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Premio Nobel de Química exige mayor responsabilidad social a los empresarios

Premio Nobel de Química exige mayor responsabilidad social a los empresarios

  • “Como sociedad tenemos una responsabilidad con las futuras generaciones. Debemos despertar la responsabilidad social de los empresarios”, remarcó el mexicano Mario Molina. El Dr. Honoris Causa por nuestro Plantel, dictó la clase magistral en el contexto del coloquio “Cambio Climático: ¿Cómo la ciencia contribuye con soluciones?”, organizado por la Facultad de Química y Biología.


 



Hace 21 años el ingeniero mexicano Mario Molina recibió el Premio Nobel de Química. A partir de ese momento, su trabajo científico se ha orientado hacia otros ámbitos. Desde constituirse en uno de los pioneros en establecer la relación de los compuestos de cloro y bromuro en la estratósfera y el agujero de ozono, dio un importante salto hacia la política del medio ambiente.

Un desafío que incluso lo ha llevado a desempeñarse como asesor ambiental del presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Por ello, su presencia en nuestra Universidad generó gran interés entre académicos y estudiantes, considerando que en 2008 nuestra Casa de Estudios le otorgó el Doctorado Honoris Causa, instancia en la que dictó una conferencia en el Aula Magna.

Esta vez, su participación contempló una clase magistral como parte del coloquio “Cambio Climático: ¿Cómo la ciencia contribuye con soluciones?”, desarrollado en el Auditorio de la Facultad de Química y Biología.

La responsabilidad de todos

“Como sociedad tenemos una responsabilidad con las futuras generaciones. Debemos despertar la responsabilidad social de los empresarios”, exigió Molina, reconociendo que “una parte importante de la comunidad empresarial está de acuerdo con nosotros en tomar las medidas que sean necesarias para resolver el problema del cambio climático”.

Por ello, entre sus propuestas destaca la enseñanza de la ciencia entre niños y niñas. “Se vuelven tan ambientalistas, que son ellos, en sus casas, quienes presionan a sus familias para evitar que tengamos tantas emisiones contaminantes. Pero esto es algo que demora, por lo que primero tenemos que enfocarnos en los líderes y gobernantes”.

El Premio Nobel de Química advirtió que tan importante como tomar medidas personales, es hacerlo de una manera en que los gobiernos comprendan que se trata de un tema de enorme valor para la ciudadanía. “Entonces, los políticos sabrán que están respondiendo a una demanda de la sociedad. Y veo que los estudiantes, al conversar con ellos, demuestran que están muy interesados en participar”, dijo.

Sin embargo, insistió en que estos deben aprender a expresarse con claridad y también a comunicarse con estudiantes y profesionales de otras disciplinas. “Los problemas de la sociedad muy pocas veces los podemos resolver solamente dentro de una disciplina”, manifestó el experto.

En cuanto a su rol como asesor del presidente Barack Obama, reconoció que lo más complejo es tomar conciencia de las barreras políticas que existen.

“Lo más satisfactorio es ver que muchas de las políticas públicas que se han implementado en Estados Unidos son el resultado de lo que hemos podido transmitir el equipo de veinte científicos que lo asesoramos”, explicó.

Un trabajo de colaboración permanente

El rector de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Juan Manuel Zolezzi, destacó la presencia de Mario Molina en nuestro plantel, con quien la Universidad mantiene una relación permanente, así como con el Centro de investigación que lleva su nombre, tanto en Chile como en México.

“La mayor parte del trabajo de investigación de su equipo, en nuestro país, lo desarrollan precisamente con la Universidad de Santiago”, enfatizó.

“Escuchar sus experiencias, así como sus contribuciones desde la ciencia para manejar el cambio climático, es algo realmente pertinente, lo que se trata de una gran oportunidad para los estudiantes, que se suma a la posibilidad de integrarse en el futuro a trabajar con su equipo”, explicó el rector Zolezzi, en el contexto de lo que definió como una presencia permanente en la Universidad de Santiago de expertos y especialistas con el más alto nivel de conocimientos.

Relación directa con los estudiantes

El decano de la Facultad de Química y Biología, Dr. Gustavo Zúñiga, destacó la nueva visita del Premio Nobel, luego del coloquio que copó al máximo el auditorio y con una activa participación de los estudiantes.

Explicó que fue el ilustre invitado “quien solicitó específicamente este tipo de reunión. No le gustan las charlas masivas. Él prefiere encuentros donde se relacione directamente con los estudiantes”.

En línea con lo expuesto por Mario Molina, el decano insistió en la necesidad de generar cambios en la manera de cómo comunicar efectivamente los avances y resultados del trabajo de quienes se desempeñan en labores de investigación científica.

“Debemos buscar los mecanismos para que los mensajes que uno tiene que entregar sean potentes y lleguen a la sociedad”, planteó.

Complementó que a nivel de Facultad están orientados hacia la ciencia aplicada. “De hecho, somos la Unidad Mayor que más solicitudes de patentes genera en el año. De a poco vamos mostrando ejemplos de cómo nuestro quehacer ya está formando parte de procesos productivos, lo que es muy importante para el país”.

La visita a nuestra Casa de Estudios fue organizada por el Departamento de Ciencias del Ambiente de la Facultad de Química y Biología en conjunto con el Centro de Investigación Mario Molina, lugar en el que trabajan problemas de ciencia aplicada respecto del medio ambiente, la calidad del aire y el cambio climático.
 

Dr. Luis Díaz Robles: “Lo importante es que con la nueva ley se genere una cultura del reciclaje”

Dr. Luis Díaz Robles: “Lo importante es que con la nueva ley se genere una cultura del reciclaje”

  • El académico del Departamento de Ingeniería Química Dr. Luis Díaz califica como positiva y trascendente la Ley de Fomento al Reciclaje, aprobada el martes 5 del presente mes. El experto en Ingeniería Ambiental expresa que lo relevante es el impacto social de la iniciativa legal, “porque va a permitir la instalación de varias pequeñas y medianas empresas que van a dar empleabilidad al país, y con ello aportarán al crecimiento”. 

 




El académico del Departamento de Ingeniería Química Dr. Luis Díaz califica como positiva y trascendente la Ley de Fomento al Reciclaje, aprobada el martes 5 del presente mes.

