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Impacto de la Inteligencia Artificial en la accesibilidad y costo de la Educación Superior

Impacto de la Inteligencia Artificial en la accesibilidad y costo de la Educación Superior

Es probable que el futuro de las universidades en la era de la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) esté determinado por el desarrollo y la integración de herramientas de IAG, los cambios en los comportamientos del aprendizaje de los estudiantes y la evolución del papel de las universidades en la sociedad. La IAG es un tipo de inteligencia artificial que también es capaz de crear contenidos, mediante algoritmos y modelos de aprendizaje automático. Los sistemas de IAG pueden generar resultados novedosos y a menudo sorprendentes que no son simples variaciones de contenidos existentes, sino creaciones totalmente nuevas. A medida que la IAG se masifica, las universidades podrían experimentar un cambio hacia experiencias de aprendizaje más personalizadas, con sistemas que adaptan los contenidos educativos a las necesidades, capacidades y estilos de aprendizaje de cada estudiante.

En la práctica, tales tareas serían realizadas mediante uso de asesores de IA en el proceso de aprendizaje. Un asesor de IAG es una herramienta de inteligencia artificial diseñada para proporcionar orientación, apoyo y recomendaciones personalizadas a las personas con el fin de ayudarles a alcanzar sus objetivos académicos. Claro, las recomendaciones personalizadas ya se pueden realizar con las herramientas actuales que son de uso general tales como Llama, Gemini, Copilot, ChatGPT, Claude, Perplexity u otras disponibles hoy en día, sin embargo, la gran cantidad de conocimientos disponible podría provocar dispersión durante el aprendizaje. Particularizarlas para un uso específico, es la tarea que actualmente se desarrolla en el mundo para diferentes áreas del saber y debido a eso surgen docenas de nuevas herramientas mensualmente que permiten crear música, imágenes, literatura, presentaciones, voces, videos, etc.

Los asesores de IAG tienen el potencial de revolucionar la forma en que los estudiantes aprenden e interactúan con los contenidos educativos. Con tales herramientas, tendrían acceso a recomendaciones de aprendizaje personalizadas, adaptadas a sus estilos, ritmos y capacidades individuales de aprendizaje. De este modo, se puede identificar el patrón de aprendizaje de un estudiante y proporcionarle información y orientación específicas, ayudándole a seguir por el buen camino y a superar los retos. Esto es un cambio de paradigma en el proceso de aprendizaje y en consecuencia, también lo es en el proceso de enseñanza.

El uso de la IAG también puede optimizar el contenido de los cursos, reduciendo la necesidad de material redundante u obsoleto. Al aprovechar tales herramientas, las universidades pueden agilizar su proceso de desarrollo curricular, garantizando que los estudiantes reciban la información más relevante y actualizada. Entonces, se reduce la carga administrativa y permite que el mundo académico se centre en otras tareas que también constituyen la esencia de las instituciones educacionales.

La integración de herramientas de inteligencia artificial en la educación también puede mejorar el apoyo a quien aprende proporcionándole acceso ininterrumpido a comentarios y orientación en tiempo real. Este hecho puede ser especialmente beneficioso para quienes no tienen acceso a los sistemas de apoyo tradicionales o que necesitan apoyo adicional. Entonces, se dispone de un recurso tecnológico de apoyo personalizado, ofreciendo asesoramiento y recursos personalizados para ayudar a los estudiantes a superar los obstáculos y alcanzar sus objetivos académicos. Esto puede ser especialmente valioso cuando se está luchando con problemas de salud mental, discapacidades u otros desafíos que afectan a la capacidad de aprendizaje. Además, estas nuevas técnicas de aprender no están solamente disponibles para estudiantes universitarios, sino que para cualquier persona, un hecho que provoca también un cambio de paradigma en la sociedad.

Adaptación

La dependencia de la inteligencia artificial (IA) en la educación también suscita preocupación por el desplazamiento de puestos de trabajo y la parcialidad en la toma de decisiones propia de la IA. Luego, se trata de una integración que debe ser justa y cuidadosamente planificada, aunque al parecer el ritmo de los cambios esta vez será impuesto por quienes aprenden y no por quienes enseñan. Un hecho que se debería incluir para discusión en la agenda del Estado.

En el contexto de un mundo impulsado por la IA, donde las máquinas asumen muchas tareas rutinarias, las universidades tienen una oportunidad crucial para enfocarse en desarrollar habilidades interpersonales como el pensamiento crítico, la creatividad y la inteligencia emocional. Estas capacidades son vitales para el éxito profesional en la era digital. Además, la inteligencia artificial facilita la colaboración interdisciplinaria, propiciando investigaciones y soluciones innovadoras. Esto no solo abre nuevas vías para la investigación y la colaboración entre diferentes disciplinas, sino que también puede generar nuevos modelos de negocio y fuentes de ingresos para las instituciones educativas.

