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Proyecto Ágape impulsado por ex estudiante de la Universidad ayuda a personas vulnerables

Proyecto Ágape impulsado por ex estudiante de la Universidad ayuda a personas vulnerables

“Busco a empresarios y microempresarios dispuestos a contratar a personas sin hogar. Si conocen a algún valiente que se atreva, por favor contáctenme. Juntos podemos sumar un granito de arena intentando erradicar la miserable situación de calle”.

Con estas palabras la periodista Jéssica Rodríguez Mena, de 32 años, comenzó a cambiar el destino de las personas en situación de calle a través de la plataforma laboral LinkedIn.

Luego de realizar labores de voluntariado, compartiendo con quienes han hecho de la calle su hogar, la profesional decidió no quedarse indiferente ante esta realidad y hacer algo pronto.

Alejandro

Hace dos semanas Jéssica conoció a Alejandro (40) en una de sus salidas como voluntaria. El hombre la sorprendió, ya que con estudios superiores, vivía en la calle, se tapaba con cartones y pese a su educación, no había logrado encontrar un empleo.

Esta experiencia la dejó inquieta y esa misma noche se lo comentó a su hija de 10 años. En la conversación sale la idea de ayudar a Alejandro a encontrar un trabajo con la ayuda de las redes sociales.

La periodista redactó el aviso y tímidamente lo subió a la plataforma laboral. Con una persona interesada, Jéssica quedaría satisfecha. Sin embargo, al día siguiente su hija le avisó que se había convertido en viral y que eran varios los empresarios que aceptaron el reto.

Su sorpresa fue enorme. Y lo fue aún más cuando luego de ayudar a Alejandro a tener una entrevista laboral, el hombre fue contratado como nochero.

Proyecto Ágape

Después de la exitosa primera experiencia, nace la idea de convertir esto en un proyecto y el nombre lo plantea uno de los siete integrantes del equipo recientemente reunido.

“Ahora por lo pronto tenemos agendadas reuniones con personas de la minería y estamos muy contentos porque sabemos que la entrevista se dará. Lo demás dependerá de los postulantes”, explica Rodríguez.

La profesional se preocupa de aclarar que “ayudar a personas sin hogar buscándoles una entrevista laboral es distinto a encontrarles un trabajo”.

“No queremos meternos en la ‘pitutocracia’, no creemos que eso sea digno para ellos. Nosotros aceleramos un proceso y vinculamos dos mundos que generalmente, y por prejuicios de ambos lados, no se ven: la extrema vulnerabilidad y el empresariado”, señala la periodista.

Por ahora proyecto Ágape construye su página web y LinkedIn, por lo que es posible tomar contacto con este equipo a través de la cuenta de la periodista “Jéssica Rodriguez Mena”.

Con el anuncio viral, países como Argentina, Perú, México, Colombia y España se han contactado con Jéssica para pedir información sobre la iniciativa.

Rodríguez siente que si bien este es un pequeño aporte, puede ayudar de manera concreta y real. “Cuando una persona logra hacer algo que le gusta, está condenado a ser exitoso”, expresa. 

“Un honor”

Además de su veta solidaria, Jéssica es la directora ejecutiva de Orse Capital, empresa del rubro inmobiliario que ella misma fundó hace unos años.

La profesional egresó hace cinco años de la Escuela de Periodismo de la U. de Santiago y recuerda con cariño su paso por este Plantel.

“Para mí fue un honor egresar de esa Escuela porque tiene mucho prestigio, y la Institución es unas de las mejores universidades del país”, resalta.

Sobre la enseñanza en esta Casa de Estudios, la periodista recalca: “En esta Universidad nos entregan una formación basada en la integridad y para mí eso es lo más importante. La multiculturalidad y la inclusión es el sello que caracteriza a este Plantel, y aquí mi responsabilidad social encontró una base”. 

Además de su propia empresa, Jéssica trabaja como community manager para entidades mineras y educacionales. “Si sabes cómo aplicar las herramientas que la Universidad te entrega, no pueden faltar oportunidades laborales”, subraya.

Emprendedora invita a sumarse a desafíos del desarrollo sostenible

Emprendedora invita a sumarse a desafíos del desarrollo sostenible

El 27 de abril, en la Sala de las Artes Víctor Jara de la Universidad de Santiago de Chile, se realizó la charla "Ser Humano e Infraestructura Verde para el Desarrollo Sostenible", a cargo de Nicole Henríquez Marchant, gerenta general de My Eden y titulada de Ingeniería Civil en Geografía de la Corporación.

La actividad, organizada por el Programa de Innovación Lions Up en conjunto con la Fundación de Egresados y Amigos del plantel (Fudea), profundizó en conceptos como desarrollo sostenible y educación ambiental, entre otros.

Desarrollo sostenible: tarea de todos y todas

A juicio de Henríquez, un hito clave para enfrentar el concepto de sostenibilidad se encuentra en la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, establecida en 1983 por las Naciones Unidades. “En ese momento, se decreta la necesidad de generar un término que integre todos los elementos del territorio y su constante evolución”, señaló.

Entre las principales conclusiones de dicha comisión, se encuentra la idea de que, “para satisfacer la necesidades del presente, sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias", la protección del medio ambiente y el crecimiento económico deben abordarse como una problemática integral.

“Así surge el informe ‘Nuestro futuro en común’, que a grandes rasgos lo que hace es dar los lineamientos para empezar a trabajar en conjunto en función del desarrollo sostenible, proponiendo nuevas formas de cooperación internacional y también entendiendo la necesidad de que todos los actores de la sociedad se involucren en este trabajo”, complementó Henríquez.

Para la experta, a fin de comprender el actual escenario y los desafíos pendientes, no debe olvidarse la Cumbre del Milenio (2000) y  la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (2012), «Rio+20». Esta última iniciativa, “es la primera muestra de que la sociedad debe trabajar en conjunto para poder construir el desarrollo sostenible, tanto la parte privada como pública”.

Dentro de sus objetivos, se encuentran tres aspectos fundamentales: crecimiento económico, protección del medio ambiente e inclusión social.

