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Académico propone mayor participación de estudiantes en sus propias evaluaciones

Académico propone mayor participación de estudiantes en sus propias evaluaciones

  • El investigador del Departamento de Educación Dr. Daniel Ríos, expuso en la XVI Jornada Pedagógica “Teoría y Práctica en la Formación de Profesores”, realizada a fines de junio en la Universidad Estadual Paulista (UNESP-Marilia). Planteó como uno de los desafíos centrales en la formación de profesores, que es necesario avanzar hacia una evaluación que considere un docente orientado al aprendizaje de los estudiantes.

 





El profesor Daniel Ríos, miembro del Departamento de Educación, expuso en la XVI Jornada Pedagógica “Teoría y Práctica en la Formación de Profesores”, realizada a fines de junio en la Universidad Estadual Paulista (UNESP-Marilia). Su enfoque consideró la participación de los alumnos en la evaluación para darle mayor autonomía como aprendiz permanente y sujeto responsable de su propia construcción personal y social.

El académico se enfocó en la descentralización de la evaluación en poder de los profesores, a través de la participación de los alumnos en la evaluación, por medio de la autoevaluación, coevaluación y evaluación de pares. Con esto se busca dar mayor protagonismo al estudiante con vista a otorgarle una creciente autonomía como aprendiz permanente y como sujeto responsable de su propia construcción personal y social.

Además, profundizó sobre la importancia de la retroalimentación docente para asegurar mejores aprendizajes de los estudiantes, de acuerdo a las evidencias nacionales e internacionales.

Marco de la Enseñanza

En la ocasión, el profesor Ríos presentó la ponencia “Evaluación y Gestión de Aula en la Formación Inicial de Profesores”.

Tras presentar el contexto actual y sintetizar el “Marco Para la Buena Enseñanza” del Mineduc, como el actual referente teórico y práctico del ejercicio profesional docente, el profesor Ríos se centró en los desafíos para la práctica evaluativa.

Uno de ellos es el profesionalismo del docente, donde cobra gran importancia la retroalimentación del y para el aprendizaje del estudiante, situación que conlleva una mayor responsabilidad profesional y social.

Ríos resaltó que la gestión pedagógica del docente en el aula, asociada a la variable de retroalimentación formativa, genera impactos altamente significativos en los procesos de aprendizaje y desempeño en evaluaciones de aula y en pruebas estandarizadas como TIMSS, PISA, TERCE y SIMCE, según datos de la Agencia de la Calidad de la Educación (ACE, 2015).

Asimismo, las cifras proporcionadas por el Informe Nacional de Resultados TERCE (Unesco, 2015) señalan que la práctica de la retroalimentación referida a la corrección de pruebas, tareas y guías, se asocia a 13 puntos adicionales en Matemática y 11 puntos en Ciencias para 6° básico (ACE, 2015).

Según las cifras, cuando el docente establece una retroalimentación que potencia la relación entre el contenido con la vida cotidiana de los estudiantes, la diferencia es de 8 puntos adicionales para la prueba de Lectura en el mismo grado.

Estas evidencias, según Ríos, muestran la importancia de enseñar a los futuros profesores sobre los procesos de retroalimentación durante su formación profesional. En este sentido, y en palabras de estudiantes de pedagogía, es importante la retroalimentación docente, ya que permite la “aclaración de dudas, correcciones de trabajos por parte del profesor, y relacionar la materia con hechos cotidianos”; y “la retroalimentación en clases, los trabajos según lo avanzado de la investigación y la comprensión a lo visto en las sesiones”.

Conclusiones

A modo de conclusión, Ríos propuso, como uno de los desafíos centrales en la formación de profesores, que es necesario avanzar hacia una evaluación que considere un docente orientado al aprendizaje de los alumnos (retroalimentación), tener claridad sobre las características y necesidades educativas de los alumnos y generar una nueva racionalidad evaluativa para valorar los diferentes aprendizajes: conocimiento, habilidades y actitudes.

Esta nueva racionalidad evaluativa debería contemplar el protagonismo del estudiante, orientarse por una intencionalidad formativa, estar centrada en el proceso, aplicar versatilidad instrumental, así como un uso diferenciado de espacios y tiempos escolares.

El académico propuso reflexionar y actuar respecto a temas como: qué se entiende por evaluación, cuál es su sentido, con qué intencionalidad se aplica, qué instrumentos evaluativos se utilizan, qué grado de participación tienen los estudiantes en la evaluación, si se aplica o no una evaluación diferenciada, cuáles son las condiciones institucionales para una evaluación orientada a la mejora y qué preguntas respecto a la evaluación debemos realizar como formadores de futuros formadores, para potenciar su formación profesional.

Profesores no recomiendan a sus hijos estudiar pedagogía

Profesores no recomiendan a sus hijos estudiar pedagogía

  • Investigación realizada en nuestra Universidad reveló que sólo un 33 por ciento de los educadores recomendarían a sus hijos cursar su misma carrera. Pese a ello, el estudio en el que participaron 224 profesores de todo el país, concluyó que un 59 por ciento de los encuestados respondió que les gusta su profesión y que volverían a elegirla. Según la Dra. Amaya Pavez, una de las autoras de la investigación, “la elección por esta carrera se debería a un factor vocacional intrínseco de los evaluados, que no es afectado por factores externos tales como las condiciones laborales o la valoración social de la profesión”.