El experto en Ingeniería Ambiental expresa que lo relevante es el impacto social de la iniciativa legal, “porque va a permitir la instalación de varias pequeñas y medianas empresas que van a dar empleabilidad al país, y con ello aportarán al crecimiento”.

Destaca que ahora “se va a aprovechar de mejor forma la basura, especialmente la orgánica”, tras el ejemplo de Europa.

“En países europeos aprovechan cien por ciento la basura. De hecho, compran basura a otros países para poder aprovecharla desde el punto de vista de energético. Entonces esta nueva ley es un círculo muy virtuoso”, enfatiza.

De acuerdo con la nueva ley, el Ministerio del Medio Ambiente gestionará los residuos en términos de certificación, rotulación y etiquetado, sistema de depósito y reembolso, ecodiseño, mecanismos de separación en origen y recolección selectiva, mecanismos para manejo ambientalmente racional de residuos y sistemas para prevenir la generación de residuos.

Educación para una cultura del recicaje

El Dr. Díaz Robles advierte que para que la ley sea efectiva debe ir de la mano con la educación tanto formal como informal de los ciudadanos para que de esa forma se genere una cultura del reciclaje.

“No sacamos nada con tener bien implementada la ley si la población no está bien educada. Esto no se consigue de un día para otro porque todos los procesos de educación son de mediano a largo plazo”, puntualiza.

Agrega que “por eso es importante este primer eslabón que es esta ley, porque va a permitir comenzar a generar la cultura del reciclaje en Chile”.

A su vez, el experto acota que el fomento al reciclaje también incluirá a otros actores, públicos y privados. Por un lado, quienes deberán implementar la ley y fomentar el reciclaje, como los municipios. Por el otro, las empresas, que deberán hacerse cargo de los residuos derivados de sus productos, entre ellos aceites lubricantes, aparatos eléctricos y electrónicos, baterías, pilas, envases y embalajes, y neumáticos.

Cabe consignar que según el Ministerio del Medio Ambiente, en Chile se generan unas seis millones de toneladas de basura al año, de la cual solo se recicla el diez por ciento.

Beneficios para el país

En cuanto a los beneficios inmediatos, el Dr. Díaz Robles hace hincapié en que la ley favorecerá la operación de los rellenos sanitarios y extenderá su vida útil.

“Actualmente a los rellenos sanitarios llega de todo y, por tanto, en algunos casos colapsan, o se generan incendios como lo que sucedió en Santa Marta hace unos meses. Entonces, si hay un fomento al reciclaje, claramente va a llegar a los vertederos un número muy menor de lo que hoy es trasladado como basura. Incluso, probablemente llegará solo orgánica”, agrega.

El experto va más allá y proyecta la desaparición de los rellenos sanitarios, como ya sucede en varios países desarrollados: “En un tiempo más podremos comenzar a olvidarnos de los rellenos sanitarios y empezar a buscar otras alternativas, puntualmente en la recuperación energética de los residuos sólidos, y especialmente de la basura orgánica”.

Junto con ello, acota que al recuperarse los desechos, se podrán “aprovechar energéticamente y así tendremos un combustible de muy buena calidad y limpio. Por tanto, se podrá generar agua caliente, electricidad, entre otros”.

Finalmente, comenta que el fomento al reciclaje “también va de la mano con poder proteger los suelos, darle mayor vida útil a los rellenos sanitarios y en un futuro cercano poder prescindir de ellos”, concluye.

Académico resalta medidas tendientes a disminuir el uso de bolsas plásticas

Académico resalta medidas tendientes a disminuir el uso de bolsas plásticas

  • El director de Departamento de Gestión Agraria de nuestro Plantel, profesor Santiago Peredo Parada, resalta como valiosas las iniciativas comunales proclives a la disminución paulatina del uso de bolsas plásticas, pues la degradación de este tipo de productos demora entre 400 y 500 años.

 




El director de Departamento de Gestión Agraria de nuestro Plantel, profesor Santiago Peredo Parada, resalta como valiosas las iniciativas comunales proclives a la disminución paulatina del uso de bolsas plásticas, pues la degradación de este tipo de productos demora entre 400 y 500 años.

En tal sentido, cree necesaria la  participación activa de la ciudadanía y las autoridades, para que las medidas implementadas sean realmente exitosas. Advierte que en Chile se utilizan 3 mil 400 millones de bolsas,  generando más de 2 mil toneladas de basura.

Decisiones comunales

Diversas comunas, entre la IV y XII región del país, han implementado alguna medida concerniente a reducir la utilización de bolsas plásticas y frenar sus dañinos efectos en el ecosistema.

Pucón, por ejemplo, en el año 2013 aprobó una ordenanza municipal que prohíbe su empleo. Asimismo, le siguen Villarrica, La Serena, Coquimbo, entre otros municipios que ya poseen alguna normativa al respecto.

“Hay un uso masivo de las bolsas plásticas, donde no se ha reflexionado respecto de su utilización deliberada, sobre todo considerando lo que demora en degradarse”, explica.

Agrega que la solución al problema del uso indiscriminado de las bolsas pasa por generar materiales reciclables que eviten el dañino polietileno, como asimismo promover la participación activa de la ciudadanía en cuanto en relación a un uso más responsable del implemento.

Añade que, “también, hay una solución que va por la vía técnica, asociado a generar material reciclable, que permitan una degradación más rápida, y residuos menos contaminantes”.

“A la vez, hay una línea de acción que involucra a la ciudadanía y alude a consumir menos o reutilizar la bolsa”, sostiene el especialista. 

Consecuencias para el medio ambiente

Destaca el profesor Peredo que los efectos que las bolsas producen en el ecosistema, son devastadores, por lo que urge intensificar las medidas ya adoptadas por algunos municipios del país.

“El destino que las bolsas tienen en cursos de agua, estuarios y lagos, pueden perjudicar el libre tránsito de ciertas criaturas acuáticas, afectándolas directamente, ya sea en su desplazamiento, como en su salud a causa de haber ingerido de manera errónea e involuntaria trozos de plástico que quedan en los ecosistemas”, explica el especialista.