Sin embargo, puntualizó que estas reflexiones institucionales deben acompañarse de cuestionamientos individuales, del quehacer cotidiano, que propicien poner en tensión el tipo de relación que estamos estableciendo con la naturaleza.

Para la egresada, antecedentes históricos donde el tipo de relación humana era distinta –ejemplificando en la etapa de cazadores junto a la agrícola y ganadera-, las personas “aún custodiaban un sentido de comunidad. Entendían que dependían del entorno, cuidaban la naturaleza y mantenían un equilibrio”.

El punto de quiebre, agregó, se encuentra con la Revolución Industrial, donde “nos alejamos de la naturaleza. “Al perder el contacto, perdimos el vínculo, dejamos de darnos cuenta de lo importante que era para sobrevivir: hay una desconexión con el entorno natural vital”.

Para contrarrestar este escenario adverso y así reconectarse con la naturaleza, Henríquez precisó que el ser humano “tiene que aprovechar sus capacidades mentales y físicas, pero también otro tipo de habilidades. Por eso me gusta la educación alternativa, porque trata de conectar todos nuestros sentidos”.

Y, en esta línea, la idea de “propósito” sería fundamental, ya que “yo tengo el potencial de desarrollo, no lo tengo que buscar afuera. Además, tengo la maravillosa oportunidad de elegir quien quiero ser, si la sociedad me lo permite. El entorno idealmente te irá llevando por un camino que te permitirá encontrar ese propósito, donde junto mi pasión, misión, vocación y profesión”.

Pensamiento divergente

Por otra parte, la experta enfatizó que para avanzar hacia el desarrollo sostenible, la identidad, el propósito y el vínculo con la comunidad deben conformar una triada primordial. Sin embargo, tienen que enmarcarse dentro de una noción de educación que “estimule el pensar, el actuar y el sentir. Si logro conectar estas tres cosas, yo me convierto en un ser integral, que logra entregarle a la sociedad y reorienta su vida en el impacto que genera”.

Ejemplificó con Ken Robinson, quien asevera que “tenemos que ir modificando nuestra educación, relacionándola con un pensamiento divergente, que se vincula a la capacidad de ver muchas respuestas o soluciones a un problema en cuestión”.

El planteamiento radicaría en desplegar “con la máxima flexibilidad y eficacia el desempeño de las distintas funciones definidas por cada sociedad. Todos tenemos un rol que cumplir: lo importante es descubrir cuál es”.

Finalmente, realizó un llamado a la comunidad universitaria para que “descubran que su experiencia personal les va a dar el sello único de cómo van a abordar sus profesiones. El comportamiento sostenible idealmente se va a basar en esa experiencia personal y la clave está en que reorienten lo profesional en impactar su mundo, su vida y  su comunidad con lo que mejor saben hacer”.

Titulado por nuestro Plantel obtiene beca para apoyar a pequeños productores agrícolas

Titulado por nuestro Plantel obtiene beca para apoyar a pequeños productores agrícolas

El viernes 20 de abril, en la oficina de la Fundación de Egresados y Amigos de la Universidad de Santiago (Fudea), se efectuó la entrega oficial de la “Beca Diplomado en Dirección de Proyectos 2018”, iniciativa que busca apoyar el desarrollo profesional y académico de la comunidad de socias y socios Fudea, reafirmando el vínculo institucional con egresados.

La beca recayó en Pablo Álvarez Cárcamo, bioquímico de la U. de Santiago de Chile. Actualmente se desempeña como Director Ejecutivo y Jefe de Transferencia Tecnológica de SciTech Chile, empresa dedicada, entre otras materias, a otorgar asesorías especializadas en Gestión de Calidad e Inocuidad de Alimentos. La compañía, además, facilita el acceso a conocimiento, tecnologías y herramientas innovadoras a emprendedores junto con pequeños productores.

Álvarez, quien es socio Fudea, cuenta con experiencia en Jefatura de Laboratorios de Investigación y de Servicios, además de liderar el desarrollo de Productos Biotecnológicos y Alimentarios. Junto a ello, es emprendedor, apicultor y dirigente apícola en la comuna de Casablanca.

La entrega protocolar de la beca fue realizada por Simón Pérez, Coordinador de Comunicaciones de Fudea, en representación de Ursula Schulz, Directora Ejecutiva de la Fundación. “Para Fudea es fundamental reconocer a egresados y socios comprometidos con el sello social de nuestra institución y, en ese sentido, Pablo representa con claridad esa impronta y compromiso con el país que caracteriza a la Corporación”, señaló Pérez.

Por su parte, Jorge Bravo, director del Diplomado en Dirección de Proyectos, junto con felicitar a Álvarez por la obtención de dicho beneficio, destacó la cualidades académicas del programa, señalando que “los módulos dedicados a objetivos específicos apuntan a lograr la Certificación PMP, además de focalizar la gestión estratégica de proyectos, aplicar herramientas prácticas de liderazgo de equipos de proyectos, junto con usar herramientas y tecnologías complementarias”.

Asimismo, subrayó la modalidad online que el programa contempla, gracias al sistema streaming WebEx, “que permitirá beneficiar a egresados como Pablo que residen fuera de Santiago e integrarse de manera activa al curso”.

De vuelta al Alma Mater

Pablo Álvarez, quien se mostró orgulloso por haber obtenido la Beca, contó que una de las principales razones por las cuales postuló al Diplomado fue vincularse nuevamente con su Alma Mater.

En esta línea, agregó que también busca apoyar con aún más fuerza a pequeños productores agrícolas dedicados a la apicultura en la Región de Valparaíso, “donde trabajo hace más de un año y medio. La idea es apoyarlos desde mi visión científica, pero también en su desarrollo y postulación a proyectos, que se enmarca muy bien con lo que es el Diplomado”.

Adicionalmente, Álvarez enfatizó en los principios y valores que la U. de Santiago le otorgó en sus años de formación, señalando que “tenemos un rol importante dentro de la comunidad y la sociedad. Creo que los principios de la Casa de Estudios los llevamos con nosotros mismos, por eso creo que también hoy día soy dirigente apícola, porque nos damos cuenta de la necesidad de volver a trabajar de forma colaborativa, dándole un enfoque de responsabilidad hacía la comunidad dentro de nuestras actividades”.

