral son objeto de estas presiones debido al poco poder que ostentan en las organizaciones donde ejercen. A esta circunstancia, explica, se adiciona la posibilidad cierta de perder el empleo, ya que “hay mucho psicólogo dando vuelta en el mercado”.

 

“Esto les genera un contrasentido grave, porque los psicólogos estudian para ayudar a la gente. Los psicólogos organizacionales tienen como objetivo humanizar el trabajo y se encuentran con estas injusticias”, critica la especialista.

 

Organizaciones que fomentan las faltas éticas

 

Dentro de las condiciones que favorecen que las jefaturas incurran en faltas, el estudio identifica el hecho de que las organizaciones no tengan adecuadamente estructurado un código de ética, valores, procedimientos ni políticas de transparencia.

 

La psicóloga sostiene que este tipo de situaciones socavan la identidad y autoestima de los psicólogos que padecen estas presiones, generándoles incluso un sentimiento de vergüenza.

 

“En cambio, hay organizaciones que se toman muy en serio esto y si algún funcionario comete una falta, es sancionado. Esto depende mucho de la cultura organizacional, de las políticas organizacionales”, señala.

 

Robusteciendo la formación profesional

 

Una de las propuestas de la investigación es generar un modelo que reconstruya los aspectos éticos más relevantes para el ejercicio profesional en psicología organizacional y del trabajo, a objeto de robustecer su formación de pregrado.

 

Dicho modelo, sostiene Rodríguez, debiera comprender que los psicólogos conozcan aspectos legales del ejercicio profesional durante su formación académica; que tengan claridad sobre la deontología o el código de ética de la profesión; que comprendan que la finalidad de la psicología en las organizaciones es “la humanización del trabajo”, subraya; que desde la academia se hagan trabajos sobre esto y que los psicólogos organizacionales conozcan estos estudios; y que estén al tanto de lineamientos gremiales y pronunciamientos que atañen a la profesión.

 

“Si cada profesional construye una identidad sólida en términos éticos y eso se suma el desarrollo de una cultura organizacional justa, el comportamiento del psicólogo debiera ser de excelencia”, asegura la académica.

 

El estudio, donde también participa la Dra. María Inés Winkler en calidad de co-investigadora, ha arrojado resultados en base a entrevistas a psicólogos nóveles, pero también por medio del trabajo con expertos y el análisis de programas de asignaturas de distintas universidades.

 

La investigación es un proyecto de dos años financiado por Dirección de Investigación Científica y Tecnológica (DICYT) de la Universidad de Santiago. Actualmente, se encuentra en su etapa de análisis de resultados y pese a que a fines de 2016 el trabajo debiera estar concluido, Rodríguez no descarta su continuidad.

 

Trabajar menos y bajo condiciones de bienestar mejoraría la productividad

Trabajar menos y bajo condiciones de bienestar mejoraría la productividad

Desde hace al menos un año, los países nórdicos, entre ellos Suecia y Dinamarca, decidieron observar lo que sucedía en varias empresas que redujeron la jornada laboral diaria de 8 a 6 horas, ello ante el escepticismo de los políticos, los grandes empresarios europeos y de gran parte del mundo.

 

Y los resultados, según el New York Times y la BBC fueron más que positivos: se redujo el absentismo y se mejoró la salud y la productividad de los empleados. Además los trabajadores se mostraban más felices por permanecer más tiempo con sus familias.

 

Lo que motivó a estos países para disminuir las horas laborales, fue un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que calculó que hasta un 3% del Producto Interno Bruto (PIB) de cada país se pierde producto del estrés laboral causado por las exhaustivas semanas de trabajo.

 

El académico de la Escuela de Psicología de nuestra Universidad, Dr. Víctor Olivares, precisa que “los países escandinavos están insertos dentro de una perspectiva que es el estado de bienestar, desde casi la mitad del siglo XX”.

 

Respecto a si esa realidad se podrá aplicar en Chile, el experto señala que “ellos tienen una condición psicosocial muy diferente a la que tenemos nosotros. Nuestro proceso de desarrollo se basa en términos del capitalismo, del mercado, y eso configura que las prácticas de recursos humanos y las organizaciones vivan en un sistema absolutamente distinto a los estados de bienestar”.

 

En consecuencia, puntualiza, “si bien nosotros deberíamos trabajar menos y generar condiciones como sociedad donde el trabajo “extra” que no se hace en la empresa, pudiésemos hacerlo desde la casa o desde lugares que nos generen mayor satisfacción y bienestar, sería lo ideal, pero no están dadas las condiciones psicosociales”.

 

Agrega que “tampoco es lo que el mercado busca o lo que nosotros culturalmente validamos como “buen trabajador”, por ejemplo”.

 

Sin embargo, sostiene que a pesar que nuestra sociedad está conformada en una estructura que hace compleja esa opción, “hay iniciativas, que quieren conversar, que quieren dar mejores condiciones como por ejemplo, la flexibilidad laboral, la conciliación familia-trabajo, la inclusión del género o pausas de trabajo, etcétera”.

