En junio de 2014 asumió el decanato de la Facultad de Ingeniería.

Juan Carlos Espinoza, decano de la Facultad de Ingeniería: “Mi gestión es una forma de retribuirle a la Universidad todo lo que me ha dado”

Con más de 38 años de trayectoria en el Plantel, como estudiante y académico, la máxima autoridad de esta Unidad Mayor destaca aspectos relevantes de su gestión, entre ellos, la reformulación del proyecto Nueva Ingeniería 2030, las misiones académicas, y la celebración del centenario en octubre próximo.
“Hoy nuestro mayor desafío es que los académicos de la Facultad ( de Ingeniería) se vinculen al proyecto, porque va a marcar nuestro rumbo en el mediano a largo plazo. Que sientan que es de ellos, y que tienen mucho que aportar y mucho que obtener”, Juan Carlos Espinoza Ramírez , Decano Facultad de Ingeniería.

Sin duda que este 2016 es muy especial para la Facultad de Ingeniería de nuestra casa de Estudios, porque hace exactamente 100 años veía su origen, tras crearse el grado de Técnico en la antigua Escuela de Artes y Oficios (EAO), dando inicio a una larga formación de ingenieros de excelencia.

 

Y entre ellos, estaba el actual decano de esta Unidad Mayor de nuestra Corporación, Juan Carlos Espinoza Ramírez  -57 años, casado, dos hijos-, quien fue formado en la Facultad.

 

La autoridad ingresó en 1978 a la carrera Ingeniería en Ejecución en Geomensura. Sin embargo, años más tarde, en 1984, y a días de titularse, decidió integrarse a la carrera de Ingeniería Civil en Geografía, que se había abierto ese mismo año. Fue el segundo egresado de la carrera, en 1988. Por ello, asegura sentirse muy identificado con el Plantel.

 

Fue profesor ayudante de la carrera y al poco tiempo asumió como docente. También ejerció como director del Departamento de Ingeniería Geográfica durante cuatro períodos, y justo le tocó encabezar la unidad en el cambio de milenio. Es el segundo egresado del Departamento que asume el cargo de director, y el primero como ingeniero civil geógrafo.

 

Y en junio de 2014 asumió, por tres años, el decanato de la Facultad de Ingeniería.

 

Desafíos

 

A través de su vasta historia, la Facultad ha enfrentado diversos desafíos. El más reciente es el proyecto Nueva Ingeniería 2030, financiado por  Corfo, e implementado desde 2015 en consorcio con la U. de Concepción y la U. Católica de Valparaíso, planteles que en su conjunto representan el 30 por ciento de los ingenieros que se titulan a nivel nacional.

 

Y al decano Espinoza le tocó estar al frente de este nuevo desafío que busca potenciar la formación de ingenieros para que sean capaces de adaptarse a esta nueva era, con más y mejores herramientas. Pero sobre todo que continúen aportando al desarrollo del país.

 

“Hoy nuestro mayor desafío es que los académicos de la Facultad se vinculen al proyecto, porque va a marcar nuestro rumbo en el mediano a largo plazo. Que sientan que es de ellos, y que tienen mucho que aportar y mucho que obtener”, señala.

 

En ese contexto, el decano Espinoza explica que a poco más de un año y medio de la puesta en marcha del proyecto, se ha decidido reformularlo en el eje estratégico de la gobernanza.

 

“Sentimos que, si bien es un proyecto de la Facultad de Ingeniería, esperamos mejorar aún más la integración de los nueve departamentos que la conforman ”, precisa el decano Espinoza.

 

Por ello, acota, el decanato se ha reunido con cada uno de los directores de Departamento para revisar la composición de los académicos que conforman los respectivos ejes del proyecto “para ver si están alineadas sus visiones personales con las visiones del Departamento y el decanato”.

 

Asimismo, el decano de la principal Unidad del Plantel asegura que también es importante el papel que deben desempeñar los vicedecanos dentro de cada uno de los ejes estratégicos.

 

“Vamos a definir una nueva estructura en la cual los vicedecanos tendrán una acción muy proactiva en definir las políticas de los lineamientos a que cada uno de estos ejes deben tener dentro del proyecto Nueva Ingeniería 2030”, enfatiza.