El profesional finalizó su declaración haciendo un llamado a la comunidad de egresados a sumarse a las distintas vías de vinculación que ofrece Fudea, como las heterogéneas actividades e iniciativas que desarrolla nuestro Plantel.

Ciclo de charlas del Decytal vincula a estudiantes con el sector productivo

Ciclo de charlas del Decytal vincula a estudiantes con el sector productivo

El pasado miércoles 4 de abril se realizó la primera actividad del Ciclo de Charlas en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, en el Salón Isidora Aguirre de la Vime. La iniciativa organizada por el Departamento de Ciencia y Tecnología de los Alimentos (Decytal) de la Facultad Tecnológica, dio inicio con la charla “Aumento de vida útil frescos Quillayes a través de la metodología Kaizen”.

El director del Departamento, Dr. Francisco Rodríguez Mercado, señaló que este ciclo de charlas busca acercar a los estudiantes con el sector productivo, fortaleciendo y actualizando los contenidos docentes que se imparten, y al mismo tiempo estrechar lazos entre el mundo universitario y la industria.

“Creemos que es súper importante que la gente de la industria venga a contar su experiencia. El sector productivo hoy en día está necesitando que los estudiantes estén más cercanos a éste, no que lleguen y se encuentren con una realidad absolutamente distinta. Como unidad lo tenemos claro y estamos trabajando para ello”, comentó.

La primera charla fue dictada por Natalia Hernández, titulada de Ingeniería en Alimentos de la Usach y Jefe de Mejora y Medioambiente de la empresa Quillayes; y Luis Miranda, Ingeniero en Agroprocesos y ex Jefe de Desarrollo de Quillayes.

Metodología Kaizen

Creado en Japón, Kaizen es un método de mejoramiento continuo que busca erradicar las deficiencias presentes en un sistema de producción, apuntando a la productividad, la eficacia, la seguridad y la reducción de residuos. Como señala Natalia Hernández “Kaizen significa cambio para mejorar y consiste en desarrollar trabajos cortos, en equipo, con una metodología que se traduzca en cambios inmediatos, a través de metas y objetivos claros”, comenta.

Luis Miranda, ex Jefe de Desarrollo de Quillayes, menciona que la empresa se enfrentó al desafío de aumentar la vida útil de uno de sus productos, de 12 a 15 días, lo que significaría no solo un largo trabajo, sino también distintos beneficios que irían en pro del desarrollo de la empresa.

“Nos dimos cuenta que había mucha merma de los productos y que esto estaba generando muchas pérdidas para la empresa, así que nos propusimos ganar presencia en el mercado y diferenciarnos de la competencia La idea era aumentar la vida útil, pero a la vez lograr que el producto tuviera una mejor vida útil”, señaló.

El proceso se desarrolló en un lapso de un año y medio, y contó con la participación de trabajadores de la empresa de distintas áreas, talleres de clima laboral y formación de líderes, pruebas de laboratorio, entre otros.
Respecto a sus resultados, Miranda menciona que se vio reflejado en el aumento de la vida útil del producto, la disminución de los reclamos, y la baja de las mermas para la empresa.
Acercando la industria a la Universidad

En cuanto al fortalecimiento de la relación entre ambos sectores, Natalia, egresada de la Universidad, destaca el carácter positivo de estas actividades, señalando que están orientadas a transmitir conocimientos y los requerimientos que actualmente tiene la industria para la solución de distintos desafíos. “Nosotros vivimos el día a día en la industria, y buscamos transmitir eso a la universidad, qué es lo que falta, qué es necesario, cuál es la necesidad de la industria”.

En cuanto a su formación como titulada de la Universidad de Santiago, menciona que en el mundo laboral los egresados de la Usach son bien recibidos y altamente solicitados, destacándose su formación profesional: “en la empresa se ha destacado cuando han llegado estudiantes de la universidad, se ve el alto nivel y eso como egresada es una satisfacción sentirlo. La formación que tenemos es excelente”, destaca.

Ingeniero Eléctrico de nuestro Plantel crea dispositivo para monitorear embarazo

Ingeniero Eléctrico de nuestro Plantel crea dispositivo para monitorear embarazo

De acuerdo a la Guía Perinatal 2015 del Minsal, entre los años 2000 y 2012, las muertes obstétricas indirectas asociadas a problemas preexistentes o aparecidos recientemente en la embarazada, fueron la razón de mortalidad materna más alta en nuestro país.

Por otro lado está la mortalidad perinatal, es decir, los decesos ocurridos a las 22 semanas de gestación y 27 días posteriores al nacimiento. En 2012, esta alcanzó una tasa de 9,4 por 1.000 bebés nacidos vivos, proyectándose un alza de 25% para el 2020.

A José Ignacio Cárdenas Matus, egresado de Ingeniería Civil en Electricidad del Plantel, siempre le interesó la Medicina. De hecho, en su quinto año congeló pensando en cambiarse de carrera, sin embargo, optó por continuar y complementar ambas disciplinas.

De esta manera, y mientras se encontraba en un curso de emprendimiento e innovación, el entonces estudiante debía idear un proyecto innovador. Como era el momento de pensar en la tesis, José decidió trabajar un tema que le entretuviera. 

Llegó a la determinación de enfocarse en el área de la ginecología, pues tras realizar averiguaciones, concluyó que ésta carecía de herramientas para identificar problemas perinatales. De hecho, en un 20% de los casos de muertes fetales se desconoce la causa.

Finalmente desarrolló una tecnología emergente de comunicación inalámbrica, conocida como red de área corporal, un dispositivo para implantar en el cuerpo que puede monitorear variables fisiológicas, sobre todo el latido fetal.

Así nació Hubbi, un proyecto pionero en Latinoamérica, cuya función es monitorear en línea y de manera remota el estado de salud de un feto en gestación. En caso de anomalías en el desarrollo, entrega una alerta tanto a los padres como a los médicos.