 



Investigación realizada por un equipo multidisciplinario de la Universidad de Santiago de Chile reveló que sólo un 33% de los educadores recomendarían a sus hijos cursar su misma carrera. Pese a lo anterior, el estudio en el que participaron 224 profesores de todo el país, concluyó que un 59% de los encuestados respondió que les gusta su profesión y que volverían a elegirla.

Según la Dra. Amaya Pavez, una de las autoras de la investigación, “la elección por esta carrera se debería a un factor vocacional intrínseco de los evaluados, que no es afectado por factores externos tales como las condiciones laborales o la valoración social de la profesión”.

Cerca de 280.000 estudiantes rindieron la última Prueba de Selección Universitaria (PSU) para ingresar este año a la universidad. Por lo tanto, este es el momento en que toman decisiones para saber qué carrera estudiar, así como también evaluar otros factores asociados a este paso, como los costos del arancel, las posibilidades de financiamiento y la empleabilidad, además de la propia vocación.

Ante este panorama, sorprenden los resultados de un estudio exploratorio realizado por investigadores de la Universidad de Santiago de Chile a docentes nacionales, cuyos resultados arrojaron que a un 59% de los profesores les gusta su profesión y volverían a estudiar pedagogía si tuviesen la opción de escoger otra carrera. Sin embargo, sólo el 38% recomendaría esta carrera a sus estudiantes, y un 33% la sugeriría a sus hijos.

En el estudio participaron 224 profesores de todo Chile, pertenecientes a una muestra voluntaria que contemplaba docentes de diversas edades y especialidades, y que trabajan actualmente en colegios de todas las dependencias administrativas, es decir, municipales, particulares subvencionados y particulares.

De acuerdo a la Dra. Amaya Pavez, miembro del equipo de investigación y académica de la Universidad de Santiago de Chile, “la elección por esta carrera se debería a un factor vocacional intrínseco de los encuestados, que no es afectado por factores externos tales como las condiciones laborales o la valoración social de la profesión”, señala.

Respecto a la motivación para realizar el estudio, la Dra. Carla Hernández, especialista en didáctica e investigadora responsable de la investigación, explica que “era necesario conocer la percepción de los docentes respecto a su rol en la sociedad, considerando el movimiento social que se ha provocado en el último año por efecto de la reforma educacional propuesta. Creemos que en el proceso el docente es el último en ser consultado, por lo cual hemos querido reivindicar con este estudio su rol en medio de toda la discusión”.

De acuerdo a la investigación, el 93% de los profesores consultados se consideran expertos en su área, y por ende perciben que pueden aportar a la mejora de la educación en el país. Sin embargo, su percepción sobre la participación que tienen en la toma de decisiones es menos favorable ya que sólo 55% siente que tiene un rol activo en el proceso.

“Ha sido muy interesante encontrar que las percepciones no difieren mucho entre profesores de la Región Metropolitana y otras regiones del país para cada pregunta, lo cual es indicio de una tendencia generalizada a nivel nacional en cuanto a la percepción y valoración del profesorado”, explica el investigador Alexis González.

Si bien no hubo diferencias en los resultados por zona geográfica de ubicación, si se encontraron variaciones en algunas preguntas por otras variables, como la edad o la dependencia administrativa del colegio donde los profesores se desempeñan.

Por ejemplo, respecto a la pregunta sobre la carga horaria de los profesores y si esta les permitía desempeñarse adecuadamente en sus labores, aquellos que trabajan en colegios subvencionados tuvieron un mayor porcentaje de desacuerdo (60%) frente a profesores de colegios particulares (41%).

Si bien en términos generales los profesores sienten que los apoderados como parte de su comunidad cercana confían en ellos para formar a sus hijos (69% de acuerdo), sólo un 12% de los profesores está de acuerdo en que la sociedad chilena confía en ellos como formadores. En este caso además, los investigadores encontraron que la edad influye en la percepción que los profesores tienen sobre cómo los valora la Sociedad en general, siendo menos favorable en el caso de los profesores recién egresados y de pocos años de servicio.

Otro importante resultado encontrado ha sido la percepción que tienen los profesores sobre la confianza que sienten de parte del Estado, ya que un 79% de los encuestados cree que las autoridades de gobierno no respetan su rol como formadores y un 75% considera que el Estado no confía en la labor que desempeñan como docentes.

Respecto al salario que reciben mensualmente, sólo un 22% de los encuestados declara estar conforme. Este aspecto, sumado al sentimiento de desconfianza hacia la profesión por parte del Estado, podrían ser los factores que influyen en que los profesores no recomienden a las nuevas generaciones estudiar pedagogía. Sin embargo, la Dra. Silvia Tecpan es cautelosa y remarca el carácter exploratorio del estudio, agregando que “los resultados son sólo un indicio de las creencias del profesorado, y que hace falta replicar este estudio a una muestra más grande para sacar conclusiones generalizables”.

Respecto del estudio

Para elaborar la investigación se utilizó un nivel de significancia del 5% en las pruebas estadísticas. El instrumento empleado tiene un nivel de confianza con alfa de Cronbach de 0.80, lo cual es excelente considerando que el máximo posible es 1.0

Se utilizó una muestra intencional toda vez que se solicitó la participación voluntaria de los docentes. El estudio contó con la respuesta de profesores de todas las regiones y niveles educativos, así como también de todas las áreas de conocimientos, por lo que es representativa para un estudio del tipo exploratorio en ciencias sociales.