Complementa que las bolsas plásticas producen más de 100 mil muertes de tortugas marinas cada año, dado que estos reptiles confunden el plástico con su comida.

Destaca que según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), entre un 70 y 90 por ciento de los residuos acuáticos que se encuentran en las playas son de ese material.

Resalta que las consecuencias desastrosas no culminan allí, porque “la acumulación de contaminantes en el fondo marino empobrece los suelos al bloquear el intercambio de agua y sedimentos. Numerosos animales pueden enredarse en los diferentes tipos de residuos plásticos. Algunos morirán por las heridas, otros tendrán dificultades para moverse y se convertirán en presas fáciles para sus depredadores”.

Agrega que la elaboración de las bolsas plásticas también contribuye al calentamiento global, porque “cada año se liberan miles de toneladas de emisiones contaminantes que intensifican el efecto invernadero”.

La solución

Para Santiago Peredo, el problemas de las bolsas plásticas se debe enfrentar generando una tecnología más amigable con el planeta, como también estableciendo mecanismos que incentiven el uso de productos alternativos, y donde el estado debe tener un papel fundamental.

“La gente tiene conciencia de los problemas ambientales que le afectan, el punto está en que muchas veces no se logra gatillar un cambio de actitud, porque eso pasa también por tener acceso a los canales adecuados para poder concretarlos”, explica.

Para eso se requiere que todos los actores de la sociedad persigan el mismo objetivo. En algunos casos, los cambios pueden ser más drásticos y en otros graduales, dependiendo de la persona.

“Cuando estos temas se abordan a nivel local, y la escala es pequeña, es más fácil. Es más sencillo articular a los diferentes actores y que el ejemplo de comunas como Pucón yVillarrica dan cuenta de que si funciona”, concluye.

Académico expresa que es urgente contar con una nueva política en materia hídrica

Académico expresa que es urgente contar con una nueva política en materia hídrica

  • “Hay decisiones de planificación relativas al ordenamiento del territorio que deberían discutirse y abordarse”, enfatiza el académico del Departamento de Ingeniería Química de nuestro Plantel, Dr. Aldo Saavedra.

 



“Hay decisiones de planificación relativas al ordenamiento del territorio que deberían discutirse y abordarse”, enfatiza el académico del Departamento de Ingeniería Química de nuestro Plantel, Dr. Aldo Saavedra. Ello implica abordar la planificación regional y local en todo el país.

Añade que se deben decidir asuntos trascendentales, como asegurar el agua para el consumo humano, en qué regiones cultivar, en cuáles potenciar la industria, dónde producir alimentos y de qué manera enfrentar el fomento minero, entre otras.

Todo lo anterior, frente a lo que considera una crisis nacional por la desertificación y erosión de los territorios, lo que afecta las zonas cultivables del país y pone en jaque la seguridad alimentaria de la nación.

En cifras, afirma que un 76 por ciento de su superficie chilena tiene algún problema y que entre la Cuarta y Octava regiones se encuentra el 70 por ciento de las comunas más afectadas.

“La desertificación es, en cierto modo, la culminación de períodos prolongados de sequía originada por la drástica disminución de la pluviosidad y por el incremento de la temperatura media ambiental”, agrega el académico, respecto de este inconveniente que ya afecta a tres cuartos del territorio nacional. 

“Como consecuencia inmediata, la escasez o ausencia de agua produce un deterioro en la calidad de los suelos, en términos físicos, químicos y biológicos”, puntualiza.

Explica que a la desertificación se asocian fenómenos como la erosión, el aumento de salinidad y la compactación de los suelos, que tienen consecuencias directas en el rendimiento del suelo para actividades agrícolas, así como en la calidad de la flora y fauna del lugar.

“Se va produciendo una verdadera e irreversible esterilización de nuestros ecosistemas y con ello la disminución de especies vegetales y animales, poniendo en riesgo la vida misma”, sostiene.

Para el académico, Chile enfrenta un complejo escenario que se ha agudizado, con el paso de los años. “El proceso de desertificación se ha expandido gravemente en nuestro país. Producto de esto, muchas tierras que hace treinta años estaban absolutamente disponibles para la agricultura, la actividad económica y como hábitat humano, han sufrido un evidente deterioro y degradación”.

Complementa que “en la medida que sigue disminuyendo la superficie disponible para uso agropecuario,  se pone en serio riesgo la seguridad alimentaria global”.

El diagnóstico

Si bien se estima que el cambio climático es un factor que influye considerablemente en la crisis hídrica y de suelos que afecta a Chile y el mundo, para el Dr. Saavedra “el fenómeno es más complejo por lo que atiende a diversos factores antropogénicos, entre los que destaca el uso dilapidador y poco criterioso de nuestros recursos naturales, sin una adecuada planificación y de carácter cortoplacista”.

Expresa que la ONU, a través de su Programa para el Medio Ambiente (Pnuma), desde hace tiempo que advierte respecto del deterioro ambiental, para lo cual ha publicado mapas de las regiones del mundo donde la desertificación y el riesgo de desertificación se han hecho presentes, donde se ha establecido el ‘índice de aridez’, factor que permite determinar el grado de déficit hídrico de una zona en relación a su oferta y demanda.

“La aplicación de esta metodología en nuestro país ha permitido enfatizar el diagnóstico de que las tres cuartas partes de la superficie se encuentran en situación de grave déficit hídrico”, enfatiza el Dr. Saavedra.  

¿Qué hacer?

El experto expresa que, ante la crisis hídrica y la consecuente desertificación de los suelos que vive el territorio, se requiere que las autoridades gubernamentales asuman el tema como algo urgente y prioritario.

Al respecto, plantea la creación y consolidación de una política nacional a largo plazo que integre la disponibilidad, uso y demanda de recursos hídricos que incluya “el uso regulado, masivo y sostenible del agua de mar para consumo humano, procesos productivos y también cultivos agrícolas con riego tecnificado”. 

Agrega que son numerosos los organismos públicos que tienen entre sus tareas preocuparse de los recursos hídricos, como municipalidades y entidades dependientes de ministerios, pero que replican funciones Entonces, se hace urgente la necesidad de que el Estado genere instrumentos y desarrolle una institucionalidad que le permita sostener la idea de planificar y gestionar como país el tema del agua. Tales propuesta no sería contradictoria con los esfuerzos por una efectiva descentralización política y económica del país.