Para acceder a este producto, la empresa dispone de la página web https://www.hubbimed.com. Sin embargo, José Ignacio adelanta que aún no fijan un precio, ya que se encuentran en el trámite de la patente.

Emprender en la U. de Santiago

El proyecto fue reconocido en el concurso Despega Usach y se adjudicó el primer lugar del VIU-Fondef de Conicyt, recibiendo fondos públicos para su financiamiento.

A su corta edad, el ingeniero decidió dedicarse al camino del emprendimiento, formando su propia empresa llamada Hubbimed junto a otros dos ingenieros, una diseñadora y especialistas del área de la salud.

José Ignacio descarta desempeñarse en otra empresa que no sea la suya. Sabe que optar por esta vía es estar dispuesto a cansarse más para rendir bien, pero hasta ahora ha dado importantes frutos.

En ese sentido, este ingeniero destaca que la U. de Santiago favorece los emprendimientos al reunir personas de distintas realidades en su Campus Único y con ello, los estudiantes pueden conocer los problemas reales de la sociedad.

“Aquí no estás en una burbuja, al contrario, pertenecer a esta Universidad abre la mente y te hace comprender los problemas que tiene la sociedad entera, no solo una parte”, puntualiza el profesional.

“Ante la inmediatez, la diferencia la hace un profesional mejor formado”

“Ante la inmediatez, la diferencia la hace un profesional mejor formado”

Corría la noche del 5 de octubre de 1988 cuando la dictadura de Augusto Pinochet se debatía la entrega oficial de resultados del plebiscito que buscaba resolver si seguía o no en el poder.

Entre la multitud, un avezado fotógrafo, Miguel Ángel Larrea, esperaba la respuesta junto a tantos otros periodistas y comunicadores, registrando el denominado “golpe del general Fernando Matthei”, cuando fue el primer integrante de la Junta Militar en reconocer el triunfo del “No”.

Esta escena marca uno de las tantas experiencias del titulado por la Carrera de Periodismo de nuestra Casa de Estudios, quien posee más de 40 años de trayectoria como fotógrafo y editor, tanto en Chile como en el extranjero, y que actualmente se desempeña como editor fotográfico de Medios Regionales de El Mercurio.

Respecto a la fotografía en sí, afirma que “es una mirada al mundo, que permite contar a otras personas lo que está sucediendo, para que se informen o puedan interpretar la realidad. Es un vehículo para generar cambio”, sostiene Larrea.

Fotografía contestataria

Miguel Ángel Larrea Peroldo estudió sociología durante cuatro años en la U. de Chile, en una época marcada por efervescencia política y social, en donde recuerda que la gente no podía reunirse en agrupaciones por ser consideradas ilegales.

Pese a ello, junto a un grupo de amigos comienza a realizar una serie de talleres, liderando el área de fotografía. Previamente había vendido fotografías de viajes a amigos y familiares, lo que le provocó especial interés por la técnica.

Hacia el año 1978, tuvo su primer acercamiento laboral en la revista quincenal “La Bicicleta”, de índole artístico-cultural, con elementos contestatarios, de la cual fue fotógrafo y cofundador, y que era financiada por ONG´s.

Paralelamente, comenzó a trabajar como colaborador de La Tercera durante tres años en distintos suplementos y en crónica, y a partir de 1983 trabajó como corresponsal free lance para agencias y revistas internacionales como Time, el diario The Boston Globe, Reuters y France Presse en Perú, Bolivia y Chile. Además colaboró para las revistas Cauce y Bravo, entre otras.

Durante este periodo, colaboró en la producción y fotografía fija para el documental que considera entre sus escenas el Caso Degollados: “Chile: ¿Hasta Cuando?”, de realizadores extranjeros, el que fue nominado para el premio Oscar como Mejor Documental Extranjero en 1986.

“Nos metimos en un área que no fue del agrado de la Dictadura, como el Caso Degollados, por ejemplo. Realizamos muchas entrevistas, y preferí salir por un tiempo del país”, comenta Larrea.

Recuerda que su oficio no fue fácil en esa época: “Uno andaba con susto, no era fácil. Estabas en la calle, te perseguían, te buscaban, intentaban llevarte preso y uno no estaba tranquilo”. Por eso decide viajar a Bolivia y Perú, donde incluso asume el liderazgo de agencias fotográficas temporalmente.

El retorno a Chile y el Diario La Época

Tras su regreso a Chile en el año 1985 y hasta 1987, Larrea trabaja como editor fotográfico en la Revista Primer Plano, similar al actual formato de Revista Cosas, pero con otro tipo de contenidos.

Desde 1987 hasta el año 1998, sus esfuerzos estuvieron puestos en el diario La Época, del cual fue cofundador y editor fotográfico, y entre 1996 a 1998, estuvo a cargo de su versión internet, siendo el primer diario electrónico en el país.

El objetivo del diario era otorgar a la comunidad un acceso distinto a noticias. Se trataba de un medio de oposición a la dictadura, que era manifestado incluso a través de las fotografías.

“Queríamos que fuese distinto, que recurriese a otros elementos estéticos más interpretativos, que dijera un poco más e incluyera todo lo que estaba sucediendo en el país, y contestataria, con una mirada de autor no uniformada, como la que existía en medios”, sostiene.

Sin embargo, desde sus inicios el proyecto estuvo en riesgo debido a falta de financiamiento, que incluso mantuvo a sus trabajadores en huelga por el no pago de salarios.

“El cierre era inminente desde que partimos. A los 6 meses ya no se pagaban los sueldos. Muchas veces tuvimos que trabajar y hacer los diarios los editores porque los periodistas se iban a paro por razones justificadas. Si bien en el diario había un sentido épico al ser de oposición, se lograba mantener y generar una forma de trabajo muy solidaria y comprometida”, recuerda Larrea

Su paso por la U. de Santiago y la mirada periodística

“En el año 96’ dejé un poco la edición de fotografía en La Época, me dediqué a la página web y paralelamente continué estudiando Periodismo en la U. de Santiago, carrera que comencé en 1992. Ingresé entonces, de lleno al área periodística, creando este primer diario en internet en Chile, que fue muy exitoso”, recuerda.