Considerando la población total de profesores en Chile, el estudio consideró las respuestas de una muestra de 244 profesores, lo cual implica un margen de error de 6,3%, lo cual está dentro de los márgenes aceptables para el tipo de estudio. El nivel de confianza es del 93,7%.

U. de Santiago fue sede de Prueba Inicia para egresados de Pedagogía

U. de Santiago fue sede de Prueba Inicia para egresados de Pedagogía

  • Nuestra Corporación fue una de las cinco sedes de la Región Metropolitana de la Prueba Inicia, aplicada por el Programa de Formación Inicial Docente del Ministerio de Educación. El examen considera conocimientos pedagógicos, habilidades escritas y reflexión pedagógica y es voluntario, además de tener carácter formativo, diagnóstico y no habilitante. Está dirigido a estudiantes egresados el año 2015 de las carreras de Educación Especial, Educación Parvularia, Educación Básica y Educación Media. El control se tomó el sábado (19), en seis salas de la ex Escuela de Artes y Oficios (EAO).

 



Nuestra Corporación fue una de las cinco sedes de la Región Metropolitana de la Prueba Inicia, aplicada por el Programa de Formación Inicial Docente del Ministerio de Educación. El examen considera conocimientos pedagógicos, habilidades escritas y reflexión pedagógica y es voluntario, además de tener carácter formativo, diagnóstico y no habilitante. Está dirigido a estudiantes egresados el año 2015 de las carreras de Educación Especial, Educación Parvularia, Educación Básica y Educación Media. El control se tomó el sábado (19), en seis salas de la ex Escuela de Artes y Oficios (EAO).

En total fueron unos 180 alumnos, de nuestra casa de estudios y de otras universidades, los que participaron en este control, coordinado por el Departamento de Educación, en conjunto con la Vicerrectoría Académica de nuestro Plantel.

La jornada se prolongó desde las ocho treinta  hasta las dieciocho horas.

Durante la mañana se aplicó una prueba de conocimientos pedagógicos, seguido de un examen de habilidades escritas y reflexión pedagógica. 

Posteriormente, em la tarde, se realizó una prueba de conocimientos disciplinarios.

La aplicación de esta prueba pertenece al ámbito de acción del Programa de Formación Inicial Docente del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP) del Ministerio de Educación.

Voluntaria

De acuerdo a lo establecido por el CPEIP, se trata de una prueba voluntaria, de carácter formativo, diagnóstico y no habilitante, dirigida a estudiantes egresados el año 2015 de las carreras de Educación Especial, Educación Parvularia, Educación Básica y Educación Media.

La prueba el dominio de las materias y la capacidad de enseñarlas se implementa desde 2008 y participan una cincuentena de instituciones.

En algunos niveles este control ha sido muy cuestionado, debido a la baja participación de las y los estudiantes, cifra que es inferior al 20 por ciento.

Opinión

Para el director del Departamento de Educación, Dr. Saúl Contreras, una debilidad es precisamente la falta de familiaridad con la prueba.

“En palabras simples, si se quiere dar un valor agregado a la calidad de la carrera docente, se debe contar con instrumentos adecuados. Y, en ese sentido, la prueba Inicia podría ser un aporte”, explicó la autoridad.

Concluyó en que “debemos promover que exista una cultura de evaluación, ya que así podríamos aumentar los índices de inscripción y asistencia. El desarrollo profesional en una carrera docente es un proceso complejo, continuo y de carácter gradual, por lo tanto, la formación inicial docente también lo es, más en este nuevo escenario”.

Setenta académicos Diplomados en Docencia Universitaria

Setenta académicos Diplomados en Docencia Universitaria

  • “La participación en los programas de perfeccionamiento docente es mayor a la que se observa en otras entidades de educación superior, pero lo que nos satisface de ello es el compromiso de nuestros docentes con los estudiantes y con el fortalecimiento continuo de su labor pedagógica”, enfatizó la Vicerrectora Académica, Dra. Patricia Pallavicini Magnere, al evaluar el término del diplomado en Docencia Universitaria y el de Investigación e Innovación en Docencia Universitaria, en los que participaron setenta académicos.

 




En la ceremonia desarrollada en el Salón de Honor de nuestra Universidad, 70 estudiantes recibieron sus diplomas: 51 en Docencia Universitaria y 19 en Investigación e Innovación en Docencia Universitaria.

La Vicerrectora Académica, Dra. Patricia Pallavicini Magnere, entregó las primeras palabras de bienvenida en la ceremonia de entrega del diplomado en Docencia Universitaria y el de Investigación e Innovación en Docencia Universitaria, actividad en la que también estuvieron presentes la Directora de la Unidad de Innovación Educativa, Doctora Lucía Valencia Castañeda, y el Director de Pregrado, Doctor Máximo González Sasso.

Potenciar el trabajo entre los académicos como también la interacción entre ellos, entregar una herramienta crítica, la adecuación a los cambios, y poder trasmitir a los alumnos una adecuada enseñanza, son los principales aspectos a los que se orienta dichos diplomados que se desarrolla desde el 2009.

 La Dra. Pallavicini indicó que “la participación en los programas de perfeccionamiento docente es mayor a la que se observa en otras entidades de educación superior, pero lo que nos satisface de ello es el compromiso de nuestros docentes con los estudiantes y con el fortalecimiento continuo de su labor pedagógica. Además, estos programas potencian el trabajo colaborativo entre los profesores al permitirles interactuar y compartir sus experiencias con profesores de las distintas carreras". 

