Diseñan prótesis para discapacitados a bajo costo: Gran aporte social de estudiantes de la Facultad Tecnológica

  • Desde la enseñanza media, Gerson Molina y Christopher Cáceres, desarrollaron un espíritu emprendedor y social y hoy lo enfocan en brindar solución a personas de escasos recursos que demandan prótesis a partir del diseño e impresión 3D de varias de ellas, como lo muestra la fotografía.


 



Motivados desde sus años en el colegio, los estudiantes de la Facultad Tecnológica de la Universidad de Santiago, Gerson Molina y Christopher Cáceres, buscan constituirse como una empresa de tipo B, enfocada en brindar prótesis en impresiones 3D a gente de escasos recursos.

Comenzaron en el año 2013, durante segundo y tercero medio, con el proyecto de un auto solar llamado “Mathaios”, con el cual llegaron a competir a Atacama, obteniendo el segundo lugar y un premio de dos millones. Sería el comienzo de un intenso interés por la innovación y el emprendimiento.

Más tarde, en cooperación con distintas empresas, como SKM, Gildemeister y SODEXO, entre otras, crearían ITSM MakerSpace, iniciativa que, como señala Christopher Cáceres, estaba enfocada en crear un espacio donde los estudiantes pudieran desarrollar sus ideas y emprendimientos.

El interés por la innovación continuaría en el año 2014, cuando en conjunto con otro compañero, gente de la Universidad Andrés Bello y empresas, desarrollaron un proyecto mayor de auto solar para llevarlo a competir y obtener el primer lugar. Respecto a la colaboración entre las tres entidades, Cáceres menciona que “existió una colaboración mutua entre las tres instituciones que eran colegio, universidad y empresas. Demostramos que estudiantes de enseñanza media que aún no tienen los conocimientos de Ingeniería que se adquieren en la Universidad, sí pueden atreverse a hacer cosas, y hacerlas bien”.

Cabe destacar que todo este proceso, desde sus comienzos en 2013, lo vivieron acompañados de su profesor César Díaz, a quien consideran su mentor. Sobre el aporte que significó Díaz en la formación de ambos, Christopher señala que asimilaron rápidamente el trabajo con un modelo enfocado en la superación de los problemas “Aprendimos a trabajar con el modelo ‘yo tengo un problema, y si tengo un problema necesito la solución. Y no la tengo, así que tú búscala’, así nos decía el profe. ‘Hay que arreglar el dedo y no sé cómo hacerlo, así que busca. Para mañana necesito la respuesta’, jajaja. Y llegaban soluciones para el mismo problema. Debatíamos por qué debía ser una y no la otra”, explica.

Abriendo caminos en la Universidad

Más tarde, ambos entrarían a estudiar en la Universidad de Santiago: Gerson en la carrera de Tecnólogo en Mantenimiento y Christopher en la carrera de Tecnólogo en Automatización Industrial.

Desde el momento en que ingresaron a la Universidad, continuaron con el mismo espíritu emprendedor que habían mostrado en el colegio. De esta forma es que se asociaron con la empresa Crea en 3D, del estudiante de Ingeniería, Sebastián Sanhueza, que crea impresoras 3D. Como explica Christopher, esto se transformaría en un punto clave para lo que vendría después. “Queríamos desarrollar cosas, teníamos la inquietud de querer buscar soluciones y así nos juntamos con la empresa Crea en 3D. Esto ocurrió durante el paro, y fue clave, fue la instancia para explotar esto”.

A pesar de que, por diversos motivos, no siguieron colaborando con Crea en 3D, los estudiantes de la Facultad Tecnológica no se detuvieron ahí, y decidieron seguir buscando un nuevo rubro en el cual poder enfocarse. Y así lo hicieron, continuando en el mismo ámbito, pero ahora dirigidos a la salud: las prótesis 3D.

El nuevo rubro: Pro Medical 3D 

Respecto a este vuelco en su emprendimiento, Christopher señala: “queríamos seguir haciendo cosas, ahora algo que generara un impacto. De repente vimos en las noticias que la Teletón había sacado un documento sobre la impresión 3D y que un niño había recibido una prótesis. Ahí dijimos que íbamos a seguir con las prótesis 3D, porque no es sólo un emprendimiento, es un impacto social: mejoramos la calidad de vida de las personas”.

Tras haber impreso la primera prótesis, y luego de contactar a una estudiante de la Universidad de Chile, tuvieron la oportunidad de donar diez prótesis a distintas personas. Sobre esta primera experiencia, Gerson Molina menciona que fue el empuje que necesitaban para enfocarse en esto. “Cuando estuvimos en las donaciones, uno de los niños que fue niño símbolo de la Teletón antepasada, nos dijo ‘esperé toda mi vida para tener una mano’. Esa fue la inyección de energía motivacional que nos llevó a desarrollar esto’.

Aprendieron de kinesiología, de terapia ocupacional, de medicina. Pidieron recomendaciones de lecturas para interiorizarse del funcionamiento del cuerpo humano, la anatomía y biomecánica de la mano, siempre de forma autodidacta.

Al día de hoy ya llevan más de nueve meses trabajando en este nuevo emprendimiento, llamado Pro Medical 3D. Respecto a las dificultades más grandes que tuvieron que sortear al comienzo de este proceso, Christopher señala el financiamiento como uno de las mayores dificultades. “No teníamos cómo costearlo, no teníamos nada, así que nos dijimos que teníamos que sacar de nuestros fondos porque no sabíamos si alguien nos iba a creer, y cada día que pasa es un día que una persona no tiene su mano. Entonces dijimos ‘nos vamos a poner a trabajar, a hacer algunos fondos, como sea’. Y en una semana conseguimos algo así como quinientos mil pesos”, recuerda.

De esta forma levantaron Pro Medical 3D, que busca no sólo entregar estas prótesis a quienes las necesitan, sino también, hacerlo a un bajo costo. Como comenta Christopher, usualmente este tipo de prótesis pueden llegar a costar entre dos a cinco millones de pesos, en tanto la de ellos bordea los doscientos mil pesos.

Finalmente, respecto a las expectativas que mantienen, Cáceres señala que la filosofía de ambos es mejorar la calidad de vida de las personas, y que esperan, a futuro, llegar a clínicas y centros de rehabilitación con este tipo de prótesis, un producto de alta calidad y bajo costo, que permita solucionar la situación económica y emocional de la persona.

Por otra parte y con miras al futuro, Gerson señala que quieren ser un emprendimiento de una empresa de clase B, con un alto sentido social. Para esto, barajan la posibilidad de trabajar sus diseños en base al modelo “open source”, o como explica el estudiante “queremos ir nosotros subiendo a la nube nuestros diseños, cosa que gente de Coyhaique u otro lado del mundo que necesite prótesis, la pueda descargar e imprimir. Nosotros nos encargamos de entregar el servicio o netamente del proceso de diseño de las prótesis, y ayudamos a la comunidad”.