DECLARACIÓN PÚBLICA
Universidad de Santiago de Chile
La excelencia científica del siglo XXI requiere integrar todas las áreas del conocimiento
Como universidad pública y estatal, la Universidad de Santiago de Chile reafirma su compromiso con el fortalecimiento del sistema nacional de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación, convencida de que la investigación constituye uno de los pilares fundamentales para el desarrollo económico, social, cultural, ambiental y democrático del país.
Valoramos que Chile impulse políticas públicas orientadas a fortalecer áreas estratégicas del conocimiento capaces de responder a desafíos tan relevantes como la transformación digital, la inteligencia artificial, el cambio climático, la transición energética, la salud pública, la seguridad y el desarrollo productivo. Estos desafíos requieren una visión de Estado, una inversión sostenida y un firme compromiso con el desarrollo científico nacional.
Sin embargo, los desafíos del siglo XXI nos invitan a ampliar la reflexión.
La pregunta ya no es únicamente qué disciplinas debemos fortalecer, sino qué tipo de conocimiento necesita Chile para construir su futuro.
Desde nuestra perspectiva, la respuesta es clara: Chile necesita más ciencia, más investigación y más innovación, pero también una mayor capacidad para integrar el conocimiento.
Hoy sabemos que ninguna transformación tecnológica puede comprenderse plenamente desde una única disciplina.
La inteligencia artificial requiere ingeniería, informática y ciencia de datos. Pero también necesita filosofía, derecho, educación, psicología, sociología y artes para comprender sus implicancias éticas, sociales, culturales y humanas.
La transición energética requiere nuevos desarrollos tecnológicos, pero también comprender los territorios, las comunidades y los procesos de cambio social.
La salud pública necesita avances biomédicos, pero igualmente requiere investigación sobre comportamiento humano, salud mental, comunicación, educación y políticas públicas.
Los grandes desafíos del país no distinguen disciplinas.
Las personas tampoco.
Por ello, creemos que el verdadero desafío de una política científica moderna no consiste en establecer una competencia entre áreas del conocimiento, sino en generar las condiciones para que dialoguen, colaboren y se potencien mutuamente.
La experiencia internacional demuestra que los ecosistemas científicos más exitosos son precisamente aquellos que logran combinar investigación impulsada por la excelencia académica con instrumentos orientados a responder a prioridades estratégicas nacionales, promoviendo la colaboración interdisciplinaria como motor de innovación, desarrollo y bienestar social.
Esta visión representa, además, uno de los principios que orientan el proyecto académico de la Universidad de Santiago de Chile.
Creemos en un modelo STEAM, donde las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas dialogan permanentemente con las artes, las humanidades y las ciencias sociales.
No porque unas disciplinas sean más importantes que otras.
Sino porque las soluciones que demanda el siglo XXI requieren integrar distintas formas de comprender la realidad.
Las humanidades, las ciencias sociales y las artes no constituyen un complemento del desarrollo científico.
Constituyen una condición para que ese desarrollo genere bienestar, innovación responsable, cohesión social y políticas públicas capaces de mejorar efectivamente la calidad de vida de las personas.
El futuro no será construido únicamente por la inteligencia artificial. Será construido por la inteligencia humana capaz de orientar esa tecnología hacia el bien común.
Fortalecer áreas prioritarias constituye una decisión legítima de toda política pública. Al mismo tiempo, estimamos igualmente relevante resguardar la diversidad disciplinaria, la excelencia científica, la evaluación por mérito y la capacidad del sistema para integrar distintas áreas del conocimiento.
No se trata de elegir entre ciencia y humanidades.
No se trata de optar entre investigación básica e investigación aplicada.
Se trata de construir un sistema científico capaz de articular ambas dimensiones para responder, con mayor eficacia, a los desafíos presentes y futuros del país.
Chile ha construido durante décadas un sistema científico reconocido internacionalmente por la calidad de sus investigadoras e investigadores y por la diversidad de capacidades desarrolladas en sus universidades.
Ese patrimonio constituye una fortaleza estratégica que debemos seguir consolidando.
Como Universidad pública y estatal, creemos que este momento representa una oportunidad para abrir una reflexión amplia sobre el futuro de la política científica nacional.
Una reflexión que convoque al Estado, a las universidades, a la comunidad científica, al sector productivo y a la sociedad civil.
Porque las decisiones que marcarán el desarrollo de Chile durante las próximas décadas requieren acuerdos amplios, visión de largo plazo y la convicción de que el conocimiento constituye una verdadera política de Estado.
Desde esa convicción, la Universidad de Santiago de Chile reitera su disposición a contribuir activamente a ese debate, aportando evidencia, experiencia y propuestas que permitan fortalecer un sistema científico de excelencia, interdisciplinario, inclusivo y orientado al desarrollo sostenible del país.
Una invitación a construir juntos una política científica para el futuro
En ese espíritu, la Universidad de Santiago de Chile propondrá al Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECH) y al Consejo de rectores de Universidades Chilena (CRUCH) coordinar la realización de un espacio nacional de reflexión y diálogo, convocando conjuntamente a las universidades estatales, a la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, a representantes de la comunidad científica, del sector productivo y a otros actores relevantes del ecosistema nacional de ciencia y tecnología.
El propósito será generar un espacio amplio de reflexión y construcción de propuestas que contribuya al fortalecimiento del sistema nacional de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación, promoviendo una política científica que combine excelencia, libertad de investigación, prioridades estratégicas e integración del conocimiento.
Creemos que un debate de esta trascendencia debe construirse desde la colaboración, la evidencia y el diálogo entre las instituciones que, desde distintos ámbitos, contribuyen al desarrollo científico y al futuro del país.
Porque Chile necesita más ciencia.
Necesita más investigación.
Necesita más innovación.
Pero, sobre todo, necesita una política científica capaz de integrar todas las formas del conocimiento para construir un desarrollo más humano, más sostenible y con mayores oportunidades para las personas.
Ese es el compromiso que, como Universidad pública y estatal, la Universidad de Santiago de Chile pone hoy al servicio del país.
Dr. Pedro Palominos Belmar
Jueves 6 de agosto de 2026