En la perspectiva de adaptar la economía para el nuevo escenario de estrés hídrico, expresa que se requiere “un cambio en el uso de la tierra, apostando por una agricultura más sostenible y que se adapte al cambio climático, en especial en aquellas zonas áridas en las que la escasez de comida es cada vez mayor”.

“Como consecuencia de lo expuesto, sumado al poco interés en modificar ciertas normativas sobre el recurso, como el Código de Aguas, se entiende la razón por la cual el panorama actual es la de una constante pugna entre los diversos usuarios del agua. Y esos conflictos se acrecientan en la medida que la carencia del recurso se hace más evidente”, destaca el Dr. Saavedra.

Concluye el científico ojalá haya decisiones importantes que pueda mostrar el país en la próxima celebración del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, el 17 de Junio.

Relevante presencia del Plantel en Comité Nacional para el Programa Hidrológico Internacional, Conaphi, de la Unesco

Relevante presencia del Plantel en Comité Nacional para el Programa Hidrológico Internacional, Conaphi, de la Unesco

  • Esta instancia, que congrega a autoridades y profesionales de 30 instituciones del gobierno, universidades y empresas del sector hídrico del país, busca “ser un aporte complementario a las políticas nacionales del agua declaradas por el gobierno en 2015”. Así explica la académica  de Ingeniería en Obras Civiles, Dra. Diana Quevedo Tejada, quien representa a nuestra Institución desde 2010.

 





La U. de Santiago es una activo participante del Comité Chileno para el Programa Hidrológico Internacional de la Unesco, Conaphi-Chile, instancia creada en 1975 y que se reúne mensualmente para debatir las líneas de desarrollo establecidas para la región en materia de recursos hídricos.

El Comité, que congrega a autoridades y destacados profesionales de 30 instituciones del gobierno, universidades y empresas vinculadas al sector hídrico de nuestro país, encabezado por el director General de Aguas, Carlos Estévez, se planteó una serie de metas para este año.

Esos objetivos van de la mano con la Nueva Política del Agua impulsada por el Ejecutivo el año pasado, que se centra principalmente en garantizar la disponibilidad y acceso al agua en estándares de calidad y cantidad adecuados mediante el uso racional y sustentable de los recursos hídricos, privilegiando en primer lugar el consumo humano.

En representación de nuestra Universidad -que integra la instancia desde sus orígenes-, participa la académica del Departamento de Ingeniería en Obras Civiles, Dra. Diana Quevedo Tejada, quien explica que para este año las tareas que se planteó el Conaphi irán de la mano de la Octava Fase del Programa Hidrológico Internacional de la Unesco, pero también de las necesidades locales.

“Como Conaphi-Chile queremos ser un aporte complementario a las políticas nacionales del agua declaradas por el gobierno en 2015 y hemos priorizado los temas de la Octava Fase. Abordar la escasez y la calidad del agua, desastres relacionados con el agua y cambios hidrológicos y el agua y asentamientos humanos en el futuro, en miras a dar respuesta a aspectos como gobernanza, gestión integrada de los recursos hídricos, cambio global, dimensión humana y recursos hídricos transfronterizos o compartidos en el país”, precisa la académica.

La Dra. Quevedo complementa que “el cambio global se puede leer como las presiones que hay por el cambio mismo que está teniendo la humanidad en cuanto a mayor tecnología, mayor infraestructura, y de alguna manera todo eso lleva a una huella hídrica, entonces la pregunta es qué hacer de cara a esa evolución que ya no controlamos”.

En ese sentido, la profesional acota que “también nos planteamos qué va a pasar con las economías emergentes y cómo vamos a manejar el uso indiscriminado del agua subterránea. Hay que destacar que todos estos temas ya están declarados como prioritarios en el ámbito hídrico”.

Experiencia en el Conaphi

Respecto a su experiencia como representante de la Corporación en el Conaphi, tarea que cumple desde 2010, la Dra. Quevedo enfatiza que el Comité concuerda en que los planteamientos que se han fijado son un gran desafío. “Es un inmenso desafío y eso ha influido en que el Conaphi esté funcionando perfectamente y que las comisiones de trabajo interactúen entre todas”, puntualiza.

La experta en recursos hídricos agrega que “este tipo de problemáticas, que en mi opinión son muy complejas, hay que abordarlas primero sentándose a pensar cuál es el problema, cómo se esquematiza y cómo se podría resolver por etapas, y después, cuando se reúnen los grupos, ver cómo se engrana este mapa tan complejo”.

La realidad de la U. de Santiago

En cuanto a los pasos a seguir al interior de la Universidad, la Dra. Quevedo adelanta que espera reunirse con el área de sustentabilidad del programa de Responsabilidad Social Universitaria, RSU, para que el Plantel resuelva, entre otros cuestionamientos, “cómo nosotros, que somos una mini ciudad con una población flotante alta, podemos mejorar de cara al uso del recurso hídrico”.

Añade que, “por ejemplo, todos vemos cómo se malgasta el agua cuando se riegan los jardines a mediodía, o se quedan encendidos los computadores toda la noche, y pasa lo mismo con las luces que se encienden cuando no es necesario. Entonces la idea es cómo, como comunidad universitaria, nos podemos replantear frente al consumo”.

Para la académica profundizar en esta problemática, además, comprendería otros aspectos. “Este sería un trabajo que abarcaría una dimensión que es educar a una generación que después van a ser los futuros gobernantes, los que van a tomar las decisiones y que van a tener una situación hídrica más compleja que nosotros. Este es un trabajo largo, pero hay que iniciarlo. Las cosas no se hacen solo con pensarlas”, subraya.

Día internacional del agua

La académica resaltó la celebración del día internacional del agua el pasado domingo (20), en la Plaza de la Aviación, en la Región Metropolitana, haciendo hincapié en que fue “una instancia para socializar el tema del agua, porque sabemos que necesitamos el agua pero de ahí en adelante no nos importa mucho y este año en particular no centramos en el concepto de cómo cuido el agua”.

Agrega que como Conaphi continuarán realizando actividades similares “para una llegada más coloquial con la gente sobre el tema agua”, concluye.