Para adaptarse al nuevo entorno, las universidades podrían promover la colaboración interdisciplinar y priorizar la alfabetización digital capacitando a su personal. Esta iniciativa no solo es crucial para mantenerse competitivos, sino que también permite a las instituciones liderar en la aplicación de tecnologías educativas avanzadas. Facilitar el acceso a recursos digitales y fomentar un entorno de aprendizaje que integre diferentes disciplinas ayudará a preparar a los estudiantes para los desafíos del futuro. Además, al empoderar a los educadores con herramientas tecnológicas, las universidades pueden garantizar una enseñanza más efectiva y adaptada a las necesidades individuales de los alumnos, optimizando así el proceso educativo en su conjunto.

El impacto de la IA en la enseñanza y el aprendizaje en las universidades refleja sus efectos transformadores en el campo de la investigación científica. Mediante la integración de herramientas de IA, tanto educadores como investigadores pueden mejorar significativamente la eficiencia y la innovación. La IA no sólo agiliza las tareas administrativas y fomenta el desarrollo de habilidades sociales cruciales en los estudiantes, sino que también acelera los procesos de investigación científica. Los investigadores pueden analizar grandes conjuntos de datos con mayor rapidez, identificar patrones y perspectivas que serían difíciles de detectar por el escrutinio humano e innovar a un ritmo antes inalcanzable. Las potentes ecuaciones que construye automáticamente la inteligencia artificial para enormes conjuntos de datos habilita una nueva perspectiva de los fenómenos naturales y humanos. Así mismo, la generación automática de algoritmos permite “algoritmizar” los fenómenos y programarlos en los computadores. La sinergia entre enseñanza e investigación no sólo enriquece la experiencia educativa, sino que impulsa a las universidades a la vanguardia del avance tecnológico y la excelencia académica.

Un gran beneficio de integrar la IA en las universidades es la potencial reducción de los aranceles. Al aprovechar plataformas de aprendizaje existentes y personalizar la enseñanza, las universidades pueden ofrecer opciones educativas más asequibles y flexibles. Este enfoque hacia el aprendizaje en línea disminuye la carga financiera de los estudiantes, haciendo la educación superior más accesible. En resumen, la combinación de aprendizaje en línea y personalizado constituye una estrategia efectiva para homogeneizar el acceso a la educación.

En conclusión, la IA está configurando un futuro prometedor para las universidades al transformar tanto la enseñanza como la investigación. Esta tecnología no solo facilita la personalización del aprendizaje y la optimización de contenidos educativos, sino que también acelera la investigación científica, permitiendo análisis más profundos y rápidos de grandes volúmenes de datos. Además, la IA promueve el desarrollo de habilidades interpersonales esenciales para el éxito en la era digital y fomenta una colaboración interdisciplinaria más efectiva, abriendo nuevas posibilidades para innovaciones y modelos de negocio en el ámbito educativo. Sin embargo, para capitalizar estos beneficios, las universidades deben adaptarse rápidamente, fomentando la alfabetización digital y redefiniendo sus roles en una sociedad cada vez más dependiente de la tecnología. Al hacerlo, no solo mejorarán la accesibilidad y reducirán los costos de la educación superior, sino que también se posicionarán como líderes en la vanguardia de la educación del futuro.

¿Por qué es importante contar con un día Internacional de las Matemáticas?

¿Por qué es importante contar con un día Internacional de las Matemáticas?

Aunque hay distintas concepciones y maneras de entender lo que son las Matemáticas entre diferentes personas, instituciones, sociedades y civilizaciones, existe un gran consenso a nivel mundial respecto a su relevancia y trascendencia. Las Matemáticas son fundamentales para el desarrollo de las sociedades y el bienestar de sus ciudadanos. Mediante sus amplias aportaciones tanto a todas las ciencias como a la tecnología se han producido importantes avances en el desarrollo económico de los países, en el diagnóstico y tratamiento oportuno de enfermedades, en las diversas formas de comunicaciones y transportes, en la construcción de autopistas y edificios adecuados a las exigencias del medioambiente para hacer frente a los fenómenos naturales adversos, en la producción de alimentos, etc. Las Matemáticas nos ayudan a realizar una amplia variedad de tareas diarias indispensables para nuestra vida y necesarias para el quehacer humano. Es una de las disciplinas más importantes del legado cultural de nuestra sociedad, pues su dominio favorece que el ciudadano pueda desenvolverse de modo eficaz en la vida cotidiana. En general, podemos afirmar que es una disciplina esencial para el desarrollo sostenible del mundo en que vivimos.

