Director ejecutivo de Octeto Studios

Julio Marambio combina su faceta empresarial y gremial: Egresado ejerce gran liderazgo en industria de videojuegos

Una exitosa trayectoria ligada al fortalecimiento de esta pujante área de los nuevos negocios ha desarrollado Julio Marambio, quien obtuvo su Licenciatura en Lingüística Aplicada, mención Inglés y Japonés, por nuestra Universidad. Este joven profesional hoy es el director general de Video Games Chile, la asociación nacional de desarrolladores de videojuegos
"No porque seas un jefe puedes pasar a llevar a la gente más humilde. En ese sentido, yo creo que es algo que me marcó (la Universidad), (...)”, Julio Marambio, egresado de Licenciatura en Lingüística Aplicada, mención Inglés y Japonés.

Fanático del cine y el dibujo, Julio Marambio, orgulloso egresado de la Universidad de Santiago de Chile, ha conseguido a través de su tenacidad y profesionalismo dedicarse a una de las principales pasiones que ha cultivado durante su vida: el desarrollo y promoción de la industria de los videojuegos.

En la actualidad, Julio es director ejecutivo de Octeto Studios, empresa dedicada al desarrollo de juegos para móviles, webs y computadores. Junto a ello, también realiza una activa acción gremial en “Video Games Chile” (Asociación chilena de desarrolladores de videojuegos), donde se desempeña como director general.

Sin embargo, sus orígenes profesionales transitaron, en un principio, por otros caminos que podrían parecer contrapuestos, vinculados principalmente al rubro del comercio internacional, especializándose en el ámbito pesquero.

“Gracias a los idiomas, japonés e inglés, al salir de la Universidad entré a una empresa pesquera de un grupo japonés muy importante (Empresa de Desarrollo Pesquero de Chile), que me dio la oportunidad de aprender un área que no conocía: el comercio internacional”, cuenta.

El contacto con clientes, viajes al extranjero y el aprendizaje de los códigos y pautas vinculados a los procesos de negociaciones, le permitieron desarrollar habilidades que complementaron su eje humanista que tanto lo apasiona y que en ningún momento abandonó.

De manera paralela y de forma sistemática, continuó especializándose y estudiando diversos cursos y diplomados, relacionados tanto con el área del cine como de videojuegos.

Entre Megaman y Street Fighter

Julio nunca había pensado seriamente dedicarse al rubro de los videojuegos, “quizás por desconocimiento o porque antes no estaban tan abiertas las alternativas. Nunca lo consideré como una opción laboral”.

Sin embargo, mantuvo vivo su interés a través de las mencionadas especializaciones académicas. “Mucho de lo que uno hace en lo cotidiano tiende a hacerse un poco trivial. Necesitaba ese complemento”, señala.

En ese proceso formativo descubrió el Diplomado de Diseño y Administración de empresas de Videojuegos, que cambió su mirada al respecto. “Estudié y me di cuenta que existía una industria. Que había empresas que trabajan y tenían varios años en el tema, que estaban haciendo productos de calidad y que estaba creciendo”, señala.

Julio añade que logró consolidar un grupo dentro del Diplomado que compartía intereses en común, lo que terminó desembocando en el nacimiento de Octeto Studios. Todo esto, de forma paralela a su trabajo en Geomar, donde  se desempeñó como Jefe Comercio Exterior y Logística, además de Key Account Manager.

Largas jornadas, trabajos en vacaciones y constantes viajes a eventos para potenciar su emprendimiento, lo llevaron a tomar una decisión trascendental.

“Creí que era el momento, ahora o nunca, de probar algo mío. Algo personal que me gustara, que me apasionara, que me diera energía día a día para seguir adelante”, señala.

Con el apoyo familiar y de su empleador, decide dedicarse 100% a Octeto Studios a fines de 2015.

De acuerdo a Julio, Octeto desarrolla dos líneas de negocios, tanto de juegos web, dirigidos a un público de empresas y, por otro lado, las propiedades intelectuales, donde desarrollan sus propias “marcas, nuestros personajes y nuestros logos”.