Se trata de “experiencias de formación consolidadas y permanentemente evaluadas, lo que precisamente ha permitido la reformulación de uno de estos programas, el Diplomado en Docencia Universitaria, cuya extensión y contenidos han sido revisados recogiendo la visión de los mismos participantes".

Por su parte, la Doctora Lucia Valencia Castañeda, expresó que “el diplomado ha dejado de ser un mero trámite o una exigencia para poder estar trabajando en la universidad, porque se entrega una herramienta crítica para las tareas que se asignan a los estudiantes. Lo anterior, se ve plasmado en los cambios e innovaciones que hemos hecho en los diplomados”.

Además, comentó que “lo más destacado de los programas es que se coloca una nueva perspectiva de la docencia universitaria al adecuarse a los cambios, a las características que tienen los estudiantes actualmente, que en muchos casos no tienen el capital cultural como tampoco todas las conductas de entrada que tenían los universitarios hace 20 años atrás”.

La Doctora Valencia finalmente comentó que “la universidad ha significado un mayor acceso, y para los profesores hoy es un mayor desafío hacer clases, porque ya no basta con que sepa mucho de la disciplina de la cual es especialista, sino que tiene que saber enseñar, puesto que una cosa es que se entienda un tema y otra es poder enseñarlo adecuadamente, ese es el desafío de este diplomado”.

Analizan relevancia de introducir la historia de la ciencia en la enseñanza

Analizan relevancia de introducir la historia de la ciencia en la enseñanza

  • El Primer Seminario Interinstitucional de Historia de la Ciencia y Formación Docente, desarrollado en nuestra Universidad, analizó el rol de esta temática en la educación científica y en la formación del profesorado. El Dr. Alessandro Gioffré d’Ambra, de la Universidad del Mediterráneo (Italia), enfatizó que la idea es “obtener una visión critica de los hechos y de las disciplinas que vamos estudiando y que los futuros profesores irán a enseñar a la escuela, y no tomar esos hechos como si fueran una Biblia, como si las ciencias positivistas fueran un acto de fe”.

 



Una interesante y reflexiva jornada de trabajo se llevó a cabo el martes (28) en la Sala Isaac Newton del Planetario, donde se dio vida al Primer Seminario Interinstitucional de Historia de la Ciencia y Formación Docente, que tuvo por objetivo discutir en torno a esta temática y su rol en la educación científica y en la formación del profesorado.

La actividad, organizada por el Departamento de Física de nuestro Plantel, la Sociedad Chilena de Didáctica, Historia y Filosofía de las Ciencias (BellaTerra) y la Sociedad Chilena de Enseñanza de la Física (SOCHEF), tuvo como principal exponente al Dr. Alessandro Gioffré d’Ambra, de la Universidad del Mediterráneo (Italia), quien dictó la charla “Razones para el estudio de la Historia y la Filosofía de las Ciencias”.

Para el investigador, “la razón principal para incorporar el estudio de la Historia y Filosofía de las Ciencias en la educación es obtener una visión critica de los hechos y de las disciplinas que vamos estudiando y que los futuros profesores irán a enseñar a la escuela, y no tomar esos hechos como si fueran una Biblia, como si las ciencias positivistas fueran un acto de fe”.

El académico italiano, además, plantea la necesidad de tener una visión contextualizada, añadiendo que “la ciencia de hoy día no necesariamente es más evolucionada que las ciencias antiguas. Todas las ciencias tienen la misma dignidad de existir y de ser estudiadas”.

Otro aspecto relevante de su intervención fue la reivindicación que hizo del rol de la mujer en la ciencia. “Todas nuestras sociedades, que derivan de la europea, son machistas. Las mujeres no han tenido las mismas oportunidades de desarrollar sus estudios y las que han tenido la oportunidad no han tenido el mismo lugar que sus compañeros varones, han sido olvidadas, pero las cosas van cambiando poco a poco”, señala.  

Interacción entre disciplinas

Para el Dr. Gioffré algo que podría mejorar la interacción entre disciplinas tan diversas como las humanidades y las ciencias es el destinar horas de clases a la historia de las ciencias, con la finalidad de introducir nuevos elementos en el aprendizaje de los estudiantes. “En mi experiencia en el mediterráneo, las humanidades no estaban separadas de las otras ciencias, hace mil años eso no pasaba, todas las disciplinas estaban involucradas, con el sistema positivista se han ido separando estas áreas. En mi opinión, creo que hoy en día podría incorporarse una hora de enseñanza de la historia de la ciencia dentro de las horas que están destinadas a estas materias, ya que probablemente cambiar los programas educativos tome muchos años”, indica.

En la actividad, también participaron importantes investigadores del área como la Dra. Carol Juglar, de nuestra Universidad, quien mostró una serie de estrategias que pueden usarse para incorporar la historia de la ciencia en la enseñanza; el Dr. Rodrigo Vidal, de la Universidad Alberto Hurtado, quien habló sobre el análisis histórico-epistemológico en la formación de estudiantes de matemática; y el Dr. Mario Quintanilla, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien se refirió a la introducción de historia de la ciencia en la formación de profesores.