Las Matemáticas también poseen un enorme valor formativo, jugando un rol primordial en el desarrollo cognitivo de las personas. Contribuyen al desarrollo del pensamiento lógico, a razonar ordenadamente, a cuestionar y formular hipótesis, a poner a prueba intuiciones, desarrollar teorías, y a resolver y crear problemas no solo científicos, sino también de la vida en comunidad. Por medio del estudio matemático se pueden identificar regularidades y patrones en fenómenos naturales y sociales, comprender relaciones y también establecer predicciones futuras. Todas estas habilidades de pensamiento típicamente matemático pueden ser utilizadas en otros dominios del saber. Guy Brousseau, reconocido como padre y creador de una nueva ciencia como es la Didáctica de las Matemáticas, resaltó que estas ofrecen a niñas y niños la valiosa oportunidad de iniciarse muy tempranamente en la racionalidad y en el tratamiento social de la verdad. ¿Cuándo y cómo se establece una verdad? ¿con qué tipo de argumentos? ¿cómo convencer a otros, o dejarse convencer por otros y cambiar de opinión? Este tipo de razonamientos y prácticas pueden emerger y desarrollarse de manera más fluida en matemática que en otros campos, ya que surge de manera natural la necesidad de esclarecer ciertos aspectos de las producciones realizadas y argumentarlos con relativa sencillez. De este modo, las y los estudiantes pueden llegar a ser pensadores críticos, autónomos e independientes, comprender el mundo y actuar sobre él, aportando de manera seria y profunda a la democracia.

Sin embargo, al lado de estos poderosos atributos, pero de manera opuesta e incluso contradictoria, encontramos que una gran mayoría de ciudadanos se siente lejano a las matemáticas, no las comprende, no las disfruta y mucho menos las sabe utilizar de manera eficaz en sus vidas. Tan bellas como tiranas, tan útiles como peligrosas señala el profesor David Block, destacado investigador en Didáctica de las Matemáticas, puesto que “…socavan con gran eficiencia la autoestima: se nos convence de que son importantes para desempeñarse en la vida y, al mismo tiempo, que no estamos dotados para comprenderlas”. 

En esta línea y como evidencia clara de esta preocupante afirmación encontramos, entre otras fuentes, el último informe entregado por PISA en el año 2023 que arroja que el 56% de estudiantes chilenos se encuentra por debajo del nivel básico en esta prueba, porcentaje que se eleva al 72% al considerar las y los estudiantes de América Latina. 

Entonces, ¿qué ocurre en las escuelas, colegios y liceos que, al revés de lo planificado y deseado, la mayoría de los alumnos no logra los objetivos de aprendizaje esperados ni el desarrollo de habilidades? Tampoco generan interés ni gusto por la matemática y, al contrario, van instalando progresivamente en sus trayectorias formativas una percepción negativa de sus propias capacidades para aprenderlas.  ¿Es posible revertir esta situación?

Yves Chevallard, otro distinguido investigador en Didáctica de las Matemáticas, señala que necesitamos que las matemáticas que se enseñan en la escuela surjan de cuestiones y tareas cercanas y comprensibles para los niños y niñas. Además, es necesario que las respuestas encontradas por los estudiantes a los problemas planteados por los docentes puedan ser validadas por ellos mismos, de modo que, se responsabilicen matemáticamente de la validez de sus propias producciones.  Pese a que todo conocimiento matemático tiene su origen en cuestiones problemáticas de naturaleza intra o extra matemáticas a las que responde, se suele olvidar el verdadero sentido de las obras matemáticas, sus razones de ser, y se termina creyendo que su principal interés y propósito es el de ser estudiadas en la escuela.

Dedicarse a estudiar estas problemáticas de manera científica constituye el corazón de la Didáctica de las Matemáticas, a la vez de proponer formas de enseñanza y una infraestructura didáctica adecuada para que las matemáticas puedan ser accesibles, comprendidas y aprendidas por todas y todos, según el momento histórico, social y cultural en que las sociedades se encuentren. Necesitamos con urgencia avanzar en esta dirección, comprendiendo y resguardando las condiciones bajo las cuales los procesos de enseñanza y aprendizaje de las matemáticas se puedan desarrollar con éxito. Para ello, hay que hacer frente de la mejor forma posible a las restricciones de todo tipo que pueden presentarse en las instituciones escolares donde se realizan dichos procesos. No se trata de encontrar recetas mágicas para los problemas de la enseñanza, lo que ayer era útil hoy se ha convertido en un obstáculo, sino que de elaborar perspectivas y construir herramientas que nos permitan entender los fenómenos didácticos asociados a dichos procesos y así poder actuar acertadamente sobre ellos.

Contar con un día internacional de las Matemáticas pretende recordar que tanto nuestra sociedad como toda la comunidad internacional tiene el compromiso de favorecer el acceso a las Matemáticas de todos los niños y niñas de nuestro Planeta y, en especial, aquellos que se encuentran en países en desarrollo. Así, el objetivo es que niñas y niños aprendan a pensar por sí mismos, puedan abordar los problemas del mundo de hoy y del mañana, y se conviertan en ciudadanos libres, autónomos y resolutivos para la sociedad del presente y del futuro.

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