"Las transiciones son subestimadas, pero son importantes”

Primer vicepresidente y canciller checo, Karel Schwarzenberg, inauguró el año académico de la Universidad de Santiago, acto presidido por el rector de la Corporación y que contó con un gran marco de público, interno y externo, entre ellos el ex Presidente Patricio Aylwin, Doctor Honoris Causa del plantel.

El primer Vicepresidente y Ministro de Relaciones Exteriores de la República Checa, Karel Schwarzenberg, hizo en su clase magistral “Transiciones Democráticas”, un detallado relato de lo que fue -desde su experiencia- la transición política y económica de la ex Checoslovaquia, tras la caída del comunismo en 1989, en el contexto de la inauguración, el martes (5), del año académico de la Universidad.

“Se necesita toda una generación, es decir 30 años, antes de empezar a ver los cambios y vivir realmente de una manera libre y democrática y no tener los vestigios de lo que sucedió. Quizás las transiciones están subestimadas, pero son una parte importante”, aseveró el primer Vicepresidente checo, quien ostenta una carrera política de gran trayectoria. Fue senador y presidente del Comité Internacional Helsinki para los Derechos Humanos; y en 1989 recibió el Premio a los Derechos Humanos del Consejo de Europa, junto al ex Presidente de Polonia, Lech Walesa.

Junto con reconocer que “hoy todavía sentimos el olor del sistema totalitario”, puso de relieve el paso que dio la actual República Checa hacia la economía de mercado en estos últimos 20 años: “No se imaginarían cómo algunos lugares y algunas cosas han cambiado”.

Contexto histórico
Primero ocupada por la Alemania nazi y luego alineada a la órbita soviética, Checoslovaquia vivió una buena parte del siglo XX bajo regímenes totalitarios.
En 1968, una intervención armada de fuerzas del Pacto de Varsovia terminó con una serie de reformas impulsadas por el entonces primer ministro Alexander Dubček, conocidas como la Primavera de Praga, tendientes, según sus partidarios, a crear un “socialismo con rostro humano”.

En 1989, Checoslovaquia adoptó el multipartidismo y empezó a abandonar progresivamente la economía socialista, lo que se conoce como Revolución de Terciopelo. El 1 de enero de 1993 Checoslovaquia se dividió en dos por decisión parlamentaria. Desde entonces, figuran la República Checa, por un lado, y la República Eslovaca (o Eslovaquia), por otro.

Interacción
Tras su conferencia, la autoridad checa quiso recibir preguntas del público asistente. Fue consultado por las relaciones con Sudamérica: “Hemos encontrado en el ámbito de la Defensa intereses comunes”, sostuvo. También respondió sobre los cambios que debieron realizar en su país en materia educacional, confidenciando que tienen fortalezas y debilidades. “Hay un gran debate en cuánto a qué debiéramos hacer, cómo deberíamos dirigir nuestro sistema educacional. En este momento, honestamente, no es tan bueno”, concluyó.

Al finalizar, recibió un galardón de parte del rector Zolezzi y sorprendió a los asistentes del acto al interpretar junto al Coro Usach el himno universitario Gaudeamus Igitur.

Rector Zolezzi: “Sufrió en carne propia los dolores del exilio”
El rector de la Usach, Juan Manuel Zolezzi, resaltó la figura del canciller checo por su papel en la defensa de los derechos humanos. “El canciller Schwarzenberg sufrió en carne propia los dolores del exilio, debiendo dejar su tierra, sus costumbres y a los suyos. No es necesario profundizar en el costo que debieron sufrir miles de compatriotas nuestros ante igual situación. Algunos de ellos integrantes de esta comunidad universitaria”,  señaló.