La visión institucional

En representación del Departamento de Física de la Universidad participaron como organizadores y coordinadores del evento el Dr. Miguel Pino y la Dra. Carla Hernández, esta última explica que, desde hace un tiempo, la Sociedad Chilena de Didáctica, Historia y Filosofía de las Ciencias (BellaTerra) de la cual participa junto a otros académicos del plantel, está desarrollando actividades en esta línea y que es un honor que este evento se desarrolle en la Universidad de Santiago por ser el primero que se realiza de manera interinstitucional.

“Estamos sorprendidos por la diversidad de público que se inscribió, considerando que asistieron personas del área medicina o economía por ejemplo, cuyas intervenciones fueron muy interesantes y su participación muy activa. Además, la convocatoria fue exitosa porque inicialmente teníamos capacidad para 50 personas y tuvimos que cambiar de lugar por la cantidad de personas que se inscribieron. Esto es claramente un indicio de que hace falta abordar estos temas en la formación de todas las áreas y disciplinas, más allá de la formación del profesorado”, detalla la Dra. Hernández, quien se mostró agradecida por el resultado y por la disposición del personal del Planetario para acoger y apoyar la iniciativa.

FAHU crea Unidad de Formación Docente para consolidar procesos en carreras de pedagogía

FAHU crea Unidad de Formación Docente para consolidar procesos en carreras de pedagogía

  • Mejorar la coordinación de los procesos de formación de profesores/as en las diferentes carreras de pedagogía del Plantel, es el objetivo central de la Unidad de Formación Docente (UFD), creada al alero de la Facultad de Humanidades e inaugurada recientemente en una sesión que contó con la exposición de la Dra. Carmen Sotomayor, referente clave en políticas nacionales sobre formación inicial y continua de profesores.

 


“Contar con esta nueva Unidad de Formación Docente, es un acto de justicia”. Así explicó el decano Marcelo Mella, el inicio de las actividades de la nueva Unidad de Formación Docente (UFD), de la Facultad de Humanidades (FAHU), en una ceremonia realizada el pasado miércoles 12, en el Auditorio del Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación.

“Aunque como Universidad tenemos una larga tradición de formación de profesores, nos ha costado alcanzar un cierto nivel de articulación institucional que permita responder al gran desafío que nos impone la sociedad actual, de que los educadores que egresan de nuestro Plantel sean verdaderos actores sociales”, sostuvo la autoridad.

La Unidad, que funcionará bajo el alero del Vicedecanato de Docencia de la Facultad y estará bajo la coordinación del académico Saúl Contreras, tiene por objetivo mejorar la coherencia y relación de los procesos de formación de profesores y profesoras en las diferentes carreras de pedagogía que se imparten en la Universidad.

En esa perspectiva, el decano Mella, enfatizó que la FAHU, al estar inserta en una Universidad estatal y pública, está obligada a instalar una discusión con las otras unidades que imparten carreras de Pedagogía en nuestra Casa de Estudios, para evitar una fragmentación en materia de formación de profesores. Así -señaló-, se respondería mejor al establecimiento de un sello institucional, como también al mejoramiento del diseño del currículo y del funcionamiento de los créditos transferibles, entre otros aspectos claves.

Sello de responsabilidad social

Entrega de asesoramiento, avanzar en aseguramiento de la calidad y, sobre todo, lograr la formación de profesionales con sello U. de Santiago, “que se puedan distinguir con respecto a los de otras instituciones”, son algunos de los ejes principales en los que se trabajará en la UFD, según adelantó su coordinador, el académico del Dpto. de Educación, Dr. Saúl Contreras, para quien es imperativo “contar con docentes con fuerte responsabilidad social, comprometidos, capaces de trabajar en contextos de diversidad o  con altos índices de vulnerabilidad”.

El profesor Contreras subrayó que la UFD se posiciona “como una Unidad útil, colaboradora. No se trata de  barrer con el trabajo existente, porque tenemos bastante experiencia y trayectoria, pero nos hacía falta en la Facultad un centro para hacer converger propuestas, modelos, iniciativas”.

Tensiones en el aula

La conferencia inaugural del lanzamiento de la UFD, estuvo a cargo de la experta en educación de alumnos vulnerables, y referente clave en políticas nacionales sobre formación inicial y continua de profesores, Dra. Carmen Sotomayor, experta del Centro de Investigación Avanzada en Educación de la Universidad de Chile. La académica compartió antecedentes de la profesión docente en Chile, como el crecimiento acelerado de la matrícula de pedagogía en el país, aumento que se relaciona en forma directa con la proliferación de universidades privadas, muchas sin criterios de selección de estudiantes. “No se ha resguardado la calidad en el ingreso, por tanto tenemos un problema nacional, porque se trata de una profesión delicada, difícil y relevante para el país”, advirtió Sotomayor.

Otro punto que abordó en su ponencia “Desafíos actuales de la formación inicial docente”, es la alta motivación que presentan quienes se convierten en profesores, lo que contrasta con el abandono de la profesión, que alcanza a un 20 por ciento el primer año de ejercicio y a un 40 por ciento, al quinto año, especialmente si el trabajo se desarrolla en establecimientos municipales. Los factores que incidirían son las precarias condiciones laborales, económicas y la composición del alumnado.