 

CONAPHI - CHILE ha priorizado los siguientes capítulos de la fase

VIII propuesta por UNESCO para el bienio 2016-2017

1) Abordar la escasez y la calidad de las aguas,

·         Mediante gobernanza, planificación, manejo, asignación y uso eficiente del recurso hídrico.

·         Promoviendo herramientas innovadoras para asegurar el abastecimiento y control de la contaminación.

·        Abordando los problemas de calidad y contaminación del agua en un marco de Gestión Integrada de los

Recursos Hídricos (GIRH).

2) Desastres relacionados con el agua y los cambios hidrológicos,

·         Incrementar la investigación científica en la hidrología y ciencias del agua para enfrentar eventos extremos.

·         Manejar los riesgos como forma de adaptarse a los cambios globales.

·         Generar actuaciones integradas frente a procesos humanos y naturales para reducir la incertidumbre.

3) El agua y los asentamientos humanos del futuro,

·        Avanzar hacia un enfoque de gestión integrada del recurso.

·         Promover una institucionalidad y gobernanza que permitan las mejores prácticas hídricas en la sociedad.

·         Desarrollar enfoques y tecnologías innovadoras para enfrentar los desafíos del agua.

 

Especialista afirma que urge reemplazar la leña por pellet, para reducir los altos niveles de contaminación atmosférica

Especialista afirma que urge reemplazar la leña por pellet, para reducir los altos niveles de contaminación atmosférica

  • El ingeniero civil químico y académico de nuestra Casa de Estudios, Luis Díaz Robles, sostiene que si bien erradicar la leña no es fácil por un tema económico, hay países como Alemania donde el pellet no sólo es más limpio en términos ambientales, sino que también más económico. 

 




Hace algunos días el gobierno dio a conocer los resultados de la segunda encuesta nacional del medio ambiente, donde la contaminación atmosférica fue uno de los problemas que más preocupan a los chilenos.

A la vez, se cuantificó que un 80 por ciento de las personas entrevistadas sostuvieron estar de acuerdo con prohibir de manera permanente el uso de leña en ciudades con altos niveles de polución.

De acuerdo al Dr. Luis Díaz Robles, ingeniero civil químico y académico de nuestro Plantel, “en Chile hace mucha falta la innovación de nuevas tecnologías que permitan el reciclaje de residuos agrícolas, esto nos permitirá dejar los últimos lugares que ocupamos entre los países de la Ocde (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) respecto a los niveles de polución”, sostiene, al tiempo que advierte que “debemos avanzar más rápido cuando se trata de reemplazar la leña, pues contribuye enormemente a la contaminación tanto en Santiago, como en otras ciudades del país”.

“Debemos avanzar más rápido cuando se trata de reemplazar la leña, pues contribuye enormemente a la contaminación tanto en Santiago como en otras ciudades del país”, afirma.

Según el experto, los resultados de la encuesta no resultan demasiado novedosos, porque la opinión pública conoce de experiencia propia los problemas ambientales que se producen. “La gente vive cada otoño e invierno un problema grave de contaminación atmosférica, y a pesar de los años que han pasado, no se ha resuelto de forma importante esta situación”, dice.

Difícil erradicación

En ese sentido, el Dr. Díaz Robles aclara que no es fácil erradicar la leña de las ciudades más contaminadas porque actualmente es el combustible más barato.

“Hay sectores más vulnerables de la población que no tienen dinero para comprar otro tipo de combustible y, asimismo, hay muchos empleos asociados a la leña, entonces hay un tema social; dejar de usar leña, o prohibir la leña de forma inmediata generaría un efecto social importante”, sostiene el académico.

Por lo mismo, el sustituir este elemento debe ser gradual y consistente con un fomento del uso de pellets, de briquetas y el mejoramiento tanto de artefactos como viviendas.

Para reducir la brecha que existe con otros países de la Ocde, el Dr. Díaz Robles apunta a que “hay que apostar a la innovación”, cuestión que requiere de un presupuesto relevante tanto del Estado como del sector privado. Hoy en Chile hace falta innovar más, trabajar más codo a codo entre las pequeñas y medianas empresas, como para, por ejemplo, producir un pellet tan competitivo como la leña”.

El experto destaca que “en Alemania, por ejemplo, es un lujo usar leña, es mucho más cara que el pellet. Este último es un combustible mucho más homogéneo, más fácil de combustionar, y genera lejos menos emisiones que la leña”. Hoy existen tecnologías que permiten no solamente hacer pellets de aserrín, o viruta, de la industria de la madera, sino que también se pueden fabricar de residuos agrícolas, como paja de trigo, cáscaras de avellanas, o de desechos agroindustriales como los provenientes de la industria del aceite de oliva o de la fruta.

“Todo esto se puede procesar y pelletizar y estos residuos, que a veces también generan problemas ambientales, como las quemas agrícolas, se pueden aprovechar y convertir en pellets a un precio mucho más barato que el aserrín, por ejemplo”, dice. El académico también subraya que las universidades pueden cumplir un importante rol en estos desarrollos. “Por ejemplo, hay varios proyectos acá en la Universidad de Santiago que apuntan a reducir los problemas de contaminación atmosférica”, enfatiza el experto.

Según datos de la Organización Mundial de Salud (OMS) mueren anualmente más de 9 millones de habitantes en el mundo por la contaminación atmosférica, y es una de las principales causas de muerte a nivel mundial. “A esto hay que sumarle todos aquellos que se enferman, sobre todo adultos mayores y niños”, precisa el Dr. Díaz Robles.

Relevante presencia del Plantel en Comité Nacional para el Programa Hidrológico Internacional, Conaphi, de la Unesco

Relevante presencia del Plantel en Comité Nacional para el Programa Hidrológico Internacional, Conaphi, de la Unesco

La U. de Santiago es una activo participante del Comité Chileno para el Programa Hidrológico Internacional de la Unesco, Conaphi-Chile, instancia creada en 1975 y que se reúne mensualmente para debatir las líneas de desarrollo establecidas para la región en materia de recursos hídricos.

El Comité, que congrega a autoridades y destacados profesionales de 30 instituciones del gobierno, universidades y empresas vinculadas al sector hídrico de nuestro país, encabezado por el director General de Aguas, Carlos Estévez, se planteó una serie de metas para este año.