Su trabajo hasta entonces despertó el interés del directorio de Las Últimas Noticias, desde donde lo llamaron el año 1998 para hacerse cargo del área de fotografía y gráfica.

Desde esa fecha también asumió como profesor en la Escuela de Periodismo de la U. de Chile, donde imparte clases actualmente.

El año 2000, se suma al proyecto de LUN en internet, desempeñándose como editor periodístico, y convirtiendo la versión electrónica como el medio de comunicación más visitado en Chile, donde permaneció hasta el año 2006, cuando las plataformas digitales se automatizaron.

Respecto a su paso por el Plantel, comenta que surgió la invitación por parte de la Escuela de Periodismo, lo que permitió que años más tarde pudiese dedicarse a la docencia, y a su rol como editor periodístico en LUN.

“Era un curso de gente adulta, vespertino pero muy exigente, tanto para los estudiantes como para los profesores. Prácticamente nadie faltaba a clases”, comenta.

Recuerda el alto nivel de exigencia, pero también la intrínseca relación entre el cuerpo académico y los medios de comunicación. “Eso se agradece muchísimo, porque la carrera daba un enfoque más global. Se podía tener una mirada amplia de lo que usualmente se obtiene en las carreras tradicionales, gracias a la experiencia de los profesores”, sostiene.

Por otra parte, agradece el rol que jugó la U. de Santiago entre quienes no pudieron terminar sus estudios durante la dictadura.

“Fue muy importante. Me permitió concretar después de mucho tiempo mi Carrera profesional que muchos debimos dejar por distintas razones, y me dio la posibilidad de crecer. Tengo muy buenos recuerdos de la U. de Santiago”, recuerda el titulado por el Plantel.

Actualidad y logros

Tras dejar LUN, y por recomendación del presidente del Medio, Larrea asume como asesor de Medios Regionales, donde rediseño e  implementó el sistema digital para cada uno de los diarios regionales. Más tarde, los proyectos se automatizaron y se consolidó la plataforma SoyChile.cl.

Actualmente, Larrea se desempeña como editor fotográfico de Medios Regionales de El Mercurio  y el diario Hoyxhoy, donde apuesta por “la mirada distinta a los medios tradicionales”.

Asimismo, es codirector de Humo, Proyectos de Fotografía, junto a Miguel Ángel Felipe, fotógrafo y editor fotográfico de LUN, sociedad que anualmente organiza el Taller Imágenes Impacientes, dirigido a fotógrafos profesionales, y es director del Festival de Fotografía Internacional de Valparaíso (Fifv), junto a Rodrigo Gómez-Rovira, fotógrafo y director general del FIVF.

Cabe destacar que ha participado en diversos seminarios internacionales sobre fotografía de prensa y ha sido jurado en numerosos concursos fotográficos, entre los que destacan el Fondart (1997 y 2004) y el prestigioso certamen internacional World Press Photo, que cada año premia las mejores fotografías periodísticas del mundo. También fue jurado del primer concurso internacional de fotografía periodística: China International Photo Press Contest, Chipp 2005.

Respecto a la formación de los medios de comunicación actuales, sostiene que muchos de ellos están más dedicados a la información "desechable", en especial los digitales, por sobre contenidos de mayor profundidad que trasciendan en el tiempo.

Por otro lado, la gran irrupción de las agencias de comunicaciones, de relaciones públicas y departamentos comunicacionales de instituciones, ha provocado que en los medios se esté reduciendo el reporteo y ha aumentado el "copy/paste" de comunicados y notas envasadas y el uso de fotografías institucionales y de redes sociales.

“Me da la impresión que, en general, no hay interés en lo formativo, aquello  de contenido más profundo y de largo plazo. En ese sentido, creo que es importante mantenerse en todo momento abierto a formarse”, sostiene.Finaliza asegurando que “la diferencia la hace un profesional mayor y  mejor formado, sobre todo en una área como la periodística”, puntualiza.

Primera moto eléctrica chilena tendrá el sello de nuestra Universidad

Primera moto eléctrica chilena tendrá el sello de nuestra Universidad

Considerados como una palanca de movilidad sostenible, los vehículos de dos ruedas han cobrado especial interés en las grandes urbes. Entre éstos se encuentran las motocicletas eléctricas, que destacan por su bajo costo, eficiencia, y relación amigable con el medio ambiente.

En ese contexto, interesado en la inserción definitiva de los vehículos eléctricos de alta potencia, pero de bajo costo y con inteligencia artificial, el Ingeniero Eléctrico por nuestra Casa de Estudios, Emilio Galleguillos, comenzó a desarrollar el año 2014 a partir de su tesis, la primera motocicleta eléctrica creada 100% en Chile.

Durante los primeros años el egresado sentó las bases de la validación técnico económico para su implementación, Hoy considera un diseño único y diversos estudios realizados por el equipo, que ya poseen validación empírica, para desarrollar el prototipo que esperan presentar a mediados de marzo.

Respecto a su paso por el Plantel, resalta que “haber haber estudiado en la U. de Santiago fue fundamental; específicamente, mi Carrera me dio las nociones para realizar investigación gracias a una diversidad de asignaturas específicas que me permitieron utilizar tecnología en desarrollo”, puntualiza.

Generando conocimiento

Fue su fascinación por los motores eléctricos desde que ingresó a la carrera de Ingeniería Eléctrica, lo que llevó al joven emprendedor a unir su fascinación con la electromovilidad.

Durante su tesis, evaluó la factibilidad económica de su inserción en el mercado, la rentabilidad, y todos los parámetros técnicos que permiten que la motocicleta tenga una mejor performance sin necesidad de reducir su energía.

Tras aprobar esa primera etapa, comenzó a reclutar estudiantes y profesores con intereses similares, en donde recibió apoyo de siete personas, entre ellas el académico Dr. Claudio Urrea, quien ayudó en el desarrollo del motor.

Más tarde y por diferentes motivos, quedó trabajando con su amigo, y estudiante por ese entonces de Ingeniería Industrial, Ian Reglá, junto a quien consolidó la empresa Alpha Motors, a la que durante el 2017 se sumó el Ingeniero Eléctrico también del Plantel, Eduardo Toro.