La también doctora en Pedagogía de la Lengua Materna por la Universidad Católica de Lovaina, hizo referencia a estudios de casos que indican que los profesores definen su identidad laboral por el impacto que provocan en la formación integral de sus alumnos. “Los docentes entienden que los chicos tienen que aprender las materias de los currículum escolares, pero sienten que además deben formarlos para la vida y están muy tensionados por eso, porque perciben que solo el primer ámbito es reconocido, presionándoseles por obtener buenos resultado en el Simce u otras mediciones”, comentó Carmen Sotomayor.

Docentes brasileños destacan calidad del Magíster en Educación que imparte la Universidad

Docentes brasileños destacan calidad del Magíster en Educación que imparte la Universidad

  • La iniciativa de formación se imparte en Salvador de Bahía, y está orientada a directivos y profesores de colegios ligados a la Red Salesiana de Escuelas (RSE), de diferentes ciudades del noreste de Brasil.


El Departamento de Educación de la Facultad de Humanidades de la U. de Santiago inició este primer semestre de 2013 una inédita experiencia de formación académica de postgrado orientada a estudiantes brasileños. Se trata del Programa Magíster en Educación, con menciones en Gestión Educacional y mención en Currículum y Evaluación, dirigido a directivos y profesores de colegios ligados a la Red Salesiana de Escuelas (RSE), de diferentes ciudades del noreste de Brasil, y que es impartido en Salvador de Bahía.

La modalidad del Programa de Magíster es semipresencial e incluye cátedras presenciales, como también actividades e-learning. En su primera versión, el Programa se imparte a 25 estudiantes en la mención Gestión Educacional y a quince en la mención Currículum y Evaluación.

Para el director del Departamento de Educación y coordinador del Programa en Brasil, Dr. Daniel Ríos, “esta actividad de postgrado nos fortalece como Programa y Departamento, ya que permite afianzar nuestra misión en un contexto cultural diferente, compartiendo objetivos como el de una mejor calidad de la educación, con independencia del origen social, cultural y económico de los estudiantes”.

Por su parte, el académico Saúl Contreras, quien, además es el Director del Programa de Magíster en Chile, indica que el interés de los estudiantes por este Programa se explica porque “ofrece especialidades relacionadas directamente con la labor docente y directiva de un establecimiento educacional”. En este sentido, Contreras señaló que “la especialidad más demandada en Brasil corresponde a Gestión Educacional, lo que indica, primero, la falta de programas que ofrezcan tal especialización y, segundo, el claro interés de los profesores brasileños por optar a direcciones de establecimientos”.

En tanto, el Dr. Juan Silva Quiroz, quien imparte el curso Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación en Educación, destaca el enfoque más internacional que se les dio a los contenidos, incluyendo el fenómeno educativo brasileño y las nuevas tecnologías en América Latina.

En esta experiencia internacional de formación participan también los profesores del Departamento de Educación, Jaime Retamal, Jaime Caiceo y Miguel Ángel Hernández y el profesor Carlos de Fonseca Brandão de la Universidad Estadual Júlio de Mesquita Filho.

Estudiantes

Los estudiantes del Programa de Magíster coinciden en destacar las ventajas de este programa en su perfeccionamiento como docentes.
El estudiante del Programa con mención en Currículum y Evaluación Educacional, Roberio Sifranio da Silva, expresó que los contenidos han sido muy pertinentes a la realidad de su país. “Considero muy buena la metodología empleada, pues me ha posibilitado aplicar los nuevos conocimientos en las labores directivas que ejerzo en mi colegio”, planteó.

Por su parte, la estudiante Cristina França Pinto, que cursa la mención en Gestión Educacional, se mostró muy complacida por cursar el Magíster con la Institución “pues me ha permitido intercambiar experiencias significativas con colegas y profesores. Este Magíster es relevante para mi crecimiento profesional y personal”, comentó.

A la luz de esta iniciativa, los académicos vinculados al Magíster coinciden en que la tarea principal es la formación de profesionales competentes en materia educativa, actualizados y con creciente liderazgo, para producir cambios significativos en la labor docente y directiva en sus centros educacionales. La experiencia de Brasil –indican- responde claramente a este desafío.

Más información sobre programas de postgrado ingresar a http://educacion.usach.cl/educacion/
 

Centro de Investigación e Innovación en Educación inicia cursos para formación de tutores e-learning

Centro de Investigación e Innovación en Educación inicia cursos para formación de tutores e-learning

  • El programa tiene como propósito el desarrollo de habilidades de gestión, técnicas, sociales y pedagógicas, para docentes a cargo de cursos en modalidad virtual.


La formación virtual se presenta como una buena alternativa para la actualización docente, debido a su alcance y beneficios en la gestión de los tiempos de los profesionales. En este contexto,  el Centro de Investigación e Innovación en Educación y TIC (Ciiet) de la U. de Santiago de Chile, impartirá desde el 1 de julio el curso Formación de Tutores en Entornos Virtuales de Aprendizaje.

El programa tiene como propósito el desarrollo de habilidades de gestión, técnicas, sociales y pedagógicas, para docentes a cargo de cursos en modalidad virtual.

La encargada del área de diseño TICy formación virtual del Ciiet, Andrea Astudillo, informó que en el marco de las necesidades tecnológicas y los requerimientos educacionales, es importante formarse como un tutor virtual para asumir el rol docente en espacios virtuales y facilitar el proceso de aprendizaje de los estudiantes.