 

Felicidad laboral

 

Acerca de la felicidad que causaría en los empleados trabajar menos horas, el Dr. Olivares enfatizó que “eso es relativo. Es como una moda que se hable de felicidad. En las organizaciones la felicidad es algo que está en cuestionamiento y en desarrollo de comprender, porque es un concepto bastante complejo de poder determinarlo”.

 

Acota que la felicidad “es un concepto tan individual y personal que es muy difícil definirlo. Y es más complejo aún definirlo a nivel colectivo, y relacionarlo con productividad”.

 

Eso sí, subraya, “el trabajar menos bajo condiciones de bienestar mejora la productividad, mejora la seguridad y mejora la salud de la personas. En ese sentido no hablaría de felicidad, hablaría de mejores condiciones y mejor trabajo decente, como la OIT lo establece. Deberíamos abogar por eso”.

 

Y agrega que “que los trabajadores pasen más tiempo con sus familias es un factor de bienestar más que de felicidad. Otros dirían de satisfacción, pero eso demuestra que ciertas condiciones facilitan el bienestar, y está comprobado”.

Libro de académicas y ex estudiantes aborda labor formativa en la psicología comunitaria

Libro de académicas y ex estudiantes aborda labor formativa en la psicología comunitaria

La obra es parte del programa de divulgación de la Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo e Innovación,  y expone los resultados del proyecto Fondecyt (N°1080528) “Cuestiones éticas en la práctica, formación en investigación en Psicología Comunitaria en Chile” en donde participaron las autoras.

El libro se centra en herramientas para orientar éticamente la labor de la psicología en los procesos organizativos de las comunidades, abordando tanto la teoría como la práctica a la hora de intervenir y trabajar con ellas.

En la oportunidad, el vicerrector de la Vridei, Dr. Óscar Bustos Castillo, destacó la relevancia de unir voluntades para producir textos que aporten tanto a la formación de las y los estudiantes, como a proyectar las preocupaciones y quehacer del mundo académico a la comunidad.

“Es valioso contar con esta opción que se entrega para que los profesionales puedan verter en un texto los resultados más destacados o resúmenes de sus investigaciones, además de los productos que se exigen en este tipo de proyectos”, añadió.

La presentación de la obra la realizaron los académicos Dr. Héctor Berroeta, de la Universidad de Valparaíso, y la Dra. María Isabel Reyes, de la PUC de Valparaíso.

Para la Dra. Reyes, la importancia de este libro recae en la labor pedagógica y práctica para poder trabajar en psicología comunitaria.

“Compartimos la idea de que no es posible enseñar o aprender psicología comunitaria entre cuatro paredes o desde las aulas, creemos que es necesario que los equipos docentes y futuros profesionales se comprometan con las comunidades”, señaló.

Relación académica de larga data

“Somos un equipo que desde hace más de diez años está trabajando en ética, adquiriendo diversas ramificaciones, y es por eso que hemos ido orientándonos de acuerdo a nuestras fortalezas y conocimientos previos”, señaló la Dra. Diana Pasmanik.

La académica acotó que han formado “un equipo en condiciones no necesariamente favorables desde el punto de vista de cómo funcionan los mecanismos de incentivo, de reconocimiento y de autoría, sin embargo, ha sido una experiencia muy enriquecedora y estoy muy contenta con lo que ha significado”.

A su vez, la profesora Katherine Alvear, ex estudiante de nuestra Institución, enfatizó que el trabajo y el resultado obtenido tiene el sello de la Universidad de Santiago.

Explicó que ello se manifiesta en el logro, porque “decanta todo el espíritu de formación de la Escuela de Psicología, el espíritu de los talleres, de integrar, de la experiencia, vivencia y aprendizaje y cómo transmitirlo a los colegas y estudiantes y reflexionar sobre lo que estamos haciendo”.

Trabajo entre académicos y estudiantes

La Dra. María Inés Winkler, enfatizó que “este texto está destinado, principalmente, a los académicos, porque ellos son los que forman a los profesionales, y la idea es que lo analicen junto a los estudiantes, de manera que cuando los jóvenes vayan a hacer su práctica y empiecen a trabajar en terreno, puedan aplicar estos principios orientadores éticos, que nosotros consideramos que son los mínimos”.

Puntualizó que “la psicología comunitaria se ha abierto un espacio, está casi de moda, entonces hay lugares de trabajo en psicología comunitaria”.

Aclaró que, comúnmente, “se confunde psicología comunitaria con ir a la comunidad, y en realidad tiene toda una teoría detrás, procedimientos de abordaje que son muy respetuosos, donde los aspectos éticos son muy relevantes”.

Durante la jornada de hizo entrega de folletos y afiches relacionado con el trabajo en psicología comunitaria.

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