Primeras motos eléctricas chilenas de alto desempeño

Según explica Emilio Galleguillos, el producto será similar a una motocicleta deportiva Kawasaki, y promete entregar una autonomía inicial de alta potencia de 100 km/h, pudiendo ser ampliada hasta 170 km/h.

Resaltando además su bajo costo, gracias a una optimización estratégica del motor al cual insertó un control de computación avanzada.  ya que actualmente en el mercado internacional, un vehículo de este tipo bordea los 8 millones de pesos, los que esperan reducir a unos 3 millones.

Entre otras características, su peso será un 25% menor a las tradicionales; con un tiempo de carga de 30 minutos al 80%.

Promete a su vez, otorgar un servicio económico, accequible, sin emisiones, ni ruido, de alta calidad, con un diseño único y un sistema inteligente integrado que permitirá al vehículo prevenir maniobras peligrosas e informar a la unidad de control de tránsito en caso de accidentes.

Según comenta el egresado, a la fecha solo resta integrar el motor eléctrico a baterías al prototipo, por lo que esperan los resultados de fondos nacionales de innovación a los que postularon para financiar la inserción.

En cuanto a la innovación a nivel nacional, el Ingeniero dice esperar impactar en los clientes cuando puedan probar la motocicleta, otorgándoles una experiencia única.

“Es un desarrollo y diseño 100% chileno. Queremos acercar a los clientes para que puedan palpar y sentir el producto, y lo puedan extrapolar a su realidad. Creemos que a corto plazo podremos comenzar una producción en serie de motocicletas y comenzar la venta de lo que será nuestro producto definitivo”, concluye.

“Chile debe sumarse a la Cuarta Revolución Industrial”

“Chile debe sumarse a la Cuarta Revolución Industrial”

Amante del género de las ucronías -ese que profundiza en realidades alternativas, viajes en el tiempo o conspiraciones-, con Stephen King como uno de sus autores de cabecera, Jaime Contreras Soria,  destacado profesional usachino, ha consolidado su trayectoria profesional en la promoción de la cultura de la innovación y el emprendimiento.

 

Con una destacada trayectoria en el mundo privado, trabajó por más de 10 años a cargo del Área de Estudios de la revista América Economía. Además, cuenta con un MBA en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey en México, país donde se desempeñó como panelista estable el año 2012 en Radio Trece Noticias.

 

Sin embargo, su camino académico, casi en la línea con las ucronías que tanto le apasionan, pudo desarrollarse en otra realidad, alejada de la gestión de proyectos o de planillas Excel, sino más cercana las encías o el tejido periodontal.

 

Cuenta que la faltaron dos puntos para entrar a estudiar Odontología, carrera que siempre quiso cursar desde tu etapa escolar. Ante esta inesperada y desconcertante situación, un académico lo convence de estudiar Ingeniería en la Universidad de Santiago de Chile, tomando en cuenta su excelente desempeño en ramos como Matemática o Física.

 

“Decidí hacerle caso y fue todo un descubrimiento. Me encantó la carrera, sentí que era lo mío”, señala. Ingresó a Ingeniería Civil Industrial el año 2000 y se tituló el 2006.

 

Al calificar su paso por la Universidad, no tiene dudas de reconocer lo importante que ha sido en su vida, recalcando la “preocupación por el otro”, que a su juicio no es algo que se aprecie con tanta nitidez en otros planteles universitarios.

 

“Más allá de que la competencia existe, acá siempre había un espacio de colaboración, de querer ayudar al otro y creo que eso es súper bueno. Esa preocupación por la educación, por el país en su conjunto, por el sistema de Educación Superior. Esas conversaciones, debates, yo encuentro que le agregan valor a los estudiantes de la Casa de Estudios”, subraya.

 

También se toma el tiempo de homenajear a sus profesores –como Osvaldo García de la Cerda o Agustín León-, que lo ayudaron a crecer en ámbitos tanto personales como profesionales. Y, junto a ello, destaca las enriquecedoras experiencias vividas en movilizaciones estudiantiles.

 

“Yo por lo menos recuerdo con agrado discusiones de alto nivel con personas de la carrera y de otras donde se debatía, lo que te abría la mente para luchar por cosas que en ese momento eran por un bien del país”, afirma.

 

En esa misma línea, destaca esas instancias de participación estudiantil como un “espacio cívico, ciudadano, que te permitía ser más empático con el otro, con el que no tenía la misma posibilidad que tú”.

 

También, enfatiza en el rol social que juega la Universidad en el país, señalando que “si pudiésemos medir la trazabilidad educacional, desde que el alumno entra hasta que sale en todos los ámbitos, como autoestima, formación, tanto en habilidades blandas como duras, impacto en lo económico, en lo social, yo creo que somos por lejos la mejor Universidad: de eso no tengo ninguna duda”.

 

Sobre el mismo punto, agrega que “la diversidad de estudiantes que entran acá es tremenda, yo creo que ahí la Universidad tiene un rol donde cada día se afirma más, además sus índices de calidad donde compite con el resto de las universidades está súper bien. (…) Es algo que cada persona que pertenece a esta comunidad debería estar muy orgulloso”.

 

Innovación y emprendimientos: temas claves

 

Al ser consultado por qué decide incorporarse al área de finanzas, economía e innovación, señala que su paso como asistente en el área de Administración y Finanzas en Prosegur le permitió aprender diversas habilidades relacionadas con su profesión, desde uso de sistemas, programas y diferentes modelos de trabajo.

 

Sin embargo, dicha experiencia lo hizo reflexionar sobre el rumbo de su desarrollo profesional, realizando un giro importante al ingresar a la revista América Economía como Coordinador en el área de Estudios, donde “encontré mi vocación y espacio profesional”.

 

“Me encantan los medios, el mundo editorial es muy entretenido. Mi señora siempre me echa la talla de que debería haber sido periodista y no ingeniero, pero creo que desde la Ingeniería generé un aporte al espacio editorial”, agrega.