 

Misiones académicas

 

Otro aspecto relevante de su gestión, es el impulso a las llamadas misiones académicas o las visitas que realizan los docentes de la Facultad a las instituciones más prestigiosas del mundo ligadas a la ingeniería.

 

“En el primer llamado el Comité asociado al proyecto Nueva Ingeniería 2030 aprobó 10 misiones académicas. Ello va a permitir que un total de 28 académicos de la Facultad visiten universidades y centros de excelencia en Estados Unidos, España, Alemania, Dinamarca, Francia y Suecia, con el fin de establecer relaciones y vinculaciones permanentes”, sostiene el decano Espinoza.

 

Además,  se convocó a un concurso de proyectos para equipar los distintos laboratorios el  que ya fue resuelto en una primera etapa.

 

“Se adjudicaron 5 equipamientos en que el monto supera los 100 millones de pesos en total, por lo que cada proyecto va a recibir alrededor de 25 millones de pesos para poder satisfacerse con los requerimientos de cada uno de los equipos de trabajo, que por lo demás, son multidisciplinarios”, puntualiza.

 

Y agrega “estos equipamientos se implementarán en los laboratorios y están orientados hacia la innovación, y podrán ser usados por todos los departamentos de la facultad de ingeniería.

 

Cabe consignar que la Facultad recibe diariamente alrededor de 8 mil estudiantes, imparte 20 carreras (con ingreso PSU), muchas con régimen vespertino, 14 programas de magíster, 4 programas de doctorado, 10 postítulos y 7 diplomados.

 

Vinculación con el medio

 

Pero también al decano Espinoza le preocupa la imagen externa de la Unidad. “Nos interesa cómo nos damos a conocer, por eso reformulamos la página web (http://www.fing.usach.cl), que estrenamos hace unas semanas”, comenta.

 

Pero también adelanta dos proyectos importantes en este campo: “El boletín de la Facultad, porque es necesario que los colegas sepan el trabajo que se está realizando y las actividades que estamos llevando a cabo, y la conformación del Consejo Económico Empresarial de la Facultad”.

 

Este último estará asesorado por connotados empresarios, que aporten desde el punto de vista productivo, y ayuden a establecer los lineamientos para formar a los futuros ingenieros.

 

Paralelamente se deberá crear el consejo directivo o board del proyecto Nueva Ingeniería 2030, que, a diferencia del Consejo Económico Empresarial, tendrá que incorporar decanos o rectores de las universidades del consorcio.

 

Celebración del centenario

 

En tanto, las actividades de celebración del centenario de la Unidad se concentrarán en octubre. Estudiantes y funcionarios de la Facultad encabezarán eventos recreativos y deportivos.

 

“No son muchas las instituciones que han alcanzado los cien años, por tanto es un hito para nuestra Facultad, y como decano me honra ser parte de ello”, señala la autoridad.

 

En noviembre, destaca, se instalará una escultura en los patios de la Unidad, que fue donada, y que simboliza los cien años de la Facultad.

 

“Justamente como se cumplen cien años creo que hay que dejar algo material. Es una alegoría que ya aprobamos, y que mide poco más de dos metros y medio”, precisa el decano Espinoza.

 

Finalmente, la autoridad enfatiza que espera que su gestión sea recordada como impulsora de proyectos relevantes, que quizás no se concreten durante su período, pero que sí sean reconocidos. Y que hubo una contribución efectiva tanto al crecimiento de la Facultad, como al de la Universidad.

 

“En lo personal, a mí esta Universidad me lo ha dado todo, es parte de mi vida. Como en todos los cargos, hay momentos gratos y otros no tanto, pero es parte del trabajo, de estar acá, y de la responsabilidad del cargo. Por eso mi gestión es una forma de retribuirle a la Universidad todo lo que me ha dado”, recalca.

 

Y agrega “cuando uno llega a estos cargos es importante no pasar inadvertido, hay que dejar algo, una huella, o por último que la gente diga ‘trató de hacer algo’, no se quedó ahí y no dejó que esto siguiera con su inercia, sino que por el contrario, trató de cambiar esa inercia y de aplicar un poco más de fuerza”, concluye.

 

Autor: 
Andrés Zanetti Aránguiz