Esos objetivos van de la mano con la Nueva Política del Agua impulsada por el Ejecutivo el año pasado, que se centra principalmente en garantizar la disponibilidad y acceso al agua en estándares de calidad y cantidad adecuados mediante el uso racional y sustentable de los recursos hídricos, privilegiando en primer lugar el consumo humano.

En representación de nuestra Universidad -que integra la instancia desde sus orígenes-, participa la académica del Departamento de Ingeniería en Obras Civiles, Dra. Diana Quevedo Tejada, quien explica que para este año las tareas que se planteó el Conaphi irán de la mano de la Octava Fase del Programa Hidrológico Internacional de la Unesco, pero también de las necesidades locales.

“Como Conaphi-Chile queremos ser un aporte complementario a las políticas nacionales del agua declaradas por el gobierno en 2015 y hemos priorizado los temas de la Octava Fase. Abordar la escasez y la calidad del agua, desastres relacionados con el agua y cambios hidrológicos y el agua y asentamientos humanos en el futuro, en miras a dar respuesta a aspectos como gobernanza, gestión integrada de los recursos hídricos, cambio global, dimensión humana y recursos hídricos transfronterizos o compartidos en el país”, precisa la académica.

La Dra. Quevedo complementa que “el cambio global se puede leer como las presiones que hay por el cambio mismo que está teniendo la humanidad en cuanto a mayor tecnología, mayor infraestructura, y de alguna manera todo eso lleva a una huella hídrica, entonces la pregunta es qué hacer de cara a esa evolución que ya no controlamos”.

En ese sentido, la profesional acota que “también nos planteamos qué va a pasar con las economías emergentes y cómo vamos a manejar el uso indiscriminado del agua subterránea. Hay que destacar que todos estos temas ya están declarados como prioritarios en el ámbito hídrico”.

Experiencia en el Conaphi

Respecto a su experiencia como representante de la Corporación en el Conaphi, tarea que cumple desde 2010, la Dra. Quevedo enfatiza que el Comité concuerda en que los planteamientos que se han fijado son un gran desafío. “Es un inmenso desafío y eso ha influido en que el Conaphi esté funcionando perfectamente y que las comisiones de trabajo interactúen entre todas”, puntualiza.

La experta en recursos hídricos agrega que “este tipo de problemáticas, que en mi opinión son muy complejas, hay que abordarlas primero sentándose a pensar cuál es el problema, cómo se esquematiza y cómo se podría resolver por etapas, y después, cuando se reúnen los grupos, ver cómo se engrana este mapa tan complejo”.

La realidad de la U. de Santiago

En cuanto a los pasos a seguir al interior de la Universidad, la Dra. Quevedo adelanta que espera reunirse con el área de sustentabilidad del programa de Responsabilidad Social Universitaria, RSU, para que el Plantel resuelva, entre otros cuestionamientos, “cómo nosotros, que somos una mini ciudad con una población flotante alta, podemos mejorar de cara al uso del recurso hídrico”.

Añade que, “por ejemplo, todos vemos cómo se malgasta el agua cuando se riegan los jardines a mediodía, o se quedan encendidos los computadores toda la noche, y pasa lo mismo con las luces que se encienden cuando no es necesario. Entonces la idea es cómo, como comunidad universitaria, nos podemos replantear frente al consumo”.

Para la académica profundizar en esta problemática, además, comprendería otros aspectos. “Este sería un trabajo que abarcaría una dimensión que es educar a una generación que después van a ser los futuros gobernantes, los que van a tomar las decisiones y que van a tener una situación hídrica más compleja que nosotros. Este es un trabajo largo, pero hay que iniciarlo. Las cosas no se hacen solo con pensarlas”, subraya.

Día internacional del agua

La académica resaltó la celebración del día internacional del agua el pasado domingo (20), en la Plaza de la Aviación, en la Región Metropolitana, haciendo hincapié en que fue “una instancia para socializar el tema del agua, porque sabemos que necesitamos el agua pero de ahí en adelante no nos importa mucho y este año en particular no centramos en el concepto de cómo cuido el agua”.

Agrega que como Conaphi continuarán realizando actividades similares “para una llegada más coloquial con la gente sobre el tema agua”, concluye.

 

CONAPHI - CHILE ha priorizado los siguientes capítulos de la fase

VIII propuesta por UNESCO para el bienio 2016-2017

1) Abordar la escasez y la calidad de las aguas,

·         Mediante gobernanza, planificación, manejo, asignación y uso eficiente del recurso hídrico.

·         Promoviendo herramientas innovadoras para asegurar el abastecimiento y control de la contaminación.

·        Abordando los problemas de calidad y contaminación del agua en un marco de Gestión Integrada de los

Recursos Hídricos (GIRH).

2) Desastres relacionados con el agua y los cambios hidrológicos,

·         Incrementar la investigación científica en la hidrología y ciencias del agua para enfrentar eventos extremos.

·         Manejar los riesgos como forma de adaptarse a los cambios globales.

·         Generar actuaciones integradas frente a procesos humanos y naturales para reducir la incertidumbre.

3) El agua y los asentamientos humanos del futuro,

·        Avanzar hacia un enfoque de gestión integrada del recurso.

·         Promover una institucionalidad y gobernanza que permitan las mejores prácticas hídricas en la sociedad.

·         Desarrollar enfoques y tecnologías innovadoras para enfrentar los desafíos del agua.

Experto explica que la deforestación ha reducido los hábitats de las especies nativas

Experto explica que la deforestación ha reducido los hábitats de las especies nativas

  • Según el académico del Departamento de Gestión Agraria de nuestro Plantel, Dr. Pablo Vergara Egert, la principal consecuencia de la deforestación en la biodiversidad de la zona central del país, es la reducción de los ambientes de las especies nativas ya sean plantas o animales.

 




Según el académico del Departamento de Gestión Agraria de nuestro Plantel, Dr. Pablo Vergara Egert, la principal consecuencia de la deforestación en la biodiversidad de la zona central del país, es la reducción de los ambientes de las especies nativas ya sean plantas o animales.