 

En dicha empresa, llegó a encabezar el Área de Estudios, donde en su rol de director lideró la elaboración de diversos rankings y estudios en diversas áreas, a cargo de un equipo multidisciplinario de profesionales. “Estuve casi 10 años ahí y fue una cosa muy intensa”, añade.

 

Esa experiencia, tanto teórica como analítica, le permitió poco a poco enamorarse de la innovación y el emprendimiento, recalando en el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini, como Subdirector de Contenidos.

A su juicio, “la innovación y emprendimiento debe ser por lejos el tema que nos va a permitir avanzar como sociedad a un estado superior”.

 

El mundo cambió

 

Bajo su mirada y experiencia profesional, considera fundamental que como país asumamos con mayor fuerza la cultura de la innovación y el emprendimiento, que implica entender que “estamos en la Cuarta Revolución Industrial y que todas estas mega-tendencias que existen como ‘Internet de las Cosas’, “Big Data” o Inteligencia Artificial, no son para 10 o 15 años, sino ahora”.

 

La clave, reflexiona, es otorgarle un sentido de urgencia, “porque si las personas no se dan cuenta que tenemos una oportunidad enorme de subirnos a este carro, vamos a perder como en muchas otras ocasiones en la Historia de Chile, donde hay otros que toman el camino y nos adelantan”.

 

También, añade que la innovación no debería circunscribirse a ciertas carreras o áreas propias de la Ciencia y Tecnología, Diseño o Modelos de Negocios, sino que “todas las facultades en las distintas universidades deberían sentirse llamadas por la innovación y el emprendimiento, porque al final es algo transversal”.

 

Para Contreras, el mensaje a las nuevas generaciones sería que “el mundo cambió. Muchas de las competencias que ellos tienen hoy día las van a tener que mejorar o adherir otras para el mundo que viene, ahora ya. Que es un mundo con temas digitales muy fuertes, donde la robótica va a entrar muy fuerte.  Entonces, creo que no es que uno quede obsoleto de inmediato, existe una oportunidad de poder entrar en esta dinámica y ser parte de ella, no mirarla desde afuera”.

 

Momento de oportunidades

 

En relación a sus próximos desafíos profesionales, planea en un futuro impulsar un emprendimiento vinculado al área educacional, que mezcle su pasión por la Educación, la docencia (se desempeña como profesor del MBA de la Universidad y ha realizado clases desde escolares a estudiantes de pregrado) y la innovación. “Eso va también de la mano con generar impacto directo en la sociedad”, enfatiza.

 

Ya en el cierre, realiza un llamado a la comunidad Fudea de egresadas y egresados a asumir un rol más activo en la comunidad universitaria. “No se trata solo de ir a la cena de egresados todos los años y pasarla bien: se trata de que tú te sientas ligado a la Universidad. Si hay algo que nos falta a nosotros, es entender que la generación de redes está en nosotros mismos. Nadie va a generar redes por nosotros”.

 

También, aconseja a quienes deseen relacionarse con el ecosistema emprendedor, darle una mirada al área de la innovación, sobre todo porque “al menos en la Historia cercana no hemos tenido un momento donde van a surgir tantas oportunidades como en los próximos años que vienen”.

 

A su juicio, “a lo mejor no todos tienen la vocación de emprendedores, pero el que tú estés fuera profesionalmente te va a dejar obsoleto. Y eso va desde las personas que estudiaron Humanidades hasta las carreras relacionadas directamente con el área de Tecnología. Creo que ahí hay una oportunidad muy interesante para todos de ser partícipe de esta revolución que estamos viviendo”.

Generación 1967 de Ingenieros Eléctricos conmemora 50 años de su egreso

Generación 1967 de Ingenieros Eléctricos conmemora 50 años de su egreso

Un encuentro de gala vivieron 35 egresados de Ingeniería Eléctrica de nuestra Casa de Estudios, quienes conmemoraron simbólicamente en el Aula Magna los 50 años desde que se graduaran de la Universidad Técnica del Estado.


La instancia fue liderada por los ingenieros Patricio Hernández y Atilio Mantero, quienes junto al Departamento de Ingeniería Eléctrica y el apoyo del Departamento de Comunicaciones organizaron la ceremonia, reuniendo a 35 ex estudiantes junto a sus familiares.


Al respecto, el director del Departamento de Ingeniería Eléctrica, Dr. Humberto Verdejo, destaca las principales características de los profesionales egresados del Plantel: “La adaptabilidad, la capacidad de trabajar en equipo, e incorporarse rápidamente al sector productivo, es el sello de nuestros egresados”, puntualiza.


Actualmente, el Departamento de Ingeniería Eléctrica ofrece dos carreras de pregrado: Ingeniería Civil en Electricidad e Ingeniería de Ejecución en Electricidad; dos programas de magíster: en Ciencias de la Ingeniería mención Ingeniería Eléctrica y en Telecomunicaciones; y un Programa de Doctorado en Ciencias de la Ingeniería Mención en Automática. Además, posee variados programas de educación continua como postítulos, diplomados, y cursos relacionados a la especialidad.


Graduación


Con una ceremonia simbólica, la promoción de 1967  por la Universidad Técnica del Estado conmemoró su graduación. Hito que también celebraron al cumplirse 40 años de su egreso, y que surge como parte de las iniciativas de vinculación constante con su Alma Máter.


Durante el encuentro, efectuado el 25 de noviembre, el Director Dr. Humberto Verdejo enfatizó en el servicio al país efectuado por los egresados durante su trayectoria profesional.


“Tener reunido a alrededor de 35 profesionales que han estado dispuestos al servicio de la sociedad desde los distintos caminos que han tomado, nos llena de orgullo y nos hace reafirmar nuestro compromiso público con la educación y el desarrollo de nuestro país a lo largo de estos años”, manifestó.


En la oportunidad, instó a los ex estudiantes a mantener el destacado vínculo con el Plantel, a fin de contribuir al conocimiento de las futuras generaciones.


Por parte de los egresados, Gustavo Páez, quien  hace 50 años encabezó el discurso de titulación, realizó un balance de la trayectoria profesional de los egresados, y la importancia del reencuentro para conmemorar el hito.