Por su parte, el director del Ciiet, Dr. Juan Silva, explicó que la modalidad online tiene innumerables beneficios a la hora de socializar en entornos virtuales. “En la enseñanza  virtual el rol del tutor es diferente al del profesor presencial. En el espacio virtual se puede disponer de una serie de recursos presentes en la web, no existen las limitantes de espacio y tiempo del mundo presencial. Por  su parte, los trabajos grupales son una ventaja, ya que son dinámicos e interactivos; y, lo más relevante, es que el entorno social es ilimitado, lo que es clave en la formación online”, remarca el director.

Para la docente de la Facultad Tecnológica, Elena Cavieres, quien participó en el curso de tutores 2012, el aprendizaje es una constante en el intercambio con otros en red, que se nutre de herramientas culturales y fuentes “en los contextos institucionales de trabajo, en los grupos sociales de pertenencia, en bibliotecas, redes de información, listas de interés. La expansión del conocimiento y de las tecnologías de  la  información han ampliado el espacio para aprender”.

El curso Formación de Tutores, se diseñó e implementó en el año 2011 en la Universidad Católica de Temuco y la Universidad de Los Lagos, con sede en Santiago. En el primer semestre del año 2012 fue implementado para docentes en la U. de Santiago de Chile. Así también, durante el segundo semestre del 2012, tras una invitación abierta a profesionales de instituciones educativas, concurrieron docentes y funcionarios de la Universidad Católica del Norte,  Instituto Duoc de la UC, el Inacap y colegios particulares subvencionados.

La plataforma en la que se realiza el curso es el Entorno Virtual de Aprendizaje Moodle, escenario que posibilita la creación de comunidades virtuales de aprendizaje en línea.

Según menciona la profesional del Ciiet, existe un cierto mito frente a la formación online, que apunta a la calidad de estos cursos. “Muchos piensan que la formación virtual tiene menos calidad que el perfeccionamiento presencial, y no es así. Nosotros, como centro tecnológico,ofrecemos un curso con propósito y bien diseñado, en donde se les entrega a los participantes una batería de competencias que calificamos en base a productos, los estudiantes establecen diálogos y debates en la plataforma, lo que se transforma en un aula virtual cómoda y eficaz de aprendizaje”.

Los interesados en el curso de Tutores E-learning, pueden inscribirse y solicitar más información escribiendo a  andrea.astudillo@usach.cl

Universidad certifica a 39 diplomados en Docencia Universitaria y reafirma compromiso con la excelencia académica

Universidad certifica a 39 diplomados en Docencia Universitaria y reafirma compromiso con la excelencia académica

  • La vicerrectora Académica, Fernanda Kri, indicó que los contenidos de este programa –orientado a la capacitación de académicos y docentes de la Corporación en temas pedagógicos- se han enriquecido con aportes y propuestas de los propios participantes y sus estudiantes. El éxito obtenido con este Programa, determinó la creación -en 2012- del Diplomado en Investigación e Innovación en Docencia Universitaria.


En el Salón de Honor de la U. de Santiago, se realizó este martes (4) la ceremonia de certificación del Diplomado en Docencia Universitaria (DDU) que imparte la Vicerrectoría Académica de esta Casa de Estudios.

En la oportunidad, 39 profesionales recibieron sus diplomas luego de cursar este programa que busca capacitar a docentes y académicos de nuestro Plantel.

Desde el 2009, más de 350 profesionales han cursado el Diplomado, de los que 145 han recibido su certificación.

La actividad fue presidida por la vicerrectora Académica, Fernanda Kri, y contó con la presencia del prorrector de la Universidad, Pedro Palominos; del director de Pregrado, Máximo González; y de la directora de la Unidad de Innovación Educativa y Citecamp, Patricia Pallavicini.

En su discurso, la vicerrectora Académica señaló que, tras haberse iniciado diez versiones del Diplomado, se han obtenido resultados muy positivos y el programa ha ido mejorando con los aportes y propuestas de los propios participantes.

“Otras instituciones de educación superior han generado cursos de perfeccionamiento académico, basados en nuestro DDU, y la cobertura que ha tenido en estos años es superior a la esperada en programas de estas características en instituciones de relevancia mundial”, afirmó la autoridad universitaria.

Fernanda Kri sostuvo que, “el Diplomado es un programa que motiva tanto a académicos como a profesores por hora”, y agregó que docentes de todas las facultades han cursado el DDU.

Según la información otorgada por la Vicerrectoría Académica, los resultados preliminares de seguimiento muestran que los docentes que han participado del Diplomado obtienen mejores resultados en evaluación en aula que aquellos que no han participado.

Para la vicerrectora Kri, es fundamental que el Diplomado en Docencia Universitaria esté relacionado con los procesos de rediseño curricular, evaluación de la docencia y proyectos de innovación docente de esta Casa de Estudios.

“La Unidad de Innovación Educativa es donde debe radicar este programa pues, además de poseer las capacidades técnicas para impartirlo, permite vincularlo con los otros procesos de innovación en marcha en nuestra Institución”, añadió Fernanda Kri.

La autoridad universitaria manifestó, además, que es de gran importancia que en los planes de mejoramiento de los procesos de acreditación, las carreras integren, regularmente, el perfeccionamiento de su cuerpo docente a través del Diplomado en Docencia Universitaria. “Todo nuevo académico que ingrese a la Institución, debería cursar este Diplomado”, consideró.

