Académico propone innovador análisis sobre los efectos de la globalización

  • En el estudio se unificarán dos modelos de reciente data, con los que se intentará explicar el proceso de globalización. La investigación se extenderá por tres años y contará con la participación de estudiantes de pre y postgrado.


Comúnmente, los análisis en torno a la globalización se realizan a partir de sus efectos destructivos. En cambio, el proyecto titulado “La globalización y su acción formativa sobre el ethos de la modernidad. Explicación e interpretación a través de los tonos emocionales y transiciones ontológicas emergentes”, del Dr. Christian Retamal,  financiado por Fondecyt, busca establecer las formas que está tomando la globalización desde un nuevo paradigma de análisis.

La pesquisa, encabezada por el Dr. Retamal, académico de la Facultad de Humanidades, tomará dos modelos teóricos. El primero, es la idea de capital cognitivo que indica que, en la actualidad, gran parte de la población trabaja con símbolos, conocimientos, ideas y abstracciones de manera colaborativa e intersubjetiva. Por tanto, el capital de conocimiento es el más importante que poseen las personas y debe desarrollarse en una red de producción –diálogos, interacciones, etc.- que se van extendiendo y abarcando cada vez más áreas de la economía, de las relaciones sociales, además de los espacios de convivencia.

Según expone Retamal, este modelo de capital cognitivo tiene un conflicto profundo, debido a que la estructura económica tradicional opera sobre la base de la escasez, del gasto y de lo material, mientras los paradigmas cognitivos funcionan sobre la base que el conocimiento en general no es por sí mismo escaso, no está sujeto al gasto y es inmaterial.

Agrega el investigador que el  otro modelo es el de la modernidad líquida -acuñado por el sociólogo polaco Zygmunt Bauman- el que muestra como en las últimas décadas el tiempo ha sufrido una profunda compresión.  Esto es un efecto directo de las tecnologías de la información aplicada a los modelos productivos, lo que causa que las personas realicen más actividades por unidad de tiempo, cuestión que se va incrementando y que se desborda desde el ámbito del trabajo a otras esferas de la vida de los ciudadanos. Lo anterior, crea una nueva realidad llena de fenómenos que habitualmente consideramos como una desestructuración de lo social, sin que pueda verse lo que está emergiendo.

“Cuando una desestructuración se vuelve algo habitual, hay que tratarla con otro criterio y enfoque, porque empieza a convertirse en la norma. Ese es el puente de transición a una realidad diferente que necesita ser tratada, ya no como anomalía, sino como un nuevo paradigma. Eso sucede con mucha intensidad, por ejemplo, en el campo del trabajo, ya que se ha roto la barrera que separaba la esfera laboral de la esfera íntima", complementa Retamal.

Para Christian Retamal, lo importante de este análisis es que entre estos dos campos se ha ido diluyendo la barrera de la distinción entre el espacio público y el espacio privado, es decir, ya no existe una clara distinción de dónde termina el espacio de trabajo y dónde comienza el tiempo personal. “Estos fenómenos hacen que nuestras ideas de los espacios delimitados estén en crisis. Por ende, necesitamos un modelo más potente para ir describiendo unas anomalías que, en realidad, son hoy la norma general”, señala.

Esta investigación tiene un primer periodo de recopilación de antecedentes, luego una fase de ordenamiento para –finalmente- ensamblar los dos modelos teóricos. “No son dos modelos que tengan comunicantes muy claros, son más bien autónomos. Hay que ensamblarlos y aclarar los conflictos epistemológicos que puedan surgir entre ambos. Cuando tengamos la unificación de los modelos podemos empezar a analizar los problemas que el modelo ha planteado: los límites de espacio, la valorización del tiempo, además de establecer cuáles son las emociones de nuestra época o de nuestra cultura”, añadiendo que “miraremos cómo la globalización se va reproduciendo en los contextos locales, cómo actúa en cada espacio local generando lo que suele denominarse una ‘glocalización’".

Por Scarlet Alarcón