En tanto, el egresado Patricio Hernández, otorgó una distinción a sus compañeros destacados de la promoción del 67 en diversos ámbitos, instancia en que llamó a los asistentes a “seguir replicando este tipo de instancias que apelan al reencuentro entre egresados y egresadas”, para luego dar paso a la intervención artística del Coro de la Universidad de Santiago.


Mientras que Fudea otorgó el reconocimiento al compromiso con la Universidad al ex estudiante Patricio Hernández.


Al respecto, Úrsula Schulz, Directora Ejecutiva de la fundación recalcó que representa los compromisos de la comunidad que reúne “esa pasión usachina, caracterizada por nosotros egresados y egresadas: luchadores, reformadores y creadores de gran parte de los cambios sociales de nuestro país y como comunidad de egresados lo seguimos haciendo”  recalcó.


Principales logros del Departamento


Los inicios del área, se remontan al 6 de julio de 1849 cuando junto a la formación de la Escuela de Artes y Oficios surge la carrera de Ingeniería de Ejecución en Electricidad.


En el año 1940, y como respuesta al anhelo de un gran número de Técnicos Industriales titulados en la Escuela de Artes y Oficios, se crea la carrera de ingeniería civil en electricidad, destacando desde sus inicios por la solidez de sus profesionales.


Entre los principales logros del Departamento, destaca por ser la primera Unidad de la Facultad de Ingeniería, en alinearse con el PEI Institucional, y poner en marcha su plan operativo con dos iniciativas: el auto solar y el eléctrico, proyectos que consideran una serie de objetivos estratégicos.


Asimismo, y en línea con la política de la Universidad, se ha profundizado el trabajo en el área de género, incluyéndola en la formación de los futuros ingenieros.


Además sus dos carreras de pregrado: Ingeniería Civil y en Ejecución, se encuentran acreditas por 6 años, contando con un 95% de empleabilidad al primer año de egreso.


Entre otros logros, el director del Departamento destaca la acreditación del programa de Doctorado en Automática por 3 años,  y la participación del proceso de acreditación del Magíster en Ciencias de la Ingeniería, para lo cual asegura han implementado políticas internas con el fin de fortalecer los perfiles de claustro e incrementar la productividad de investigadores activos.


Desafíos


A corto plazo, la Unidad Académica aspira a reiniciar el proceso de acreditación para la carrera de Ingeniería en Ejecución y consolidar la acreditación del Magíster en Ciencias de la Ingeniería.


Por otra parte, el director Verdejo enfatiza en el posicionamiento del Departamento de manera externa: “queremos seguir posicionando la marca. Hemos logrado situar a muchos expertos en el debate de discusión público tanto en la especialidad de Ingeniería Eléctrica, como en temas más transversales, en donde el posicionamiento de nuestra marca y vinculación con el medio son un eje trascendental”, puntualiza.


En tanto, el representante actual del Departamento, sostiene que a mediano y largo plazo, esperan conseguir reducir la duración de las carreras a 5 años, para lo cual se encuentran rediseñando las mallas curriculares.


“En el contexto de la gratuidad en educación superior, el tema de duración de las carreras va a ser un eje importante por el financiamiento. Es por ello, que queremos apoyarnos principalmente con la opinión del sector productivo que nos digan cómo estamos formando ingenieros y si convendría desde el punto de vista de la formación bajar su duración”, concluye.

Egresada y hoy ejecutiva recibe Beca MBA Fudea U. de Santiago

Egresada y hoy ejecutiva recibe Beca MBA Fudea U. de Santiago

El lunes 27 de noviembre, en las dependencias de la Fundación de Egresados y Amigos (Fudea), se oficializó la entrega de la segunda galardonada con la Beca MBA USACH – Fudea U. de Santiago, beneficio dirigido a la comunidad de socias y socios de la Fundación.


Dicha iniciativa, instaurada el año 2016, busca potenciar académicamente a ex alumnos con talento que requieran esta especialización en el área de negocios.


En esta segunda convocatoria, fue reconocida Débora Pardo Hernández (28), titulada de Ingeniera Comercial y Tecnólogo en Administración de Personal de la Universidad de Santiago de Chile.


Actualmente, Pardo se desempeña en Sony Music Entertainment como Royalties and Copyrights Manager, donde, entre otras labores, realiza procesos derechos de autor y regalías de la compañía, a través de relaciones con sellos editoriales y la casa matriz de la entidad.


El presente beneficio le permitirá acceder al 100% de la cobertura del arancel del programa en su versión 2018.
Su ejemplo de esfuerzo, responsabilidad y excelencia académica en el plantel, junto a su destacada trayectoria profesional y sus perspectivas de desarrollo futuro, fueron algunos de los aspectos que la hicieron acreedora del beneficio.


La entrega de la beca fue oficializada por la directora de la Fundación de Egresados y Amigos (Fudea), Úrsula Schulz, junto al director del programa MBA USACH, Francisco Castañeda.


Ambas autoridades felicitaron la trayectoria de esfuerzo y perseverancia de Pardo, enfatizando en su mentalidad crítica y su permanente búsqueda hacia la excelencia.


Regreso a casa


Al referirse a la obtención de la beca, Pardo considera que “es una súper buena oportunidad para los ex alumnos. Para mí, continuar estudiando en la Universidad de Santiago de Chile es parte de un sueño profesional. Estoy súper agradecida de volver al plantel y genial que se den estas instancias para que los ex alumnos puedan seguir postulando y estudiando acá”.


En la misma línea, la egresada estima que el acceso al programa le ayudará “a ser una mejor profesional. Me va a ampliar mi abanico laboral y por supuesto que estudiar en la Universidad de Santiago me ha dado un plus profesional, así que feliz de seguir con esos valores”.


Finalmente, realiza un llamado a la comunidad de ex alumnas y ex alumnos, para que conozcan los diversos beneficios, actividades e iniciativas a las que pueden acceder en el asociándose a Fudea. “Invito a todos los ex alumnos a que se unan a la Fudea, hay hartos beneficios que están ahí. Lo más importante: están las oportunidades y es cosa de aprovecharlas”, concluyó.

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