Al concluir la ceremonia de entrega de diplomas, la vicerrectora Fernanda Kri, dijo sentirse orgullosa porque el DDU ya está consolidado y el interés se ha mantenido en el tiempo.

“Estamos convencidos, y así lo muestra la evidencia, que en la medida en que académicos y docentes se capaciten en temas pedagógicos, mejora el desempeño en aula y con eso logramos que los estudiantes aprendan de mejor forma. Eso es muy positivo para nuestra labor fundamental, que es formar profesionales”, concluyó la vicerrectora Académica.

“Herramientas para entregar conocimientos”

El matrón de la U. de Santiago, Gonzalo Leiva, hace clases hace cuatro años y cursó el Diplomado en Docencia Universitaria.  

Para Leiva, uno de los motivos para participar fue adquirir herramientas nuevas que le permitieran entregar, de mejor forma, los conocimientos de su área.

“Al hacer el Diplomado, uno nota inmediatamente cómo se puede empezar a incorporar todo lo que te enseñan, a través de pruebas, evaluaciones y en la forma como diseñas tu asignatura. Rápidamente se ponen a prueba esos conocimientos”, señaló el matrón.

Diplomado de Investigación e Innovación en Docencia Universitaria

Para la Vicerrectoría Académica, la exitosa experiencia del Diplomado en Docencia Universitaria, representa un nuevo desafío que se traduce en la implementación, durante 2012, del Diplomado en Investigación e Innovación en Docencia Universitaria.

El objetivo de este nuevo programa es potenciar la labor de los docentes de la U. de Santiago, frente a los nuevos escenarios que enfrenta la educación superior, ofreciendo un espacio de actualización en los procesos de investigación e innovación de la práctica educativa, con base en los procesos de aprendizaje.

Para Fernanda Kri, este segundo diplomado “es la continuación natural del DDU, por lo tanto, invitamos a todos los colegas que han terminado el Diplomado en Docencia Universitaria en esta generación o en las anteriores, que conozcan de qué se trata porque estoy segura que les va a interesar”.

El  nuevo Diplomado en Investigación e Innovación en Docencia Universitaria ya cuenta con más de 60 inscritos.

Académicos del Departamento de Educación analizan calidad formativa en colegios

Académicos del Departamento de Educación analizan calidad formativa en colegios

  • A propósito de las recientes agresiones a candidatos presidenciales en la vía pública, académicos de dicho estamento de la Universidad, plantean que detrás de estos comportamientos personales se puede apreciar una forma de expresión ciudadana que nace de la frustración frente a las “malas prácticas” del Estado para atender sus demandas.


¿Cuál es la calidad formativa que los profesores están entregando en los colegios en lo que se refiere a formación ciudadana? Esta es la interrogante esencial que se formulan los académicos.

En este contexto, el experto en violencia escolar (bullying) y académico, Dr. Jaime Retamal, está preocupado de “lo que hay detrás” de las agresiones a la ex presidenta Bachelet y al candidato Pablo Longueira. Se trata de “un malestar creciente que tiene que ver con la forma en que el ciudadano común percibe la desigualdad y la falta de oportunidades. Si bien es cierto tenemos que reprochar estas acciones de violencia, la pregunta recae en la calidad de la formación ciudadana que se entrega en las escuelas”.

En opinión del académico Jaime Retamal, queda en evidencia que los establecimientos educacionales están preocupados por los resultados de las pruebas estandarizadas, y no necesariamente de formar éticamente a los ciudadanos.

En opinión de la académica y experta en interculturalidad, profesora Elisa Loncón, no hay un concepto ni lenguaje común respecto a lo que se entiende por libertad y democracia. “Si les preguntan a cada una de las personas involucradas en el conflicto, qué entienden por democracia, todos dirían algo diferente. Y esto se debe a que en los años de proceso democrático, Chile no ha logrado construir de manera conjunta este concepto. La política tampoco se ha acompañado de la ética, la democracia está disfrazada de participación”.
Rol de la escuela

Para el director del Departamento de Educación de la Universidad, Dr. Daniel Ríos, “los directivos y docentes no pueden ser indiferentes a estos malestares sociales. La escuela tiene una responsabilidad importante en la formación de los futuros ciudadanos, los que deben estar informados, tener visión propia, claridad en sus derechos y deberes, motivados y participativos para mejorar nuestra sociedad”.

La piedra angular, según especifica Loncón, sería la transversalización de la interculturalidad para todos los chilenos, es decir que el diálogo entre las culturas y el respeto a la diferencia y a la dignidad del ser humano sea la base para la construcción de los aprendizajes en todo el proceso educativo, desde la enseñanza básica a la superior.

A juicio de Daniel Ríos, la formación ciudadana debe estar plasmada en los proyectos educativos de las escuelas, en los contenidos curriculares y sobre todo en las prácticas pedagógicas, “porque a partir de ello se puede contribuir a una formación personal que considere a los otros como dignos de interacción. En suma, apelamos y buscamos favorecer la formación ética de los ciudadanos".

En esta misma línea, el Dr. Retamal, afirma que “sería mucho más fácil avanzar desde un Ministerio de Educación con concepción ciudadana, más que uno que esté preocupado de fortalecer el mercado educacional”.

Finalmente, los académicos concluyen que la escuela chilena debe volver a valorar la formación integral de los estudiantes y el Estado debe asumir la responsabilidad de asegurar la educación de calidad basada en valores de respeto, tolerancia y diálogo conjunto.

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