Ejemplifica el caso de la especie de ave llamada Carpintero Grande, que hoy se encuentra en escasos sectores, rodeados por el aumento de las zonas agrícolas y de uso urbano. “Eso es esperable en zonas de alta densidad humana y donde históricamente la población ha sobrevivido de una manera no sustentable”, enfatiza.

Desde los conquistadores

El retroceso del bosque nativo chileno desde sus orígenes hasta la actualidad es un hecho incuestionable, más aún cuando diversos estudios enfatizan que esta tendencia arremetió con fuerza desde la llegada de los conquistadores europeos hasta nuestros días, siendo además, una de las principales causas del cambio climático.

De acuerdo con el académico del Departamento de Gestión Agraria de nuestro Plantel, Dr. Pablo Vergara Egert, esta tendencia hacia la deforestación se da principalmente en los bosques esclerófilos, en los bosques nortinos de nothofagus, y en los bosques de la zona central, ecosistemas que evidentemente han declinado su superficie mayor, “aunque también se ha visto en otras regiones”, aclara.

“Eso es esperable en zonas de alta densidad humana y donde históricamente la población ha sobrevivido de una manera no sustentable. No hay una cultura que aplique una técnica de manejo de bosque que sea sustentable”, enfatiza el Dr. Vergara.

A pesar del diagnóstico, el académico puntualiza que existe un nivel de reversibilidad. “El retroceso del bosque tiene que ver con los retrocesos de niveles de biodiversidad. Ahora, el nivel de reversibilidad es posible; se puede reducir las tasas con que se está perdiendo la biodiversidad, pero es casi imposible incrementarla y volver al estado original, porque habría que eliminar las ciudades de la zona central”, precisa.

Usos de suelo incompatibles

El Dr. Vergara señala que una de las razones que impediría la reforestación son los actuales usos de suelo, al haberse optado por una zona agrícola o urbana en vez de mantener un hábitat con sus especies originales.

“Los usos de suelo son incompatibles. Esto quiere decir que muchos de los terrenos no pueden reconvertirse en bosque nativo porque simplemente están siendo utilizados para otros fines ya sea por un tema económico o de necesidades humanas”, subraya.

Más aún, acota, si las diferentes aproximaciones y fuentes de financiamiento para reforestar, impulsadas por la Conaf, son “insuficientes para recuperar lo que hubo algún día”.

Otro tema preocupante, agrega el Dr. Vergara, junto con el avance de la desertificación es la disminución de las precipitaciones desde la región central hacia el sur del país, ello porque “se han movido los niveles de precipitación; los niveles de Santiago de hoy en día probablemente son los mismos que tenía La Serena hace un siglo”.

La escasez de bosque nativo ha provocado que se impida la interceptación del agua de lluvia, la se evapora dirigiéndose a la atmósfera y se infiltra en el suelo, causando una disminución de las temperaturas.

Efectos en la biodiversidad

El experto detalla que la principal consecuencia en la biodiversidad de la zona central causada por la deforestación es la reducción de los hábitats de las especies nativas ya sean plantas o animales, acotando que este sector del país se ha caracterizado por el alto nivel de amenazas para esta diversidad, que en esta zona es amplia y variada, lo que también es denominado como “hotspot” o “puntos calientes” de biodiversidad con prioridad de conservación.

“Y eso significa que todos estos cambios históricos que ha habido de la vegetación, a su vez ha traído un retroceso en las poblaciones y las comunidades de animales y plantas nativos”, destaca.

En esa línea, el Dr. Vergara explica que estas poblaciones han retrocedido además, por el empobrecimiento de los bosques de la zona central.

“Estamos en el límite latitudinal de muchas especies y esos límites en la práctica podrían eventualmente retroceder y contraerse, porque la zona central ya no constituye una región donde está la cobertura suficiente para ciertos hábitat que son necesarios para la persistencia de estas especies que aún persisten en zonas más del sur”, recalca.

Entre estas especies, el experto destaca el caso del Carpintero Grande, que actualmente solo muestra registros en el sector de Altos del Cantillana, zona que califica como “isla”.

“En la zona central van quedando islas con biodiversidad pero que están siendo rodeadas cada vez más y aisladas del resto por zonas de intensivo manejo humano, como zonas agrícolas y sobre todo zonas urbanas”, sentencia.

El académico concluye que el crecimiento de las ciudades en el largo plazo produce un aislamiento de muchos de estos núcleos de biodiversidad que van quedando, puntualmente en la Cordillera de la Costa, y que reduce los niveles de individuos de las distintas especies que podrían ser de interés para la conservación, incluido el Carpintero Grande, especies que con dificultad logran desplazarse entre estas “islas”.

Experto explica que la deforestación ha reducido los hábitats de las especies nativas

Experto explica que la deforestación ha reducido los hábitats de las especies nativas

Ejemplifica el caso de la especie de ave llamada Carpintero Grande, que hoy se encuentra en escasos sectores, rodeados por el aumento de las zonas agrícolas y de uso urbano. “Eso es esperable en zonas de alta densidad humana y donde históricamente la población ha sobrevivido de una manera no sustentable”, enfatiza.

Desde los conquistadores

El retroceso del bosque nativo chileno desde sus orígenes hasta la actualidad es un hecho incuestionable, más aún cuando diversos estudios enfatizan que esta tendencia arremetió con fuerza desde la llegada de los conquistadores europeos hasta nuestros días, siendo además, una de las principales causas del cambio climático.

De acuerdo con el académico del Departamento de Gestión Agraria de nuestro Plantel, Dr. Pablo Vergara Egert, esta tendencia hacia la deforestación se da principalmente en los bosques esclerófilos, en los bosques nortinos de nothofagus, y en los bosques de la zona central, ecosistemas que evidentemente han declinado su superficie mayor, “aunque también se ha visto en otras regiones”, aclara.

“Eso es esperable en zonas de alta densidad humana y donde históricamente la población ha sobrevivido de una manera no sustentable. No hay una cultura que aplique una técnica de manejo de bosque que sea sustentable”, enfatiza el Dr. Vergara.

A pesar del diagnóstico, el académico puntualiza que existe un nivel de reversibilidad. “El retroceso del bosque tiene que ver con los retrocesos de niveles de biodiversidad. Ahora, el nivel de reversibilidad es posible; se puede reducir las tasas con que se está perdiendo la biodiversidad, pero es casi imposible incrementarla y volver al estado original, porque habría que eliminar las ciudades de la zona central”, precisa.