Uno de los grandes proyectos de la compañía es “Martin V Robot Boxing!”, juego móvil que califica como una mezcla entre “Punch-Out!!”, “Megaman” y “Street Fighter”, el que han mostrado en diversas ferias internacionales.

Al recordar algún momento significativo de su emprendimiento, destaca su participación en la célebre “Conferencia de Desarrolladores de Videojuegos”, realizada en marzo de 2015 en San Francisco (EE.UU). Ahí, puso en práctica toda la experiencia que adquirió en comercio internacional, canalizando dichas habilidades en generar contactos y vínculos que desembocaran en oportunidades comerciales.

“Armamos una agenda de reuniones tremendas, devastadora. Participamos en dos eventos en paralelo, pero realmente sentimos que sí daba resultado. Hicimos contactos de muy buena calidad”, recuerda.

Junto a ello, Marambio también ha desarrollado un activo rol gremial,  que lo tiene desde enero de este año como director general de Video Games Chile (Asociación chilena de desarrolladores de videojuegos).

Afirma que como organización “estamos preocupados de poder fomentar y apoyar a las empresas en procesos de generación de nuevos negocios y por otro lado trabajar en temas de gestión. En ese sentido buscamos reforzar y profesionalizar a los estudios, sobre todo a los más pequeños, que pueden tener el conocimiento de cómo “hacer”, pero no tienen el conocimiento de cómo vender o llevar una empresa”.

Ética U. de Santiago

Julio también es un activo karateka, pasión que también desarrolló en la U. de Santiago. Recuerda con especial cariño una final por equipo contra la Universidad de Concepción, que lo tuvo frente a frente, pasada las 22.30 hrs., después de una extenuante jornada de competencia, disputando la final de equipos. “Fue un punto de desempate al final, muy cinematográfico. Tengo bonitos recuerdos”, añade con un dejo de nostalgia.

Para Julio, la Universidad y sus valores, los mismos que aplicaba en su desarrollo deportivo o en las aulas, lo siguen acompañando en la cotidianeidad. Un punto fundamental, destaca, es el respeto y el trato hacia los demás, clave al momento de establecer relaciones laborales y personales.

“No porque seas un jefe puedes pasar a llevar a la gente más humilde. En ese sentido, yo creo que es algo que me marcó, porque muchas veces me tocó levantar la voz, me tocó tomar ese rol. De repente te perjudica, pero hay cosas que uno no puede dejar de hacer, porque es lo correcto”, enfatiza.

Rol profesional U. de Santiago

Para Julio, la industria de videojuegos cuenta con equipos multidisciplinarios. “En ese sentido, difiere de las empresas de desarrollo de software, porque implica una interacción que tiene que ser muy cercana. Si no lo es, los procesos fallan en algún punto. Requiere muy buena comunicación y una flexibilidad que mucha gente no la tiene”, indica.

En relación al tipo de carreras que requiere la industria, considera que el rubro de “videojuegos es un sector agnóstico en cuanto al tipo de profesional que requiere. Por supuesto, hay áreas claves, que son programación, arte, pero también hay un componente fuerte que puede enlazar con áreas de la Ingeniería Comercial, Civil Industrial o incluso con áreas humanistas. En ese sentido, está bastante abierta la oportunidad. De hecho, la industria se enriquece con más disciplinas”.

Finalmente, realiza un llamado a la comunidad U. de Santiago interesada en el área de los videojuegos a sumarse y participar activamente en las diversas iniciativas que promueve la industria, como las maratones de programación o los diversos ciclos de charlas sobre el desarrollo de la industria (como la realizada con el apoyo de Fudea el pasado 9 de agosto en el Aula Magna).

El llamado es a “interiorizarse que hay una comunidad y acercarse. Está completamente abierta, tanto por el lado del público como a la gente que quiere trabajar en la industria”, concluye.

Autor: 
Simón Pérez Seballos