Usos de suelo incompatibles

El Dr. Vergara señala que una de las razones que impediría la reforestación son los actuales usos de suelo, al haberse optado por una zona agrícola o urbana en vez de mantener un hábitat con sus especies originales.

“Los usos de suelo son incompatibles. Esto quiere decir que muchos de los terrenos no pueden reconvertirse en bosque nativo porque simplemente están siendo utilizados para otros fines ya sea por un tema económico o de necesidades humanas”, subraya.

Más aún, acota, si las diferentes aproximaciones y fuentes de financiamiento para reforestar, impulsadas por la Conaf, son “insuficientes para recuperar lo que hubo algún día”.

Otro tema preocupante, agrega el Dr. Vergara, junto con el avance de la desertificación es la disminución de las precipitaciones desde la región central hacia el sur del país, ello porque “se han movido los niveles de precipitación; los niveles de Santiago de hoy en día probablemente son los mismos que tenía La Serena hace un siglo”.

La escasez de bosque nativo ha provocado que se impida la interceptación del agua de lluvia, la se evapora dirigiéndose a la atmósfera y se infiltra en el suelo, causando una disminución de las temperaturas.

Efectos en la biodiversidad

El experto detalla que la principal consecuencia en la biodiversidad de la zona central causada por la deforestación es la reducción de los hábitats de las especies nativas ya sean plantas o animales, acotando que este sector del país se ha caracterizado por el alto nivel de amenazas para esta diversidad, que en esta zona es amplia y variada, lo que también es denominado como “hotspot” o “puntos calientes” de biodiversidad con prioridad de conservación.

“Y eso significa que todos estos cambios históricos que ha habido de la vegetación, a su vez ha traído un retroceso en las poblaciones y las comunidades de animales y plantas nativos”, destaca.

En esa línea, el Dr. Vergara explica que estas poblaciones han retrocedido además, por el empobrecimiento de los bosques de la zona central.

“Estamos en el límite latitudinal de muchas especies y esos límites en la práctica podrían eventualmente retroceder y contraerse, porque la zona central ya no constituye una región donde está la cobertura suficiente para ciertos hábitat que son necesarios para la persistencia de estas especies que aún persisten en zonas más del sur”, recalca.

Entre estas especies, el experto destaca el caso del Carpintero Grande, que actualmente solo muestra registros en el sector de Altos del Cantillana, zona que califica como “isla”.

“En la zona central van quedando islas con biodiversidad pero que están siendo rodeadas cada vez más y aisladas del resto por zonas de intensivo manejo humano, como zonas agrícolas y sobre todo zonas urbanas”, sentencia.

El académico concluye que el crecimiento de las ciudades en el largo plazo produce un aislamiento de muchos de estos núcleos de biodiversidad que van quedando, puntualmente en la Cordillera de la Costa, y que reduce los niveles de individuos de las distintas especies que podrían ser de interés para la conservación, incluido el Carpintero Grande, especies que con dificultad logran desplazarse entre estas “islas”.

Académico propone tecnología para tratamiento de aguas contaminadas

Académico propone tecnología para tratamiento de aguas contaminadas

  • El investigador Dr. Ricardo Salazar, del Departamento de Química de los Materiales de la Facultad de Química y Biología, desarrolla un proyecto Fondecyt que busca remover -a través de diferentes procesos electroquímicos- los compuestos orgánicos presentes en aguas residuales, provenientes de las industrias textil y farmacéutica. 

 





El investigador Dr. Ricardo Salazar, del Departamento de Química de los Materiales de la Facultad de Química y Biología, desarrolla un proyecto Fondecyt que busca remover -a través de diferentes procesos electroquímicos- los compuestos orgánicos presentes en aguas residuales, provenientes de las industrias textil y farmacéutica.

El avance ha sido significativo para permitir la reutilización del agua en un mismo proceso industrial.

La trascendencia del estudio ha logrado la publicación de 12 artículos científicos y la formación de estudiantes de pre y posgrado, con tres tesis de magíster asociadas al proyecto, cuatro tesis de Química y -en desarrollo- dos tesis de doctorado.

El proyecto

Una solución de parte del mundo de la ciencia al problema de la recuperación de aguas contaminadas es la propuesta que ha desarrollado el investigador de nuestra Universidad, Dr. Ricardo Salazar, con su proyecto Fondecyt  1130391 “Eliminación de colorantes en aguas residuales de la industria textil mediante tecnologías electroquímica”.

La investigación busca remover, a través de diferentes procesos electroquímicos, compuestos orgánicos presentes en aguas residuales provenientes de las industrias textil y farmacéutica.

"En un principio comenzamos a trabajar con aguas preparadas en nuestro laboratorio, tratando pequeños volúmenes y hoy ya estamos trabajando con aguas residuales industriales y hemos escalado nuestros procesos tratando mayores volúmenes", explica el Dr. Salazar.

Uno de ellos, le significó construir una planta piloto para tratar mayores volúmenes de agua contaminada y ampliar, probando nuevos electrodos, el espectro de contaminantes a derivados de la industria farmacéutica.

"Lo que hacemos con nuestros procesos es generar oxidantes fuertes en el agua sin la adición de reactivos químicos", indica el especialista respecto al método de electro oxidación utilizado que permite obtener agua completamente decolorada y con muy baja cantidad de compuestos orgánicos contaminantes en solución, lo que permitiría la reutilización del agua en un mismo proceso industrial.

"La obtención de los agentes oxidantes se logra mediante un sistema electroquímico sencillo: introduciendo un cátodo y un ánodo en el agua contaminada y aplicando bajas intensidades de corriente", explica el investigador, especificando que representa una solución para las empresas y para el medio ambiente.

Otro de los resultados del estudio han sido la publicación de 12 artículos científicos y la formación de estudiantes de pre y posgrado en el área.

"Durante este tiempo hemos tenido tres tesis de magíster asociadas al proyecto, cuatro tesis de Química y se están desarrollando dos tesis de doctorado en este momento, y esperamos aumentar la producción hasta que terminemos el proyecto durante este año", concluye.
 

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